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Enfocarse para crecer: la primera clínica 100% felina en Uruguay

Desde Montevideo, una clínica veterinaria exclusiva para gatos demuestra que especializarse y priorizar la calidad es la mejor fórmula para crecer con propósito.

Lizi Dominguez
Redactora
info@minegocioveterinario.com

En un mercado veterinario tradicionalmente conformado por clínicas mixtas, el modelo de negocio de Lourdes Duhalde, una especialista que ejerce desde hace 20 años, rompe el molde. Su Clínica Felina MVD, primera y única especializada exclusivamente en gatos de todo Uruguay, es referente no sólo en la atención casos complejos, sino también por ofrecer valiosas lecciones de gestión, marketing de nicho y enfoque de calidad de servicio para cualquier profesional del rubro.
Con una estrategia que prioriza el trato empático y la rentabilidad sobre la masividad, Lourdes y su socia, Florencia Barrios (quien maneja las redes sociales y aporta un manejo avanzado en comportamiento felino), han demostrado que enfocarse en la excelencia y la especialización es el camino hacia la sostenibilidad y el crecimiento.

El coraje de limitarse: foco 100% clínico

Una de las decisiones más audaces de esta clínica ubicada en Montevideo fue desvincular el servicio médico de la venta de productos, un pilar financiero habitual en muchas veterinarias. La clínica de Lourdes no vende raciones, juguetes, ni farmacia. Esta elección, si bien radical, es profundamente estratégica.
La profesional explica esta limitación con humor y experiencia: «Una se quema con leche, ve la vaca, y llora… y yo era la que hacía toda esa parte en otra clínica, con otra socia, lidiando con stocks, pedidos, vencimientos, todo”. Ahora, al eliminar la carga administrativa de inventarios y logística, puede dedicarse por completo a su core business: la clínica especializada.
Lejos de ser una limitante, la ausencia de venta ha impulsado una solución de conveniencia para el tutor: tienen un convenio con una empresa online que vende de todo (raciones, medicamentos) y que ofrece descuentos a los clientes de la clínica.

“Los clientes llegan por derivación, boca a boca o a través de las redes sociales”.

Calidad de vida y la agenda completa

Otro elemento central del modelo de negocio de la Clínica Felina MVD es la priorización de la calidad de vida, tanto para las fundadoras como para los pacientes.
Lourdes vendió su parte en la anterior veterinaria porque deseaba «aprovechar su tiempo de calidad» con sus dos hijos pequeños.
Esto se traduce en horarios de atención intencionalmente acotados. La clínica atiende pocas horas al día: dos horas los martes y jueves, y cuatro horas los lunes, miércoles y viernes. Y pese a ello, «siempre tenemos llena la agenda, y ganamos bien”, aseguró.
Esta demanda constante subraya también el valor percibido de su servicio ultra especializado en felinos.

Estrategias de filtrado y precios premium

La alta demanda, unida al deseo de mantener un servicio de calidad, llevó a Lourdes a implementar un «filtro» natural: precios acordes al tiempo y el compromiso que se ofrece día a día.
La consulta en esta clínica especializada se cobra a 3.500 pesos uruguayos, superior a los 2.400 que vale en clínicas de referencia orientadas solo a perros. Los clientes pagan esta diferencia porque el servicio funciona.
Además, la clínica recientemente tomó la decisión de suspender la captación de nuevos socios, manteniendo a los 40 que ya estaban afiliados, una práctica muy arraigada en el negocio veterinario de Uruguay.
Este enfoque garantiza que los clientes valoren y decidan costear la calidad de la atención diagnóstica y terapéutica.
El mensaje es claro:»El saber vale», afirmó Lourdes Duhalde.

Valor agregado: empatía y manejo diferenciado

Lo que realmente fideliza a los tutores, incluso a los más exigentes, es el manejo especializado y el entorno de bajo estrés.
La Clínica Felina MVD está diseñada para reducir el malestar del gato como paciente: dispone de feromonas, contempla música específica y hasta mantas nuevas para cada paciente.
La socia de Lourdes, Florencia, aporta un conocimiento crucial en el comportamiento felino, manejo y contención, una habilidad que se traduce directamente en éxito clínico.
“Aquí vienen muchos gatos que en otros lados no se dejan tocar, mientras que nosotros podemos sacarles sangre, por ejemplo, y realizarles otras prácticas, mientras ellos están tranquilos. Los tutores aman eso”, refuerza nuestra entrevistada.
La clínica no solo está equipada con quirófano, anestesia inhalatoria y monitorización, sino que también está diseñada para el control infeccioso, con una sala de aislamiento específica para pacientes hospitalizados e infectados, evitando la contaminación cruzada.

Identidad «speak easy» y gestión de recursos

La identidad de la clínica es tan particular que ha sido descripta como una veterinaria «speak easy», donde los clientes llegan principalmente por derivación, boca a boca o a través de las redes sociales (@clinicafelinamvd, en Instagram).
Esta dependencia de la recomendación orgánica minimiza los costos de marketing tradicional, un ejemplo de la mentalidad de «todo pulmón» que caracterizó el inicio del proyecto.
Este profesionalismo clínico de alto nivel y la gestión práctica de recursos define la operación y su enfoque directo en lo esencial: el cuidado felino de excelencia.

Visión de crecimiento

Lourdes Duhalde fue parte de una serie de encuentros de formación en marketing y gestión veterinaria a cargo de Boehringer Ingelheim y asegura que la especialización en felinos llegó en el momento justo, impulsada por un cambio cultural.
“El gato en Uruguay ya no es el bicho que está afuera. La tendencia es hacia un tutor más informado, comprometido, responsable y exigente”, sostuvo.
Y agregó: “Todo va cambiando mucho, para el bien de todos”.
Gracias a esta especialización, sobre todo en el tratamiento de, por ejemplo, Peritonitis Infecciosa Felina (PIF) y enfermedades como la leucemia e inmunodeficiencia felina, la clínica recibe derivaciones y pacientes que viajan desde muy lejos, incluso desde Rivera, Maldonado y Colonia.
El futuro de la Clínica Felina MVD pasa por consolidar los horarios y permitir que sus responsables logren delegar y trabajar cada vez más en equipo.
Este modelo, basado en la máxima calidad, el enfoque especializado y la gestión estratégica del tiempo y los precios, es un testimonio inspirador de cómo redefinir el éxito en la gestión veterinaria.

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