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El dato ya es oficial en Argentina e interpela la realidad de las clínicas: ¿tus precios y honorarios acompañaron el 2025 o absorbiste otra vez el impacto sin notarlo? Mirá los números sin miedo, te mostramos cómo.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

El dato ya es oficial y conviene mirarlo con calma, sin dramatizar, pero sin esquivarlo. El INDEC informó que el IPC de diciembre de 2025 fue del 2,8%. Con ese número, 2025 cerró con una inflación anual del 31,5%.
Es un número sensiblemente menor al de años anteriores, sin dudas. Y eso explica la sensación general de “alivio”. Pero atención: menos inflación no es lo mismo que no inflación. Para una clínica veterinaria, este dato sigue siendo relevante porque impacta (aunque no siempre se note) en costos, márgenes y decisiones cotidianas.

La pregunta que vale hacerse

Más allá del contexto, hay una pregunta concreta que cada dueño o responsable de veterinaria debería poder responder con números y no con sensaciones:
¿tus honorarios y precios de servicios aumentaron al menos un 31,5% durante todo el año 2025?
No es una pregunta cómoda. Pero es clave. Porque si la respuesta es “no”, “creo que no” o “no estoy seguro”, el efecto es claro: la veterinaria perdió rentabilidad, aun trabajando igual o más que antes.

Lo que pasa cuando no se llega a ese número

En muchas clínicas el aumento quedó por debajo de la inflación, no por desinterés, sino por temor. Temor a perder clientes, a generar discusiones, a quedar “caros”. El problema es que ese miedo tiene consecuencias:

  • Los márgenes se achican de forma silenciosa.
  • El esfuerzo diario no se refleja en resultados.
  • Se posterga inversión, mantenimiento o mejoras.
  • Se complica sostener sueldos, equipos y proyectos.

No aumentar lo suficiente no es una decisión neutral: es una decisión que, casi siempre, se paga más adelante.

El otro extremo también existe

Ahora bien, aumentar precios sin estrategia tampoco resuelve el problema.
Cuando los ajustes se hacen de manera desordenada o sin comunicación, aparecen roces innecesarios:

  • Clientes que no entienden el aumento.
  • Comparaciones con otras veterinarias.
  • Inseguridad del equipo al explicarlo.

Por eso, el punto no es solo cuánto se aumenta, sino cómo se sostiene ese aumento desde el valor profesional. Cuando el cliente entiende qué paga, qué recibe y por qué, el precio deja de ser el único foco de la conversación.

Algunas claves simples para ordenar el tema

Sin fórmulas mágicas, pero con criterio de gestión:

  • Revisar precios más de una vez al año, aunque sean ajustes pequeños.
  • Entender que no todos los servicios deben ajustarse igual.
  • Alinear al equipo para que comunique con claridad y seguridad.
  • Mirar indicadores básicos: costos, ticket promedio y frecuencia de visita.
  • Comunicar el valor del servicio, no la justificación permanente.

Pensando en 2026

La inflación bajó, sí. Pero no desapareció. Y el contexto que viene va a exigir más gestión fina que decisiones impulsivas. Para 2026, el verdadero desafío no es “si aumentar o no”, sino saber si se está llegando, o no, a cubrir la inflación real. El mayor riesgo hoy no es ajustar precios.
El mayor riesgo es no hacerlo por miedo, o hacerlo sin saber dónde estamos parados. Porque cuidar los números no va en contra de la vocación: es lo que permite sostenerla en el tiempo.
La inflación bajó. ¿Tu clínica veterinaria la está acompañando… o se quedó atrás… otra vez?

Te contamos qué efemérides vienen en febrero y te compartimos ideas que te ayudan a usarlas para cumplir los objetivos de tu negocio veterinario.

Florencia Abadi Plaksin
Mi Negocio Veterinario
abadi.flor@minegocioveterinario.com

Antes de empezar, es importante que estemos de acuerdo en esto: postear por cada efeméride sin criterio propio solo genera ruido. Ves que viene el Día del Gato, pensás «tengo que subir algo», armás un posteo genérico con un dato que está en todos lados y lo publicás porque «es lo que hay que hacer». El contenido no conecta con ningún objetivo real de tu clínica y no sabés si funcionó o no. Es puro movimiento sin dirección.

Entonces, la pregunta no es «¿qué fecha viene?», sino «¿esta fecha me sirve para algo?». Una efeméride solo es relevante si te permite abrir una conversación que esté alineada con un objetivo claro: aumentar controles preventivos, posicionarte en un servicio específico, reactivar pacientes inactivos, educar sobre un tema que te importa. Si no hay conexión entre la fecha y lo que necesitás lograr, no la uses. El calendario te da oportunidades, no obligaciones.

Acá te dejamos las efemérides más relevantes de febrero y formas concretas de usarlas según qué objetivo necesites cumplir en tu negocio.

Día del Galgo

  • Si tu objetivo es posicionarte como una autoridad en bienestar animal, podés usar esta fecha para compartir información clínica específica sobre la raza y visibilizar el conocimiento técnico de tu equipo.
  • Si tu objetivo es comunicar los valores de tu negocio veterinario, aprovechá para tomar postura frente al maltrato que recibe esta raza y reforzar tu enfoque en tenencia responsable.
  • Si tu objetivo es aumentar la cantidad de visitas para control, podés contactar a tutores de galgos por WhatsApp o email, saludarlos por la efeméride y ofrecerles un turno preventivo enfocado en las particularidades del paciente.

Día Internacional de la Mujer Médica y la Mujer de la Ciencia

  • Si tu objetivo es fortalecer la identidad profesional de la clínica, podés visibilizar la formación, especialización y trayectoria de las médicas veterinarias del equipo.
  • Si tu objetivo es reforzar la cohesión interna, aprovechá la fecha para reconocer recorridos, roles y aportes dentro del staff.
  • Si tu objetivo es posicionar servicios específicos, podés asociarlos al conocimiento y la experiencia de una profesional del equipo.

Vuelta a clases

  • Si tu objetivo posicionarte como referente en bienestar animal, aprovechá la fecha para hablar de ansiedad por separación, cambios de conducta y señales tempranas que conviene atender. Incluso podés compartir ideas para organizar la nueva rutina.

Día Internacional del Gato

  • Si tu objetivo es aumentar las consultas preventivas en pacientes felinos, podés lanzar una acción puntual de chequeos presenciales.
  • Si tu objetivo es diferenciarte en medicina felina, aprovechá la fecha para comunicar sobre manejo sin estrés y experiencia específica que brindás en tu consultorio.
  • Si tu objetivo es reactivar tutores inactivos, podés usar la efeméride como motivo de contacto para ofrecer controles de rutina o visitas a domicilio.

Día Mundial de la Esterilización Animal

  • Si tu objetivo es posicionarte desde la autoridad profesional, podés enviar a todos los pacientes cachorros o no castrados un flyer con información clave sobre la importancia de la esterilización.
  • Si tu objetivo es aumentar la concreción de cirugías, aprovechá la fecha para desarmar mitos frecuentes con información clara y situada.

¡Atención!

El calendario funciona como un mapa de oportunidades posibles, no como una lista de obligaciones de contenido. La clave está en elegir con criterio qué fechas vas a usar y, fundamentalmente, para qué. Siempre preguntate si esa efeméride te permite conectar un tema relevante para tu clínica con un objetivo claro de tu negocio. Usar el calendario como un recurso estratégico implica pensar con anticipación y evaluar el sentido de cada acción, transfiriendo ese criterio de una campaña a la otra.

Elanco y Suizo Argentina acompañan al veterinario con respaldo científico, soporte técnico y soluciones que elevan el estándar de la salud animal.

En el marco del trabajo conjunto con Suizo Argentina, la visita a Buenos Aires de la MV Adriana Vargas, integrante del equipo técnico de Elanco para la región, fue una oportunidad para profundizar sobre los desafíos actuales de la práctica veterinaria, el rol de la innovación y el valor del respaldo científico en un contexto de fuerte profesionalización del sector.

Además de su formación como médica veterinaria, Vargas cuenta con un posgrado en medicina felina, lo que le permite aportar una mirada especializada y actualizada sobre los cambios que atraviesa la industria en Latinoamérica.

¿Cómo ves hoy el momento que atraviesa la industria veterinaria en Latinoamérica y por qué el soporte técnico que ofrecen desde Elanco y Suizo es clave en este contexto? 

En este momento contamos con una profesionalización de los médicos veterinarios y por eso es muy importante para Elanco brindar productos y herramientas que busquen suplementar esas necesidades. A esto se le suma el acompañamiento de un distribuidor tan robusto como Suizo Argentina, lo que va a hacer que seamos muy exitosos liderando el sector de la salud veterinaria.

¿Cuál es hoy el enfoque estratégico de Elanco en Latinoamérica en términos de innovación, y cómo se traduce eso en herramientas concretas para el trabajo veterinario junto a Suizo?

Parte de la estrategia que tiene actualmente Elanco es poner moléculas que tengan innovación, que sean las más seguras y que sean las más específicas para aumentar el estándar de salud animal. Es decir, traemos medicina de última generación para ayudar a las mascotas a ser más longevas y activas en su vida.

¿Qué cambios ves en el comportamiento del tutor actual y cómo puede el veterinario acompañar esas nuevas demandas con el respaldo de compañías como Suizo y Elanco?

Sabemos que hoy en día los tutores están más informados, cada día tienen más herramientas digitales en las cuales pueden buscar y es por eso que es muy importante respaldar todos los productos que van enfocados a la salud de manera que sean productos con solo el respaldo científico, pruebas que nos van a hacer darles la mayor calidad para esos tutores que hoy en día son tan exigentes.

¿Cuáles consideras que son los diferenciales más relevantes de Credelio en perros?

Credelio es la última isoxazolina que existe en el mercado. Esto la hace la más novedosa, pero además la más segura y ese es el principal diferencial que tenemos en este tipo de desparasitantes, ya que es la molécula más segura para su mascota y eso va a evitar efectos secundarios a largo plazo.

¿Qué aspectos de seguridad y tolerancia creés que son claves para que el veterinario confíe en lotilaner en casos complejos o sensibles?

Credelio tiene un ingrediente activo que se llama el lotilaner. Se trata de la última isoxazolina desarrollada, luego de mucha investigación para atraer el desparasitante más novedoso, pero además más seguro del mercado. 

Hay una población de perros que son muy sensibles, como son aquellos que tienen más de cinco años o los cachorritos. Esas poblaciones sensibles o que tienen alguna enfermedad concomitante, deben tomar precauciones. Por ello, Credelio, al ser la molécula purificada y un isoxazolina de nueva generación es la que ofrece menos efectos secundarios. Esto se refleja en que hay menos impacto en el hígado para metabolizar este tipo de ingredientes activos.

¿Por qué la palatabilidad importa tanto en la adherencia al tratamiento?

Uno de los factores claves para que los tutores se puedan adherir a un tratamiento es qué tan palatable es ese tratamiento. Y la palatabilidad es el sabor más la textura que tenga. Así que Credelio tiene un sabor a carne de res y una textura sumamente agradable que hace que las mascotas se puedan comer la pastilla sin ningún problema.

La mirada de Adriana Vargas refuerza la importancia de combinar innovación científica, seguridad y acompañamiento técnico para dar respuesta a las nuevas demandas de la medicina veterinaria actual. En este contexto, soluciones como Credelio, desarrolladas sobre la base de investigación y evidencia, se convierten en herramientas clave para el trabajo diario del profesional.
Así, el trabajo conjunto entre Elanco y Suizo Argentina se consolida como un pilar fundamental para acompañar al veterinario, elevar los estándares de la salud animal y seguir construyendo confianza tanto en el profesional como en los tutores.

Una forma concreta de ordenar qué comunicar, cuándo hacerlo y con qué objetivo, sin depender de la improvisación ni del día a día.

Florencia Abadi Plaksin
Mi Negocio Veterinario
abadi.flor@minegocioveterinario.com

¿Qué pasa con la comunicación en la veterinaria?

En el mejor de los casos, las clínicas veterinarias empiezan el año definiendo objetivos y mensajes clave. Sin embargo, sin una planificación clara, después intentan ejecutarlos en medio de turnos, urgencias, mensajes sin responder y semanas que pasan rápido. Las ideas están, los objetivos también, pero la comunicación se vuelve caótica y el mensaje no termina de llegar al tutor. Algunos temas quedan pendientes porque “no era el momento”, otros se comunican a las apuradas y otros simplemente se pierden. No porque no fueran importantes, sino porque no tenían un lugar asignado en el calendario. Ahí es donde la comunicación empieza a desordenarse: cuando el ritmo cotidiano no deja espacio para decidir, con intención, cuándo decir cada cosa.

Y entonces, ¿qué hacemos?

Una herramienta concreta para organizar la comunicación a lo largo del año es trabajar con efemérides y estacionalidades. Incorporarlas a la planificación permite decidir con anticipación qué temas abordar y en qué momento hacerlo.
Las efemérides son fechas puntuales que se repiten todos los años, como el Día del Animal, Halloween o el Día del Gato. Las estacionalidades abarcan períodos más amplios que influyen en el comportamiento de los tutores y en la dinámica del trabajo veterinario: el invierno, la primavera, las altas temperaturas, las vacaciones.
Estas fechas ya forman parte del calendario social y cultural de las personas. Por eso pueden funcionar como puntos de apoyo para darle espacio a mensajes que, de otro modo, quedarían desplazados por la rutina cotidiana.

Efemérides y estacionalidades como estructura del calendario comunicacional

Pensar estas fechas como estructura implica usarlas como marco de organización. De un lado están los objetivos, las prioridades y los mensajes que la clínica necesita comunicar. Del otro, un calendario que ofrece oportunidades a lo largo del año.
La estrategia surge cuando ambos elementos se conectan. El calendario funciona como un tablero y los objetivos como las fichas que se mueven en él. Cada fecha abre una posibilidad distinta para avanzar en una dirección concreta. En ese cruce, muchas veces, aparecen ideas nuevas y más fáciles de ejecutar.
Este enfoque aporta previsibilidad. Saber con anticipación qué temas se van a trabajar permite pensar campañas con tiempo, elegir formatos adecuados, alinear al equipo y reducir la improvisación. La comunicación empieza a responder a una lógica sostenida y más clara.

Cómo empezar a usarlas con criterio

El primer paso consiste en mirar el calendario anual de efemérides y estacionalidades. A partir de ahí, conviene hacerse algunas preguntas estratégicas:

  • ¿Esta fecha se alinea con los valores y el tono de mi clínica?
  • ¿Me dispara ideas de campañas o mensajes posibles?
  • ¿Puedo vincularla con alguno de mis objetivos?
  • ¿Tiene sentido para el tipo de tutor al que quiero hablarle?

No todas las fechas van a resultar relevantes, y eso forma parte del proceso. Seleccionar cuáles usar ayuda a construir una comunicación coherente y alineada con la identidad de cada veterinaria.

Ejemplos claros: del calendario a la campaña

Pensar efemérides y estacionalidades como estructura es útil en lo conceptual, pero cobra verdadero sentido cuando se traduce en acciones concretas. La clave está en tomar un objetivo, identificar un momento del año que lo potencie y diseñar una campaña alineada con la realidad de cada veterinaria. Estos ejemplos muestran cómo una misma herramienta puede adaptarse a contextos, servicios y metas muy distintas.

Carla tiene una clínica veterinaria generalista y busca aumentar las consultas presenciales de felinos, un segmento que suele postergar los controles. A partir de una efeméride vinculada a los gatos, diseña una acción puntual: chequeos presenciales con foco preventivo, acompañados de un seguimiento virtual posterior. La fecha le permite retomar el contacto y trabajar la recurrencia de manera organizada.

Martín dirige una clínica especializada en pacientes gerontes y quiere posicionar su marca como referente en ese segmento. Para eso se apoya en una estacionalidad clara: la temporada de altas temperaturas. Durante ese período envía por WhatsApp y mailing consejos para prevenir golpes de calor en perros mayores. La acción refuerza su autoridad profesional y mantiene el vínculo con sus clientes a través de información relevante.

Analía trabaja a domicilio y su objetivo es aumentar la frecuencia de visitas a pacientes que ya conoce. Aprovecha el Día del Gato para enviar un mensaje personalizado a todos los tutores felinos, los saluda por la fecha, les pregunta cómo están sus gatos y les ofrece agendar una visita. El contacto se apoya en una efeméride que habilita la conversación y facilita la continuidad del vínculo.
En los tres casos hay una lógica compartida: un objetivo definido, una fecha o estación que habilita el contacto y una acción alineada con la realidad de cada negocio. La efeméride marca el momento; la estrategia define el sentido.

Cuando el calendario trabaja para vos

Las efemérides y estacionalidades ayudan a transformar la planificación en acción. Funcionan como una herramienta concreta para ordenar, anticipar y sostener la comunicación de una clínica veterinaria a lo largo del año. Además, permiten asegurarte de que tus objetivos no queden en el olvido simplemente porque nunca apareció el momento para comunicar la campaña que podía ayudarte a lograrlos.
Si querés profundizar más en esta estrategia, te dejamos un ebook con teoría y ejercicios claves para lograr tus objetivos.

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