«Tenemos un vínculo que nos enriquece profesionalmente»
Mariano y Leandro Bernades son padre e hijo y dirigen una clínica especializada en cirugías y oftalmología.
La Clínica Bernades puede ser considerada como uno de los tantos casos en los que padre e hijo se hacen fuertes en la búsqueda de la excelencia profesional.
Erigido en la localidad bonaerense de Martínez (1979) por Mariano Bernades y con la incorporación de su hijo Leandro hace 12 años, desde el establecimiento se ofrecen servicios de clínica y cirugías generales, de ojos y traumatológicas, especializándose en mayor medida en oftalmología de pequeños animales y caballos de alto rendimiento (polo, carrera, salto y endurance).
«Buscamos que la imagen del local sea la de un consultorio veterinario de atención profesional de excelencia. Por eso, nos dedicamos únicamente a la atención -nuestro principal ingreso- y a la venta de zooterápicos. El objetivo es aumentar la cantidad de consultas», detalló Leandro.
La relación familiar
«Tenemos una filosofía en relación a lo laboral y a lo personal muy parecida», comenzó a contar su experiencia, Mariano. En contraposición a la ya conocida diferencia de criterios entre las diferentes generaciones y los posibles conflictos que puede desencadenar, los entrevistados clasifican su vínculo como enriquecedor profesionalmente, ya que discuten -pero no pelean- y buscan consenso en torno a las diferentes cuestiones propias a la dinámica de su empresa, más allá de que el actual dueño sigue siendo su fundador.
«Si contemplamos la idea de adquirir equipamiento oneroso, analizamos juntos si vale la pena la inversión en relación al futuro; si vamos a poder interpretarlo y demás situaciones que consideremos importantes», ilustró Mariano.
Testimonios de vida
Otro de los casos sobre los cuales nos podemos focalizar es el de Oriel y Fernando Scarpone, de la Clínica Veterinaria Danke, radicada en Lomas de Zamora, Buenos Aires.
Pero para conocer más detalles sobre el vínculo que mantienen padre e hijo, pueden ingresar en la sección «Testimonios de vida» disponible en el nuevo sitio Web: sieger.com.ar.
Además y si bien ambos desarrollaron como especialidad la oftalmología, logran complementarse en otros aspectos.
«En general, tenemos una integración excelente. Por ejemplo, Leandro se encarga de cuestiones nuevas para mí, como la electrocardiografía o electroretinografía, técnicas que implican la utilización de la computadora y sistemas de medición; él se siente más cómodo con eso», agregó.
En varios lugares al mismo tiempo
Las incorporaciones de su hijo y otra colega, y la relación de confianza que los une, permiten -entre otras cuestiones- abarcar una mayor área de atención.
«Actualmente, es Leandro quien le dedica más tiempo al consultorio de Martínez: así, puedo atender un día a la semana en CABA y una vez al mes en La Plata, lo cual permiten darnos a conocer como centro especializado», explicó.
La sucesión, un tema difícil
«Es una cuestión en torno a la cual conversamos, pero aún no hemos llegado a la solución ideal. Leandro será quien se encargue de la clínica y es quien trabaja conmigo, pero tengo otros hijos dedicados a diferentes profesiones que también mantendrán algún tipo de vínculo con esta empresa», explicó el pionero.
Si bien esta cuestión no está completamente resuelta, ambos destacaron un aspecto clave que influye en el desenvolvimiento de la relación que mantienen: la constante buena comunicación.



