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Es fundamental que los veterinarios informen a los tutores de perros y gatos que la vacunación es de carácter obligatorio e incluye una primo vacunación a los 3 meses de edad y revacunaciones anuales.

Clave: ¿por qué es importante prevenir la rabia?

Escribe Leandro Martínez Melo
M.V. Representante de ventas – Animales de compañía

La rabia es una zoonosis de origen viral que afecta al sistema nervioso central de los mamíferos, incluido el hombre, y que en la mayoría de los casos presenta un desenlace fatal. Esta enfermedad está presente en todo el mundo y es la responsable de la muerte de 60.000 personas por año, de las cuales el 99% son producto de contagio por perros domésticos.
Los virus causantes de la rabia pertenecen a la familia Rhabdoviridae, género Lyssavirus, y son virus envueltos por una membrana lipídica y, por lo tanto, lábiles a las condiciones ambientales y sensibles a la mayoría de los antisépticos, en especial a aquellos que reducen la tensión superficial.
Aunque a nivel global se han identificado numerosos genotipos del género Lyssavirus, en Argentina, así como en toda América, solo está presente el genotipo 1 (virus rábico clásico), causante de la mayoría de las muertes humanas por rabia. Dentro del mismo (genotipo 1), existen diferencias estructurales en su proteína N (nucleoproteína) que permiten establecer distintas variantes antigénicas cada una adaptada a distintos reservorios del virus.
La importancia de conocer la variante viral reside en que permite determinar el reservorio original de un caso.
El hecho de que cada variante tenga un reservorio natural no excluye que pueda infectar a una especie no reservorio, fenómeno que se denomina “spill over” o salto de especie. (terrestre-terrestre, aéreo-aéreo, aéreo-terrestre).

Mecanismos de transmisión

El virus está presente sobre todo en la saliva y en el cerebro de los animales afectados. Se puede transmitir a través de la herida causada por una mordedura, o cuando la saliva de un animal enfermo toma contacto con la piel erosionada de una persona. De forma menos frecuente, también puede transmitirse con el rasguño de un animal enfermo.
El período de incubación de este virus es variable y fluctúa de varios días a algunos meses. En nuestro país, los perros y los gatos son los principales transmisores de la rabia, pero también pueden serlo algunos animales silvestres como los murciélagos y los zorros. Una vez que aparecen los síntomas la enfermedad es mortal, tanto en los animales como en el hombre.

Medidas de prevención

Dentro de las medidas de prevención se incluyen acciones de vacunación antirrábica y educación para la salud
La vacunación antirrábica es de carácter obligatorio en perros y gatos e incluye una primo vacunación a los 3 meses de edad y revacunaciones anuales. Corresponde al tutor responsable del animal el cumplimiento de esta exigencia legal. El certificado de vacunación antirrábica extendido y firmado por un profesional veterinario constituye el comprobante del cumplimiento de esta obligación.
A pesar de esto, diferentes estudios realizados en perros y gatos de la Ciudad de Buenos Aires demuestran que un bajo porcentaje de estos animales tienen su vacunación antirrábica al día. Esto pone en evidencia la importancia de seguir informando a los tutores de mascotas y fomentando la vacunación.
Para controlar esta enfermedad es importante que el sector privado y público unan esfuerzos para crear conciencia sobre la importancia de la rabia como problema de salud pública, el riesgo que implican los perros y gatos no vacunados, así como otros animales en la cadena de transmisión y las medidas de prevención. Es necesario incentivar la adopción y tenencia responsable, fomentando la responsabilidad de vacunar anualmente a perros y gatos, así como brindar información a la población para la identificación de características de un animal sospechoso de rabia, promover que se notifique su presencia en forma inmediata ante las autoridades competentes y seguir invirtiendo en investigación y desarrollo para producir vacunas de calidad.
En Biogénesis Bagó, a través de campañas y del desarrollo de nuevas tecnologías para vacunas de alta calidad, trabajamos para prevenir esta zoonosis y mejorar la salud pública a través del cuidado y protección de la salud animal. Recordemos que la rabia es 100% prevenible con vacunación. Lo que da rabia es NO vacunar.

El desafío es bien concreto: ¿cómo podemos avanzar en el control de enfermedades zoonóticas que afectan a la Salud Pública, a la vez de mejorar la atención de nuestros clientes pensando ¿por qué no? en la sustentabilidad económica de la propia empresa?

EDITORIAL | Entre la Salud Pública, la atención de los clientes y la sustentabilidad económica

Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2.
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Las últimas noticias vinculadas al tema rabia y su presencia en el país son contundentes y ponen en el epicentro de la discusión a la provincia de Buenos Aires. Del fallecimiento de una mujer en Coronel Suárez tras ser mordida por un gato sin vacunar, al reporte de un perro positivo a esta zoonosis mortal en la localidad de San Fernando (también sin vacunar), pasaron unas pocas semanas.
Esta realidad que sin dudas puso en alerta a todo el sistema veterinario nacional, tuvo su eco en acciones de distintos Colegios y Consejos profesionales, con la propuesta de campañas masivas de vacunación. Bienvenidas.
Sin embargo, debe haber un camino a recorrer entre vacunar gratis y generar conciencia en la población respecto de la importancia de hacerlo… Y más aún: de invertir en lograr la mejor calidad de vida de las mascotas.
Y en el medio, ustedes: los y las veterinarias de todo el país.
Más allá de si son propietarios o colaboradores en una Veterinaria orientada a la atención de grandes y/o pequeños animales, están involucrados.
El desafío es bien concreto: ¿cómo podemos avanzar en el control de enfermedades zoonóticas que afectan a la Salud Pública, a la vez de mejorar la atención de nuestros clientes pensando ¿por qué no? en la sustentabilidad económica de la propia empresa?
¿Un laberinto? ¿Un jeroglífico?
Llamémoslo como quieran, pero quien logre descifrar el interrogante, sin dudas estará un paso adelante del resto.
Y para esta preparados hemos generado una edición sin precedente de esta Revista 2+2. Una edición colmada de informes, opiniones, columnistas, análisis y entrevistas. Seguimos creciendo sobre la base de conceptos bien claros y concretos, como los que les resumo en estas breves líneas.

Contexto y tendencias, la base de todo

Una acción que no funcionó hace 5 años puede llevar a revolucionar el mercado hoy. Así de cambiante está la cosa.
Por eso en esta edición, les presentamos un breve resumen del informe publicado por la consultora internacional CM Research respecto de cómo la pandemia por COVID19 aceleró múltiples cambios en el quehacer de las clínicas veterinarias de animales de compañía alrededor de todo el mundo.
Y más precisamente aquí, en nuestro país, muchas de estas tendencias avanzan, tal como lo cuenta Gimena Rubolino en un repaso por la actualidad de los Bares Pet Friendly en distintas partes de la Argentina. ¿Y en la profesión? Claro que también, para eso, Guadalupe Varelli les trae esta vez una serie de entrevistas con la llegada al mercado de dos emprendimientos que vieron una necesidad y pensaron una propuesta concreta y rentable, para resolverla: VetOnline y CG Vet nos cuentan su experiencia.

Una Sola Salud, el horizonte

Esta Revista 2+2 es un medio que difunde contenidos orientados a la gestión, administración, las ventas y el Marketing. Sin embargo, nuestros lectores son veterinarios, profesionales cuyo mayor reconocimiento por parte de la sociedad está estrechamente ligado al mayor impulso que podamos darle a este concepto avalado tanto por la Organización Mundial de la Salud, como por la Organización Mundial de Sanidad Animal. El de Una Sola Salud.
Y de allí la trascendencia de contar con los contenidos que también este mes nos aporta el MV. Pablo Borras, no solo en papel sino también a través de un nuevo Podcast.

Marketing personal y también para la veterinaria

También en esta edición y tal como queda reflejada en nuestra Tapa, Carlos López Delfino avanza en el Marketing personal y la necesidad de generar una marca a partir de una persona concreta. ¿Para qué? Para agregar valor y posicionarse en base a sus talentos, habilidades, valores y objetivos. ¿Saben ustedes qué característica los destaca?
¿Por qué un cliente debería confiar en ustedes y no en un colega que ofrece un servicio similar en la misma zona?
A su vez, y con el soporte de José Luis Villaluenga, podrán en las próximas páginas repasar las claves para poner en marcha un Plan de Marketing para la Veterinaria, tanto como para instrumentar planes de salud con el objetivo no solo de crecer, sino de fidelizar a su clientela actual.
Mucho tiene que ver con esto también el Eliana Mogollón, quien deja en claro que no lograr coherencia entre la cara Online y la cara Offline puede alejar a las veterinarias del posicionamiento pretendido para la marca.

Sin números no hay paraíso

A través de su habitual columna, Antonio Castelletti vuelve a desafiar a los veterinarios de grandes animales y, esta vez junto con Eduardo Ponssa, se hace una pregunta trascendental para los asesores en ganadería. ¿Tamaño del rodeo o eficiencia? ¿Cuáles son las alternativas de inversión en ganadería?
Y claro que para aquello profesionales dedicados a los animales de compañía también tenemos información relevante, como la compartida por el español Pere Mercader en la pasada edición del LATAM Business Veterinary Virtual: ¿qué cosas se deben tener en cuenta al momento de decidir si invertir en un equipo para internalizar un servicio o recurrir a un especialista externo”. ¿Lo saben?
Y para invertir, será clave vender. Y es por eso que Javier Sánchez Novoa, nos trae claves estratégicas en el campo de las Neuroventas. ¿Cómo? Compartiendo conceptos estratégicos para entender qué variables entran en juego a la hora de recibir a los tutores de las mascotas en las veterinarias.

Armar equipos confiables para poder ser sustentables

¿Qué tienen en común el fútbol y las veterinarias? Este es el interrogante en base al cual Javier Paoloni plantea un paralelismo entre ambas profesiones a la hora de buscar la eficiencia en el trabajo en equipo. Claves y consejos reales para poder instrumentar en el día a día de las veterinarias. Tanto como los que podrán conocer de parte de Iván López y su movimiento PositiVETly, por medio del cual propone un antídoto contra el Burn Out.
Hay que estar preparados para lo que viene. Los desafíos serán cada vez más grandes y un buen primer paso para abordarlos es conocerlos. Pasen y lean.

El desafío es bien concreto: ¿cómo podemos avanzar en el control de enfermedades zoonóticas que afectan a la Salud Pública, a la vez de mejorar la atención de nuestros clientes pensando ¿por qué no? en la sustentabilidad económica de la propia empresa?

EDITORIAL | Entre la Salud Pública, la atención de los clientes y la sustentabilidad económica

Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2.
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Las últimas noticias vinculadas al tema rabia y su presencia en el país son contundentes y ponen en el epicentro de la discusión a la provincia de Buenos Aires. Del fallecimiento de una mujer en Coronel Suárez tras ser mordida por un gato sin vacunar, al reporte de un perro positivo a esta zoonosis mortal en la localidad de San Fernando (también sin vacunar), pasaron unas pocas semanas.
Esta realidad que sin dudas puso en alerta a todo el sistema veterinario nacional, tuvo su eco en acciones de distintos Colegios y Consejos profesionales, con la propuesta de campañas masivas de vacunación. Bienvenidas.
Sin embargo, debe haber un camino a recorrer entre vacunar gratis y generar conciencia en la población respecto de la importancia de hacerlo… Y más aún: de invertir en lograr la mejor calidad de vida de las mascotas.
Y en el medio, ustedes: los y las veterinarias de todo el país.
Más allá de si son propietarios o colaboradores en una Veterinaria orientada a la atención de grandes y/o pequeños animales, están involucrados.
El desafío es bien concreto: ¿cómo podemos avanzar en el control de enfermedades zoonóticas que afectan a la Salud Pública, a la vez de mejorar la atención de nuestros clientes pensando ¿por qué no? en la sustentabilidad económica de la propia empresa?
¿Un laberinto? ¿Un jeroglífico?
Llamémoslo como quieran, pero quien logre descifrar el interrogante, sin dudas estará un paso adelante del resto.
Y para esta preparados hemos generado una edición sin precedente de esta Revista 2+2. Una edición colmada de informes, opiniones, columnistas, análisis y entrevistas. Seguimos creciendo sobre la base de conceptos bien claros y concretos, como los que les resumo en estas breves líneas.

Contexto y tendencias, la base de todo

Una acción que no funcionó hace 5 años puede llevar a revolucionar el mercado hoy. Así de cambiante está la cosa.
Por eso en esta edición, les presentamos un breve resumen del informe publicado por la consultora internacional CM Research respecto de cómo la pandemia por COVID19 aceleró múltiples cambios en el quehacer de las clínicas veterinarias de animales de compañía alrededor de todo el mundo.
Y más precisamente aquí, en nuestro país, muchas de estas tendencias avanzan, tal como lo cuenta Gimena Rubolino en un repaso por la actualidad de los Bares Pet Friendly en distintas partes de la Argentina. ¿Y en la profesión? Claro que también, para eso, Guadalupe Varelli les trae esta vez una serie de entrevistas con la llegada al mercado de dos emprendimientos que vieron una necesidad y pensaron una propuesta concreta y rentable, para resolverla: VetOnline y CG Vet nos cuentan su experiencia.

Una Sola Salud, el horizonte

Esta Revista 2+2 es un medio que difunde contenidos orientados a la gestión, administración, las ventas y el Marketing. Sin embargo, nuestros lectores son veterinarios, profesionales cuyo mayor reconocimiento por parte de la sociedad está estrechamente ligado al mayor impulso que podamos darle a este concepto avalado tanto por la Organización Mundial de la Salud, como por la Organización Mundial de Sanidad Animal. El de Una Sola Salud.
Y de allí la trascendencia de contar con los contenidos que también este mes nos aporta el MV. Pablo Borras, no solo en papel sino también a través de un nuevo Podcast.

Marketing personal y también para la veterinaria

También en esta edición y tal como queda reflejada en nuestra Tapa, Carlos López Delfino avanza en el Marketing personal y la necesidad de generar una marca a partir de una persona concreta. ¿Para qué? Para agregar valor y posicionarse en base a sus talentos, habilidades, valores y objetivos. ¿Saben ustedes qué característica los destaca?
¿Por qué un cliente debería confiar en ustedes y no en un colega que ofrece un servicio similar en la misma zona?
A su vez, y con el soporte de José Luis Villaluenga, podrán en las próximas páginas repasar las claves para poner en marcha un Plan de Marketing para la Veterinaria, tanto como para instrumentar planes de salud con el objetivo no solo de crecer, sino de fidelizar a su clientela actual.
Mucho tiene que ver con esto también el Eliana Mogollón, quien deja en claro que no lograr coherencia entre la cara Online y la cara Offline puede alejar a las veterinarias del posicionamiento pretendido para la marca.

Sin números no hay paraíso

A través de su habitual columna, Antonio Castelletti vuelve a desafiar a los veterinarios de grandes animales y, esta vez junto con Eduardo Ponssa, se hace una pregunta trascendental para los asesores en ganadería. ¿Tamaño del rodeo o eficiencia? ¿Cuáles son las alternativas de inversión en ganadería?
Y claro que para aquello profesionales dedicados a los animales de compañía también tenemos información relevante, como la compartida por el español Pere Mercader en la pasada edición del LATAM Business Veterinary Virtual: ¿qué cosas se deben tener en cuenta al momento de decidir si invertir en un equipo para internalizar un servicio o recurrir a un especialista externo”. ¿Lo saben?
Y para invertir, será clave vender. Y es por eso que Javier Sánchez Novoa, nos trae claves estratégicas en el campo de las Neuroventas. ¿Cómo? Compartiendo conceptos estratégicos para entender qué variables entran en juego a la hora de recibir a los tutores de las mascotas en las veterinarias.

Armar equipos confiables para poder ser sustentables

¿Qué tienen en común el fútbol y las veterinarias? Este es el interrogante en base al cual Javier Paoloni plantea un paralelismo entre ambas profesiones a la hora de buscar la eficiencia en el trabajo en equipo. Claves y consejos reales para poder instrumentar en el día a día de las veterinarias. Tanto como los que podrán conocer de parte de Iván López y su movimiento PositiVETly, por medio del cual propone un antídoto contra el Burn Out.
Hay que estar preparados para lo que viene. Los desafíos serán cada vez más grandes y un buen primer paso para abordarlos es conocerlos. Pasen y lean.

El hecho ocurrió en la localidad de Coronel Suárez. Zaira Del Giorgio, de 33 años, falleció meses después de haber sido mordida por un gato en la calle. Repercusiones desde Zoonosis Urbana y el Colegio de Veterinarios.

Iba a pasar y pasó: murió una persona de rabia en Buenos Aires

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

El fracaso del sistema sanitario argentino vinculado con la prevención, vigilancia y control de las enfermedades zoonóticas se hizo visible durante el mes de mayo, tras conocerse la muerte por rabia humana de Zaira Del Giorgio (de 33 años y con dos hijos), meses después de haber sido mordida por un gato en la localidad bonaerense de Coronel Suárez.
“Estamos en presencia de un hecho lamentable, que se podría haber evitado”, aseguró el presidente del Colegio de Médicos Veterinarios de la provincia de Buenos Aires, Osvaldo Rinaldi. Y completó: “Realmente no sabemos cómo va a seguir el tema, pero sí sabemos qué debería ocurrir. Esto debiera plantear un antes y un después en la lucha contra la rabia, obligándonos a recapitular y volver a hacer las cosas como corresponde”.
Vale recordar que el último caso de muerte por rabia humana en Buenos Aires había sido en González Catán, hace 40 años; mientras que a nivel nacional no se registraba este triste acontecimiento desde 2008, en Jujuy, cuando falleció un nene tras ser mordido por un perro.
No es normal. No está bien y mucho menos deberíamos acostumbrarnos a convivir con este tipo de acontecimientos. Claro que el impacto de la pandemia por el COVID19 es notorio y alarmante en todo el mundo y también en Argentina, pero no por eso puede pasar desapercibido lo ocurrido en Coronel Suárez el pasado 13 de mayo.
Vayamos por partes. ¿Cómo fueron los hechos?
A mediados de abril, Zaira De Giorgio comenzó a manifestar síntomas como debilidad en miembros superiores y alteración de la sensibilidad. Luego agregó síntomas de excitación psicomotriz, cefalea, fotofobia, alteración sensorial y midriasis, que evolucionó al estado de coma.
“En la primera consulta realizada a mediados de abril no dijo haber sido mordida por un gato y por ello en un primer momento no se pensó en la posibilidad de rabia”, explicó el MV Gustavo Martínez, de Zoonosis Urbana de Buenos Aires. Y completó: “Fue cuando ya estaba en coma que su pareja manifestó que había sido mordida en marzo por un gato, herida que se le curó al poco tiempo sin haberla denunciado, ni acercarse a un centro de salud para ser evaluada”. Más allá de esto, Martínez destacó que en ese lapso y por la alta sospecha clínica pasados los días, se realizó un diagnóstico in vivo, serología y PCR, análisis que dieron negativos a rabia.
“En ese momento, se empezó a hacer el trabajo de campo, emitimos el alerta y lamentablemente a la semana, esta mujer fallece; autorizan la autopsia y allí sí se detecta virus rábico, variante murciélago insectívoro”, repasa Martínez para luego analizar: “La principal diferencia con los casos de rabia es el tiempo de sobrevida desde el contagio. Pasaron casi 40 días, cuando este tipo suele ser considerablemente menor. La hipótesis es que el doble paso de especies (murciélago – gato – humano) pudo haber modificado la letalidad”.

¿Nada cambia?

Son muchas las cosas que se saben y realmente pocas las que se hacen.
No es sorpresa. Sabemos que en Argentina se registran principalmente cinco variantes de virus rábico: variantes 1 y 2 (canina), variante 3 (murciélago hematófago) y variantes 4 y 6 (murciélagos insectívoros). De hecho, entre 2013 y 2020 se registraron en nuestro país 31 casos de rabia canina.
En relación con la rabia felina, en ese mismo lapso se reportaron 12 casos en gatos en Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Salta, La Rioja y Tucumán.
Para dar más precisión y en base a datos aportados por el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, en la Figura 1 podrán observar que el 82% de los casos de rabia animal reportados en estos años corresponden a murciélagos insectívoros. Además, un 12% fueron notificaciones de rabia en bovinos y equinos, un 4% fueron perros, un 1% gatos y 1% en otros animales silvestres.
Pero esto no es todo. También sabemos que la rabia en murciélagos es endémica en la Argentina y que la principal medida con la que contamos para evitar la muerte de personas es la vacunación sistemática de las mascotas.
Lo sabemos, pero no lo hacemos.
De hecho, las vacunas antirrábicas que elabora el Estado provincial alcanzan el millón de dosis, lo cual serviría para vacunar algo así como al 15% de la población de animales domésticos.
Claro que si a esto sumamos el aporte que se realiza a la vacunación desde las veterinarias privadas, la cifra aumenta, pero en cualquier caso no sería superior al 35% que se sostiene a nivel nacional.
Como si esto fuera poco, en el marco del casi año y medio de pandemia que llevamos, las campañas de vacunación antirrábicas oficiales disminuyeron considerablemente. “Sin dudas que sentimos esto como un fracaso. Vemos hoy el virus circulando, en un contexto de baja percepción de la sociedad en cuanto al riesgo real que representa la rabia humana y sin una estructura acorde para tener una actividad a campo importante”, agregó Gustavo Martínez, desde Zoonosis Urbana de la provincia de Buenos Aires.
Frente a esto, Osvaldo Rinaldi remarcó desde el Colegio de Veterinarios que la entidad hace más de 20 años viene cuestionando el rol de los Centros de Zoonosis y proponiendo proyectos en pos de una verdadera gestión, con el objetivo que asuman su real misión y que no sean solo centros de castraciones.
“Estos centros debieran ser el primer alerta que tiene la sociedad frente a enfermedades emergentes y reemergentes. Son la herramienta que nos van a permitir cumplir con aquello de que prevenir es mejor que curar”, nos explicó el profesional. Y agregó que desde la Comisión de Zoonosis del Colegio se presentó una Propuesta de Estructura y Gestión para los Centros de Zoonosis, a fin de generar una base operativa común en el Gran Buenos Aires, que permita la instauración de una red abarcativa tanto del ámbito local como del provincial.
“Consideramos de suma importancia que los mismos se encuentren bajo la órbita de la Secretaría de Salud y dispongan de instalaciones que faciliten la atención integral de la problemática zoonótica”, agregó nuestro entrevistado para luego avanzar: “La Jefatura debe estar a cargo de un médico, veterinario o médico veterinario; y se debe contar con un servicio asistencial médico veterinario para cubrir un amplio espectro: control de animales internados sospechosos de patología zoonótica; castraciones; promoción de la salud y tenencia responsable de animales domésticos; equipo de acción en terreno; laboratorio de diagnóstico de patologías zoonóticas; y un servicio asistencial de atención médica humana”.

¿Un compromiso de todos?

En resumen, sabíamos que era posible que pasara y pasó. La falta de estrategia y coordinación en materia de prevención de zoonosis es evidente.
No es un hecho más la muerte de una persona por rabia humana en la provincia de Buenos Aires en pleno Siglo XXI.
Si bien es cierto que han ocurrido otros en nuestro continente (Ver recuadro), esta representa una mancha para todo el sistema sanitario nacional y obviamente, provincial. Es responsabilidad del Estado, pero debería ser un compromiso de todos.
La rabia todavía mata.

Un triste dato para toda la región

La rabia está presente en todos los continentes, afecta a más de 150 países y es responsable por cerca de 60.000 muertes en humanos, tal como lo advierte la propia Organización Mundial de la Salud. Una gran mayoría de los casos ocurren en Asia, que representa el 60% de las muertes, y África, que suma el 36%. La India sufre un 35% de las muertes humanas por rabia, más que cualquier otro país.
En este contexto, los países de las Américas han logrado reducir drásticamente la incidencia de la rabia humana transmitida principalmente por perros a cerca de un 98%, con alrededor de 300 casos en 1983, a 2 casos humanos transmitidos por perros en 2020. El caso ocurrido este año en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, sin dudas que será considerado como un alerta regional, no solo por tratarse de un acontecimiento evitable, sino también porque fue un gato el animal doméstico involucrado en la transmisión del virus.

 

Acciones de las instituciones

Compartimos la charla “Situación epidemiológica actual de la Rabia y lineamientos para el territorio de la provincia de Buenos Aires”, organizada por el Colegio de Médicos Veterinarios de la provincia de Buenos Aires; y auspiciada por la Federación Veterinaria Argentina (FEVA), Federación de Colegios y Consejos Veterinarios de la República Argentina (FECOVET), Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, Consejo Profesional de Médicos Veterinarios y Asociación De Veterinarios Especializados En Animales De Compañía De Argentina (AVEACA).

Fuente: Periódico MOTIVAR

Escribe Pablo J. Borrás
Vet. Esp. MSc.
pablojesusborras@gmail.com

Zoonosis y especies no tradicionales, claves para los veterinarios

Las zoonosis son aquellas enfermedades que pueden transmitirse, generalmente, de los animales al hombre. Los veterinarios estamos muy familiarizados con ellas, ya que trabajamos continuamente en la prevención y en ocasiones, debemos lidiar con estas patologías.
Sin embargo, la idea de esta nota es abordar algunas enfermedades que afectan a las especies no tradicionales (en este caso, tortugas y psitácidos) y que potencialmente constituyen un riesgo para la salud pública.

Tortugas y salmonelosis

Diferentes especies de reptiles, entre ellas tortugas terrestres y acuáticas, actúan como portadores asintomáticos de Salmonella spp.
Las tortugas pueden eliminar estos microorganismos en forma intermitente a través de las heces, contaminando el ambiente. Destacamos que esta bacteria puede sobrevivir hasta 6 meses en heces secas, contaminando jaulas y recintos. Se conocen numerosos reportes de transmisión a los seres humanos por la manipulación de estos reptiles o por contacto con objetos contaminados con su materia fecal.
Esta bacteria puede generar cuadros severos, principalmente en niños y personas inmunosuprimidas. En estos pacientes, se producen diarreas severas, vómitos, deshidratación, fiebre, cefalea, mialgias e incluso puede existir meningitis, septicemia y desencadenar en la muerte.
Las medidas de prevención consisten en lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón después de manipular a las tortugas o limpiar los recintos; que las tortugas no se desplacen libremente por la casa, y en particular, se debe evitar el ingreso de estos animales a la cocina con el fin de minimizar contaminación del lugar, utensilios y/o alimentos.
Es importante asesorarse sobre qué especies pueden tenerse en cautividad y dónde conseguirlas desde un mercado legal para no fomentar el tráfico de animales ya que la tenencia y comercialización de especies autóctonas silvestres está penada por ley e implica una ruptura de la biodiversidad nacional.

Psitácidos y psitacosis

Es una enfermedad infecciosa, producida por Clamydia psittaci, transmitida principalmente (pero no exclusivamente) por las aves psitácidas. Las mismas cuando están enfermas eliminan la bacteria al medio ambiente a través de secreciones oculares, excrementos secos, secreciones respiratorias y polvo de las plumas. Al secarse permanecen en el aire y son aspiradas por las personas, que de esta forma se infectan.
En los seres humanos, la bacteria puede generar un síndrome febril (hipertermia, cefalea, mialgias, etc) asociado a un cuadro respiratorio.
El periodo de incubación ronda entre los 5 y 14 días. Los signos pueden ser de leves a severos, incluso fatales.
La prevención consiste, principalmente, en asegurar una higiene adecuada de los recintos de las aves, su manipulación apropiada y tenencia responsable. Por último, no convertirse en eslabón, mediante la compra ilegal de estas especies de aves, de la cadena que constituye el tráfico de fauna silvestre.

Más sobre Pablo Borras

Veterinario. Magíster en prevención y control de Zoonosis (UNNOBA – ANLIS «Dr.Carlos G. Malbrán). Especialista en enfermedades infecciosas y parasitarias en pequeños animales (CPMV). TroCCAP Council Member. ISCAID Member. Instagram: @pablojborras.

Casos de Peste bubónica en Mongolia y China reavivan el impacto de la enfermedad. Es imprescindible resaltar la muerte de un hombre en Estados Unidos luego de ser picado por una pulga.

¿De vuelta a la Edad Media?

Por Vet. Pablo J. Borrás
pablojesusborras@gmail.com

Seguramente en medio de tantas noticias, los lectores de esta columna se habrán percatado de la aparición en escena de una enfermedad con tintes medievales. En estas semanas, los diarios del mundo comentaban casos de peste bubónica: primero en Mongolia, por el consumo de carne de marmota, luego dos casos en China y posteriormente, la muerte de un hombre en California luego de ser picado por una pulga.
Como si no tuviéramos poco con el COVID19, se nos suma este año la reemergencia de una enfermedad con sabor apocalíptico.
Porque todos hemos escuchado, ya sea cuando estudiamos en el colegio o por haber visto el final del DVD de la película Ratatouille (hay una infografía sobre este tema), de la Peste Negra que azotó al mundo occidental conocido durante la baja Edad Media. Se estima que, en ese momento, murió un cuarto de la población europea por acción de esta bacteria.
Fue el pavor de una sociedad, que veía aterrorizada como sucumbían personas de toda clase social en diferentes puntos del continente. Nadie conocía los mecanismos verdaderos de transmisión de la enfermedad y creyeron que el fin de los tiempos se acercaba.
La Peste Negra (o Bubónica) es una enfermedad producida por una bacteria conocida como Yersinia pestis.
Es una zoonosis de distribución mundial en la que se encuentran involucrados los roedores. Los seres humanos actúan, en el ciclo de transmisión, como hospedadores accidentales.

Este patógeno puede ser transmitido por la picadura de pulgas, por medio de aerosoles que se producen cuando tosemos o estornudamos, por arañazos de animales infectados o por consumo de carne contaminada.

Este patógeno puede ser transmitido por la picadura de pulgas, por medio de aerosoles que se producen cuando tosemos o estornudamos, por arañazos de animales infectados o por consumo de carne contaminada (Raoult et al, 2012).
Cuando hablamos de pulgas, hablamos principalmente de una que se denomina Xenopsylla cheopis. La misma se encuentra en las ratas, pero ocasionalmente puede picar a las mascotas y al hombre.
El principal reservorio de esta enfermedad es Rattus rattus, la rata común (Raoult et al, 2012; Manson et al, 2015). Actualmente, se continúan produciendo focos epidémicos en países de África, América y Asia. En los últimos años ha habido brotes en China, Madagascar, Bolivia y Estados Unidos, entre otros países.
Recibe el nombre de “Peste bubónica” debido a que la presentación clásica de la enfermedad se caracteriza por fiebre, hipotensión y la presencia de “bubones”. Estos son los ganglios linfáticos superficiales que sufren un proceso inflamatorio severo y se evidencian como bultos en la piel del paciente.
Hay otras presentaciones de la enfermedad: la septicémica, cuando la bacteria circula en sangre generado un shock séptico, y la neumónica, cuando la bacteria ingresa por las vías áreas y produce una neumonía atípica. La enfermedad, sin el tratamiento antibiótico, tiene una letalidad por encima del 50%.

Notificación obligatoria en Argentina

La Peste Bubónica es un evento de notificación obligatoria y prioritaria por el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
En la Argentina, está como un evento sanitario dentro de las Normas de Notificación y se puede denunciar a través del módulo clínico como de laboratorio.
En nuestro país, el último brote de peste bubónica se produjo en el Puerto de Buenos Aires en 1953 y en la provincia de Jujuy, en los años 40. Sin embargo, dos países limítrofes son endémicos: Brasil y Bolivia (OMS, 2015).
En el marco de FOCANLIS 2018-2020, el INEI y el CeNDIE de ANLIS MALBRÁN junto al Instituto de Zoonosis “Luis Pasteur”, el Hospital de Infecciosas “Francisco J. Muñiz”, la FCE de la UBA, el CONICET y el Ministerio de Salud de Jujuy obtuvieron un subsidio para un estudio que posibilitará sentar las bases de la situación epidemiológica de la peste bubónica, evento de notificación obligatoria en la Argentina, prioritaria para el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
El objetivo del trabajo consiste en obtener datos de circulación de Yersinia pestis, en pulgas provenientes de áreas de frontera de nuestro país, la estandarización del procedimiento diagnóstico en humanos en el Laboratorio de Referencia y los correspondientes algoritmos diagnósticos de esta patología.
Esta enfermedad se caracteriza por presentar “silencios epidemiológicos”, aparece después de décadas en forma de brotes. Por eso, es tan importante conocer los posibles escenarios de esta enfermedad en nuestra región.
Y estos trabajos,solo se logran en forma interdisciplinaria, entendiendo una misma realidad desde distintas ópticas, evaluando las diferentes variables. Solo de esa manera, y no de otra, evitaremos volver a la Edad Media.

La WSAVA invita a participar de dos webinar por el Día Mundial de la Rabia para discutir la importancia del manejo humanitario y el bienestar animal en la lucha global contra esta enfermedad.

Manejo humanitario y bienestar animal en los programas de eliminación de la rabia

La Asociación Mundial Veterinaria de Pequeños Animales (WSAVA) reunirá a instituciones y expertos para discutir la importancia del manejo humanitario y el bienestar animal en la lucha global contra la rabia, entre ellos la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la Alianza Global para el Control de la Rabia (GARC) y la Protección Mundial de los Animales.

Las actividades tendrá lugar el lunes 28 de septiembre, Día Mundial de la Rabia. Los seminarios web explorarán los temas de bienestar, gestión y Una Salud que deben considerarse al desarrollar programas de control de la rabia. También destacarán la importancia de la colaboración entre las partes interesadas para lograr la campaña liderada por Unidos contra la Rabia (OMS, FAO, OIE, GARC) para poner fin a la muerte de personas por la rabia canina para el año 2030.

El Dr. Shane Ryan, presidente de WSAVA, quien será el anfitrión de los seminarios en la red, dijo: «En un año dominado por COVID-19, es fácil olvidar que la rabia, una enfermedad muy descuidada, todavía mata a más de 60.000 personas al año, muchos de ellos niños. Esperamos que las discusiones durante nuestros seminarios en la web ayuden a compartir las mejores prácticas, particularmente en las áreas importantes de la gestión humana y el bienestar». Y agregó: «También esperamos que inspiren a los profesionales veterinarios de todo el mundo a participar en las iniciativas para controlar la enfermedad y les den una comprensión más profunda de los temas de bienestar y de Una Salud implicados».

El seminarios pensado para veterinarios y profesionales de la salud animal de Europa, África y América está convocado a las 9:00 hs (12 pm UTC). Los oradores incluyen al Dr. Matthew Stone, director general adjunto de Estándares Internacionales y Ciencia de la OIE; la Dra. Sarah Cleaveland, miembro del Comité de Una Salud de WSAVA; y la Dra. Melania Gamboa, asesora de Protección Animal Mundial en Costa Rica. Además, el Dr. Rauna Athingo, de la Asociación Veterinaria de Namibia, miembro de WSAVA, presentará un caso de estudio de sus recientes programas de control de la rabia. Al finalizar las exposiciones, habrá preguntas y respuestas en vivo.

El Dr. Stone también participará en este seminario web programado para satisfacer a los veterinarios y profesionales de la salud animal en Asia y Oceanía. Entre los oradores se incluyen a la Dra. Sarah Jayme, representante de GARC en Asia; y a la Dra. Natasha Lee, vicepresidenta del Comité de Bienestar Animal de WSAVA.

Para mayor información sobre los seminarios, hacé click aquí.

Fuente: WSAVA
Fotografía de portada: Global Alliance for Rabies Control

Casos de Peste bubónica en Mongolia y China reavivan el impacto de la enfermedad. Es imprescindible resaltar la muerte de un hombre en Estados Unidos luego de ser picado por una pulga.

¿De vuelta a la Edad Media?

Por Vet. Pablo J. Borrás
pablojesusborras@gmail.com

Seguramente en medio de tantas noticias, los lectores de esta columna se habrán percatado de la aparición en escena de una enfermedad con tintes medievales. En estas semanas, los diarios del mundo comentaban casos de peste bubónica: primero en Mongolia, por el consumo de carne de marmota, luego dos casos en China y posteriormente, la muerte de un hombre en California luego de ser picado por una pulga.
Como si no tuviéramos poco con el COVID19, se nos suma este año la reemergencia de una enfermedad con sabor apocalíptico.
Porque todos hemos escuchado, ya sea cuando estudiamos en el colegio o por haber visto el final del DVD de la película Ratatouille (hay una infografía sobre este tema), de la Peste Negra que azotó al mundo occidental conocido durante la baja Edad Media. Se estima que, en ese momento, murió un cuarto de la población europea por acción de esta bacteria.
Fue el pavor de una sociedad, que veía aterrorizada como sucumbían personas de toda clase social en diferentes puntos del continente. Nadie conocía los mecanismos verdaderos de transmisión de la enfermedad y creyeron que el fin de los tiempos se acercaba.
La Peste Negra (o Bubónica) es una enfermedad producida por una bacteria conocida como Yersinia pestis.
Es una zoonosis de distribución mundial en la que se encuentran involucrados los roedores. Los seres humanos actúan, en el ciclo de transmisión, como hospedadores accidentales.

Este patógeno puede ser transmitido por la picadura de pulgas, por medio de aerosoles que se producen cuando tosemos o estornudamos, por arañazos de animales infectados o por consumo de carne contaminada.

Este patógeno puede ser transmitido por la picadura de pulgas, por medio de aerosoles que se producen cuando tosemos o estornudamos, por arañazos de animales infectados o por consumo de carne contaminada (Raoult et al, 2012).
Cuando hablamos de pulgas, hablamos principalmente de una que se denomina Xenopsylla cheopis. La misma se encuentra en las ratas, pero ocasionalmente puede picar a las mascotas y al hombre.
El principal reservorio de esta enfermedad es Rattus rattus, la rata común (Raoult et al, 2012; Manson et al, 2015). Actualmente, se continúan produciendo focos epidémicos en países de África, América y Asia. En los últimos años ha habido brotes en China, Madagascar, Bolivia y Estados Unidos, entre otros países.
Recibe el nombre de “Peste bubónica” debido a que la presentación clásica de la enfermedad se caracteriza por fiebre, hipotensión y la presencia de “bubones”. Estos son los ganglios linfáticos superficiales que sufren un proceso inflamatorio severo y se evidencian como bultos en la piel del paciente.
Hay otras presentaciones de la enfermedad: la septicémica, cuando la bacteria circula en sangre generado un shock séptico, y la neumónica, cuando la bacteria ingresa por las vías áreas y produce una neumonía atípica. La enfermedad, sin el tratamiento antibiótico, tiene una letalidad por encima del 50%.

Notificación obligatoria en Argentina

La Peste Bubónica es un evento de notificación obligatoria y prioritaria por el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
En la Argentina, está como un evento sanitario dentro de las Normas de Notificación y se puede denunciar a través del módulo clínico como de laboratorio.
En nuestro país, el último brote de peste bubónica se produjo en el Puerto de Buenos Aires en 1953 y en la provincia de Jujuy, en los años 40. Sin embargo, dos países limítrofes son endémicos: Brasil y Bolivia (OMS, 2015).
En el marco de FOCANLIS 2018-2020, el INEI y el CeNDIE de ANLIS MALBRÁN junto al Instituto de Zoonosis “Luis Pasteur”, el Hospital de Infecciosas “Francisco J. Muñiz”, la FCE de la UBA, el CONICET y el Ministerio de Salud de Jujuy obtuvieron un subsidio para un estudio que posibilitará sentar las bases de la situación epidemiológica de la peste bubónica, evento de notificación obligatoria en la Argentina, prioritaria para el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
El objetivo del trabajo consiste en obtener datos de circulación de Yersinia pestis, en pulgas provenientes de áreas de frontera de nuestro país, la estandarización del procedimiento diagnóstico en humanos en el Laboratorio de Referencia y los correspondientes algoritmos diagnósticos de esta patología.
Esta enfermedad se caracteriza por presentar “silencios epidemiológicos”, aparece después de décadas en forma de brotes. Por eso, es tan importante conocer los posibles escenarios de esta enfermedad en nuestra región.
Y estos trabajos,solo se logran en forma interdisciplinaria, entendiendo una misma realidad desde distintas ópticas, evaluando las diferentes variables. Solo de esa manera, y no de otra, evitaremos volver a la Edad Media.

Analizamos la actualidad de esta enfermedad en nuestro país, de la mano de la Dra. Maria Soledad Santini, directora del CeNDIE ANLIS e investigadora de CONICET.

Leishmaniasis Visceral Canina: la importancia de conocer para prevenir

Por Vet. Pablo J. Borrás
pablojesusborras@gmail.com
Instagram: @pablojborras

Pablo Borras sigue aportando conceptos claros al medio.

Vivimos tiempos de película, impensados, que han quebrado nuestro día a día. Tiempos que nos hacen desear volver a la rutina tan añorada. Enfrentamos la pandemia del COVID 19, que ha aparecido en forma inesperada (¿o ya lo habían predicho tantas veces los investigadores que este era un escenario posible?) y que ha trastocado al mundo entero.
Sin embargo, en 2006, también predicha por la ciencia, aunque con menos bombos y platillos, la historia de la salud en Argentina cambiaba: se reportaba el primer caso autóctono de leishmaniasis visceral en un niño de Posadas, Misiones. Una enfermedad emergente debutaba en nuestro país, frente a un escenario con todas las condiciones dadas.
¿Qué es la leishmaniasis visceral? Es una enfermedad zoonótica producida por un parasito unicelular conocido como Leishmania infantum. Se llama “visceral” porque afecta el sistema fagocítico mononuclear, es decir, los órganos que intervienen en la respuesta inmune.
La enfermedad puede ser grave, e incluso mortal, en diferentes grupos de riesgo: niños, pacientes inmunosuprimidos, individuos con enfermedades crónicas de base. Este agente es transmitido por un grupo de insectos dípteros (es decir, que tienen un par de alas) conocidos como flebótomos. Los flebótomos, no son ni moscas ni mosquitos: son flebótomos. Solo las hembras pican y toman sangre antes de la oviposición. Durante esa ingesta de sangre, es cuando pueden transmitir el parasito.
La Dra. Maria Soledad Santini, directora del CeNDIE ANLIS e investigadora de CONICET, nos cuenta sobre el vector en Argentina: “Al igual de lo que pasa con mosquitos, el nombre Flebótomos engloba a varias especies, de las cuales de interés sanitario son solo alguna de ellas. Para el caso puntual de la Leishmaniasis visceral y Leishmania infantum, Lutzomyia longipalpis es la especie identificada como el principal vector en ambientes urbanos. Su ciclo biológico consta de dos fases, una terrestres donde se desarrollan los estados más inmaduros (huevo larva y pupas), con sombra, humedad y material en descomposición; y una fase aérea que ocupa el estado adulto, donde tanto hembras como machos tiene su pico de mayor actividad durante los momentos crepusculares del día.
Siendo entonces estos los momentos de mayor riesgo de contacto vector- mamífero”.
Lutzomyia longipalpis ha sido reportado en distintas provincias del país: Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Formosa y Salta.

¿Cuál es el rol de los perros?

En la leishmaniasis visceral, los perros domésticos actúan de reservorio. Es decir, tienen la capacidad de proveer el parasito (en forma de amastigotes) al vector.
Nunca existe una cura parasitológica y, por lo tanto, son los que mantienen el parasito en el ambiente durante el ciclo de transmisión urbana. Los perros pueden estar infectados o enfermos. Infectados son aquellos canes que no presentan síntomas, pero tienen el parasito. Enfermos, serán los que, en menor o mayor grado, presentan diferentes cuadros clínicos. ¿De qué depende que un perro esté infectado o enfermo? Principalmente de su respuesta inmune.
Los perros se infectan por las picaduras de Lutzomyia longipalpis, pero también por transmisión venérea y transplacentaria, de la mamá a los cachorros. A su vez, existen reportes de transmisión entre perros por transfusiones de sangre. Frente a esto, la prevención de la enfermedad en los perros surge como una acción sustancial. No solo por la salud de ellos sino porque es una cuestión de salud pública.
Hasta la fecha, se encuentran reportados 164 casos humanos de Leishmaniasis Visceral acumulados, de los cuales 10% fueron mortales (fuente Ministerio de Salud). Hoy esta enfermedad, en Argentina, es un problema.
Los veterinarios somos un gran eslabón de la salud pública, estamos invitados a trabajar, en la camilla y en toda ocasión que se nos propone, en la educación de los propietarios y en incentivar la tenencia responsable de las mascotas. Lo que hacemos día a día, en las consultas, es un “trabajo de hormiga”, por así decirlo.
Sin embargo, es pieza clave del gran universo que compone la salud pública y comunitaria.

¿Qué estrategias trazar?

Los controles periódicos con el veterinario de cabecera, así como la tenencia responsable de parte del propietario. Es sustancial el uso, en zonas de circulación activa de esta enfermedad, de productos con acción repelente para los perros (ya sean collares o pipetas) con el objetivo de mitigar el riesgo de transmisión.
Esta última acción, deberá realizarse en forma regular y sostenida durante todo el año.
Agradezco particularmente a la Dra. María Soledad Santini por sus aportes.

El Departamento de Zoonosis Urbanas del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires actualizó el manual de eventos de notificación obligatoria. Se incorpora la vigilancia de SARS-CoV-2 (sospecha clínica en animales) y Esporotricosis.

Nuevos eventos de notificación obligatoria de veterinaria de pequeños animales

Ante la situación epidemiológica actual debida a la pandemia de SARS-CoV-2 declarada en enero del 2020 por la OMS y con el objetivo de monitorear el comportamiento de este virus en animales compañía, el Departamento Zoonosis Urbanas del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires incorpora la vigilancia de casos sospechosos con fines de investigación.

Normativa de notificación de enfermedades de denuncia obligatoria en veterinarias en pequeños animales

Cabe aclarar que hasta el momento no hay evidencia de que los animales domésticos jueguen algún rol epidemiológico en la transmisión de COVID 19 a las personas.

Además, y en concordancia con el alerta epidemiológica de la OPS / OMS de agosto del 2019, por el aumento de casos de eporotricosis en humanos transmitida por gatos en Brasil, se la incluye como de notificación obligatoria, no solo por el potencial epidémico del agente fúngico Sporothrix brasiliensis sino también por la aparición de casos en la provincia de Buenos Aires.

Formulario de denuncia de eventos de notificación obligatoria

Desde el Departamento Zoonosis Urbanas hacen hincapié en el importante rol de los veterinarios como agentes de salud pública, por lo que solicitan y recomiendan a todos los veterinarios que tomen las medidas de bioseguridad adecuadas para la manipulación de animales, especialmente aquellos que parecen enfermos o tienen lesiones compatibles, como así también realicen la notificación correspondiente.