«Apostar al bienestar de empleados y clientes»
Ricardo Bosch y Roberto Costero tenían vidas diferentes pero una misma pasión. Uno en Catamarca y el otro en Córdoba, estudiaron juntos y hasta se recibieron el mismo día en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la ciudad cordobesa de Rio Cuarto.
A poco de egresar, Costero se mudó a Catamarca y desde ese momento se formó una sociedad que hoy sigue siendo sinónimo de servicio, atención y dedicación en aquella provincia y cuyo fruto (una clínica veterinaria) ha logrado crecer de manera sustentable en el último tiempo.
«El nombre que escogimos para la empresa hace clara referencia a mi padre -el primer veterinario de Catamarca-, fallecido cuando yo era estudiante. Es un homenaje a una persona que dejó una muy buena imagen para los profesionales locales», le comentó a DOSmasDOS Ricardo Bosch, quien -más allá de esto- siempre supo que solamente con el legado no iba a ser suficiente para progresar.
Es por esto que desde «La Bosch» se han realizado una serie de acciones con el objetivo de brindar un servicio de calidad.
Los comienzos
Allá por el año 1986, la clínica veterinaria se instaló en un local cercano al que cuenta en la actualidad, “adecuado para esos inicios: con un sólo consultorio», recuerda el Dr. Bosch, quien junto a Costero siempre tuvo la idea de crecer y brindar mejores servicios para sus clientes.
Y agrega: «En 1990 incorporamos un local contiguo que nos permitió agregar otro consultorio».
Pero en 1993 los emprendedores dieron un primer gran paso en cuanto a lo edilicio con la compra de una casa que -refacción de por medio- posibilitó la inclusión de un quirófano y el servicio de peluquería, hasta que en el año 2000 llegaba la hora del salto definitivo: «Decidimos apostar fuerte y construir un lugar pensado exclusivamente para funcionar como clínica veterinaria.
Por eso reconstruimos toda la estructura y comenzamos de cero».
Y vaya si la inversión dio sus frutos.
Hoy «La Bosch» dispone de 660 metros cuadrados, en donde cuenta con 5 consultorios, un quirófano, un pre quirófano, una sala de rayos, una de ecografía, un internado con 28 jaulas, una peluquería de 60 metros cuadrados con 3 bañeras, 2 máquinas de secado y 4 turbinas, con 5 camillas de secado y una guardería.
Todo con aire acondicionado central: «El verano de Catamarca es muy caluroso», nos explicó Bosch destacando un aspecto que puede pasar desapercibido pero que sin dudas le permite brindar un servicio agradable para sus clientes y que lo diferencia de muchos de sus competidores.
La dimensión y la escala de lo que planearon los socios se condicen claramente con su utilización.
«Realizamos entre 25 y 28 baños de promedio diario y 5 operaciones promedio, también por día. Además, tenemos 27 mil fichas desde el momento en el cual incorporamos un software en 1998», relata el médico veterinario, quien al mismo tiempo explica otra de las razones por las cuales se pensó una clínica de esta naturaleza: «Fue un anhelo particular.
Pasamos gran parte de nuestras vidas aquí y si uno no dispone de las comodidades adecuadas para atender y brindarles un buen servicio a los clientes, sería muy difícil…
Lo tenemos en nuestra casa, lo tenemos en el auto, ¿cómo no lo vamos a tener en donde trabajamos?
La meta era poder desempeñarnos en un lugar lindo, acorde, agradable y cómodo.
Apostamos por esto y creo que acertamos. Fue el mejor camino», nos cuenta -orgulloso- Ricardo Bosch.
Productos de calidad
Una de las actividades que más crecieron y se desarrollaron en las clínicas veterinarias que se dedican a la atención de los animales de compañía ha sido, sin dudas, la venta de alimentos balanceados, con los cuales esta empresa en particular se desempeña de manera consistente: «Trabajamos únicamente con marcas líderes, al igual que en el caso de los productos veterinarios», asegura nuestro entrevistado. De este modo, se suma a quienes sostienen que trabajar solamente con productos de calidad es la mejor opción a la hora de elegir una estrategia.
“Estamos convencidos que es lo mejor, por eso los vendemos. De este modo, apostamos a una mejor calidad de vida para los animales, en todas sus edades», agrega.
Personal
En la empresa trabajan actualmente 14 personas, 6 de las cuales son médicos veterinarios: «Es fundamental que todos tiremos para el mismo lado, y para ello obviamente es muy importante sostenernos desde lo económico, teniendo a todos en regla, como corresponde. El grupo hace tiempo que trabaja junto. Por ejemplo Mario Barrionuevo está hace 23 años con nosotros, es casi un socio.
Tenemos otra colega de Tandil (Buenos Aires), Milagros Salon, y otros dos médicos veterinarios: Pablo Pecile y Lucas Florit», explica Bosch.
Un dato no menor: «Tanto ellos, como el resto de los empleados que trabajan en la clínica (ocho personas más) saben que a fin de mes tienen su sueldo, con las cargas sociales y todo lo que corresponde», resalta el profesional.
Vale mencionar que además de esto, la empresa trabaja con un contador, quien -desde hace 26 años- se dedica a liquidar los sueldos y llevar adelante toda la administración contable.
«Catamarca es una ciudad muy chica y a pesar de eso, hemos realizado siempre acciones para llevar adelante nuestro crecimiento. Hemos apostado por darle bienestar tanto a los empleados, como a todos nuestros clientes» reflexiona uno de los socios de la clínica.
La marca
«En Catamarca somos «La Bosch», la gente nos conoce así. Es como que marca un sentido de pertenencia. Quienes nos visitan son personas a las que le importa su mascota», afirma Ricardo Bosch al tiempo que nos deja una última declaración.
“Creo que nos eligen por el servicio. No somos ni los más baratos, ni los más caros, pero ofrecemos servicios que se diferencian de la competencia».




