«Mantenerse no es innovar»
Esta frase es proporcionada por Eduardo Kastika -autor, conferencista internacional, consultor y entrenador de creatividad e innovación en América Latina- en una nota en su microblog www.kastika.tumblr.com, en la que también sostiene: «Innovación es algo diferente: es hacer todo lo necesario para tener, aplicar y sostener en el tiempo ideas que les sirvan a otros».
Las empresas innovadoras son las que crecen. Crecen a un ritmo mayor que el promedio. Las empresas innovadoras hacen que el contexto crezca. No crecen “a expensas de”. Crecen haciendo que otros también crezcan.
Una empresa puede crecer si compra a otra empresa. Una empresa puede crecer ocupando el lugar que sus competidores dejaron al retirarse de un mercado demasiado bastardeado. Una empresa puede crecer si reduce costos a costa de la atención al consumidor.
Pero ninguna de estas formas de crecimiento se parece a la innovación. El motor de la innovación es, por ejemplo, la tecnología. Las nuevas tecnologías, cuando son adoptadas por la sociedad, suelen producir saltos de crecimiento importantes, cualitativos. También puede ser el diseño, o una comprensión más profunda del consumidor que luego se transforma en ideas aplicadas, o una nueva idea de un modelo de negocio.
Las buenas ideas, en definitiva, son las que hacen que las empresas crezcan. Las ideas pensadas y llevadas a cabo para agregar valor luego de ser adoptadas por la sociedad. Ideas que le sirven a la empresa pero, sobre todo, le sirven a otros.
Estas ideas requieren exploración, investigación, conceptualización, pensamiento aplicado, desarrollo, experimentación, riesgo, continuidad.
Una empresa puede mantenerse si hace bien las cosas, si es eficaz y es eficiente. Y esto es muy meritorio en contextos tan complejos como el latinoamericano.
Pero la innovación es algo diferente: es hacer todo lo necesario para tener, aplicar y sostener en el tiempo, ideas que les sirvan a otros.



