ZOETIS  – ANTIPARASITARIOS – MNV – HOME SUPERIOR  – AGO26
HomeEdición Impresa«Hoy el control lo tienen las ideas»

«Hoy el control lo tienen las ideas»

Bachrach: “Para cambiar el modo de hacer las cosas, se debe modificar la forma de sentir y la de pensar”.

Estanislao Bachrach participó de la Experiencia Endeavor 2015 destacando el rol de los «neurolíderes» en las empresas que se vienen.

"Hoy el control lo tienen las ideas"

Patricio Jiménez

Bachrach: “Para cambiar el modo de hacer las cosas, se debe modificar la forma de sentir y la de pensar”.

Bachrach: “Para cambiar el modo de hacer las cosas, se debe modificar la forma de sentir y la de pensar”.

Por sexto año consecutivo, a principios de junio se llevó adelante una nueva edición de la Experiencia Endeavor, donde más de 2.000 emprendedores asistieron para capacitarse, inspirarse y hacer negocios.

El encuentro tuvo lugar en la Usina del Arte, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y ofreció una serie de talleres vinculados a políticas públicas orientadas al e-commerce y las finanzas, donde Eduardo Elsztain (IRSA), Martín Migoya (Globant) y Marcos Galperín (MercadoLibre) expusieron sus vivencias y compartieron su visión respecto del presente y el futuro de los temas.

Más allá de esto, la actividad principal de la jornada estuvo dada por la participación de un grupo de disertantes que contaron sus historias de vida y las distintas experiencias atravesadas en el proceso de creación de sus empresas. Entre ellos se destacaron el brasilero Marcio Kumruian (Netshoes); el belga Alain Coumont (Le Pain Quotidien); Fernando Storchi (Megatlon); Tomás Bermúdez (Cookapp); David Ruda (Tarjeta Naranja); el inglés Russel Hall (Hailo); Sally Buberman (Wormhole) y Facundo Manes.

 

Creatividad y empatía

Otro de los presentes fue el biólogo Estanislao Bachrach, quien avanzó en el campo de la neurociencia aplicada al mundo de las organizaciones por medio de diversas publicaciones como «Ágilmente» o «En cambio», por citar solo algunas.

Cinco consejos basados en experiencias reales

  • Los clientes están por encima: «Las personas necesitan ser tratadas una a una: la personalización en el servicio es la clave», dijo Marcio Kumruian. Por su parte, David Ruda planteó el concepto de «calidad con calidez»: ser eficientes pero también escuchar a la gente. Agregó que «los clientes son los dueños del presente y del futuro de la empresa».
  • Pasar de la idea a la acción: Sally Buberman animó a todo quien tuviese una idea a hacer algo con ella: «Si damos el paso, generamos el cambio», afirmó. Mientras que Estanislao Bachrach explicó que no es fácil tener buenas ideas: «Tengamos muchas y focalicemos en la novedad. Cuantas más ideas novedosas tenemos, más chances de que alguna sirva».
  • El líder es como el director de una orquesta: Fernando Storchi contó que desde su experiencia, el buen líder es el que logra que la gente pueda poner lo mejor dentro del proyecto, al tiempo de transmitir esa la cultura.
  • No anclarse en el fracaso: «El que no toma riesgos no aprende, y aprender tiene que ser algo del día a día», sentenció Tomás Bermúdez. Por su parte, Storchi destacó que la suerte es un factor importante pero que «cuanto más se entrena, más suerte se tiene».
  • La clave está en el equipo: Alain Coumont dijo: «Todo se resume a la gente con la que trabajás. Si querés ir rápido andá solo, pero si querés ir lejos, anda en equipo. Debemos motivar a la gente con nuestra historia: el por qué hacemos lo que hacemos». Mientras que Sally Buberman destacó la importancia de aprender a delegar, compartir ideas y confiar en los demás.

Ya frente al auditorio de la Experiencia Endeavor, Bachrach dejó en claro que la Era del conocimiento se terminó hace años, encontrándonos hoy en un período más conceptual no sólo desde el punto de vista de los negocios, sino de la sociedad en general.

«Esta nueva etapa se basa en la creatividad y la empatía, habilidades del cerebro que si bien pueden aprenderse, nunca nadie nos enseñó y a las que, inclusive, se ha dotado de connotaciones negativas».

 

El cerebro

Si bien aún resta camino por recorrer a la hora de comprender el funcionamiento básico del «órgano más completo» del ser humano, el expositor aseguró que se ha aprendido mucho más en los últimos años, que en el resto de la historia de la humanidad. «Hoy sabemos, por ejemplo, que existe un principio de organización: al cerebro le gusta el placer y no le gusta el dolor, situación que lleva a que muchas veces tome decisiones sin siquiera preguntarnos», explicó. Y agregó: «El cerebro es materia, se puede medir; es física y química; son neuronas y conexiones. Mientras que la mente es otra cosa; un intangible que involucra los pensamientos y las emociones».

 

Pensamientos

Interesante fue el análisis también en cuanto a cómo los pensamientos que se generan en nuestra mente terminan afectándonos. «La calidad de las cosas que uno piensa todos los días van reconstruyendo nuestro cerebro. Dentro de 10 años seremos lo que estamos pensando hoy, con lo cual es clave tener en cuenta qué hacemos con los pensamientos negativos», puntualizó el biólogo. Y completó: «Muchos creen que se sienten de determinada forma por las cosas que pasan, pero en realidad son los pensamientos que generamos a partir de las situaciones vividas lo que nos hace sentir de tal o cual manera».

Bajo este paradigma, Bachrach sostuvo: «Para cambiar el modo de hacer las cosas, se debe modificar la forma de sentir y para eso hay que cambiar la forma de pensar».

 

El neurolíder

Ya avanzado en su disertación, Bachrach marcó diferencias claras entre las formas de liderazgo aplicadas a lo largo de la historia.

«En la Era industrial se creía que el control lo ejercía quien disponía de poder; mientras que en la época de la información, esta situación estaba más ligada con quien dispusiera de conocimiento. Hoy el control lo tienen las ideas».

En ese sentido, el disertante abordó el concepto de «neurolíder», destacando que el mismo se mueve sobre el concepto de que es difícil tener buenas ideas, apostando entonces por generar una cantidad suficiente, tal que permita focalizarse en las que planteen cierto grado de novedad. «Cuantos más ideas tenemos y más novedosas sean, mayores posibilidades de que sirvan», agregó.

Además, el neurolider es una persona consiente de las decisiones que toma y predispuesto a preguntar y aprender. «Es un liderazgo vulnerable, ligado al mundo emociones, donde se tiene en claro que aquello que pensamos es la base de nuestra forma de actuar», detalló Bachrach. Y completó: «El cambio cognitivo es entender que uno puede cambiar el modo en que se siente durante el día, modificando cómo y qué piensa».

 

El fracaso

Ya culminando su participación, el profesional destacó algunos conceptos centrales respecto de su visión. En ese marco, sostuvo que liderar es sinónimo de cambiar (y aceptar el cambio) y que la mayor fortaleza estará dada por comprender que la tranquilidad y la interpretación de los hechos favorecen el aprendizaje, como estímulo para nuestro cerebro.

«No hay nada más importante que aprender; esto fortalece a un cerebro que envejece mucho más con el stress o con la falta de uso, que con la edad», destacó Estanislao Bachrach. Y finalizó: «En la búsqueda de todas estas situaciones el neurolíder seguramente se va a equivocar. Lo importante es tener en claro que eso no cambia nada. Habrá que volver a empezar».

Comentarios

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
Valoración: