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Sara Guajan (Guatemala), Leila Peluso (Argentina), Karol Guzman (Perú) y Shirley Rizzo (Uruguay) comparten una misma pasión y nos cuentan sus experiencias al enfrentarse al trato con los tutores de mascotas.

Camila Montaña
camila@minegocioveterinario.com

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, Mi Negocio Veterinario conversó con cuatro veterinarias de cuatro países distintos de América latina para conocer su opinión sobre la industria, su presente y perspectiva a futuro.
Así fue como hablamos con Sara Guajan (Guatemala), Leila Peluso (Argentina), Karol Guzman (Perú) y también con Shirley Rizzo (Uruguay).
Cuatro mujeres y cuatro visiones sobre la industria en la región.
Y si bien se podría pensar que son maneras equidistantes de pensar sobre el tema, son varios los puntos coincidentes.
Por ejemplo, coinciden en cómo la relación entre los tutores y sus mascotas se ha hecho más cercana y especial. Posibilitando esto la entrada de la mujer a la industria de los animales de compañía.
Una industria que valora el trato cercano y empático, llegando incluso a denominarlas como las “pediatras” y “médicas de cabecera” de confianza de sus animales.
Sin embargo, ya que el trato con los tutores no es algo que se enseñe en las facultades de veterinaria, esto hace complejo el día a día de la profesión.
En palabras de Sara Guajan: “ahora muchas de las personas tienen sus mascotas y no es solo decir es «mi mascota», sino que también prácticamente son sus hijos, sus bebés. Muchas personas se sienten conectadas con la atención de una Doctora mujer, porque tal vez nosotras somos más cariñosas y amables”, afirmó.

La colaboración entre pares ayuda a sortear siempre las dificultades», Shirley Rizzo (URU).

Para Leila Peluso, “la gente cambió mucho el trato con sus animales, hay muchos que me dicen que soy la pediatra, el médico de cabecera de confianza de sus animales”, aseguró.
Por su parte, para Karol Guzman esto implica conocer un aspecto emocional de las personas que están fuera de su área profesional.
“Nosotras como veterinarias no sabemos manejar la parte psicológica, emocional, del humano porque no es algo que implique una rama de nuestra profesión. Esa es otra profesión completamente diferente y eso también lo hace complejo en el manejo”, indicó.
Shirley Rizzo coincide e indica que en la Facultad “no nos enseñan a atender al propietario”, aclaró.
Además, las cuatro mujeres veterinarias coinciden en que en la profesión una de las mayores dificultades es el trato que reciben o han recibido.
¿Pero cómo es ese trato y las actitudes a las que se enfrentan día a día?
A nivel general, ser mujer en la industria veterinaria implica que por lo menos una vez en la vida se reciba un comentario despectivo. Estos comentarios pueden estar relacionados con la edad, la fuerza para cargar un animal, la duda sobre si se cuenta con el carnet profesional o la preferencia por ser atendido por un veterinario varón.
En palabras de Guzman: “tenemos que luchar mucho contra el machismo, pues llegas a consulta y puede haber alguien que te dice “¿y el Doctor?” y otra cosa que puede suceder es que te digan “¿pero solo ustedes van a manejar el perro?” y te dicen “¿no va a venir un hombre a ayudarlas?”.
Estas son algunas de las situaciones por las que tiene que pasar.
A su vez, Guajan ha pasado por una situación similar y muchas veces el trato discriminador lo ha recibido de palabras de otras mujeres quienes piden ser atendidas por un Doctor.
“Lo que me dicen las mujeres es no quiero que me atienda una doctora, quiero que me atienda un hombre” indicó.
Para Peluso la discriminación que ha recibido está asociada al mundo náutico, pues ella atiende pacientes en lancha por el delta del Tigre.
“Todavía es muy machista este ambiente. Veían llegar a una chica recién recibida, chiquita y que encima esté manejando una lancha, era como que se quedaban sorprendidos y al principio que no me conocían, no confiaban mucho en mí, ni en mis tratamientos”.

Para que otros confíen, primero se debe poder confiar en una misma», Leila Peluso (ARG).

Por su parte, Rizzo indicó que tanto en Montevideo (Uruguay), donde inició, como en Trinidad, donde tiene su veterinaria, ha recibido la pregunta de si está recibida o no, poniendo en duda sus conocimientos.
“Acá en mi veterinaria estoy yo y mis ayudantes son mujeres. Si te quieres atender con un hombre te tienes que ir a otra. La pregunta de ¿ya estás recibida? ¿Hace cuánto trabajás? era común. Llegué a hacer un cartelito, que para mí era horrible porque no quería estar con eso que decía “Doctora”, sí, lo hice para que supieran que sí, que era Doctora, que estaba recibida”.

Superando obstáculos

El no dejarse derrumbar por este tipo de comentarios es la clave para continuar haciendo lo que más les gusta.
Es así como Guzman alienta a sus colaboradoras a no dejarse intimidar por ese tipo de actitudes y ella misma se esfuerza por no dejarse impactar por ello.
“Definitivamente puede en algunas doctoras generar cierta molestia yo sinceramente ya con el transcurso de los años paso saliva y sigo haciendo mi trabajo, pero sí es algo que observamos en el día a día”, le explicó recientemente a Mi Negocio Veterinario.
Otra manera de lograrlo es mostrar seguridad y trabajar en la autoconfianza es por ello que Peluso desde que inició ha buscado trabajar en ese aspecto.
“A mí lo que me diferenció y que al principio me costó fue la confianza de la gente en mí. En ser una mujer en el medio del río y muy chica en edad. Tiempo, paciencia y actitud de que yo estaba segura de lo que les estaba diciendo. Con mi actitud y con mi autoconfianza lo pude lograr”, aseguró.
Para Rizzo la manera es enfocarse en los clientes que valoran la profesional que es, más allá de si es mujer, mostrando confianza en lo que sabe y en quién es. Pues como ella misma indica, prefiere no enfocarse en clientes que tienen una barrera al respecto.
“Lo que estoy haciendo es tratar de que mis acciones demuestren lo que sé y lo que soy. Sé que este tipo de persona tal vez no es mi cliente ideal, entonces ya lo dejo pasar. Si hay un comentario fuera de lugar, no me esmero tanto por retener a ese cliente que sé que no me va a hacer sentir cómoda”, afirmó.

Cada vez más mujeres encuentran un lugar en la atención veterinaria», Sara Guajan (GUA).

Guajan se ha dedicado a hacer su trabajo lo mejor posible para que otras personas la recomienden.
Es decir que su trabajo hable por ella, para dar el ejemplo a la sociedad de que las mujeres veterinarias también hacen un gran trabajo.
“Yo creo que poco a poco uno se va haciendo de la gente que lo conoce y tratar de que sean ellos los que te recomienden, y así lograr que sea una carrera que más mujeres puedan estudiarla”, afirmó la profesional.

Una campaña que también movilizó comentarios en las redes

El Día de la Mujer tuvo una amplia difusión en el sector veterinario de todo el mundo, destacando cómo las mujeres han ido ganando en cantidad y calidad de participación en el rubro.
Los mensajes llegaron desde los distintos continentes, pero con especial foco en América Latina, donde las veterinarias vienen doblegando a los varones en el campo de animales de compañía y otras incumbencias de la profesión.
Con desafíos compartidos en distintos países, queda claro que con el tiempo se va consolidando una nueva base de profesionales que avanza con su propia impronta.
Sigue siendo llamativo el trato que reciben las mujeres veterinarias en la región.
Tanto en Argentina, como en otros países, son comunes comentarios despectivos en relación al potencial de trabajo de las profesionales, en relación a los varones.
¿Por qué es que esto ocurre?
¿Te sigue pasando? Contanos vía info@minegocioveterinario.com.

Luchar contra el machismo y trabajar con gusto y amor por lo que se hace es la propuesta de Karol Guzman, desde Perú.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Desde Mi Negocio Veterinario entrevistamos a Karol Guzman, MV de Perú. Dueña y cofundadora desde 2015 de CUVET, clínica veterinaria de atención 24 horas en Lima. La clínica la iniciaron siendo tres personas y hoy ya son más de 32, entre ellas casi 28 son mujeres. Ha tenido que luchar mucho contra el machismo y el trato, algunas veces despectivo, de los tutores de las mascotas por su género y edad pero, ha entendido las necesidades de su cliente y el tutor de la mascota, logrando dejar de lado esa problemática para enfocarse en lo realmente importante, brindar el mejor servicio posible. 

Guzman analiza el futuro del sector de pequeños animales en Perú, las perspectivas a futuro de la profesión, además de los desafíos por lo que ha pasado y tienen que pasar otras mujeres en su misma posición, por el trato machista que reciben cuando están brindando atención a las mascotas. 

Mi Negocio Veterinario: ¿Cuál es el perfil de la mujer veterinaria que decide trabajar en urgencias? 

Karol Guzman: A nivel mundial, la tendencia en veterinaria es que existan ahora mayor número de mujeres veterinarias que hombres. Cuando se ingresaba en una promoción de la universidad ingresarían dos o tres mujeres y el resto eran hombres porque también había mayor tendencia a trabajar con grandes animales y el mundo de pequeños animales era un poco más restringido. Ahora, como el mundo de animales menores ha aumentado, pues hay mayor tendencia también a que existan mujeres, pero los desafíos también son grandes. ¿En qué sentido? En qué tenemos que manejar los tiempos. Si tienes hijos, pues tienes que hacer malabares para poder llevarlos, recogerlos del colegio, supongo que prepararles la cena, entre otras cosas que son cuidados, que definitivamente van a priorizar un tema de familia. 

¿Qué otro desafío grande hay?

Es que tenemos que luchar mucho contra el machismo. ¿Qué sucede? Llegas a consulta y puede haber alguien que te dice, ¿y el Doctor? Y digo no, yo soy la Doctora, me presento así. ¿Qué otra cosa puede suceder? Que se pregunten ¿“pero solo ustedes van a manejar el perro?”. Estamos hablando de un labrador de treinta y cinco a cuarenta kilos. Sí y te preguntan y te dicen, ¿no va a venir un hombre a ayudarlas? También cuando por ejemplo te ven muy joven y es como que pero eres muy jovencita “¿no hay un doctor que venga con más experiencia para poder conversar?”. Son ese tipo de comentarios machistas que recibimos en el día a día. Yo sinceramente ya con el transcurso de los años paso saliva y sigo haciendo mi trabajo pero sí es algo que observamos en el día a día. Es parte del proceso de evolución de la sociedad. Así como llega una persona con una mentalidad un poco machista hay otras que son completamente distintas y mucho más abiertas. 

¿Cuáles serían esas primeras dificultades que tuviste que sortear desde el inicio de tu profesión? 

KG: Las dificultades creo que han sido los comentarios machistas que son los primeros que se reciben o los comentarios referentes a tu edad. También al inicio siempre había un Doctor en la clínica entonces era como que pasábamos nosotras a ser las “ayudantes”; cuando en realidad éramos también doctores. Y eso sí definitivamente fue un tanto chocante porque es como que te golpeas con la realidad. 

¿Cuál es tu perspectiva de la industria? 

KG: Eventualmente vamos a ser creo que un 90% mujeres, y 10% hombres. Es lo que creo que va a suceder, tanto en grandes y pequeños animales. Tengo colegas que trabajan muy bien en otras áreas y son muy reconocidas. El mundo veterinario va a dar un giro desde el punto de vista de evidenciarse cada vez más especialistas en diversas áreas que ya las hay y eso también va a hacer que la atención sea mucho más selectiva. 

¿Cómo es el futuro del sector de perros y gatos en Perú? Entendiendo que este ha venido cambiando con los años.

KG: Yo creo que el futuro es un poco más complejo. Pues ahora el perro y el gato cumplen un rol en la familia, hay muchas familias que no pueden tener hijos o que retrasan el hecho de tener hijos y sus hijos son ellos, los perros y los gatos. También muchas parejas dicen “mi perro”, “mi gato”, “es mi bebé”, “mi hijo”, pero, eso implica que también la conexión con el paciente sea mucho más fuerte. Esto  puede conllevar a problemas del manejo, porque algo que hemos visto también en los últimos años y sobre todo post pandemia es que el vínculo de las personas con los pacientes es mucho más fuerte. Claro y nosotros como veterinarios no sabemos manejar la parte psicológica emocional del humano porque no es algo que implique una rama de nuestra profesión. Eso también lo hace complejo en el manejo. 

¿Cuáles son las ventajas y desventajas que ves en las veterinarias mujeres

Creo que somos más cariñosas con los pacientes. De alguna manera, desde mi punto de vista, creo que también nos hace entender que los pacientes son hijos de alguien y los vemos también un poco más así, también nos hace ser más empáticas nos hace ser un poco más dulces en ese sentido. Como desventaja: el machismo. Creo que es la desventaja más grande que hay en esta profesión. 

¿Qué le puedes decir a otras mujeres veterinarias?

Que se apasionen por lo que hacen. Que no miren el trabajo como trabajo sino como algo que disfrutan. Independientemente en el área de veterinaria que se desarrollen tienen que buscar algo que las haga felices, que en la mañana o en la noche o en el horario que les toque, lleguen con una sonrisa y digan hoy me toca revisar algunos casos clínicos o hoy me toca revisar caballos, vacas, porcinos y va a ser un desafío. Que siempre sea algo positivo y no llegar nunca con una con un pensamiento negativo al trabajo. 

Más sobre Karol Guzman

Es MV egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú, tiene estudios de Maestría en Ciencia Animal en la misma universidad. Diplomada en endoscopia veterinaria por el Instituto de Gastroenterología y Nutrición Veterinaria (Argentina). Certificada en ABC Trauma por la Sociedad Latinoamericana de Emergencias Veterinarias (Laveccs). Además, es Profesora Invitada en la Unidad de Postgrado de la UNMSM. Certificación en Hemodiálisis y terapias extracorpóreas de UCDavis (USA).

Carolina Petit es egresada de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA (2006), fundadora CyT Veterinaria, miembro de la AO VET - Fundación en Ortopedia y Traumatología.

Carolina Petit es egresada de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA (2006), fundadora CyT Veterinaria, miembro de la AO VET – Fundación en Ortopedia y Traumatología.

CyT Veterinaria, clínica de Pergamino especializada en cirugías de alta complejidad en ortopedia y traumatología veterinaria, ofrece servicio a colegas de toda la región. Dialogamos con su directora, la MV Carolina Petit, para que nos cuente su experiencia.

Guadalupe Varelli
Lic. Ciencias de la Comunicación
info@dosmasdos.com.ar

Carolina Petit se crió en Pergamino, provincia de Buenos Aires, viendo a su padre fundar y trabajar en el “Instituto Veterinario Petit”, un centro de referencia en el rubro en toda la región. Él le contagió el amor por la profesión y también la pasión por hacer las cosas de la mejor manera posible.
Su padre le dejó un legado, un punto de partida y una gran responsabilidad: sus clientes esperaban que siguiera sus pasos y estuviera a su altura. Por eso la decisión de cambiar el rumbo de la veterinaria fue difícil. Sin embargo, con una fuerte convicción y la ayuda de un asesor profesional, se decidió a materializar un sueño que la acompañaba desde sus años de estudiante: desarrollarse en una especialidad poco frecuente, en el rubro y en su género, la Ortopedia y Traumatología, y brindar ese servicio en el mismo lugar donde dio sus primeros pasos.
Hoy es directora de CyT Veterinaria, una clínica especializada en cirugía que ofrece servicio a colegas de toda la región.
¿Cómo pasó de ser la hija del Dr. Petit a cambiar el nombre y la identidad de la veterinaria y muy especialmente la propuesta de negocios de la clínica? De eso se trata esta conversación con Carolina Petit durante la entrevista con Revista 2+2, donde cuenta su experiencia.

Revista 2+2: ¿Cuáles fueron tus primeros pasos en la veterinaria?

Carolina Petit: Mi papá es veterinario y eso hizo que me interesara por la profesión desde siempre, pero fue en la Facultad cuando me decidí específicamente por la cirugía. Estudié en la Universidad de Buenos Aires, donde fui pasante en el Hospital Escuela. Esos fueron mis primeros pasos, aprendí mirando a los mejores.
Me recibí en el año 2006, fui docente en la Cátedra de Física y también trabajé en el servicio de cirugía. En 2009 decidí venirme a vivir a Pergamino con la idea de dedicarme exclusivamente a la cirugía.
Si bien llegué a la ciudad a trabajar en la clínica de mi papá, no por eso fue fácil. Dejé la Facultad y empecé de cero en un lugar donde no había muchos especialistas ¡y menos de esto!
Una fractura compleja o ciertas cirugías de tejido blando no se podían hacer. Teníamos que hacer que los pacientes se fueran a operar a Buenos Aires o Rosario, muchas veces poniendo dinero de nuestro bolsillo o transportándolos nosotros.
Pero yo no soportaba esa idea de “acá no se puede hacer”. Y con el tiempo fui formando un equipo. Eso lleva mucha dedicación, tiempo, perfeccionamiento.
Podría haberme quedado con lo que hacía mi papá y me hubiera ido bien, pero quería hacer otra cosa y por eso tuve que arriesgarme.

¿La capacitación que recibiste es un diferencial para el servicio?

Aprendí muchísimo como pasante en el Hospital Escuela, mirando, observando a gente que era realmente buena. En 2007 me fui tres meses a Virginia, Estados Unidos, a hacer una residencia en una clínica privada especializada en cirugía. Y después me formé en todo lo que pudiera ayudarme a crecer profesionalmente: radiología, ecografía, clínica, neurología.
En 2021 me postulé a una capacitación organizada por la AOVET y me aceptaron. Fueron tres semanas muy intensas de práctica e intercambio con el Dr. Eloy Curuci y todo su equipo de especialistas enfocado en cirugías de alta complejidad en ortopedia y traumatología.
Todo lo que viví está volcado en mi trabajo. Creo que cada experiencia me confirmó lo que ya pensaba, que se puede trabajar bien acá, donde uno esté.

¿Cómo definiste tu modelo de negocio?

En 2019, cuando mi papá se jubiló, entendí que era el momento para darle el rumbo que yo había soñado para la veterinaria. Contraté la asesoría de Javier Sánchez Novoa quien me ayudó a definir el nuevo modelo de negocio, a crecer, a darle forma a todo. En ese proceso decidí dejar de hacer clínica y ecografías, y -como en toda elección algo se gana y algo se pierde-, a algunos clientes históricos de la clínica no les gustó el cambio y se fueron.
Fue difícil, me daba mucha culpa no atenderlos, sentía que tenía un compromiso. Pero para avanzar hay que arriesgar. Hoy seguimos ofreciendo esos servicios en la clínica pero los realizan otros profesionales.

¿Quiénes componen el staff?

El equipo está formado por Elisabeth Rocca (UNR), que se dedica a la anestesiología, la fisioterapia y la rehabilitación; Manuela Leit (UBA), anestesista, hoy a cargo de la parte de oftalmología, dermatología y de hacer las ecografías.
Ella junto con Ayelén Bonboni (UBA) están a cargo de la parte de electrocardiograma, se dedican a la parte clínica.

El equipo de trabajo. Carolina Petit, Elisabeth Rocca, Manuela Leit, Ayelén Bonboni.

El equipo de trabajo. Carolina Petit, Elisabeth Rocca, Manuela Leit, Ayelén Bonboni.

¿Qué más nos podés contar de tu propuesta a otras veterinarias?

Esto es algo que trabajamos mucho con Javier Sánchez Novoa, mi asesor. Una de las cosas que más cuestan en el interior es la derivación de los pacientes.
A veces el veterinario puede sentir que le estoy “robando” al paciente. Mis grandes clientes son mis colegas, y esta nueva etapa está enfocada en eso. Yo no compito con nadie, simplemente hago los estudios que ellos consideren necesarios para el diagnóstico.
La gente después vuelve con su veterinario de cabecera, no se queda conmigo.
Entonces los veterinarios no pierden pacientes, por el contrario, los suman, porque sienten confianza en que el tratamiento que están recibiendo es el mejor y más completo. Y yo también derivo, por ejemplo, tengo un colega que es oncólogo, y yo no me dedico a eso, así que le he derivado a muchos pacientes. Quiero diversificar sin quitarle el trabajo a nadie, porque si no yo tampoco puedo crecer.

¿Qué servicios ofrecen, además de cirugía y traumatología?

Hoy podemos realizar diagnósticos porque tenemos un servicio de radiografía digital, servicio de ecografía y laboratorios, electrocardiograma, medición de presión. Esto se lo ofrecemos no solo a nuestros pacientes, sino también a nuestros colegas. Y mi intención es poder, en algún momento, armar un quirófano nuevo.

¿Qué tipo de inversiones realizaste?

Una de las primeras grandes inversiones fue una lámpara cialítica. Después invertí en un autoclave para esterilizar, el equipo de anestesia inhalatoria, un monitor multiparamétrico y un capnógrafo, entre otras cosas. Luego, las cajas de ortopedia, el equipamiento para colocar placas de diferentes tamaños, taladros médicos.
Hace 10 años que vengo haciendo esto y en los últimos 3 hicimos las inversiones más pesadas. Pero la mayor inversión es la formación.
Muchos lugares están bien equipados, pero con pocos recursos humanos. Yo siempre lo pensé al revés: pasé años formándome y empujando a mis colegas a que se formen y especialicen, y ahora tengo un equipo de gente capacitada. Por ejemplo, no anestesio porque me hace perder la concentración para operar, y ahora tengo dos personas que lo hacen por mí.
Antes, por una cuestión de falta de personal, el veterinario hacía todo. Hoy no es necesario, no es una vergüenza delegar el trabajo.

¿Cómo organizan el trabajo en comunicación y redes sociales?

El trabajo de comunicación lo iniciamos con Javier. Con él pensamos el nombre, definimos que queríamos transmitir y planificamos cómo hacerlo, revalorizando la propuesta existente. Luego se sumaron quienes ejecutan esas acciones, Flavia Gorosito, diseñadora gráfica, quien hizo la nueva identidad de marca y produce las piezas referentes a la clínica (cartelería, indumentaria, papelería, fotografía, etc), y Giuliana Capriotti, comunicadora social, quien coordinó la producción del sitio web (www.cytveterinaria.com.ar), el video institucional, la gestión de contenidos y publicidad en redes.
Nuestro objetivo es posicionar la imagen de clínica, comunicar lo que hacemos a derivantes y familias que quizás desconocen nuestro trabajo y las posibilidades con las que cuentan para mejorar y enriquecer la calidad de vida de los pacientes. Pero por sobre todo queremos comunicarnos con los colegas, que sepan cómo podemos trabajar y ayudarnos en equipo, nunca compitiendo sino todo lo contrario, fomentando el trabajo interdisciplinar.

¿Cómo definirías al perfil de tus clientes actuales y potenciales?

Mis clientes son familias que buscan para sus animales una calidad de atención médica como la que esperan recibir ellos, porque los consideran parte de la familia. No se trata solo de que estén dispuestos a pagar por el servicio, sino sobre todo de acompañar el tratamiento, movilizarse a otra ciudad si hace falta, depositar la confianza en el médico.

¿Cuáles son las variables a las que más atención le prestás desde el punto de vista del manejo del negocio?

El servicio y la calidad, sin duda. Quiero que la gente se vaya satisfecha, y que vuelva porque se siente cómoda con el trato que recibe.

¿Qué aprendizajes lograste en todo este proceso de reconversión?

Que se puede. Amo lo que hago. Y se tiene que notar. Me frustraba mucho tener que decirle a la gente: “Hice el diagnóstico, tiene esto pero no se lo puedo resolver por tal o cual cosa”.
Eso fue un punto de inflexión. Hoy derivo muy pocas cirugías. Hay que sacrificarse, pero cuando uno hace lo que le gusta no es tan difícil. Lo más importante es poner el esfuerzo, ser honesto con lo uno puede hacer, y manejarse de la forma que uno cree más correcta.
Es gratificante que la persona que viene sepa que hiciste todo el esfuerzo posible. Por ejemplo, coloqué mi primera endoprótesis porque me cansé de amputar perros y quedarme angustiada, ahora quiero ir más allá, hacer algo más, que vuelvan a caminar. Es importante tener una conexión emocional, pensar en el paciente. Cargué mucho tiempo el peso de ser “la hija de”. Tenía la vara muy alta. Que está bueno, es un orgullo, pero también es una gran responsabilidad. Y ahora le dicen a él: “sos el papá de…”, y eso lo emociona mucho.

Carolina Petit es egresada de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA (2006), fundadora CyT Veterinaria, miembro de la AO VET - Fundación en Ortopedia y Traumatología.

Carolina Petit es egresada de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA (2006), fundadora CyT Veterinaria, miembro de la AO VET – Fundación en Ortopedia y Traumatología.

CyT Veterinaria, clínica de Pergamino especializada en cirugías de alta complejidad en ortopedia y traumatología veterinaria, ofrece servicio a colegas de toda la región. Dialogamos con su directora, la MV Carolina Petit, para que nos cuente su experiencia.

Guadalupe Varelli
Lic. Ciencias de la Comunicación
info@dosmasdos.com.ar

Carolina Petit se crió en Pergamino, provincia de Buenos Aires, viendo a su padre fundar y trabajar en el “Instituto Veterinario Petit”, un centro de referencia en el rubro en toda la región. Él le contagió el amor por la profesión y también la pasión por hacer las cosas de la mejor manera posible.
Su padre le dejó un legado, un punto de partida y una gran responsabilidad: sus clientes esperaban que siguiera sus pasos y estuviera a su altura. Por eso la decisión de cambiar el rumbo de la veterinaria fue difícil. Sin embargo, con una fuerte convicción y la ayuda de un asesor profesional, se decidió a materializar un sueño que la acompañaba desde sus años de estudiante: desarrollarse en una especialidad poco frecuente, en el rubro y en su género, la Ortopedia y Traumatología, y brindar ese servicio en el mismo lugar donde dio sus primeros pasos.
Hoy es directora de CyT Veterinaria, una clínica especializada en cirugía que ofrece servicio a colegas de toda la región.
¿Cómo pasó de ser la hija del Dr. Petit a cambiar el nombre y la identidad de la veterinaria y muy especialmente la propuesta de negocios de la clínica? De eso se trata esta conversación con Carolina Petit durante la entrevista con Revista 2+2, donde cuenta su experiencia.

Revista 2+2: ¿Cuáles fueron tus primeros pasos en la veterinaria?

Carolina Petit: Mi papá es veterinario y eso hizo que me interesara por la profesión desde siempre, pero fue en la Facultad cuando me decidí específicamente por la cirugía. Estudié en la Universidad de Buenos Aires, donde fui pasante en el Hospital Escuela. Esos fueron mis primeros pasos, aprendí mirando a los mejores.
Me recibí en el año 2006, fui docente en la Cátedra de Física y también trabajé en el servicio de cirugía. En 2009 decidí venirme a vivir a Pergamino con la idea de dedicarme exclusivamente a la cirugía.
Si bien llegué a la ciudad a trabajar en la clínica de mi papá, no por eso fue fácil. Dejé la Facultad y empecé de cero en un lugar donde no había muchos especialistas ¡y menos de esto!
Una fractura compleja o ciertas cirugías de tejido blando no se podían hacer. Teníamos que hacer que los pacientes se fueran a operar a Buenos Aires o Rosario, muchas veces poniendo dinero de nuestro bolsillo o transportándolos nosotros.
Pero yo no soportaba esa idea de “acá no se puede hacer”. Y con el tiempo fui formando un equipo. Eso lleva mucha dedicación, tiempo, perfeccionamiento.
Podría haberme quedado con lo que hacía mi papá y me hubiera ido bien, pero quería hacer otra cosa y por eso tuve que arriesgarme.

¿La capacitación que recibiste es un diferencial para el servicio?

Aprendí muchísimo como pasante en el Hospital Escuela, mirando, observando a gente que era realmente buena. En 2007 me fui tres meses a Virginia, Estados Unidos, a hacer una residencia en una clínica privada especializada en cirugía. Y después me formé en todo lo que pudiera ayudarme a crecer profesionalmente: radiología, ecografía, clínica, neurología.
En 2021 me postulé a una capacitación organizada por la AOVET y me aceptaron. Fueron tres semanas muy intensas de práctica e intercambio con el Dr. Eloy Curuci y todo su equipo de especialistas enfocado en cirugías de alta complejidad en ortopedia y traumatología.
Todo lo que viví está volcado en mi trabajo. Creo que cada experiencia me confirmó lo que ya pensaba, que se puede trabajar bien acá, donde uno esté.

¿Cómo definiste tu modelo de negocio?

En 2019, cuando mi papá se jubiló, entendí que era el momento para darle el rumbo que yo había soñado para la veterinaria. Contraté la asesoría de Javier Sánchez Novoa quien me ayudó a definir el nuevo modelo de negocio, a crecer, a darle forma a todo. En ese proceso decidí dejar de hacer clínica y ecografías, y -como en toda elección algo se gana y algo se pierde-, a algunos clientes históricos de la clínica no les gustó el cambio y se fueron.
Fue difícil, me daba mucha culpa no atenderlos, sentía que tenía un compromiso. Pero para avanzar hay que arriesgar. Hoy seguimos ofreciendo esos servicios en la clínica pero los realizan otros profesionales.

¿Quiénes componen el staff?

El equipo está formado por Elisabeth Rocca (UNR), que se dedica a la anestesiología, la fisioterapia y la rehabilitación; Manuela Leit (UBA), anestesista, hoy a cargo de la parte de oftalmología, dermatología y de hacer las ecografías.
Ella junto con Ayelén Bonboni (UBA) están a cargo de la parte de electrocardiograma, se dedican a la parte clínica.

El equipo de trabajo. Carolina Petit, Elisabeth Rocca, Manuela Leit, Ayelén Bonboni.

El equipo de trabajo. Carolina Petit, Elisabeth Rocca, Manuela Leit, Ayelén Bonboni.

¿Qué más nos podés contar de tu propuesta a otras veterinarias?

Esto es algo que trabajamos mucho con Javier Sánchez Novoa, mi asesor. Una de las cosas que más cuestan en el interior es la derivación de los pacientes.
A veces el veterinario puede sentir que le estoy “robando” al paciente. Mis grandes clientes son mis colegas, y esta nueva etapa está enfocada en eso. Yo no compito con nadie, simplemente hago los estudios que ellos consideren necesarios para el diagnóstico.
La gente después vuelve con su veterinario de cabecera, no se queda conmigo.
Entonces los veterinarios no pierden pacientes, por el contrario, los suman, porque sienten confianza en que el tratamiento que están recibiendo es el mejor y más completo. Y yo también derivo, por ejemplo, tengo un colega que es oncólogo, y yo no me dedico a eso, así que le he derivado a muchos pacientes. Quiero diversificar sin quitarle el trabajo a nadie, porque si no yo tampoco puedo crecer.

¿Qué servicios ofrecen, además de cirugía y traumatología?

Hoy podemos realizar diagnósticos porque tenemos un servicio de radiografía digital, servicio de ecografía y laboratorios, electrocardiograma, medición de presión. Esto se lo ofrecemos no solo a nuestros pacientes, sino también a nuestros colegas. Y mi intención es poder, en algún momento, armar un quirófano nuevo.

¿Qué tipo de inversiones realizaste?

Una de las primeras grandes inversiones fue una lámpara cialítica. Después invertí en un autoclave para esterilizar, el equipo de anestesia inhalatoria, un monitor multiparamétrico y un capnógrafo, entre otras cosas. Luego, las cajas de ortopedia, el equipamiento para colocar placas de diferentes tamaños, taladros médicos.
Hace 10 años que vengo haciendo esto y en los últimos 3 hicimos las inversiones más pesadas. Pero la mayor inversión es la formación.
Muchos lugares están bien equipados, pero con pocos recursos humanos. Yo siempre lo pensé al revés: pasé años formándome y empujando a mis colegas a que se formen y especialicen, y ahora tengo un equipo de gente capacitada. Por ejemplo, no anestesio porque me hace perder la concentración para operar, y ahora tengo dos personas que lo hacen por mí.
Antes, por una cuestión de falta de personal, el veterinario hacía todo. Hoy no es necesario, no es una vergüenza delegar el trabajo.

¿Cómo organizan el trabajo en comunicación y redes sociales?

El trabajo de comunicación lo iniciamos con Javier. Con él pensamos el nombre, definimos que queríamos transmitir y planificamos cómo hacerlo, revalorizando la propuesta existente. Luego se sumaron quienes ejecutan esas acciones, Flavia Gorosito, diseñadora gráfica, quien hizo la nueva identidad de marca y produce las piezas referentes a la clínica (cartelería, indumentaria, papelería, fotografía, etc), y Giuliana Capriotti, comunicadora social, quien coordinó la producción del sitio web (www.cytveterinaria.com.ar), el video institucional, la gestión de contenidos y publicidad en redes.
Nuestro objetivo es posicionar la imagen de clínica, comunicar lo que hacemos a derivantes y familias que quizás desconocen nuestro trabajo y las posibilidades con las que cuentan para mejorar y enriquecer la calidad de vida de los pacientes. Pero por sobre todo queremos comunicarnos con los colegas, que sepan cómo podemos trabajar y ayudarnos en equipo, nunca compitiendo sino todo lo contrario, fomentando el trabajo interdisciplinar.

¿Cómo definirías al perfil de tus clientes actuales y potenciales?

Mis clientes son familias que buscan para sus animales una calidad de atención médica como la que esperan recibir ellos, porque los consideran parte de la familia. No se trata solo de que estén dispuestos a pagar por el servicio, sino sobre todo de acompañar el tratamiento, movilizarse a otra ciudad si hace falta, depositar la confianza en el médico.

¿Cuáles son las variables a las que más atención le prestás desde el punto de vista del manejo del negocio?

El servicio y la calidad, sin duda. Quiero que la gente se vaya satisfecha, y que vuelva porque se siente cómoda con el trato que recibe.

¿Qué aprendizajes lograste en todo este proceso de reconversión?

Que se puede. Amo lo que hago. Y se tiene que notar. Me frustraba mucho tener que decirle a la gente: “Hice el diagnóstico, tiene esto pero no se lo puedo resolver por tal o cual cosa”.
Eso fue un punto de inflexión. Hoy derivo muy pocas cirugías. Hay que sacrificarse, pero cuando uno hace lo que le gusta no es tan difícil. Lo más importante es poner el esfuerzo, ser honesto con lo uno puede hacer, y manejarse de la forma que uno cree más correcta.
Es gratificante que la persona que viene sepa que hiciste todo el esfuerzo posible. Por ejemplo, coloqué mi primera endoprótesis porque me cansé de amputar perros y quedarme angustiada, ahora quiero ir más allá, hacer algo más, que vuelvan a caminar. Es importante tener una conexión emocional, pensar en el paciente. Cargué mucho tiempo el peso de ser “la hija de”. Tenía la vara muy alta. Que está bueno, es un orgullo, pero también es una gran responsabilidad. Y ahora le dicen a él: “sos el papá de…”, y eso lo emociona mucho.

Para tomar las medidas pertinentes debemos: conocer al agente causal y lograr un diagnóstico de certeza, tener una evaluación completa del cuadro clínico y saber con qué armas medicamentosas encarar el tratamiento.

Por María Soledad Varela*
labocentrovet@gmail.com

Diariamente los veterinarios nos enfrentamos al dilema de implementar, o no, el tratamiento contra mycoplasmas hemotrópicos en nuestros pacientes felinos, sabiendo que es sumamente difícil deshacerse por completo de la infección.

Para tomar las medidas pertinentes debemos: conocer al agente causal y lograr un diagnóstico de certeza, tener una evaluación completa del cuadro clínico y saber con qué armas medicamentosas encarar el tratamiento.

El agente

Los myocplasmas hemotrópicos son clasificados dentro del orden de los Mycoplasmatales, familia Mycoplasmataceae, género Mycoplasma. Microorganismos Gram negativos que carecen de la capacidad de sobrevivir fuera del hospedador. Afecta a un gran número de mamíferos incluido el hombre.

La vía de infección más frecuente es a través de artrópodos, pudiendo contagiarse también a través de heces y saliva, así como mediante transfusiones.

Debemos recordar que otra vía posible es la vía vertical (willi B, 2007).

Las especies que afectan a los felinos son principalmente Mycoplasma haemofelis (la más patógena), Candidatus Mycoplasma haemominutum, Candidatus Mycoplasma turicensis y Candidatus Mycoplasma haematoparvum. (Nibblett,2009) (1). Todos ellos viven unidos al glóbulo rojo del huésped, causando anemia, ya sea por daño directo a la membrana del eritrocito o a través de un proceso inmunomediado (Raimundo, 2016).

Cuadro clínico

Debemos tener en cuenta principalmente, que un paciente infectado con Mycoplasma no siempre es un paciente “enfermo” de Mycoplasma.

Hacer una correcta evaluación del cuadro clínico general y la existencia de signos de enfermedad, nos ayudará a tomar decisiones correctas. En casos agudos el Mycopalsma desarrolla una anemia hemolítica florida, con hipertermia, decaimiento, letargia, anorexia, ictericia y franco descenso del recuento eritrocitario.

La evaluación del hemograma arroja policromasia, anisocitosis marcada y anemia regenerativa. Cabe destacar que estos pacientes deberán siempre ser testeados contra otras patologías, especialmente VIF y VILEF, ya que raramente en un felino competente inmunológicamente el Mycoplasma causará cuadros severos.

Existe otro grupo de pacientes en el cual el Mycoplasma es simplemente un hallazgo en un análisis de rutina. Sin embargo, su recuento eritrocitario en normal y no presenta signos de enfermedad. Ese paciente no está enfermo.

Simplemente mantiene una infección latente.

¿En qué basar el diagnóstico definitivo?

Como expuse más arriba, el veterinario debe determinar si está frente a un paciente “enfermo” de Mycoplasma. Para esto necesitamos la evaluación completa, rigurosa y conjunta de una serie de datos.

Debemos tener presente siempre otras causas de anemia (causas tóxicas, endócrinas, déficit nutricional, enfermedad renal, enfermedad hepática, enfermedad medular), así como también, presencia de comorbilidades que pueden predisponer a agravar el cuadro clínico base.

  1. Correcta anamnesis y examen objetivo general. Factores predisponentes: (Pérez Tort, 2017) (Raimundo, 2016):
  • Vida o costumbre outdoor.
  • Status sanitario.
  • Mayor presentación en machos enteros.
  • Presencia de pulgas.
  1. Hemograma: Nos ayuda a evaluar correctamente el comportamiento eritrocitario (policromasia, anisocitosis, signos de regeneración). La anemia infecciosa felina es regenerativa.
  2. Un perfil bioquímico completo: nos guiará a descartar o confirmar enfermedades sistémicas causales de anemia. Recordemos que generalmente este tipo de anemia son arregenerativas.
  3. Frotis de sangre capilar: si bien la posibilidad de resultados erróneos (tanto negativos como positivos) por este método es alta (se estima que sólo el 30% de los diagnósticos emitidos por este método son certeros), es un técnica fácil, rápida y económica, que, junto con el resto del cuadro clínico, nos ayudará a armar el diagnóstico completo.
    El Mycoplasma se observa como un puntillado sobre la superficie del eritrocito con las tinciones de rutina. Debemos tener en cuenta que, en las muestras remitidas para hemograma, el EDTA produce un desprendimiento del microorganismo de la superficie de los hematíes.
  4. ELISA: El dosaje de anticuerpos por ELISA no se dispone de rutina en los laboratorios. Pero han sido utilizados en numerosos estudios e investigaciones.
  5. PCR: Es la técnica más sensible disponible hoy en día ya que nos permite aislar material genético del microorganismo, e inclusive a través del uso de enzimas de restricción clasificar correctamente la especie. Actualmente es costos para la clínica diaria.

Nunca debemos basar el diagnóstico y el uso de la terapéutica en un único método complementario, ya que probablemente estemos cometiendo un error.

 

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Terapéutica

Las medidas terapéuticas se basarán en el diagnóstico certero y la severidad del cuadro clínico. Tenderán, no sólo a compensar al paciente, sino también a atacar al agente causal.

Medidas establecidas para compensar al paciente si presenta un cuadro severo:

  1. Fluidoterapia conservadora.
  2. Transfusión de hemocomponentes.
  3. Uso de corticoides (preferentemente metilprednisolona) para detener hemolisis inmunomedida.

Medidas establecidas para atacar al agente causal:

  1. Tratamiento con antibiótico adecuado.

Las tetraciclinas son los agentes terapéuticos indicados para el tratamiento de micoplasmas. Debemos considerar que son agentes bacteriostáticos, que inhiben la correcta síntesis proteica y por lo tanto deben administrarse por tiempo prolongado. La doxiciclina es la mayormente utilizada por sus amplias ventajas por sobre el resto de las tetraciclinas.

  • Es la de menor toxicidad en gatos.
  • Altamente liposoluble, lo que permite atravesar mejor la membrana lipídica de los microorganismos.
  • Tiempo de vida media prolongado, lo que permite menor cantidad de tomas diarias.
  • Escasos efectos secundarios (esofagitis).
  • Excelente distribución por la mayoría de los tejidos.

La dosis utilizada es de 5 mg/kg BID por vía oral o 10 mg/kg en dosis única. Los tratamientos por 21 días, que fueron monitoreados luego por técnicas de PCR, demostraron, en los pacientes testeados presencia de Mycoplasma. Por lo tanto, se recomienda que el tratamiento tenga una duración de 4 a 6 semanas.

La marbofloxacina a 2 mg/kg por vía oral SID durante 14 días, debe considerarse en pacientes que no negativicen la PCR o no presenten mejoría en el cuadro clínico.

La oxitetraciclina ha resultado también efectiva en el tratamiento, teniendo como desventaja su corto intervalo posológico, y el dolor causado en el sitio de aplicación. Sin embargo, es una alternativa viable para aquellos pacientes que no pueden ser medicados por vía oral.

El uso de enrofloxacina a 5 mg/kg /día PO puede evidenciar una mejora clínica en los gatos, pero, la eliminación del organismo, según lo indicado por los resultados de PCR, no siempre se logra.

Plan terapéutico inteligente

Dado el acotado espectro antibiótico efectivo que poseemos contra micoplasma, debemos extremar las medidas para hacer un uso inteligente y apropiado de los mismos. Entonces… ¿a qué pacientes medicamos?

  • A los que reúnan todos los criterios de anemia infecciosa felina.
  • A los felinos con frotis positivos, anemia y comorbilidades asociadas (VIF, VILEF, sobre todo).
  • A los felinos con frotis positivos, anemia y que estén recibiendo tratamiento con corticoides a dosis inmunosupresoras.
  • A felinos con frotis positivo, anemia y que estén recibiendo quimioterapia.
  • En felinos donantes de sangre, en cuyo caso se hace imprescindible la falta de detección de material genético del microorganismo por la técnica de PCR.
  • A felinos cuyos propietarios no sean inmunocompetentes (se han reportado casos de micoplasmas hemotrópicos en pacientes con VIH)

Siempre se recomienda además el control de vectores y la esterilización para evitar hábitos de vagabundeo.

Debemos recordar siempre que el mero hallazgo del microorganismo no supone estado de enfermedad. Nuestra intervención como veterinarios implica actuar sobre un paciente enfermo para que recupere su salud. Si no tenemos en cuenta este concepto tan básico, estaremos medicando a “un frotis positivo”.

 *La autora de este artículo es Veterinaria (UBA). MN 8977. Directora de Centro.vet
Centro de hematología y análisis clínicos veterinarios.

 

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Así lo afirmó Mónica Bressi, presidente de Caprove, en el panel “Las mujeres en la empresa actual”, en lo que fue la Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina “CIVA MOTIVAR 2018”. El panel fue moderado por María Laura Santillán y estuvo acompañada por la directora de Endeavor Argentina, Micaela Bacher.

Escribe Facundo Sonatti

El cine Showcase Norte abrió sus puertas en un horario atípico para una proyección inusual. Fue el pasado 25 de octubre, a las 7:30 de la mañana, cuando las 350 butacas de la Sala 11 se colmaron en cuestión de minutos para presenciar “Una industria de película”, en lo que fue la Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina CIVA-MOTIVAR 2018.

“De las 1.700 empresas con las cuales trabaja Endeavor, en los ramos de salud y agro, solo el 13% de los emprendimientos son fundados por mujeres”. Micaela Bacher, Endeavor Argentina. .

El encuentro se dio en el marco del 16° Aniversario del Periódico MOTIVAR y reunió -una vez más- a los principales referentes del sector, los cuales pudieron ver un cortometraje donde participaron los distintos eslabones de la cadena de valor que conforman la industria.
Los intervalos fueron protagonizados por cuatro paneles que tuvieron disertantes de la talla del presidente del Senasa, Ricardo “Ricky” Negri; y múltiples sorteos.
Las mujeres tuvieron un lugar destacado con un panel moderado por la periodista María Laura Santillán, en el cual participaron Mónica Bressi, presidente de la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove) y Micaela Bacher, directora de Endeavor Argentina.

Roberto Guercetti representó a CONECAR Ganadera.

Roberto Guercetti representó a CONECAR Ganadera.

A su vez, “los clientes del futuro” estuvieron representados por Roberto Guercetti, CEO del Grupo Conecar; y Damián “Pipa” Nogaró, director de Puppis.
El cierre estuvo reservado para un panel sobre exportaciones con la presencia del ministro Fernando Lerena, director Nacional de la actual Dirección Nacional de la Promoción del Comercio e Inversiones; y Jorge Dale, presidente de la Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios (Clamevet). Los interesados en ver los paneles completos llevados adelante en el encuentro pueden ingresar en el Canal www.youtube.com/pmotivar, donde ya están todos disponibles.

Clamevet y Cancillería compartieron escenario.

Clamevet y Cancillería compartieron escenario.

Una cuestión de decisión

“Hoy, en las facultades de ciencias veterinarias, seis de cada 10 recibidos son mujeres y en toda la industria, hay alrededor de 20 colegas en roles muy importantes”. Mónica Bressi, presidente de Caprove.

En 2007, sobre los más de 150 asistentes a lo que fue el 5° Aniversario de MOTIVAR, la presencia de mujeres se podía contar literalmente con los dedos de una mano.
Sin embargo, en los últimos 11 años la evolución femenina en roles de liderazgo dentro de la industria se cristalizó en este último encuentro, donde sobre unos 350 inscriptos, más de 100 fueron mujeres. En en ese sentido, el panel llevado adelante por María Laura Santillán buscó poner sobre la mesa los obstáculos a sortear, cuáles han quedado atrás y qué aportan a la industria.
Mónica Bressi, directora comercial de Biogénesis Bagó, sostuvo que, antes que nada, todo se trata de tomar decisiones.
“Si tengo que hablar de obstáculos a lo largo de mi carrera lo voy a dividir en dos partes. Por un lado, lo profesional, porque no soy veterinaria y me costaba el doble cuando salía a la calle a venderle a los veterinarios. Al no saber de farmacología y fisiología, interpretar el comportamiento del producto en el animal me costaba mucho y tuve que esforzarme mucho”, señaló y completó: “Las cuestiones internas y personales al ser mamá, todo el tiempo te debatís entre si dedicas tu tiempo plenamente a lo profesional o buscas otra opción laboral para dedicarse más a la familia. Es un tema de decisión para todas las mujeres que somos madres. En mi caso, valió la pena, me encanta, pero no es una tarea fácil”.


Para Micaela Bacher, en los 20 años que Endeavor lleva en el país es mucho mayor la presencia de mujeres al frente de los negocios a partir de las nuevas generaciones de emprendedores.
“Si bien nos gustaría que sean todavía más, es cierto que, muchas empresas fundadas por hombres tienen en sus líneas directivas a mujeres. Y ya no están en áreas tradicionalmente femeninas como recursos humanos o comunicación, sino también en posiciones más duras, como puede ser finanzas”, destacó.
“Seguramente han oído hablar del famoso techo de cristal, donde las mujeres han llegado a un techo y ya no lo pueden atravesar. Los hombres interactúan entre ellos desde hace siglos en posiciones de liderazgo”, resaltó Santillán, a lo que Bressi afirmó: “El pensamiento de la mujer y el liderazgo es distinto al del hombre. La mujer está enfocada a la persona, la cercanía y la contención. Es más fácil para nosotras generar equipos de trabajo porque siempre sale esa mamá y se sienten más contenidos. En términos generales, la mujer tiene la capacidad de pensar y decidir en varios temas al mismo tiempo”.
Para Bacher, lo que ven en Endeavor es que la nueva generación es mucho más arriesgada, emprende mucho más, y la presencia de mujeres es cada vez más común. Sin embargo, de las 1.700 empresas con las cuales trabaja Endeavor, en los ramos de salud y agro, solo el 13% de los emprendimientos son fundados por mujeres a diferencia de otros rubros, como retail o consumo masivo que asciende al 25%. “En conclusión todo pasa por la decisión. Los espacios, roles y capacidades están, pasa por hacerse cargo y tomar esos riesgos”, aseguró Bressi y completó: “Hoy, en las facultades de ciencias veterinarias, seis de cada 10 recibidos son mujeres y en toda la industria, hay alrededor de 20 colegas en roles muy importantes”.

Reviví todo lo ocurrido en “CIVA MOTIVAR 2018”

Ricardo Negri, presidente del Senasa.

Ricardo Negri, presidente del Senasa.

En www.youtube.com/pmotivar ya están disponibles los paneles completos y un resumen de lo que fue la Cumbre de la Industria Veterinaria “CIVA MOTIVAR 2018”.