Diagnovet Móvil, una propuesta diferente basada en el servicio
Las MV Guadalupe Gallo y Patricia Gamardo crearon un servicio móvil que integra ecografía y laboratorio clínico para brindar un soporte interdisciplinario a los profesionales del interior bonaerense.
Daniela Mattiussi
daniela@minegocioveterinario.com
Hay veterinarias que necesitan incorporar nuevas prestaciones, pero no siempre tienen los recursos o la estructura para invertir en equipamiento y especialistas. ¿Qué pasa si, en lugar de desarrollar esas capacidades puertas adentro, son los servicios los que llegan hasta la veterinaria?
Sobre esa idea construyeron Diagnovet Móvil las médicas veterinarias Guadalupe Gallo y Patricia Gamardo.
Desde Carlos Casares, Buenos Aires, el proyecto combina laboratorio, ecografía e interpretación de resultados y los acerca a colegas de distintas localidades de la región.
Pero detrás de la unidad móvil hay algo más que una solución logística. Las profesionales transformaron sus especialidades en un modelo de negocio colaborativo cuyo destinatario central es el colega. “El objetivo central es ayudar directamente a los veterinarios”, remarcan.
Dos especialidades, un servicio
Patricia Gamardo se recibió en la Universidad Nacional de La Plata en 2001 y se instaló en Carlos Casares. En 2016 comenzó su formación en ecografía ante una necesidad concreta: prácticamente no existía oferta de este tipo en la zona.
Por su parte, Guadalupe Gallo siguió un camino complementario. Al llegar a la ciudad comenzó a trabajar con laboratorio y luego se especializó en diagnóstico de laboratorio orientado a pequeños animales.
Aunque desarrollaban sus actividades de manera independiente, comenzaron a compartir casos y consultas. Así fue tomando forma una manera de trabajar que luego sería central en Diagnovet: mirar un mismo paciente desde distintas especialidades y utilizar la información clínica para interpretar los estudios.
Actualmente, Patricia está enfocada en ecografía y Guadalupe en laboratorio. El siguiente paso fue convertir esa complementariedad en un servicio capaz de salir de Carlos Casares.
Cuando el diagnóstico viaja
Diagnovet Móvil está próximo a cumplir su primer año y nació de una pregunta concreta: ¿cómo ampliar el alcance de los servicios que ya prestaban a colegas de la zona? “Al principio pensamos en un centro de diagnóstico que integrara laboratorio y ecografía; pero la realidad es que ya recibíamos muestras y pacientes de localidades cercanas y ese movimiento nos mostró la posibilidad de viajar”, recuerdan.
Pero no querían limitar la propuesta a transportar un ecógrafo. El diferencial estuvo en unir equipamiento, especialización e interpretación.
El modelo permite que una veterinaria incorpore tecnología y conocimiento especializado sin asumir el costo fijo de montar esos servicios dentro de su estructura.
“Es un servicio que vos llevás a tu veterinaria sin invertir nada. Te llevamos un ecógrafo de alta gama y un laboratorio con la especialidad, y el profesional no tiene que invertir nada más que llamarnos”, sintetizan a Mi Negocio Veterinario.
La propuesta cobra especial relevancia en ciudades donde la escala dificulta determinadas inversiones y para profesionales que trabajan solos y necesitan apoyo frente a casos más complejos.
Mucho más que un informe

El diferencial no termina cuando obtienen una imagen ecográfica o aparece un valor en un análisis. Antes de estudiar a cada paciente reciben un resumen de su historia clínica. Luego realizan los procedimientos y analizan el caso en conjunto.
“Nosotras charlamos, nos sentamos, vemos qué resultados tienen y, con lo que nos contaron, aportamos al clínico. Siempre somos un apoyo al clínico”, explican.
Ese “siempre al clínico” define buena parte de la lógica del negocio.
Diagnovet Móvil no pretende apropiarse del paciente derivado ni ocupar el lugar de la veterinaria que lo atiende habitualmente. “Siempre la devolución es al veterinario porque no pasamos por arriba del colega. El clínico es el que nos deriva el caso”, destacan.
La devolución tampoco se limita al envío de resultados. Los colegas cuentan con sus teléfonos para consultar dudas e intercambiar opiniones. Cuando aparece un hallazgo relevante, procuran advertirlo en el momento. “No buscamos dar un resultado y chau sino interactuar con el profesional que nos derivó al paciente”, resumen.
Interpretar para decidir
La integración entre disciplinas responde a otro problema: un resultado aislado puede abrir múltiples hipótesis, pero no necesariamente conducir por sí mismo a un diagnóstico. “Los resultados de laboratorio y de ecografía no nos sirven de nada si no tenemos la clínica. Tener las tres partes y llegar a una construcción es una ayuda para el veterinario y para el paciente”, explican.
Gamardo ejerció la clínica durante alrededor de 25 años y decidió dejar la atención cotidiana para concentrarse en el diagnóstico. Gallo aporta, por su parte, la mirada del laboratorio.
“El valor no está solamente en realizar dos estudios, sino en correlacionarlos con la historia clínica y transformarlos en información útil para quien deberá tomar decisiones. Para veterinarios jóvenes o profesionales que trabajan solos, esa dinámica puede funcionar también como una segunda mirada”, destacan las veterinarias.
Prevención que genera oportunidades
Otro pilar del proyecto es la medicina preventiva. Patricia y Guadalupe observaban que muchos pacientes llegaban cuando los signos clínicos ya estaban avanzados.
Por eso decidieron aprovechar la periodicidad de las visitas para promover controles antes de que aparezcan síntomas.
La lógica tiene impacto sanitario, pero también comercial. Un paciente que quizá no hubiera ingresado a la veterinaria puede acercarse para un control y, si aparece una alteración, continuar su seguimiento con su veterinario habitual.
“Le atraíamos un paciente a la veterinaria que de otra manera tal vez no iba y, si encontrábamos patologías que todavía no se manifestaban, iba a empezar un tratamiento que también hacía que ese paciente volviera”, explican.

Así, Diagnovet Móvil busca generar nuevas oportunidades alrededor de la veterinaria y no competir con ella.
Una agenda sobre ruedas
Diagnovet sale a la ruta una vez por semana y visita regularmente distintas localidades de la región como Henderson, Deró, Pehuajó, Junín, Bragado, además de prestar servicios en Carlos Casares.
La organización cambia según cada destino. En algunas ciudades trabajan con una única veterinaria y en otras recorren varios establecimientos durante la misma jornada. También varía quién administra los turnos: en ciertos casos lo hace cada veterinaria y, cuando deben coordinar varias paradas, ellas participan de esa gestión.
Desde las primeras salidas encontraron colegas dispuestos a incorporar la propuesta y organizar pacientes. Para las profesionales, esa colaboración explica buena parte del crecimiento alcanzado durante el primer año.
También trabajan la comunicación del proyecto: cuentan con una community manager, generan contenidos para redes y realizan vivos en Instagram donde presentan distintos aspectos del servicio y comparten casos.
Hacer equipo con el colega
Definir a Diagnovet Móvil (diagnovet.movil) únicamente como un servicio itinerante de ecografía y laboratorio dejaría afuera la parte central de su propuesta.
Guadalupe y Patricia hablan de intercambio, interpretación, colaboración y equipo. Y allí aparece uno de los aprendizajes de gestión del proyecto: para diferenciarse no necesitaron inventar una nueva práctica diagnóstica, sino reorganizar conocimientos y recursos alrededor de una necesidad concreta del colega.
“Conocimos colegas y formamos un equipo lindo de trabajo. Realmente se genera un equipo, un ida y vuelta que nos gusta mucho”, destacan.
Para una veterinaria, sumar una prestación especializada puede implicar invertir en equipamiento y capacitación o derivar al paciente. Diagnovet propone otra alternativa: que la especialidad llegue hasta el establecimiento y se integre a su funcionamiento.
El ecógrafo viaja. El laboratorio y las especialistas también.
Pero el paciente continúa siendo del veterinario que lo atiende.
Ese límite es una de las fortalezas del modelo.
Diagnovet Móvil no fue pensado para reemplazar al clínico, sino para darle más herramientas. No busca ocupar el vínculo construido con el tutor, sino aportar conocimiento para fortalecerlo.


