Los otros 10 «mandamientos»
¿Qué conceptos debemos tener en cuenta al comenzar a pensar en una estrategia de marketing para las veterinarias?
Los otros 10 "mandamientos"
Tantas veces subestimados en el ambiente veterinario de nuestro país, los conceptos vinculados con el marketing de productos y servicios pueden presentarse de formas más o menos complejas. Lo interesante, sin embargo, será lograr la buena predisposición necesaria como para entenderlos y adaptarlos a los emprendimientos que cada uno lleve adelante.
En ese sentido y en el marco de una propuesta realizada por el Lic. Daniel Galante, director general en ML Consultores (mlconsultores.com.ar), les ofrecemos una serie de claves para evaluar cuáles de las acciones o visiones que se mencionan pueden o no ser incorporadas en la práctica diaria de sus comercios, independientemente del rubro al cual se orienten los negocios.
- Promover la marca propia, más que a los productos: Vender a través de promociones constantes sin diferenciación tiene consecuencias negativas: erosión gradual de los márgenes; compra condicionada según la «promoción del día» y ausencia de lealtad por parte de los clientes.
- Dar golpes cuando la competencia tarde en copiarlos: Las ventajas que son fácilmente erosionables (bajar de precio o regalar cosas) tienen poca relevancia en función de lo fácil que pueden ser copiadas. Los golpes sólidos vinculados al marketing demoran más tiempo pero a pocos les interesan.
- Salir al «campo»: La mercadotécnica de escritorio no funciona. Debemos salir al campo, vender, intentarlo al mismo tiempo que imaginamos soluciones reales a los problemas.
- Correr riesgos: En la búsqueda de nichos y posibilidades debemos comprender que podemos equivocarnos mil veces hasta dar en la tecla. La experimentación y exploración deben ser disciplinas habituales para dejar de hacer siempre lo mismo, sobre todo cuando ello deja de funcionar.
- Entender que los clientes actuales son lo más importante: Puede ser tentador orientar los esfuerzos hacia los potenciales clientes, pero nunca debemos olvidar que el verdadero marketing se basa en s{olo cuatro actividades fundamentales: crear, ganar, desarrollar y retener a un cliente.
- Vivir para el futuro: El presente es el futuro del pasado. La dirección estratégica se construye hacia el futuro. Hay quienes sacrifican o hipotecan su futuro a costa del presente (cortan músculo en lugar de grasa).
- Promover la cultura del margen: Vender puede quebrar a una empresa. Muchas veces aquellos que creen poder dar mejores precios a sus clientes porque -aparentemente- compran o producen más barato, enfocan sus recursos donde tiene una ventaja «competitiva». Y es así como se fracasa rotundamente. La clave pasa por dominar los márgenes brutos de aquellos que se comercializa y la contabilidad necesaria para calcularlos.
- No copiar a la competencia: Salvo cuando vaya en dirección a la tendencia del mercado. Pero aún allí, debemos apostar por alguna diferenciación específica.
- Fusionar la estrategia con el enfoque del mercado: Quienes delegan la función de marketing y la aíslan, difícilmente salgan adelante. El responsable de marketing debe ser el director general y la compañía completa debe tener esa actitud y orientación.
- Valorar por la comunicación interna y externa: Para posicionar afuera, hay que hacerlo primero adentro. Este es el principio del alineamiento estratégico.


