La fecha recuerda al doctor Ignacio Lucas Albarracín, fallecido un día como hoy en 1926, abogado cordobés y una figura central en la defensa de los derechos animales en el país. Durante más de cinco décadas presidió la Sociedad Argentina Protectora de los Animales y fue impulsor de la Ley N° 2786 de Protección Animal —conocida como “Ley Sarmiento”—, considerada pionera en la región al prohibir el maltrato y prácticas como las riñas de gallos o las corridas de toros.

Mucho antes de que el concepto de bienestar animal formara parte de la agenda pública, Albarracín sostenía una idea disruptiva para su tiempo: los animales no eran cosas, sino seres merecedores de protección legal. Esa mirada, que sentó bases para el activismo moderno, resignifica hoy una fecha que en la Argentina tiene identidad propia, distinta del Día Mundial de los Animales que se celebra el 4 de octubre.

Llamado del Colegio de Veterinarios de Buenos Aires

En este marco, el Colegio de Veterinarios de Buenos Aires conmemora esta fecha haciendo un llamado al «compromiso ético y el desafío de una convivencia basada en derechos». A continuación, transcribimos el comunicado:

Este 29 de abril se conmemora el Día del Animal, una fecha que en la actualidad trasciende el simple homenaje para convertirse en un potente llamado a la acción social y legislativa. En un contexto global donde la sensibilidad hacia los seres sintientes crece, la efeméride se presenta como la oportunidad clave para debatir sobre la extensión de derechos a todas las especies y la urgencia de profundizar las políticas de tenencia responsable.

Un cambio de paradigma: De «objetos» a «sujetos de derecho»

Históricamente, la relación humano-animal ha estado marcada por la utilidad. Hoy, el avance del derecho animal y la ciencia del bienestar animal demuestran que el respeto debe ser universal. Esta jornada busca reivindicar no solo a los animales de compañía, sino a la totalidad de la fauna: animales de trabajo, de consumo, silvestres y aquellos que forman parte de la biodiversidad urbana.

La premisa es clara: el respeto a la vida no puede ser selectivo. Reconocer la sintiencia animal implica entender que cada individuo, independientemente de su especie, tiene derecho a una existencia libre de hambre, sed, miedos, angustias y dolor físico.

La tenencia responsable como política de salud pública

Desde las organizaciones y especialistas se advierte que la tenencia responsable no es solo un acto de amor individual, sino un pilar fundamental de la Salud Única o Una Salud (la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental). Un animal cuidado es un eslabón que protege a toda la comunidad.

Los puntos críticos que hoy demandan atención inmediata incluyen:

  • La castración masiva: entendida como el único método ético y eficaz para el control poblacional y la prevención del abandono.
  • La sanidad integral: el acceso a la vacunación y desparasitación para prevenir zoonosis que afectan a la población humana.
  • El fin del maltrato: La denuncia activa contra la crueldad y la explotación en todas sus formas, incluyendo el tráfico de fauna silvestre y el testeo innecesario.

El rol de la sociedad y el Estado

Para que el Día del Animal no sea solo una efeméride de calendario, es imperativo que las instituciones refuercen los marcos legales y que la ciudadanía adopte un rol de custodia activa. La educación desde la infancia en el respeto por los seres vivos es la herramienta más poderosa para erradicar la violencia y fomentar una cultura de paz.

«La protección de los animales es una responsabilidad compartida. No se trata de caridad, sino de justicia hacia quienes no tienen voz para reclamar sus derechos».

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