«Profesionalizar y darle valor a la veterinaria»
Así lo sostuvo Emilia Schang en relación a sus objetivos como parte fundamental de la empresa ubicada en Tandil.
"Profesionalizar y darle valor a la veterinaria"

“El manejo de las empresas familiares no escapa a una serie de acciones basadas en el sentido común”
Hace ya nueve años que Emilia Schang se sumó a la veterinaria fundada en 1985 por su padre, Ernesto, la cual se encuentra ubicada Tandil, Buenos Aires.
«Desde que me sumé a la empresa aposté por profesionalizarla y darle valor el equipo de personas que trabajan con nosotros», le explicó a esta Revista DOSmasDOS la profesional. Y agregó: «Para hacerlo, fuimos -por ejemplo- delimitando sectores administrativos, comerciales y logística».
En ese marco y siempre destacando la visión de haber separado la parte comercial de los servicios, Ernesto Schang mencionó que si bien tiempo atrás no estaba bien visto ser profesional y vender productos veterinarios, el tiempo les ha dado la razón en la estrategia escogida.
«Emilia forma parte de una segunda generación en la cual comparte tareas con otros (familiares) profesionales que se dedican a gestionar y gerenciar cada una de las actividades que realizamos: veterinaria; corralón y materiales rurales; explotación de tambo y hacienda y otra por medio de la cual se elaboran y distribuyen productos lácteos”, nos explicó Ernesto Schang.
«Ellos manejan un lenguaje distinto»
Así lo sostuvo Rubén Puccini -distribuidora TRT, de Santa Fe- al referirse al trabajo que desarrollan sus hijos, Andrés y Damián en la empresa. Los interesados en conocer los objetivos a futuro de los involucrados, pueden ingresar en motivar.com.ar y encontrar en la edición de septiembre una nota específica.
Un dato interesante tiene que ver con que, en los últimos años, los integrantes de la empresa / familia han podido avanzar en estandarizar la información de todos las unidades de negocio mencionadas.
El recambio
Tanto Emilia, como Ernesto destacan el trabajo realizado con asesores externos a la hora de buscar consolidar un protocolo de empresa familiar: «Realmente se trata de acciones que no escapan al sentido común, pero que muchas veces tienen que ser clarificadas por una persona de afuera», explicaron. «No podemos perder de vista que, en determinado momento, no todos los miembros de la familia están con la misma madurez para afrontar ese recambio», agregaron.
Trabajar juntos
Tal como nos comentaran los representantes de Veterinaria Schang, hoy las funciones laborales están claramente divididas, lo cual les permite a sus miembros libertades al ejercer su función. «Actualmente nuestra comunicación y vinculación es buena y sé que cuento con él como consultor y soporte, lo cual es enriquecedor por su experiencia», nos explicó Emilia.
Más allá de esto y al ser consultado en relación a cómo fue el proceso de delegar tareas, el fundador de la empresa aceptó que en un primer momento se trata de una tarea difícil en la cual «tenés que aceptar que las cosas no se hagan como uno las hacía». Más allá de esto, el veterinario concluyó: «Al final del día, lo que importan son los resultados, así como también el lograr una buena comunicación y sentirnos cómodos trabajando juntos todos los días».



