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El rol de la salud pública también está en los consultorios de mascotas. Asesorando, dando medidas, asegurando salud y bienestar para los animales de compañía.

Gatos, zoonosis y propietarios

Por Vet. Pablo J. Borrás MSc.

Dicen por ahí que los gatos son la “mascota del futuro”, probablemente por una suma de características: son independientes, se adaptan a las circunstancias modernas y no requieren sacarlos “afuera” para que hagan sus necesidades.
Obviamente, los felinos requieren una serie de cuidados especiales para asegurar, no solo su salud, sino su bienestar. Su número va en aumento día a día, sumando fans por doquier. Esta tendencia es global y hay cada vez más propietarios (o tutores) de diferentes países que los eligen.
Rusia registra, que, en el total de sus mascotas, el 57% son gatos.
Estas cifras son seguidas por Francia y Estados Unidos. Argentina no es la excepción, se estima que la población felina es de 6.300.000 (Pet Ownership Study MARS 2016) y su número sigue creciendo.
Si preguntamos a la población en general una zoonosis que está asociada a los gatos creo que la primera respuesta sería: Toxoplasmosis. Por otro lado, un mito es una narración fabulosa en donde se atribuyen características a un personaje o a algo que en realidad no es cierto. Y en esta enfermedad, hay una serie de mitos que, los colegas, debemos ir derribando. A la Toxoplasmosis se le ha atribuido el “no toques a los gatos que te podés contagiar”, “si estás embarazada tenés que deshacerte de tu gato” y otros sinfines de cuestiones.
Por lo tanto, es el deber de los veterinarios ir desenmascarando y derribando estos “mitos”. Según la OMS, la Toxoplasmosis es la zoonosis parasitaria más prevalente a nivel mundial. Las personas se contagian de diferentes maneras: con mayor frecuencia, por el consumo de carne mal cocida o sin procesos térmicos (como los embutidos). Pero también, puede ser por el consumo de verduras y/o frutas mal lavadas que contengan los ooquistes infectantes o por contaminación de las manos, con estas formas parasitarias, cuando se hacen algunas actividades como la jardinería. Y es verdad, que esta enfermedad es grave cuando una mujer adquiere por primera vez la infección durante la gestación. Por eso, la importancia de los controles serológicos y los chequeos médicos durante el embarazo.

¿Entonces que pasa con el gato?

Los gatos, cuando se infectan por primera vez, eliminan ooquistes del parasito al medio ambiente.
Pero hay que aclarar varias cosas: una, lo eliminan (hasta lo que hoy sabemos) en un solo momento de la vida. Generalmente es cuando son jóvenes, pero no siempre es así. Y segundo, los ooquistes necesitan, al menos, un día para convertirse en infectantes. Es decir, para contagiar a la gente.
De acá se desprende algo fundamental: la limpieza diaria de la caja de arena.
Esto se debe hacer, obviamente, con desinfectantes, pero la clave es hacerlo con agua bien caliente para destruir al parasito. Y la limpieza diaria se debe realizar, no solo por esta causa, sino por otros patógenos que puede haber en la materia fecal (por ejemplo, Salmonella o Campylobacter) y simplemente, por hábitos de higiene domiciliarios.
Y otra cosa que nos preguntan: “¿Puede mi gato dormir con mi hijo? ¿Puede usar el sofá de la familia? ¿Puedo abrazarlo?”.
Estas preguntas, que han hecho numerosos propietarios a lo largo del mundo y de la historia moderna, han generado la siguiente respuesta: no hay evidencia de que los ooquistes maduros estén en el pelo de los gatos. Por dos motivos: porque no pueden madurar en el pelaje de los gatos y porque los gatos tienen estrictos hábitos de limpieza. (Beck et al., 2011; Lappin et al., 2006; Bowmann, 2002). Con solidas evidencias científicas, dejamos tranquilos a los propietarios: el contacto estrecho con los gatos no es fuente de infección de toxoplasmosis para los humanos.

Claves

Las medidas que debemos dar los veterinarios a los propietarios consisten en la correcta limpieza de la caja higiénica y esto, debe realizarse en forma diaria.
Por otro lado, para cuidar la salud de los gatos, evitar que tengan hábitos de cacería (¡que, en algunos casos, será imposible!) y suministrar dietas seguras para ellos.
La congelación para inactivar los quistes de Toxoplasma gondii en la carne es un tema controversial, ya que se debe asegurar una temperatura de -21 ° C en forma continua por más de 5 días. Los freezers que tenemos en nuestro hogar no llegan a esta temperatura, que generalmente es de -18°C. Siempre es recomendable, que, si indicamos una dieta casera, los alimentos de origen cárnico sufran una correcta cocción. ¿Cómo sabemos si se cocinó bien? Cuando el color de la carne no presenta núcleos rosados o rojos en ninguna parte.
El rol de la salud publica también está en los consultorios de mascotas. Asesorando, dando medidas, asegurando salud y bienestar para los animales de compañía. Nuestro rol es clave; ya que tenemos, por delante, que derribar “muchos mitos” sobre las zoonosis y las mascotas.

Analizamos la actualidad de esta enfermedad en nuestro país, de la mano de la Dra. Maria Soledad Santini, directora del CeNDIE ANLIS e investigadora de CONICET.

Leishmaniasis Visceral Canina: la importancia de conocer para prevenir

Por Vet. Pablo J. Borrás
pablojesusborras@gmail.com
Instagram: @pablojborras

Pablo Borras sigue aportando conceptos claros al medio.

Vivimos tiempos de película, impensados, que han quebrado nuestro día a día. Tiempos que nos hacen desear volver a la rutina tan añorada. Enfrentamos la pandemia del COVID 19, que ha aparecido en forma inesperada (¿o ya lo habían predicho tantas veces los investigadores que este era un escenario posible?) y que ha trastocado al mundo entero.
Sin embargo, en 2006, también predicha por la ciencia, aunque con menos bombos y platillos, la historia de la salud en Argentina cambiaba: se reportaba el primer caso autóctono de leishmaniasis visceral en un niño de Posadas, Misiones. Una enfermedad emergente debutaba en nuestro país, frente a un escenario con todas las condiciones dadas.
¿Qué es la leishmaniasis visceral? Es una enfermedad zoonótica producida por un parasito unicelular conocido como Leishmania infantum. Se llama “visceral” porque afecta el sistema fagocítico mononuclear, es decir, los órganos que intervienen en la respuesta inmune.
La enfermedad puede ser grave, e incluso mortal, en diferentes grupos de riesgo: niños, pacientes inmunosuprimidos, individuos con enfermedades crónicas de base. Este agente es transmitido por un grupo de insectos dípteros (es decir, que tienen un par de alas) conocidos como flebótomos. Los flebótomos, no son ni moscas ni mosquitos: son flebótomos. Solo las hembras pican y toman sangre antes de la oviposición. Durante esa ingesta de sangre, es cuando pueden transmitir el parasito.
La Dra. Maria Soledad Santini, directora del CeNDIE ANLIS e investigadora de CONICET, nos cuenta sobre el vector en Argentina: “Al igual de lo que pasa con mosquitos, el nombre Flebótomos engloba a varias especies, de las cuales de interés sanitario son solo alguna de ellas. Para el caso puntual de la Leishmaniasis visceral y Leishmania infantum, Lutzomyia longipalpis es la especie identificada como el principal vector en ambientes urbanos. Su ciclo biológico consta de dos fases, una terrestres donde se desarrollan los estados más inmaduros (huevo larva y pupas), con sombra, humedad y material en descomposición; y una fase aérea que ocupa el estado adulto, donde tanto hembras como machos tiene su pico de mayor actividad durante los momentos crepusculares del día.
Siendo entonces estos los momentos de mayor riesgo de contacto vector- mamífero”.
Lutzomyia longipalpis ha sido reportado en distintas provincias del país: Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Formosa y Salta.

¿Cuál es el rol de los perros?

En la leishmaniasis visceral, los perros domésticos actúan de reservorio. Es decir, tienen la capacidad de proveer el parasito (en forma de amastigotes) al vector.
Nunca existe una cura parasitológica y, por lo tanto, son los que mantienen el parasito en el ambiente durante el ciclo de transmisión urbana. Los perros pueden estar infectados o enfermos. Infectados son aquellos canes que no presentan síntomas, pero tienen el parasito. Enfermos, serán los que, en menor o mayor grado, presentan diferentes cuadros clínicos. ¿De qué depende que un perro esté infectado o enfermo? Principalmente de su respuesta inmune.
Los perros se infectan por las picaduras de Lutzomyia longipalpis, pero también por transmisión venérea y transplacentaria, de la mamá a los cachorros. A su vez, existen reportes de transmisión entre perros por transfusiones de sangre. Frente a esto, la prevención de la enfermedad en los perros surge como una acción sustancial. No solo por la salud de ellos sino porque es una cuestión de salud pública.
Hasta la fecha, se encuentran reportados 164 casos humanos de Leishmaniasis Visceral acumulados, de los cuales 10% fueron mortales (fuente Ministerio de Salud). Hoy esta enfermedad, en Argentina, es un problema.
Los veterinarios somos un gran eslabón de la salud pública, estamos invitados a trabajar, en la camilla y en toda ocasión que se nos propone, en la educación de los propietarios y en incentivar la tenencia responsable de las mascotas. Lo que hacemos día a día, en las consultas, es un “trabajo de hormiga”, por así decirlo.
Sin embargo, es pieza clave del gran universo que compone la salud pública y comunitaria.

¿Qué estrategias trazar?

Los controles periódicos con el veterinario de cabecera, así como la tenencia responsable de parte del propietario. Es sustancial el uso, en zonas de circulación activa de esta enfermedad, de productos con acción repelente para los perros (ya sean collares o pipetas) con el objetivo de mitigar el riesgo de transmisión.
Esta última acción, deberá realizarse en forma regular y sostenida durante todo el año.
Agradezco particularmente a la Dra. María Soledad Santini por sus aportes.

Compartimos las recomendaciones del Ministerio de Salud y el Centro Malbrán para veterinarios y personas que trabajan en clínicas veterinarias.

Recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación para veterinarios

En un documento elaborado por la Coordinación de Zoonosis de la Dirección Nacional de Control de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud de la Nación, y por el Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemo-Epidemias ANLIS “Carlos G. Malbrán» se analiza la relación entre el COVID-19, la zoonosis y el trabajo de los veterinarios.

En la introducción se indica que la sospecha etiológica principal es la transmisión zoonótica del virus (animal- ersona), pero aún se desconoce la fuente animal del brote. A pesar de que la transmisión temprana parecería ser zoonótica, toda la transmisión posterior parece ocurrir de persona a persona. Según este mismo documento, hasta el momento, no hay evidencia suficiente que las mascotas actúen como una fuente de infección para las personas. Por el contrario, en los casos detectados fueron las personas quienes resultaron en una fuente de infección para los animales.

Luego, se brindan una serie de recomendaciones para personas de profesión veterinaria. Compartimos a continuación aquellas dirigidas a quienes trabajan en clínicas veterinarias:

  • Los profesionales deben contactarse con las personas propietarias responsables de sus pacientes para comunicar la modalidad de atención ante esta emergencia de salud pública.
  • Los propietarios de animales, antes de visitar la clínica/consultorio, deben reservar turno por teléfono, WhatsApp o e-mail.
  • Realizar un triage para establecer la necesidad de realizar la consulta de manera presencial. Atender únicamente urgencias del animal de compañía. Por otras consultas posponer la atención.
  • MUY IMPORTANTE: Realizar un triage del estado de salud, edad, etc. de la persona que llevaría al animal a la clínica, a fin de evaluar si se encuentra dentro de la población de riesgo (embarazadas, mayores de 60 y personas con patologías crónicas).
  • Las personas que concurren con el animal a la veterinaria no deben estar comprendidas dentro de los grupos de riesgo y no deben tener síntomas respiratorios. Si se trata de una persona dentro de los grupos de riesgo y vive sola, evaluar la necesidad de la consulta o tratar de realizar la visita domiciliaria del animal.
  • Mantener un máximo de una persona con su animal en la sala de espera, según espacio disponible y las medidas preventivas generales.
  • Disponer de un protocolo de higiene y seguridad permanente en la clínica/consultorio.
  • Disponer de agua y jabón para lavado de manos de las personas y/o disponer de dispensador de alcohol en gel y carteles informativos
    sobre el COVID-19.
  • Mantener las indicaciones y protocolo para comercios del Ministerio de Salud de la Nación:
    https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/atencion-publico
  • Utilizar siempre las medidas de bioseguridad profesionales, desinfección de instalaciones e instrumental y adecuada sujeción de los animales, para evitar accidentes y no sobrecargar las guardias de los centros de salud de atención humana.
  • Referir cualquier consulta a sitio oficial del Ministerio de salud de la Nación o al 0800-222-1002 (opción1).

 

El rol de la salud pública también está en los consultorios de mascotas. Asesorando, dando medidas, asegurando salud y bienestar para los animales de compañía.

Gatos, zoonosis y propietarios

Por Vet. Pablo J. Borrás MSc.

Dicen por ahí que los gatos son la “mascota del futuro”, probablemente por una suma de características: son independientes, se adaptan a las circunstancias modernas y no requieren sacarlos “afuera” para que hagan sus necesidades.
Obviamente, los felinos requieren una serie de cuidados especiales para asegurar, no solo su salud, sino su bienestar. Su número va en aumento día a día, sumando fans por doquier. Esta tendencia es global y hay cada vez más propietarios (o tutores) de diferentes países que los eligen.
Rusia registra, que, en el total de sus mascotas, el 57% son gatos.
Estas cifras son seguidas por Francia y Estados Unidos. Argentina no es la excepción, se estima que la población felina es de 6.300.000 (Pet Ownership Study MARS 2016) y su número sigue creciendo.
Si preguntamos a la población en general una zoonosis que está asociada a los gatos creo que la primera respuesta sería: Toxoplasmosis. Por otro lado, un mito es una narración fabulosa en donde se atribuyen características a un personaje o a algo que en realidad no es cierto. Y en esta enfermedad, hay una serie de mitos que, los colegas, debemos ir derribando. A la Toxoplasmosis se le ha atribuido el “no toques a los gatos que te podés contagiar”, “si estás embarazada tenés que deshacerte de tu gato” y otros sinfines de cuestiones.
Por lo tanto, es el deber de los veterinarios ir desenmascarando y derribando estos “mitos”. Según la OMS, la Toxoplasmosis es la zoonosis parasitaria más prevalente a nivel mundial. Las personas se contagian de diferentes maneras: con mayor frecuencia, por el consumo de carne mal cocida o sin procesos térmicos (como los embutidos). Pero también, puede ser por el consumo de verduras y/o frutas mal lavadas que contengan los ooquistes infectantes o por contaminación de las manos, con estas formas parasitarias, cuando se hacen algunas actividades como la jardinería. Y es verdad, que esta enfermedad es grave cuando una mujer adquiere por primera vez la infección durante la gestación. Por eso, la importancia de los controles serológicos y los chequeos médicos durante el embarazo.

¿Entonces que pasa con el gato?

Los gatos, cuando se infectan por primera vez, eliminan ooquistes del parasito al medio ambiente.
Pero hay que aclarar varias cosas: una, lo eliminan (hasta lo que hoy sabemos) en un solo momento de la vida. Generalmente es cuando son jóvenes, pero no siempre es así. Y segundo, los ooquistes necesitan, al menos, un día para convertirse en infectantes. Es decir, para contagiar a la gente.
De acá se desprende algo fundamental: la limpieza diaria de la caja de arena.
Esto se debe hacer, obviamente, con desinfectantes, pero la clave es hacerlo con agua bien caliente para destruir al parasito. Y la limpieza diaria se debe realizar, no solo por esta causa, sino por otros patógenos que puede haber en la materia fecal (por ejemplo, Salmonella o Campylobacter) y simplemente, por hábitos de higiene domiciliarios.
Y otra cosa que nos preguntan: “¿Puede mi gato dormir con mi hijo? ¿Puede usar el sofá de la familia? ¿Puedo abrazarlo?”.
Estas preguntas, que han hecho numerosos propietarios a lo largo del mundo y de la historia moderna, han generado la siguiente respuesta: no hay evidencia de que los ooquistes maduros estén en el pelo de los gatos. Por dos motivos: porque no pueden madurar en el pelaje de los gatos y porque los gatos tienen estrictos hábitos de limpieza. (Beck et al., 2011; Lappin et al., 2006; Bowmann, 2002). Con solidas evidencias científicas, dejamos tranquilos a los propietarios: el contacto estrecho con los gatos no es fuente de infección de toxoplasmosis para los humanos.

Claves

Las medidas que debemos dar los veterinarios a los propietarios consisten en la correcta limpieza de la caja higiénica y esto, debe realizarse en forma diaria.
Por otro lado, para cuidar la salud de los gatos, evitar que tengan hábitos de cacería (¡que, en algunos casos, será imposible!) y suministrar dietas seguras para ellos.
La congelación para inactivar los quistes de Toxoplasma gondii en la carne es un tema controversial, ya que se debe asegurar una temperatura de -21 ° C en forma continua por más de 5 días. Los freezers que tenemos en nuestro hogar no llegan a esta temperatura, que generalmente es de -18°C. Siempre es recomendable, que, si indicamos una dieta casera, los alimentos de origen cárnico sufran una correcta cocción. ¿Cómo sabemos si se cocinó bien? Cuando el color de la carne no presenta núcleos rosados o rojos en ninguna parte.
El rol de la salud publica también está en los consultorios de mascotas. Asesorando, dando medidas, asegurando salud y bienestar para los animales de compañía. Nuestro rol es clave; ya que tenemos, por delante, que derribar “muchos mitos” sobre las zoonosis y las mascotas.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) compartió una serie de datos y conceptos relacionados a una problemática de alcance global.

¿Cuál es la visión de la OIE?

Con el objetivo de compartir información de calidad en cuanto a la enfermedad causada por el Coronavirus 2019, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) compartió una serie de preguntas y respuestas orientadas a disminuir las dudas en el ámbito de aquellas personas ligadas también e la sanidad animal.

¿Qué causa COVID-19?

Los coronavirus (CoV) son una familia de virus de ARN (ácido ribonucleico). Se llaman coronavirus porque la partícula del virus exhibe una característica ‘corona’ (corona) de proteínas espiga alrededor de su envoltura lipídica. Las infecciones por CoV son comunes en animales y humanos. Algunas cepas de CoV son zoonóticas, lo que significa que pueden transmitirse entre animales y humanos, pero muchas cepas no son zoonóticas.
En los humanos, el CoV puede causar enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (causado por MERS-CoV) y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (causado por el SARS-CoV). Investigaciones detalladas han demostrado que el SARS-CoV se transmitió de las civetas a los humanos, y el MERS-CoV de los camellos de dromedario a los humanos.
En diciembre de 2019, se informaron casos humanos de neumonía de origen desconocido en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei de China (República Popular de). Las autoridades chinas identificaron un nuevo CoV como agente causal. Desde entonces, varios casos en humanos, la mayoría de ellos con antecedentes de viajes a la región de Wuhan o Hubei, han sido reportados por varias provincias en China (República Popular de) y por varios otros países. Para obtener información actualizada, consulte el sitio web de la OMS.
El CoV que causa COVID-19 ha sido designado como SARS-CoV-2 por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV); Este es el nombre científico. El virus también puede denominarse «el virus COVID-19» o «el virus responsable de COVID-19».
COVID19 se refiere a la enfermedad causada por el virus.

¿Son los animales responsables de COVID-19 en las personas?

La ruta predominante de transmisión de COVID-19 parece ser de humano a humano. La evidencia actual sugiere que el virus COVID-19 tiene una fuente animal. Las investigaciones en curso son importantes para identificar la fuente animal (incluidas las especies involucradas) y establecer el papel potencial de un reservorio animal en esta enfermedad. Sin embargo, hasta la fecha, no hay suficiente evidencia científica para identificar esa fuente o explicar la ruta de transmisión de una fuente animal a los humanos.
Los datos de la secuencia genética revelan que el virus COVID-19 es un pariente cercano de otros CoV que circulan en las poblaciones de murciélagos Rhinolophus (murciélago herradura). Existe la posibilidad de que la transmisión a humanos involucre a un huésped intermedio.
Las prioridades para la investigación para investigar la fuente animal fueron discutidas por el grupo asesor informal de la OIE sobre COVID-19 y fueron presentadas en el Foro Global de Investigación e Innovación de la OMS (11-12 de febrero de 2020) por el presidente del Grupo de Trabajo de Vida Silvestre de la OIE. Los resultados de la discusión del grupo consultivo informal de la OIE sobre COVID-19 se pueden encontrar en la Web de la OIE.

¿Hay precauciones para tomar con animales vivos o productos de origen animal?

Aunque existe incertidumbre sobre el origen del virus COVID-19, de acuerdo con los consejos ofrecidos por la OMS, como precaución general, al visitar mercados de animales vivos, mercados húmedos o mercados de productos animales, se deben aplicar medidas generales de higiene. Estos incluyen lavarse las manos regularmente con jabón y agua potable después de tocar animales y productos de origen animal, así como evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca, y evitar el contacto con animales enfermos o productos de animales en mal estado. Se debe evitar cualquier contacto con otros animales que posiblemente vivan en el mercado (por ejemplo, perros y gatos callejeros, roedores, pájaros, murciélagos). Se deben tomar precauciones para evitar el contacto con los desechos o fluidos animales en el suelo o las superficies de tiendas e instalaciones de mercado.
Las recomendaciones estándar emitidas por la OMS para prevenir la propagación de la infección incluyen lavarse las manos regularmente, cubrirse la boca y la nariz con el codo al toser y estornudar y evitar el contacto cercano con cualquier persona que presente síntomas de enfermedades respiratorias como tos y estornudos. Según las buenas prácticas generales de seguridad alimentaria, la carne cruda, la leche o los órganos de los animales deben manipularse con cuidado para evitar la posible contaminación cruzada con alimentos crudos. La carne de ganado sano que se cocina completamente sigue siendo segura para comer.
Según la información actualmente disponible, no se recomiendan restricciones comerciales.

¿Qué sabemos sobre el virus COVID-19 y los animales de compañía?

La propagación actual de COVID-19 es el resultado de la transmisión de humano a humano. Hasta la fecha, no hay evidencia de que los animales de compañía puedan transmitir la enfermedad. Por lo tanto, no hay justificación para tomar medidas contra los animales de compañía que puedan comprometer su bienestar.
Los Servicios Veterinarios de la Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular de China informaron a la OIE de que un perro había dado positivo al virus COVID-19 después de una exposición cercana a sus propietarios que estaban enfermos con COVID-19 – ver Notificación Inmediata ( 01/03/2020) e Informe de seguimiento n . ° 1 (03/09/2020). La prueba, realizada por PCR en tiempo real, mostró la presencia de material genético del virus COVID-19. El perro no mostraba ningún signo clínico de la enfermedad.
No hay evidencia de que los perros jueguen un papel en la propagación de esta enfermedad humana o que se enfermen. Se necesitan más estudios para comprender si los diferentes animales podrían verse afectados por el virus COVID-19. La OIE continuará proporcionando actualizaciones a medida que haya nueva información disponible.
No hay evidencia que respalde las restricciones al movimiento o comercio de animales de compañía.

¿Qué medidas de precaución deben tomar los propietarios cuando los animales de compañía u otros animales tienen contacto cercano con humanos enfermos o sospechosos de COVID-19?

No ha habido ningún informe de animales de compañía u otros que se enfermen con COVID-19 y actualmente no hay evidencia de que desempeñen un papel epidemiológico significativo en esta enfermedad humana. Sin embargo, debido a que los animales y las personas a veces pueden compartir enfermedades (conocidas como enfermedades zoonóticas), aún se recomienda que las personas enfermas con COVID-19 limiten el contacto con animales de compañía y otros animales hasta que se conozca más información sobre el virus.
Al manipular y cuidar animales, siempre se deben implementar medidas básicas de higiene. Esto incluye lavarse las manos antes y después de estar cerca o manipular animales, sus alimentos o suministros, así como evitar besar, lamer o compartir alimentos.
Cuando sea posible, las personas que estén enfermas o bajo atención médica por COVID-19 deben evitar el contacto cercano con sus mascotas y hacer que otro miembro de su hogar cuide a sus animales. Si deben cuidar a su mascota, deben mantener buenas prácticas de higiene y usar una máscara facial si es posible.

¿Qué pueden hacer los Servicios Veterinarios Nacionales con respecto a los animales de compañía?

Los Servicios de Salud Pública y Veterinaria deben trabajar juntos utilizando un enfoque de One Health para compartir información y realizar una evaluación de riesgos cuando una persona con COVID-19 informa que está en contacto con un compañero u otros animales.
Si se toma una decisión como resultado de una evaluación de riesgos para probar un animal de compañía que ha tenido contacto cercano con una persona / propietario infectado con COVID-19, se recomienda que se use RT-PCR para analizar oral, nasal y fecal / Muestras rectales.
Si bien no hay evidencia de que una infección por COVID-19 se propague de un animal a otro, mantener a los animales que dan positivo para COVID-19 lejos de los animales no expuestos debe considerarse la mejor práctica.

¿Cuáles son las responsabilidades internacionales de la Autoridad Veterinaria en este evento?

La detección del virus COVID-19 en animales cumple con los criterios para informar a la OIE a través de WAHIS, de conformidad con el Código de Salud de Animales Terrestres de la OIE como una enfermedad emergente.
Por lo tanto, cualquier detección del virus COVID-19 en un animal (incluida información sobre la especie, pruebas de diagnóstico e información epidemiológica relevante) debe notificarse a la OIE.
Es importante que las Autoridades Veterinarias se mantengan informadas y mantengan un estrecho enlace con las autoridades de salud pública y los responsables de la vida silvestre, para garantizar mensajes de comunicación de riesgos y gestión de riesgos coherentes y apropiados.
Es importante que COVID-19 no conduzca a la adopción de medidas inapropiadas contra animales domésticos o salvajes que puedan comprometer su bienestar y salud o tener un impacto negativo en la biodiversidad.

¿Qué está haciendo la OIE?

La OIE está en contacto con su Representación Regional en Asia y el Pacífico, el Delegado de la OIE para China (Representante Popular de) y el Servicio Veterinario Nacional, el Grupo de Trabajo de Vida Silvestre de la OIE , así como la FAO y la OMS, para reunir y compartir última información disponible. La OIE mantiene una estrecha relación con su red de expertos que participan en las investigaciones actuales sobre el origen de la enfermedad. Rumores e información no oficial también son monitoreados diariamente.
Dadas las similitudes entre COVID-19 y la aparición de otras enfermedades infecciosas humanas en la interfaz animal humano, el grupo consultivo informal de la OIE recomienda que se emprenda un trabajo para comprender mejor la dinámica en torno al comercio y consumo de vida silvestre, con miras a desarrollar estrategias para reducir el riesgo de futuros eventos indirectos.

El 70% de las enfermedades emergentes tienen un origen animal y el 65% de las infecciosas que aquejan a la población humana, son zoonóticas.

Zoonosis en el Siglo XXI: Coronavirus y otras yerbas

Vet. Pablo J. Borrás MSc.
pablojesusborras@gmail.com

Todos hemos visto alguna película en donde, con ciertos tintes apocalípticos, una pandemia producida por algún virus arrasa rápidamente con la humanidad, generando pánico a escala global. Siempre, al final, un grupo de héroes salvan, casi de milagro y con más suerte que técnica, al planeta.
Es el caso de la Amenaza de Andrómeda (1971), Epidemia (1995), Contagio (2011) y Virus (2013), entre otras.
Estas últimas semanas hemos estado sensibilizados con la noticia sobre la emergencia de un nuevo Coronavirus (Covid – 19) que genera, principalmente, cuadros respiratorios y que ahora sabemos que puede transmitirse persona a persona. Ya tenemos los primeros casos en Argentina y se ha reportado en otros lugares de las Américas.
Sin embargo, a pesar de algunas noticias fatalistas y de las “fake news”, la mortalidad de este virus es baja, siendo de mayor riesgo para personas con enfermedades crónicas o inmunosupresión. Se estima que muchos pacientes, principalmente los niños, pueden ser asintomáticos o más resistentes a la infección. Al ser un virus envuelto es más lábil a condiciones ambientales y a los desinfectantes. Nadie conoce el futuro de este brote, pero estos son datos certeros que, a la fecha, conocemos.

¿Y las mascotas?

En cuanto al coronavirus y las mascotas, es clave recordar los informes de la WSAVA (World Small Animal Veterinary Association): hasta la fecha no existe evidencia de transmisión por contacto con perros o gatos, así como que estos puedan enfermar del novel coronavirus. El reporte realizado por la Asociación el 29/2 comenta la situación de un perro de Hong Kong que dio débilmente positivo al coronavirus (Covid-19): se puso en cuarentena y se sigue estudiando. La presencia no es inherente a infección activa ya que puede ser solo una exposición al patógeno debido a estar en un ambiente contaminado.
En las siguientes semanas tendremos seguramente más información.

En cuanto a las mascotas, es clave recordar los informes de la WSAVA: hasta la fecha no existe evidencia de transmisión por contacto con perros o gatos, así como que estos animales puedan enfermar del novel coronavirus.

Algo interesante, es que probablemente haya habido un “salto” de una especie animal (se ha postulado serpientes, murciélagos y pangolines, entre otros) al hombre.
Recordemos que los primeros casos, producidos en Wuhan (China), ocurrieron en un mercado popular donde se comercializan animales vivos. Hasta hoy, no se ha podido dilucidar qué especie animal es responsable de esto y según la prestigiosa revista Nature aún tenemos un largo camino que recorrer.
Ya hemos visto esto anteriormente, cuando pensamos en Ebola, en SARS, Influenza Aviar y muchos otras patologías. Recientemente, otro coronavirus conocido como MERS, produjo un brote en Medio Oriente donde la fuente de contagio fue el contacto directo o indirecto con dromedarios infectados.
Aunque no tuvo la escala mediática que tuvo su primo hermano de Wuhan, el mismo produjo un total 2.499 casos confirmados y una letalidad de casi el 35%
Hoy sabemos muy bien que el 70% de las enfermedades emergentes tienen un origen animal (OMS, 2011) y que el 65% de las enfermedades infecciosas que aquejan a la población humana son zoonosis. Las zoonosis son aquellas enfermedades que se transmiten de forma natural de los animales a los humanos.
Cada una de ellas con su complejidad, con sus ciclos de transmisión, con problemáticas particulares, con poblaciones vulnerables. Cada una con un escenario que requiere diferentes miradas y distintas respuestas.
De todo esto, se desprende algo fundamental: atender la salud animal es preservar y velar por la salud humana. Ya sea en el consultorio, en el campo, en el frigorífico, en un laboratorio o donde sea.
Lo dijo Luis Pasteur: “La medicina cura al hombre, la medicina veterinaria a la humanidad”. Por eso es clave la necesidad de la participación de los veterinarios, así como de tantas otras profesiones, en la resolución de problemas que competen a la salud y el bienestar común.
¿Con qué nuevos desafíos nos encontraremos en este Siglo? Es un misterio.
Solo sabemos que el rol de los veterinarios será una pieza clave para desvelar, poco a poco, este complejo mundo que son las epidemias y las pandemias.

Ya está abierta la inscripción para participar del Congreso Virtual Webinar de Rabia que auspicio de MSD Salud Animal y se llevará adelante los días 31 de enero 1 de febrero. Sergio Recuenco será uno de los disertantes. !

MSD Salud Animal patrocina el Congreso Virtual de Webinar de Rabia, VC 2020 que tendrá lugar los días 31 de enero y 1 de febrero, a través de una plataforma digital por medio de la cual los veterinarios argentinos ya pueden inscribirse para avanzar en esta capacitación de manera gratuita.

Registrate para asistir al Webinar Gratuito sobre Rabia

 

La propuesta

  • La primera ponencia, impartida por Sarah Cleaveland, se transmitirá el 31 de enero de 2020 en la víspera del Congreso Virtual 2020.

Esta sesión es en vivo en inglés, pero será traducida al español después del evento en vivo.

  • La segunda ponencia, en español, se realizará al comienzo de la transmisión inaugural del Congreso Virtual en español el 1 de febrero de 2020 y será presentada por Sergio Recuenco.

Ambos seminarios-web serán gratuitos, gracias al patrocinio de MSD Salud Animal, compañía activamente involucrada en la lucha global contra la rabia.

 

 

El contexto

A pesar de la disponibilidad de vacunas contra la rabia muy eficaces y seguras para su prevención en humanos y animales, la rabia canina sigue siendo endémica y aún mata a decenas de miles de personas cada año en África y Asia. Para intentar terminar con la rabia, se ha desarrollado el Plan Estratégico Global, cuyo objetivo es la eliminación de la rabia transmitida por perros para el año 2030. El ensayo ha sido un éxito y todos los objetivos iniciales han sido cumplidos. Como resultado, se ejecutará un segundo piloto en 2019-20.

Aunque cueste creerlo, casi el 100% de los casos de rabia humana provienen de mordeduras de perros. La buena noticia es que estos casos pueden prevenirse. Educando a la población de la zonas afectadas, vacunando a los perros y administrando la vacuna inmediatamente después de que las personas hayan sido mordidas, se puede detener la rabia.

 

Los disertantes

Sergio Recuenco

Médico epidemiólogo, doctor en Salud Pública, enfocado en epidemiología espacial, zoonosis y enfermedades con interfase humano-animal. Sergio es graduado en Medicina de la Universidad Nacional de Trujillo, ha realizado estudios de maestría y doctorado en salud pública en la Universidad del estado de Nueva York, la University de Albany, EEUU, y obtuvo el reconocimiento de Alta Gerencia en Salud por la ENAP-Perú. Sergio recibió la prestigiosa Beca Fulbright, así como otras que le han permitido capacitarse en los EEUU, Israel, y México. Durante su carrera Sergio ha desempeñado roles de liderazgo en epidemiología, gerencia de salud, programas de salud, investigación, desarrollo tecnológico en salud, y otros en los niveles local, regional, nacional e internacional. Ha trabajado en el Departamento de Salud del Estado de Nueva York-NYSDOH, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades-CDC, de Atlanta en Georgia, EEUU.

El Dr. Recuenco es un experto internacional en rabia y es autor de capítulos de libros y artículos científicos sobre rabia y epidemiología espacial de zoonosis, de los que sobresale el capítulo de Rabia del Red Book 2015 de la Academia Americana de Pediatría, y la Guía Clínica de Rabia en el sistema de consulta y referencia Epocrates de la British Medical Journal. Las publicaciones en revistas científicas de sus investigaciones incluyen descubrimientos ampliamente citados, como el hallazgo de influenza A en murciélagos en el continente americano y el hallazgo de anticuerpos contra la rabia en pobladores de la Amazonía peruana. Ha recibido premios y reconocimientos nacionales e internacionales, destacando el premio a la excelencia en investigación epidemiológica “Charles Shepard” del CDC, Atlanta, EEUU, y el Premio Internacional MSD-Animal Health World Rabies Day 2016. Sergio ha colaborado como experto o consultor con Médicos sin Fronteras, la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud, el Ministerio de Salud del Perú, y el Instituto Nacional de Salud.

 

Sarah Cleaveland

La profesora Sarah Cleaveland es epidemióloga veterinaria con sede en la Universidad de Glasgow, Reino Unido. La Dra. Cleaveland actualmente dirige un programa interdisciplinario de investigación “One Health” (Una Salud) en África Oriental. La investigación de su doctorado y posdoctorado se centró en la rabia, investigando la dinámica de los reservorios, los efectos de la enfermedad y el diseño de medidas de control, contribuyendo así al desarrollo de estrategias para la eliminación global de la rabia canina. Aunque todavía está dedicada a la investigación y la política operativa de la rabia, su investigación en Tanzania también aborda otros problemas causados por enfermedades casi olvidadas que afectan tanto a la salud humana como animal, estilos de vida y conservación de la fauna silvestre.

La profesora Cleaveland también participa en varios programas de formación de graduados y en iniciativas integrales del concepto “One Health” (Una Salud) en instituciones asociadas en África oriental y occidental.

La profesora Cleaveland fue directora y fundadora de la Alianza para el Control de la Rabia. En 2014 recibió un OBE por servicios de epidemiología veterinaria y en 2016 fue elegida miembro de la Royal Society.

Para el MV Huberto von Guradze, miembro de la Sociedad de Dermatología Veterinaria Argentina (SADeVe), la primera barrera de contención ante esta problemática son los profesionales orientados a la clínica general.

“La dermatología explica el 60% de las consultas clínicas en las Veterinarias”

Por Facundo Sonatti

MV Huberto von Guradze

“El nivel de la dermatología veterinaria en el país es altísimo”.

Cuando en 2009, en el marco del Congreso de AVEACA, un grupo de médicos veterinarios especializados en dermatología toman nota de la relevancia de unirse y crear una asociación abocada a la disciplina, la misma ya significaba el principal motivo de consultas clínicas en las veterinarias.
El El MV Huberto von Guradze, miembro de la Sociedad de Dermatología Veterinaria Argentina (SADeVe) le pone un número: “La dermatología explica el 60% de las consultas clínicas en las Veterinarias”.
En diálogo con Revista 2+2, el especialista asentado en la ciudad de La Plata, adelanta lo que será la sexta edición del Congreso Internacional de Dermatología SADeVe, en San Carlos de Bariloche y repasa la relevancia que tiene este segmento de la medicina veterinaria en el país.
“Los problemas de piel son uno de los más comunes entre los animales de compañía y son importantes también para el ser humano, porque algunas de sus expresiones son zoonosis”, señala von Guradze.
“A partir del cambio climático se profundiza la relevancia de actualizarnos porque observamos como, por ejemplo, la leishmaniasis viene avanzando desde la Mesopotamia, un problema que se reconoce a partir de los animales. Otra vinculada a las garrapatas también viene creciendo”, repasa el especialista y agrega que, en cualquier caso, la primera barrera de contención ante esta problemática que afecta tanto a perros como gatos son los profesionales orientados a la consulta general.
“Solo en casos especiales se recomienda la inmediata derivación a un especialista”, sostiene y acto seguido completa: “El nivel de la dermatología en el país es altísimo”.

Una década en acción

El primer congreso organizado por la asociación se dio en la ciudad de Rosario (Santa Fe), en 2010 y a partir de la buena repercusión se sentó un precedente y la necesidad de potenciar la difusión de la dermatología veterinaria entre los colegas.
A lo largo de la última década, se organizaron 15 Jornadas de Capacitación, Difusión y Actualización así como 5 Congresos en 12 ciudades de 8 provincias argentinas. SADeVe estuvo en Rosario, CABA, Corrientes, Villaguay (Entre Rios), Mar del Plata, Tandil, Santa Rosa (La Pampa), Rafaela (Santa Fe), Salta, Córdoba y Mendoza.

Se viene el 6° Congreso Internacional

Los próximos 8 y 9 de noviembre se realizará el 6º Congreso Internacional de Dermatología SADeVe, en San Carlos de Bariloche.
“Contaremos con la presencia una vez más de los doctores Danny Scott (USA) como invitado de honor. Rossana Marsella (USA) como disertante principal y las argentinas Mónica Loiza y Andrea Wolberg”, adelanta el profesional y cierra: “Esperamos sea una verdadera fiesta de la dermatología donde además festejaremos nuestro 10º aniversario como asociación. Invitamos calurosamente a los colegas veterinarios a inscribirse en el Congreso cuyo atractivo y valor es muy grande”.

Para el MV Huberto von Guradze, miembro de la Sociedad de Dermatología Veterinaria Argentina (SADeVe), la primera barrera de contención ante esta problemática son los profesionales orientados a la clínica general.

“La dermatología explica el 60% de las consultas clínicas en las Veterinarias”

Por Facundo Sonatti

MV Huberto von Guradze

“El nivel de la dermatología veterinaria en el país es altísimo”.

Cuando en 2009, en el marco del Congreso de AVEACA, un grupo de médicos veterinarios especializados en dermatología toman nota de la relevancia de unirse y crear una asociación abocada a la disciplina, la misma ya significaba el principal motivo de consultas clínicas en las veterinarias.
El El MV Huberto von Guradze, miembro de la Sociedad de Dermatología Veterinaria Argentina (SADeVe) le pone un número: “La dermatología explica el 60% de las consultas clínicas en las Veterinarias”.
En diálogo con Revista 2+2, el especialista asentado en la ciudad de La Plata, adelanta lo que será la sexta edición del Congreso Internacional de Dermatología SADeVe, en San Carlos de Bariloche y repasa la relevancia que tiene este segmento de la medicina veterinaria en el país.
“Los problemas de piel son uno de los más comunes entre los animales de compañía y son importantes también para el ser humano, porque algunas de sus expresiones son zoonosis”, señala von Guradze.
“A partir del cambio climático se profundiza la relevancia de actualizarnos porque observamos como, por ejemplo, la leishmaniasis viene avanzando desde la Mesopotamia, un problema que se reconoce a partir de los animales. Otra vinculada a las garrapatas también viene creciendo”, repasa el especialista y agrega que, en cualquier caso, la primera barrera de contención ante esta problemática que afecta tanto a perros como gatos son los profesionales orientados a la consulta general.
“Solo en casos especiales se recomienda la inmediata derivación a un especialista”, sostiene y acto seguido completa: “El nivel de la dermatología en el país es altísimo”.

Una década en acción

El primer congreso organizado por la asociación se dio en la ciudad de Rosario (Santa Fe), en 2010 y a partir de la buena repercusión se sentó un precedente y la necesidad de potenciar la difusión de la dermatología veterinaria entre los colegas.
A lo largo de la última década, se organizaron 15 Jornadas de Capacitación, Difusión y Actualización así como 5 Congresos en 12 ciudades de 8 provincias argentinas. SADeVe estuvo en Rosario, CABA, Corrientes, Villaguay (Entre Rios), Mar del Plata, Tandil, Santa Rosa (La Pampa), Rafaela (Santa Fe), Salta, Córdoba y Mendoza.

Se viene el 6° Congreso Internacional

Los próximos 8 y 9 de noviembre se realizará el 6º Congreso Internacional de Dermatología SADeVe, en San Carlos de Bariloche.
“Contaremos con la presencia una vez más de los doctores Danny Scott (USA) como invitado de honor. Rossana Marsella (USA) como disertante principal y las argentinas Mónica Loiza y Andrea Wolberg”, adelanta el profesional y cierra: “Esperamos sea una verdadera fiesta de la dermatología donde además festejaremos nuestro 10º aniversario como asociación. Invitamos calurosamente a los colegas veterinarios a inscribirse en el Congreso cuyo atractivo y valor es muy grande”.

¿Influye la psicología positiva en el día a día de los veterinarios? ¿Siguen los profesionales manteniendo viva la emoción del primer día? Aquí algunas notas para evitar que la vocación de transforme en una carga.

El “Negocio” de ser feliz

Por M.V. Paola Izaguirre

Siempre llevo entre mis recuerdos más queridos aquel día donde pasé de estudiante a flamante veterinaria. Fue un viernes por la tarde, rindiendo Zoonosis y Salud Pública en mi amada Universidad Nacional del Nordeste.
Recuerdo estar hablando con mi profesor, el Dr. Marder y que él se levantara me extienda la mano y me diga “Felicidades Colega” … Aún hoy me emociono y sigo creyendo que ser veterinaria es mi vocación.
¿Amo mi carrera? Si. ¿Soy lo que soñé ser? Si. Pero no dejo de ver que es un trabajo. Obvio es una forma de vida, pero un trabajo al fin, que implica horarios, responsabilidades, clientes felices (y no tanto), éxitos y fracasos, compañeros de trabajo que se transforman en compañeros de vida y otros que se convierten en un mal sueño…
Pasan los años y todo eso que pensamos en un lindo cuento, hay días que se transforma en una carga. De apoco perdemos la pasión del primer día.
Eso que nos apasionó a veces se apaga, o nos cuesta, o nos encontramos muy cansados, y nos replanteamos si tomamos buenas decisiones.
¿Crecer nos hizo mal? ¿Tenía sentido dejar tanto el consultorio?
Al mismo tiempo, solemos preguntarnos ¿En qué momento la vocación se transformó en una carga?
Recuerdo que un 16 de setiembre comencé con mi clínica veterinaria, pasando por muchas etapas: amarla, no amarla tanto, hacerla crecer, fundirla (varias veces) reinventarla, volver a crecer, querer abrir sucursales, querer cerrarla…
Hace algunos años la vida me golpea (no importa cómo), pero ahí empecé a darme cuenta de que la vida pasa por otro lado. Aprendí que ante todo somos personas, y luego somos muchas cosas más. Comprendí que lo que elegí estaba bien, porque aún hoy quiero ser veterinaria, pero que me había equivocado en transformarla en una carga.
Me había equivocado en transformarla en mi vida, olvidando a la persona que soy.

Ver lo positivo

En este camino aprendí el colega chileno Iván López (VetCoach) la idea de Psicología Positiva. No hablo de pensamientos mágicos (que tampoco está mal, pero tiene que ver con creencias); hablo de estudios científicos de las emociones positivas (alegría, orgullo, amor); de las características positivas de las personas. Entender que aprender a ser positivos nos cambia la vida (y el trabajo que forma parte de la misma), es enfocarnos en lo positivo y no solo en la resolución de problemas. Debemos sacar lo mejor de uno mismo, en vez de buscar errores, identificar nuestras fortalezas personales, a desarrollarnos más como personas a buscar la felicidad.
Muchas veces nos encontramos trabajando en evitar estar mal, pero ¿cuánto nos ocupamos en estar bien?
Pensar positivamente, actuar en consecuencia, no solo nos cambiara a nosotros, sino también al entorno: en nuestra veterinaria, en nuestra pyme, o empresa.
Dejar de buscar lo que no funciona y enfocarnos en lo que sí, ser proactivos, descubrir en que soy bueno, que es lo que hace mejor mi colaborador o compañero de trabajo en vez de estar mirando siempre en que se equivoca, anticiparnos a los errores antes de corregirlos, nuestra felicidad es nuestra responsabilidad, nuestro bienestar y darles lo mismo a quienes nos rodean, colaboradores, compañeros de trabajo, clientes, familia.

Todo hábito se transforma en costumbre a los 21 días, sonríe aún sin ganas y algún día pronto será costumbre.

Buscar cada día nuevos desafíos “El desafío apropiado hace a la gente Feliz” y la felicidad trae beneficios, nos hace más longevos, mejora nuestra salud física y mental, la productividad, la satisfacción a nuestro trabajo, mejora nuestra habilidad para resolver problemas, mejora las relaciones, optimiza la eficiencia en los grupos y organizaciones.
Se dice que el 50 al 70% del clima laboral de una empresa o de una organización tienen que ver con las acciones de una persona: el líder.
Ustedes son esa persona (o trabajan para uno), imaginen un día donde llego a mi empresa, solo quejándome, del tarifazo, del tránsito, de mi pareja, de mis hijos, del clima, realmente pensamos que eso no afectara a las otras personas del entorno, definitivamente ese día solo terminara en una bolsa de quejas acumuladas, de la cual el líder se quejara, ¿cómo llamamos a esto? ¿Fed back no?
Que distinto entrar tratando de que este día es un buen día… ¿llueve? Qué bueno, trae fresco, después de tanto calor. ¿Hace calor? Qué lindo… nos tomamos algo fresco. El tarifazo de luz…uff ¿cena con velas?
Los problemas siguen ahí, solo hay que cambiar la forma de verlos, y sobre todo saber cómo eso influye en los demás.
¿Cuánto cambiaría la actitud de una colaborador, si nuestro dialogo comienza con un «Hola, muy bueno lo que hiciste con este caso clínico», «resolviste muy bien esa situación», etc. Todo siempre será mejor que solo lo «retarlo» no pedir un estudio, desacreditando su mirada profesional.
Son actitudes, buscar trabajar en armonía, porque parte de nuestra vida transcurre ahí, y es lindo tener ganas de volver.
Trabajar en un ambiente agradable donde más allá de nuestros errores alguien nos recuerde las fortalezas, y lo que hicimos bien.
Volver a casa con la sensación del deber “felizmente” cumplido. Volver amar lo que hacemos… un desafío, un muy buen desafío.