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Pablo Fábregas, fundador de Neozoo, la mayor cadena de pet-shops de todo el país, asegura que sus franquiciados son amantes de las mascotas. Cerrará el año con 60 puntos de venta.

“Construimos, instalamos y financiamos locales veterinarios”

Escribe Facundo Sonatti

Pablo Fábregas, crece desde Córdoba.

Pablo Fábregas, crece desde Córdoba.

La experiencia que le dieron a Pablo Fábregas los años en los cuales convivieron locales propios y franquiciados le permitieron armar un semillero de profesionales para, luego, acelerar su expansión.
Hoy, Neozoo tiene la red de pet-shops más amplia de todo el país y cerrará el año con 60 locales, todos bajo el modelo de franquicia.
“Somos una empresa que se dedica a resolver los problemas de los franquiciados”, señala su fundador, desde Córdoba, en diálogo con esta Revista 2+2.
“Neozoo ha elegido ser franquiciante únicamente, evitando así entrar en conflicto de intereses con los franquiciados”, resalta.
La compañía que tiene sus orígenes en un acuario, en 1995, abrió su primer local pensado íntegramente para atender las necesidades de las mascotas.
Una década más tarde, viró al concepto de franquicias hasta cubrir con puntos de venta las provincias de Córdoba, Mendoza, Tucumán, Chaco, Corrientes, Buenos Aires, Misiones, Formosa y Santa Fe.
Pero la expansión no ha culminado.
¿Cuál es el modelo que le permite crecer sin prisa, pero sin pausa desde hace más de dos décadas?

Un modelo a gran escala

La empresa en numeritos

– Año de fundación: 1995.
– Cambio de modelo de negocios: 2005.
– Socios: Marcelo y Pablo Fábregas.
– Locales en 2005: 6.
– Locales actuales en la Argentina: 59.
– Locales con atención veterinaria: 20
– Socios Club Neozoo: 10.000.
– Aperturas en 2018: 8.
– Facturación: (Alimentos 50%).
– Tiempo estimado de apertura por local desde cero: 35 días.

“Una de las estrategias de nuestro negocio es que el consumidor puede encontrar todos los rubros en un solo lugar porque entendemos que muchos de ellos no solo tienen un perro o un gato, sino también algún pez, roedor o pájaro y, a su vez, es habitual que tengan plantas por lo cual también tenemos vivero”, resume Fábregas.
“A su vez, como franquiciante, me encargo de visitar la futura tienda y diseñamos el local con equipo propio, lo construimos en un taller propio y luego, se transporta en un vehículo propio. Hacemos la instalación e inauguración y todo se lo financiamos”, repasa el ABC del negocio.
En resumen, Neozoo es una empresa que construye, instala y financia locales veterinarios.
“Lo único que no hacemos es la obra civil que tiene que ver con tumbar paredes, cambiar puertas de lugar o pintar. En cuatro semanas debe hacerse la obra civil y en tan solo una semana, nosotros le instalamos el local”, afirma el empresario.
“Siempre pensamos que la marca debía ser un negocio de gran escala, proyecto en el cual estoy de la mano de Marcelo, mi hermano, mientras decido dónde abriremos el próximo local y analizo el perfil del franquiciado; mi hermano, arquitecto, es el encargado de desarrollar el local y supervisar la apertura de lo mismos”, comenta Fabregas. En el NEA la marca es líder en volumen de ventas y en cantidad de locales. “Sin embargo, no somos los que más vendemos en todos los rubros. Nosotros nos enfocamos en la comercialización al usuario final y no a la reventa”, aclara el emprendedor.

“Nosotros seguimos apostando. Llevamos seis aperturas en lo que va del año y dos que están programadas para el cierre de este ejercicio”.

A la hora de pensar en los franquiciados, el fundador de Neozoo señala que, buscan a alguien que tenga amor por las mascotas e intentan evitar el perfil del franquiciado inversor. “El mismo no debe ser necesariamente un veterinario, de hecho, entre los 59 locales abiertos, solo tres propietarios son veterinarios. Sin embargo, en 20 de los casi 60 puntos en operaciones hay un profesional veterinario en la atención a pesar que no contamos con internación y las intervenciones que se hacen son de carácter ambulatorio”, detalla.
“En los años donde conviví con locales propios y las primeras franquicias fui armando un semillero desde donde salieron los franquiciados. Ese mismo ejercicio es replicado por algunos de ellos que buscan expandirse con más locales, es decir, preparan a su staff para luego posicionarlos frente a un nuevo local”, explica Fábregas y afirma: “La relación con mis franquiciados no es meramente comercial sino que es muy importante la cuota humana”.

Montar un nuevo local desde cero le puede llevar solo 35 días.

Montar un nuevo local desde cero le puede llevar solo 35 días.

La profesionalización como guía

El creador de Neozoo entiende que el rubro ha crecido mucho y seguirá creciendo a tal punto que será cada vez más común ver lugares pet-friendly.
“Hoy, las personas son capaces de no salir de vacaciones porque no tienen donde dejar el perro y en el corto plazo, van a decidir los lugares en base a donde se puede llevar la mascota”, gráfica el cambio de paradigma.
En los inicios, la realidad era muy distinta. “Cuando incursionamos en el rubro con la venta de mascotas hubo una especie de guerra fría entre los profesionales, un poco de indiferencia, pero con el paso del tiempo, quedó claro que nosotros formamos parte del sistema y alimentamos responsablemente al mismo”, señala Fábregas y sigue: “Hace 20 años las mascotas se vendían por los clasificados del diario y en esos casos, no se recomendaba la nutrición ni la sanidad como elementos fundamentales del bienestar de la mascota. En cambio, nuestra mirada siempre fue más profesional y al entregarle la mascota le hablábamos del plan de vacunación, cómo y cuándo se realizan las desparasitaciones y cuál sería la nutrición ideal”.
El paso del tiempo, trajo un mayor grado de comprensión por parte de los colegas veterinarios. “Después de verse amenazados, entendieron que nosotros éramos parte de la solución y mejoró muchísimo la sanidad de las mascotas a tal punto que hoy todos los consumidores lo saben”, afirma y resalta: “Tenemos que ser un medio para explicar la tenencia responsable”.
En pos de fidelizar sus clientes, la marca creó Club Neozoo, un sistema a partir del cual las compras que hacen los clientes le permite sumar puntos y los mismos se pueden cambiar por otros productos. “El sistema llevó dos años de desarrollo y, hoy, en la ciudad de Córdoba ya tenemos 10.000 clientes”, afirma Fábrega y cierra con un balance de la Argentina: “Este es un país en donde si no tenés poder de adaptación, fuiste. Es un país que tiene como única variable fija que todo cambia todo el tiempo. Sobre ese escenario debemos trabajar”.

 

Comité de crisis

“Los procesos de crisis no son todos iguales por lo cual no se puede decir que esto se va a resolver de una manera determinada”, admite Pablo Fábregas, creador de Neozoo. “Vivimos en un país de ciclos en donde, por momentos, nos toca ganar y otros, perder”, resume. En este caso, para el dueño de una red de casi 60 locales, se pueden recortar algunos gastos como acciones, pero siempre se intentan mantener a los franquiciados con calma, porque algunos están preocupados y con justa razón.
“Nosotros seguimos apostando, llevamos seis aperturas en lo que va del año y dos que están programadas para el cierre de este ejercicio. Nuestros deseos y las ganas siguen siendo las mismas, pero notamos que se resiente el ingreso de dinero en los mostradores”, reconoce el empresario y completa: “Algunos consumidores eligen correrse a productos más económicos o elige bolsas más pequeñas. Sin embargo, todo esto no nos toma por sorpresa, sino que contamos con la experiencia de crisis anteriores ya superadas”.
En momentos de crisis, Fábregas admite que no tiene un plan de contingencias sino que, al igual que cada mañana, los locales abren con un norte claro que tiene que ver con el cuidado de los clientes. “Hacemos un refuerzo en la lectura de los costos y mientras algunos van paraguas y piloto, nosotros atravesamos la tormenta a la intemperie”, finaliza.

 

Dialogamos con Federico Delgado, quien timonea la actual expansión de Drovenort. ¿Es el momento de las franquicias? ¿Cuál es el rol de la profesionalización en la mejor gestión del negocio?

“Trabajamos para que el cliente viva una experiencia de compra positiva en el local”

Facundo Sonatti

El mercado argentino de productos destinados a los animales de compañía mueve cientos de millones de dólares y cada año atrae a nuevos jugadores -ajenos al rubro- que buscan quedarse con una tajada.
Sin embargo, los actores más consolidados no bajan la guardia y planean reforzar sus planes de inversión.
Drovenort es una de las cadenas más visibles, con 35 años de trayectoria, 11 sucursales en operaciones y un plan de aperturas para 2018 aún más agresivo.
Federico Delgado, al frente de la cadena, dialogó con esta Revista 2+2 y repasó pasado, presente y futuro de la firma.
¿Cuál su impresión sobre el mercado?
“El desarrollo de las cadenas y la presencia de inversores ajenos al sector elevan el nivel de toda nuestra industria. No lo vemos como una amenaza, sino como una oportunidad concreta para todos”, dispara Delgado.

Algunos números

Año en que se fundó Drovenort: 1982.
Apertura de su segundo local: 1995.
Locales actuales: 11.
Empleados: 45.
Crecimiento en volumen 2017: 30% (proyección).

Y analiza: “Si bien el mercado general sigue siendo informal, preferimos seguir el ritmo de aquellos que invierten en brindar más y mejores servicios. Este es el camino para poder diferenciarnos de nuestra competencia; sobre todo teniendo en cuenta que no somos fabricantes y en mayor o menor medida disponemos todos de los mismos productos”.

A paso firme
Drovenort es la síntesis de Droguería Veterinaria Norte, una aventura emprendedora que se gestó en 1982 y que permitió iniciar un recorrido que ha sufrido diversas transformaciones desde la irrupción en el mercado local de las principales marcas de alimentos balanceados a nivel global.
“Si bien en la actualidad el negocio de la nutrición representa un 80% del total, siempre hemos intentado que nunca supere el 70% de nuestra facturación; para preservar la rentabilidad. Es un negocio de volumen y bajo margen, por lo cual si realmente queremos seguir creciendo con recursos propios, deberemos apoyarnos también en la venta de medicamentos, accesorios y servicios”, confiesa Delgado, quien ya desde sus años en el colegio secundario frecuentaba el local fundacional de Drovenort, en Martínez, Buenos Aires.
Un punto de inflexión fue el año 2010, donde el mercado demandaba un crecimiento y la apertura del quinto local era todo un desafío. A partir de allí y con el soporte de un grupo de asesores, la cadena logró duplicar su tamaño, con 10 locales propios la próxima apertura del número 11, en Victoria, San Fernando.
“En base a mí experiencia, con hasta cuatro locales una persona puede hacerse cargo de la cadena; a partir del quinto se requiere de otro soporte. Es clave la capacitación y profesionalización del equipo de trabajo, para lo cual recurrimos a una consultora hasta lograr la transición”, reconoce Delgado.
Y completa: “No me gusta utilizar la palabra jefe. Pienso el trabajo de una forma cooperativa ya que todos vamos en el mismo barco y a lo sumo llevo el timón. En los papeles soy el dueño, pero tengo un equipo de 45 colaboradores”.

Preparados, listos, ¡YA!
Drovenort se autoimpuso una nueva estrategia de cara a lo que vendrá.
Usualmente, los negocios crecen en la medida que se lo demandan las necesidades.
Sin embargo, está vez la compañía está invirtiendo en dos centros logísticos, de 550 y 350 m2, en Tigre y Martínez, respectivamente. ¿El fin? Lograr abastecer lo que será una nueva escalada expansiva de la marca, con aperturas de locales propios y franquicias.
“Hace un tiempo sumamos a la empresa a un asesor para que nos diera soporte en planear la expansión de la compañía”, asegura. Y adelanta: “Empezaremos con seis aperturas en 2018”.
No hay dudas, la estrategia comercial de la cadena es amplia.
“Este año hicimos una campaña global que tiene cinco puntos: una revista en papel, digital, inversión en Facebook y vía pública y utilizar la base de la firma (unos 17.000 mails) para comunicar. Las campañas que lanzamos se renuevan cada tres meses y su repercusión se mide en base a los picos de clicks y facturación en el sistema”, afirma Delgado. Y agrega que, hubo un mes, donde se logró trepar un 70% de facturación con respecto al mes previo. “Luego, el desafío está en que si bien las ventas caerán, no lo hagan en la misma proporción”, explicó.
“La presencia del e-commerce aún tiene una adopción baja, inferior al 2% y para Drovenort no es el foco del negocio. No queremos que la gente consuma todo por Internet y ya no venga al local. De hecho, creemos que el grueso de los consumidores online, apelan a ese canal solo por una cuestión de precios bajos. Nosotros trabajamos para que el cliente venga al local y viva una experiencia de compra positiva”, resume su visión sobre ese canal aún alternativo.
“Nuestra mejor propuesta es el personal, muy bien capacitado para responder a todas las inquietudes y un portafolio de medicamentos y accesorios amplio. Nuestro lema es ‘una familia al servicio de tu mascota’ porque realmente intentamos generar ese clima en cada local de”, sentencia Delgado.

La afirmación es esgrimida por Alfredo Paz, fundador y Ceo de Natural Life, una de las mayores cadenas del segmento, con 18 locales y casi tres décadas en el mercado. Este año, lanzó su franquicia.

“Somos el mejor aliado comercial para el veterinario”

Escribe Facundo Sonatti

Un modelo escalable

El año 2016 fue de una fuerte contracción el consumo masivo para los argentinos. Sin embargo, algunas categorías como las de alimentos balanceados y accesorios para mascotas fue de “apenas” estancamiento. Según Alfredo Paz, fundador y Ceo de Natural Life, el rubro viene de muchos años de crecimiento, y a pesar que la Argentina es el país más desarrollado del segmento en la región, aún tiene mucho por crecer. Más allá de las aperturas, Natural Life, consolidó sus puntos de venta y creció en volumen en cada local con un muy buen diciembre. A su vez, marzo arrancó bien y esperamos un crecimiento de volumen por local este año también”.
La cadena ya cerró el contrato para sumar sus primeras tres franquicias este año, en un plan donde busca sumar 10 locales a los 18 que tiene en operaciones. “Tenemos tres modelos para los veterinarios interesados en acceder a la franquicia de Natural Life, que parten en los $500.000 de inversión con el stock inicial de mercadería incluido. Los modelos varían según las dimensiones y la ubicación, pero a todos les garantizamos un radio de influencia”, explica Paz y cierra: “Muchas veces, el veterinario estudia para atender los animales y no para ocuparse de los aspectos comerciales del negocio: creemos que podemos hacer una buena alianza”.

Una pecera en la infancia de Alfredo Paz marcó su futuro comercial.
Apenas terminó el colegio, a los 18 años, abrió su primer acuario, en Ituzaingó (Buenos Aires). Hoy, casi tres décadas después, lidera una cadena veterinaria y pet-shop, con 18 locales y 80 empleados, conocida como Natural Life.
“Todas las empresas que están volcadas a ofrecer servicios deben hacer hincapié en los recursos humanos”, comienza Paz el diálogo con esta Revista 2+2.
Para el empresario, es muy diferente estar frente a un local que administrar toda una cadena. “Uno tiene que poder ver otro tipo de variables que suelen estar relacionadas con las personas y el ejercicio de delegar. Tenés que intentar replicar la atención en el punto de venta para que sea la misma que cuando vos estabas al frente del local. Mientras tanto, tu función se vuelca a analizar aspectos políticos, financieros; de otra índole”, explica el Ceo de Natural Life.

El rol de la profesionalización
A una década de la incursión en el sector, Paz ya tenía tres locales en operaciones en la zona Oeste del Gran Buenos Aires, todos asociados a un médico veterinario y con alrededor de 10 empleados.

“Hasta esa etapa, el negocio se manejaba de la misma manera que se operaba el primer local. Fue a partir de la séptima u octava apertura que empezamos a profesionalizar la empresa. En ese momento, nos dimos cuenta que nos faltaban herramientas para resolver las diferentes complejidades que iban surgiendo. Entonces, invertimos en incorporar recursos, con todas las dudas y temores que eso conlleva en una Pyme”, reconoce el fundador.
“La primera persona que sumamos fue un gerente de recursos humanos, área que aún sostenemos. Además, contamos con un departamento de marketing y administración, donde me acompañan dos de mis tres hermanos. En el proceso de profesionalización se hicieron manuales tanto internos como de atención y nuestro desafío siempre fue poder trasmitirles a todos los empleados la pasión de una atención adecuada a nuestros clientes”, completa Paz.
En el camino de la profesionalización, Natural Life busca dar un nuevo salto en su estrategia de expansión y este año apeló a sus manuales para lanzar la franquicia.
“Ofrecemos una alianza estratégica para el veterinario, donde aportamos todo el know how en el aspecto comercial y la forma de hacer las cosas, con el plus de atención que puede darle su dueño”, asegura el empresario. Y agrega: “Desarrollar el modelo de franquicias, nos llevó a trasladar todo al papel y profesionalizar aún más nuestra operatoria. Sin dudas, que hay que tener muy en claro lo que hace que un local funcione, para convertirse en una cadena”.

Del acuario a la cadena
En 1989, Paz era joven y apenas terminados sus estudios secundarios, decidió canalizar su pasión por las mascotas y “los bichos” en un negocio. Alquiló un pequeño local y creó Natural Life, un acuario que pronto sumó la venta de alimentos balanceados para perros y zooterápicos.
“En poco tiempo, agregamos toda la pata veterinaria a partir de un convenio que hicimos con un profesional que abrió su consultorio en el local”, recuerda nuestro entrevistado 28 años después.

“Hay que tener muy en claro cuáles son las variables que hacen que un local funcione, para convertirse en una cadena”.

La primera década de la marca estuvo signada por el ingreso de productos importados al mercado, que ampliaron la categoría, pero no fue hasta 1998, que se sumó el segundo local. “En esos años el consumidor sabía muy poco, a lo sumo la gente que viajaba. Sin embargo, aún veo que muchas personas tienen un gran desconocimiento sobre los productos y servicios que ofrece el sector y por ejemplo, cree que el mejor producto es el que sale en la tele, cuando muchas veces no es así”, analiza.
La crisis de 2002 no significó un punto de inflexión para la marca.
“Fue un año complicado, probablemente el más difícil desde que estamos en el negocio, pero no tuvimos que achicarnos; por suerte no es un negocio que tenga mucha variabilidad a lo largo del año”, asegura Paz y sigue: “Luego, la política de apertura de locales continuó hasta llegar a un nivel de autofinanciamiento que nos permitió acelerar la expansión y lograr -solo el último año- cinco nuevas aperturas”.

El negocio hoy y mañana
“El corebusiness de la empresa es la venta de alimentos balanceados, la cual más allá de la variabilidad por local, siempre supera el 50% de los ingresos”, grafica Paz y sigue: “En orden de importancia, siguen los zooterápicos: pulgas y garrapatas. Más atrás accesorios, belleza y juguetes; y en el mismo nivel otros animales, como los hámsteres con sus jaulas, y los peces con sus peceras. El servicio profesional es el que menor peso tiene en la facturación, pero el valor agregado que aporta es muy importante, ya que significa una propuesta muy valorada por los clientes. En todos los locales tenemos uno o más veterinarios”.
El negocio de la cadena no está limitado al canal tradicional.
“Siempre decimos que, en realidad, tenemos 20 locales, porque a las sucursales a la calle, le sumamos una venta online que factura el equivalente a un local, y un call-center para delivery. En este último punto, tanto para llamados entrantes como salientes, ya que hacemos campañas para recuperar clientes u ofrecer promociones”, detalla Paz.

“Es muy diferente estar frente a un local que administrar toda una cadena, porque el foco se corre totalmente”.

“Los locales veterinarios y pet-shops somos solo el 12% de la venta de alimentos balanceados (para perros y gatos), pero representamos el 29% de la facturación, porque evidentemente ofrecemos productos que son de más calidad y valor. En ese segmento somos líderes por cantidad de bocas de expendio, pero está muy atomizado en todo el país”, analiza el creador de Natural Life. Y adelanta los próximos pasos: “La idea es consolidar nuestra posición con 50 locales para el 2019 y lograr una participación del 8% en Capital Federal y el Gran Buenos Aires”.