¿Por qué los invitamos a leer esta revista?
Acá estamos. Seis años y 24 publicaciones después de nuestro primer intento, ofreciéndoles una renovada versión de esta Revista DOSmasDOS.
Nuevo diseño, más columnistas en 44 páginas a todo color, 6.000 ejemplares distribuidos en todo el país y una cada vez mayor vocación por hacer práctico aquello que la teoría ligada al marketing y las ventas se esfuerza por despegar de la realidad de los comercios veterinarios en nuestro país.
Todo muy lindo, pero ¿por qué deberían ustedes leernos?
Consideramos que existe hoy un enorme potencial de crecimiento para aquellos centros veterinarios dedicados tanto a grandes, como a pequeños animales, y ubicados ya sea en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como en todas y cada una de las localidades de nuestro país.
Pero claro, las posibilidades no serán para todos sino para los más eficientes, para los que planifiquen y gestionen adecuadamente sus negocios, teniendo siempre en mente las necesidades y tendencias que los consumidores de productos y servicios ligados a la salud y bienestar animal manifiestan.
Por ejemplo, en esta edición podrán encontrar ideas disparadoras para el caso de los profesionales orientados hacia la producción. Las mismas están centradas en la posibilidad de aprovechar la obligación de vacunar contra el carbunclo en Santa Fe y Buenos Aires, siendo en esta última exclusiva la venta de las vacunas desde los comercios veterinarios.
¿Cómo se aprovechará ese vínculo para ofrecer más y nuevos asesoramientos y tecnologías a los clientes?
¿Ya lo pensaron?
A su vez, se perciben cambios sustanciales en las tendencias vinculadas a los animales de compañía. En este número verán cómo en otros países las megatiendas de accesorios comienzan a crecer a un menor ritmo que la oferta de sitios dedicados al servicio veterinario. Pero no sólo ello, sino que es cada vez más común apreciar una reconversión de estos últimos, sumando unidades de negocio a la atención médica, a fin de ofrecer a los propietarios de las mascotas salud, bienestar y servicios…
Todo en un mismo lugar.
Hay limitaciones y no será sencillo seguirle el ritmo pero el tren parece volver a pasar ¿quién se sube?


