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¿Se puede trabajar en equipo? ¿Para qué?

Trabajo en equipo

Algunos grupos de trabajo son sólo un conjunto de personas que compiten por prestigio, reconocimiento y poder.

¿Se puede trabajar en equipo? ¿Para qué?

JAVIER NEVOLI

Trabajo en equipo

Hace varios años que en las empresas se comenzó a hablar de trabajo en equipo. Tal es así, que en la actualidad muchos gerentes se jactan de trabajar de esta forma. Sin embargo, cuando uno se involucra en esas compañías se da cuenta de que no es tan así. Tienden a confundir el trabajar en equipo con el equipo de trabajo. Estas son dos cosas diferentes.

El equipo de trabajo no es un desafío, un estilo o un deseo de participación.

Es una unidad específica para una actividad concreta; es una estructura creada para lograr un fin determinado.

Y para alcanzar esa finalidad se debe trabajar en equipo. La mayoría de los llamados equipos son sólo un conjunto de personas con un jefe, en el que uno compite con el resto por el prestigio, el reconocimiento y el poder.

Las claves

1. No confundir el trabajar en equipo con el equipo de trabajo.
2. Buscar la negociación frente al autoritarismo, las relaciones cálidas frente a la neutralidad emocional, la creatividad frente a las rutinas, el trabajo como lugar estimulante y no como un lugar desagradable.
3. Evitar la vocación autoritaria. Esta actitud inhibe la participación y lleva al agotamiento, la angustia y la tensión.
4. No tener un doble discurso.
5. Comprender que se puede ganar más trabajando en conjunto que individualmente. Es vital tener mentalidad de abundancia y no de escasez, comprender que el todo es más que las sumas de las partes.
6. Trabajar en equipo no es algo sencillo, pero si usted está realmente convencido de la necesidad de hacerlo, sin dudas notará los beneficios, recuperando el tiempo y el esfuerzo invertido.

En realidad, es difícil trabajar en equipo, ya que estamos educados en una cultura egoísta y competitiva.

Hace algún tiempo, un profesor de la Facultad me dio una definición de cómo se veía el trabajo en equipo en las organizaciones (fundamentalmente en las nacionales): «Es como un barco fantasma… todo el mundo habla de él, pero nunca nadie lo vio ni siquiera pasar».

Con el tiempo y la experiencia, entendí que esa era una buena visión respecto de este tema, y esto sucede debido a que para lograr funcionar como equipos se deben incorporar nuevos conocimientos y habilidades y, fundamentalmente, desprendernos otras. Si logramos esto, notaremos una gran diferencia.

¿Vale la pena, entonces, encarar un esfuerzo tan grande dentro de mi veterinaria? ¿Cuáles serían las ventajas?

Veamos un ejemplo.

  • Los equipos aumentan la productividad: Como participantes más cercanos a la acción y al cliente, pueden apreciar mejor las oportunidades para mejorar la eficiencia.
  • Mejoran la comunicación: El grupo intensifica la concentración en la tarea que se realiza. Se ocupa de compartir información y delegar el trabajo.
  • Generan decisiones de alta calidad: La esencia de la idea de los equipos es el conocimiento común y su inmediata conversión en liderazgo compartido.
  • Aprovechan mejor los recursos: Permiten concentrar el recurso más importante (la capacidad intelectual) en el tratamiento directo de los problemas. En el equipo nada se desperdicia. Son más creativos y eficientes para resolver los problemas. El grupo está motivado y se encuentra más cerca del cliente.
  • Generan bienes y servicios de mejor calidad: Incrementan también el conocimiento, el cual, aplicado en el momento indicado, resulta clave para la mejora continua.
  • Realizan trabajos que los grupos corrientes no pueden: Cuando la tarea es multifuncional no existe individuo, personal o funcionario, capaz de competir con un equipo formado por miembros versátiles. Una persona o una disciplina no pueden saberlo todo.
  • Contribuyen a diferenciar y a la vez a integrar: Permiten, a su vez, mezclar a las personas con las distintas clases de conocimiento adquirido.
  • Generan una mejora continua en los procesos: Conocen todas las funciones y pueden comprender lo que ocurre y eliminar los obstáculos, acelerar los ciclos y aplicar la energía donde el cliente más lo necesita.

En el trabajo en equipo, todos los integrantes deben tener una interdependencia activa, consciente y responsable, logrando un aprendizaje constante. Esto se enfrenta al modelo tradicional, donde los objetivos y la planificación de las tareas son impuestas, donde sólo cabe la obediencia.

Se busca la negociación frente al autoritarismo, las relaciones cálidas frente a la neutralidad emocional, la creatividad frente a las rutinas, el trabajo como espacio estimulante y no como un lugar desagradable a donde no queremos asistir.

Se privilegia la colaboración entre los miembros frente al individualismo.

Obviamente que no todo es color de rosas. No hay dudas que los equipos de trabajo nos brindarán muchos beneficios, pero al querer implementarlos nos encontraremos con varios obstáculos, como ser: una mala comunicación, falta de habilidad en el manejo de las personas, de conflictos, liderazgo, etc.

También existen otros más generales y profundos como, por ejemplo:

  • La personalidad narcisista: Se trata de un individuo obsesionado con su imagen, vive encerrado en sí mismo.
  • Es indiferente hacia su prójimo y hacia el mundo exterior. Termina siendo incapaz de mantener una relación profunda y auténtica. Tenemos que tener cuidado porque el narcisismo se nos contagia con facilidad.
  • La vocación autoritaria: El autoritarismo inhibe la participación, perjudicando el trabajo en equipo.
  • Debemos ser conscientes que esta vocación reside en nosotros y lleva al agotamiento, la angustia y la tensión.
  • La distorsión del pensamiento grupal: Los grupos humanos generan un elevado grado de cohesión y de estima entre sus componentes. Esa sensación de compañerismo y lealtad puede llegar a ser un problema, ya que los miembros del grupo comienzan a sentirse superiores cuando actúan juntos. De esta forma, las diferencias son dejadas de lado; las críticas son acalladas; dejan de verse con claridad los hechos; de evaluarse las alternativas de acción y destruyéndose la eficacia del pensamiento grupal.
  • Las dos teorías y la dificultad de aprender: No debemos tener un doble discurso. En muchas oportunidades podemos escuchar a los jefes decir que «el recurso fundamental son nuestros hombres» o «nuestra mayor riqueza es el capital humano». Sin embargo, en el día a día, las cosas son distintas y el personal no tiene tanto valor para la dirección. Al no haber coherencia entre las teorías que se predican y las que se practican, no se puede aprender.
  • No olvide que: Para que esto funcione, toda la veterinaria tiene que estar comprometida con el estilo de trabajo.

Cuadro Trabajo en equipoPara ello, hay que empezar a trabajar desde la raíz de la organización (la cultura). Que la gente comprenda que se puede ganar más trabajando en conjunto que individualmente, que empiecen a tener mentalidad de abundancia y no de escasez. Entender que el todo es más que las sumas de las partes (sinergia), empezar a comprenderse uno mismo para poder comprender al otro y aprender a escuchar.

Empezar a trabajar en equipo, como se dijo, no será sencillo y tendrá que focalizarse sobre muchos aspectos para concretarlo. Pero seguramente que si está convencido que esta es realmente la forma en que quiere que su comercio se maneje, notará los beneficios y recuperará todo el tiempo y el esfuerzo invertido.

Javier NévoliJavier A. Névoli

Licenciado en administración (Facultad de ciencias Económicas UBA). Ayudante de cátedra en la materia Sistemas Administrativos FCE UBA. Gerente NRV Administraciones.

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