“La prevención contra la rabia debe llegar cada vez más lejos”
Para la MV Rosario Ares, responsable global de la lucha contra la rabia en Biogénesis Bagó, el abordaje de esta zoonosis “requiere del trabajo conjunto de múltiples actores”.
De la redacción de Mi Negocio Veterinario
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A pesar de ser una enfermedad 100% prevenible mediante la vacunación, la rabia continúa representando una de las zoonosis más letales del planeta, cobrándose decenas de miles de vidas humanas cada año, principalmente en regiones vulnerables de Asia y África. Frente a este severo desafío de salud pública global, Biogénesis Bagó ha asumido un rol protagónico mediante el desarrollo biotecnológico, la escala industrial y el suministro estratégico de vacunas antirrábicas desde la Argentina hacia el mundo.
Con la premisa de que la inmunización de los animales de compañía constituye la barrera más efectiva para resguardar a las comunidades, la multinacional despliega un abordaje integral que combina innovación productiva, concientización territorial y articulación público-privada bajo el paradigma de ‘Una Salud’.
Esta visión estratégica fue profundizada por Rosario Ares —médica veterinaria (UBA) y responsable global de Rabia en la División Pets de la compañía—, quien participó de la iniciativa de concientización y difusión sobre la enfermedad, llevada adelante el pasado 8 de octubre por el Colegio de Médicos Veterinarios de Buenos Aires, en su sede de La Plata. También asistieron referentes de la OMSA, el Senasa y del Ministerio de Salud bonaerense.
“La rabia es una enfermedad zoonótica y mortal frente a la cual no podemos luchar en soledad; requiere del trabajo conjunto de múltiples actores”, afirmó Rosario Ares, haciendo propio el lema de la Alianza Global para el Control de la Rabia: “Más fuertes juntos” (Stronger Together). En este esquema, el laboratorio actúa como un garante indispensable del abastecimiento continuo de biológicos preventivos de alta calidad.
De cara a los grandes retos de la Salud Pública
Biogénesis Bagó ha consolidado su liderazgo científico sobre la base de entender y anticiparse a los grandes retos de la salud pública. Aunque inicialmente se destacó en el control de la fiebre aftosa en grandes animales, la vacuna antirrábica se transformó con rapidez en el segundo pilar productivo y estratégico de la organización.
“Nos define una visión muy clara: estar a la vanguardia de la prevención en salud pública”, sostuvo Ares, destacando el respaldo biotecnológico nacional.
A diferencia de otras firmas multinacionales cuyos centros de producción se ubican en el exterior, Biogénesis Bagó integra la totalidad del ciclo productivo en la Argentina. Desde la investigación y desarrollo (I+D) adaptada a las necesidades del mercado hasta el control de calidad, la distribución global y la transferencia de conocimiento técnico, todo el proceso es impulsado por profesionales locales. “Contamos con talento argentino en cada etapa del proceso para asegurar que la vacuna llegue en óptimas condiciones a los animales de compañía”, subrayó la ejecutiva.
Escala industrial e impacto sanitario global
Hoy en día, la compañía opera como un actor multinacional con presencia comercial en más de 70 países. El centro neurálgico de producción de su inmunógeno antirrábico está situado en la planta industrial de Garín, en el partido de Escobar (provincia de Buenos Aires), desde donde abastece tanto al mercado interno como al ámbito internacional.
“Desde la planta de Garín producimos y abastecemos al mundo, extendiendo nuestro alcance más allá de Latinoamérica, que ha sido históricamente nuestra región núcleo”, precisó la profesional.
En el marco de su plan de geoexpansión, la firma ha desembarcado en mercados de Asia, África y Medio Oriente, donde la rabia configura una emergencia sanitaria crítica por la prevalencia de casos mortales en humanos. “Allí es donde el desafío sanitario es más urgente porque la gente se sigue muriendo de rabia; por eso estamos enfocando nuestros recursos en llegar a esas regiones endémicas”, aseveró Ares.
Capacidad productiva e inmunización a medida
En términos productivos, la planta elabora actualmente 50 millones de dosis anuales y avanza en ampliaciones de infraestructura para elevar su capacidad a 70 millones de dosis por año. Esta escala ubica a la empresa como el fabricante número uno de vacunas antirrábicas en América Latina —donde provee una de cada tres dosis aplicadas— y dentro del top 5 mundial, siendo además el principal proveedor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) con 165 millones de dosis suministradas a 15 países en años recientes. “No se trata solo de un indicador industrial, sino de un impacto sanitario directo en la vida de 70 millones de animales”, enfatizó Ares.
Para responder a las diversas dinámicas del sector, el laboratorio ofrece soluciones adaptadas tanto al ámbito privado como al público. Comercializada en clínicas veterinarias bajo la marca Bagovac Rabia en formato monodosis. La vacuna cuenta asimismo con presentaciones multidosis diseñadas específicamente para optimizar la logística en campañas masivas de vacunación estatal. “Operamos en ambos frentes para satisfacer tanto al médico veterinario de clínica como a las exigencias operativas de los programas públicos de inmunización”, explicó.
Innovación técnica para mercados endémicos
Asimismo, la profesional detalló los avances técnicos orientados a superar los desafíos de los territorios más vulnerables. Destacó la realización de ensayos que demostraron la seguridad y eficacia de la vacuna en cachorros menores de tres meses, una característica particularmente valiosa en regiones endémicas. “Si el cachorro no recibe la vacuna durante la campaña masiva anual de vacunación antirrábica, es probable que permanezca sin protección hasta la siguiente campaña, manteniéndose susceptible a la infección y constituyendo un riesgo epidemiológico. Por ello, la posibilidad de brindar protección a edades tempranas, en situaciones específicas y bajo criterio profesional, resulta especialmente relevante en regiones de Asia y África”, argumentó.
A esta innovación se suma la comprobada estabilidad térmica de la formulación, un aspecto vital para mantener la potencia inmunológica en zonas de altas temperaturas donde la cadena de frío suele verse interrumpida. De forma complementaria, Biogénesis Bagó acompaña el suministro con acciones de educación, concientización y apoyo territorial.