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En Asunción, visitamos un modelo de hospital pensado para animales de compañía que eleva la vara en infraestructura, atención y formación profesional.

Lizi Dominguez
Redactora
info@minegocioveterinario.com

Nantes, un nuevo estándar de atención veterinaria en Paraguay

En el mundo del negocio veterinario, la palabra «hospital» a menudo se usa ligeramente. O no se usa. Sin embargo, en Asunción, Paraguay, existe un hito de gestión y visión que ha transformado la noción de lo que puede ser un centro de atención veterinaria.
Hablamos del Hospital Veterinario Nantes, una institución con 37 años de trayectoria que, con su reciente expansión, no sólo celebra un sueño cumplido, sino que se posiciona como un modelo de negocio de alta complejidad, inédito y de referencia regional.
Así es, en el último tiempo Nantes montó una clínica exclusiva para gatos en su tradicional edificio y expandió su servicio para pacientes caninos en una nueva locación, ubicada a pocos metros, con la más alta tecnología.
Este último no es solo un edificio de grandes dimensiones, es el resultado de la gestión audaz y el profundo profesionalismo de sus fundadores y directivos, quienes invirtieron más de U$S 6 millones en infraestructura, construyendo un complejo que es, desde su concepción, un centro de atención 24/7 de lujo y vanguardia.
La historia de Nantes es un modelo de «evolución profesional constante».

Visión audaz

Para entender la magnitud de Nantes hay que conocer su origen. Todo comienza hacia fines de los ´80, cuando luego de capacitarse en Francia, su fundador (Fermpin Osuna), decide abrir su veterinaria en Asunción.
El nombre «Nantes» rinde homenaje a la ciudad que marcó su etapa de formación.
En diálogo con Mi Negocio Veterinario durante el Congreso EduVet, Fabiana Osuna (responsable de la Administración de esta mega clínica veterinaria ahora con dos instalaciones), reveló la filosofía familiar que impulsó el emprendimiento: el pensamiento positivo.
Fabiana relata: «El hospital nace de un sueño de mis padres con mi abuelo».
La visión se forjó de manera simple y poderosa, sentados en las banquetas de la clínica original, mirando hacia la cuadra de enfrente.
Tenían una visión y un sueño: «Ahí vamos a tener nuestro hospital'», aseguraban.
El primer paso para hacer realidad este «proyecto un poco loco» fue la adquisición de los terrenos. El momento de inflexión llegó cuando «uno de los vecinos se acerca y ofrece vendernos su casa. Y enseguida pensamos: puede ser el comienzo de lo que habíamos soñado'».
La compra de los terrenos linderos fue sucediendo tras la obtención de préstamos, y finalmente fue allí, prácticamente en frente, donde comenzó a desarrollarse el proyecto.

El proyecto demandó una inversión en infraestructura cercana a los U$S 6 millones.
Fabiana Osuna.

Una inversión planificada

El proyecto demandó una «inversión aproximada en edificación de U$S 6 millones», una cifra que solo se logra con una gestión financiera impecable. Fabiana explicó la estrategia utilizada para optimizar los recursos durante la larga fase de construcción (que duró entre 24 y 36 meses, aproximadamente).
«Tomamos el préstamo por etapas para que nos genere intereses el dinero que todavía no estábamos usando»., aseguró.
Esta planificación estratégica permitió que el crédito fuera saliendo por partes, solo cuando se necesitaba pagar a la constructora. Hoy, este colosal proyecto está firmemente sustentado en un plan de amortización: «Parcelamos los créditos y ahora estamos en proyecto de pago. Es una inversión que tiene un plan de 20 años de cancelación del préstamo», señaló.

Dimensiones y servicios de calidad inédita

El complejo, ubicado estratégicamente en Villa Morra, se alza en la intersección de Comandante Salaskin y Olegario Víctor Andrade.
Sus dimensiones son asombrosas: el edificio cuenta con 10,000 m² aproximadamente, distribuidos en cuatro plantas y dos subsuelos de estacionamiento, «garantizando la comodidad de los clientes”, comentó Fabiana.
Este enfoque es clave, ya que el hospital está «completamente diseñado desde la nada» y fue construido «de principio a fin», pensando en las mascotas y sus tutores».
No fue una adaptación de un hospital humano convertido en otro para perritos.
La filosofía operativa de Nantes, forjada durante 36 años en el mercado, es «brindar todos los servicios posibles en un solo lugar».
El hospital ofrece atención veterinaria general y urgencias las 24 horas, los siete días de la semana, siendo el primero en Paraguay con esta atención integral. El servicio de urgencias se brinda «sin necesidad de cita previa.
Este enfoque integral se traduce en:

  • 14 consultorios.
  • Capacidad de internación para 150 a 180 pacientes caninos simultáneamente
  • Cuatro quirófanos.
  • Especialización en pequeños animales.

El enfoque es tan especializado que los perros son atendidos en el nuevo edificio, mientras que los felinos se reciben en las instalaciones originales. Adicionalmente, se atienden «especies no convencionales, aunque en esos casos se requiere agenda previa», señaló Fabiana Osuna.
En cuanto a tecnología, Nantes destaca por su equipamiento diagnóstico, incluyendo radiografía digital, ecografía, y el «único tomógrafo de uso veterinario en Paraguay, todo funcionando las 24 horas del día. La infraestructura incorpora detalles pensados para la eficiencia, como ascensores modernos sin sala de máquinas, ideales para el traslado seguro de pacientes animales”, añadió.

Modelo colaborativo

Nantes no solo es un centro de tratamiento, sino un motor para el desarrollo profesional. El mismo busca convertirse en el primer hospital escuela de Paraguay. Uno de sus cuatro quirófanos está equipado con un observatorio que podría servir para la formación de futuros profesionales. La dirección está buscando establecer convenios con universidades para capacitar a nuevos profesionales.
Además, su gestión prevé la colaboración directa con otros veterinarios. “Nantes es un punto de derivación para colegas veterinarios de todo Paraguay. Los cuatro quirófanos están habilitados para ser alquilados a profesionales externos que necesiten un espacio físico para hacer sus cirugías», apuntó Fabiana Osuna.
“Incluso el área de imagenología facilita la derivación con una entrada independiente en el cual el colega puede ingresar, estacionar, bajarle al paciente y luego al término del estudio poder retirarse nuevamente por ese espacio», agregó nuestra entrevistada.

El componente humano

Una operación de esta escala requiere una gestión de personal igualmente robusta. Actualmente, «Nantes cuenta con 140 funcionarios, 45 médicos, y el resto del personal cubre todas las diferentes áreas que requiere un hospital para el funcionamiento, ya sea ayudantes, mantenimiento, limpieza y administrativo», detalló Fabiana.
La excelencia en la gestión se refleja en la experiencia del cliente o tutor. Para humanizar el proceso de internación, cuentan con tres salas de acompañamiento, equipadas con todas las comodidades, como un sofá reclinable, mesas de apoyo y cualquier cosa llaman al veterinario para que se acerque a atender a la mascota.
Nantes Hospital Veterinario es, sin duda, un testimonio del poder de la visión, el profesionalismo y la inversión audaz y arriesgada. Tras más de tres décadas de historia, este megaemprendimiento demuestra que en la gestión veterinaria, la propuesta combina medicina veterinaria de calidad, infraestructura de primer nivel y una clara orientación al servicio, la ética y la educación continua.

Conocé la importancia de construir y nutrir una base de datos de contactos de clientes actuales y potenciales para tu clínica.

Dagny Ioanna Hurtado Lemos
www.idharmamarketing.com
gerencia.marketingkpo@gmail.com

Bases de datos: ¿cómo cultivar el activo más valioso de la Veterinaria?

Alguna vez has pensado qué pasa si mañana se acaban las redes sociales. ¿Y si las plataformas deciden cerrar tus cuentas? Imagínate que has puesto todo tu esfuerzo en ellas, ¿con qué comunidad te quedas para trabajar?
Quiero ser clara y no confundirte, las redes sociales sí son importantes para darte a conocer hoy día, sin embargo, son otro canal más por el cual comunicar y promocionar tus servicios, así como el letrero físico, los volantes, la radio o cualquier otro medio digital o tradicional que hayas utilizado.
La invitación es a cumplir el viejo dicho “no pongas todos tus huevos en la misma canasta” (menos si no es propia). Así, mi objetivo en esta ocasión es mostrarte por qué una base de datos de clientes y/o contactos es el activo más importante para tu negocio veterinario.

¿Por qué es importante?

Los avances tecnológicos cada vez son mas veloces, las aplicaciones y herramientas aparecen y desaparecen, sin que tu puedas tener el control real sobre ellas. Herramientas como las redes sociales, finalmente son “prestadas”. La buena noticia, es que, si tu gestionas una base de datos propia, esa estará completamente bajo tu control, pudiéndola utilizar todas las veces que quieras, como quieras y donde quieras.
Esa base de datos te permitirá reducir la inversión en otras acciones de marketing menos segmentadas y eficaces. Sea en medios digitales o tradicionales, lo importante es tener una audiencia, un público al que enviar un mensaje acorde a sus intereses y gustos.
Asegúrate de ir creciendo tu base de datos e irla estructurando. Esto te permite detectar oportunidades de negocio al realizar microsegmentaciones, por ejemplo:
  • Clientes actuales: Cuentas con información para mejorar la fidelización, al poder establecer conclusiones sobre las que basar tus programas. Ya que conoces sus gustos, frecuencia de compra, tipo de productos comprados, ticket medio, entre otros.
  • Clientes Potenciales: Es un público que a pesar de que aún no te ha comprado, ya ha manifestado interés y están cerca de hacerlo. Con una buena segmentación, podrás conectar de forma más cercana y convertirlos a clientes actuales.

¿Cómo crecer los datos?

Aquí es importante tocar la parte ética, ya que existen regulaciones para proteger la privacidad de los usuarios y a la vez, muchos oportunistas queriendo vender bases de datos que te pueden poner en aprietos.
Además de la ilegalidad, esas bases normalmente no son segmentadas y nada te asegura que realmente puedan ser clientes interesados en tus servicios, haciéndote perder dinero en lugar de optimizar costos.
Una de las formas óptimas de crecer tu base de datos es con un Lead Magnet, cuya función es, como lo traduce su nombre, “atraer clientes potenciales” y obtener -a modo transaccional- sus contacto, para así nutrirlos con información de valor en el tiempo.
La forma en que logramos que se cumpla la transacción con un Lead Magnet y nos entreguen sus datos es, dándoles a cambio algo de VALOR… que solucione un “problema o necesidad” que tengan con su mascota.
Por ejemplo: una guía útil sobre el cuidado de cachorros; consejos para prevenir la obesidad en gatos, acceso a contenido exclusivo (videos, artículos o webinars), o algún premio o motivador en la primera visita.

¿Cómo hacer para que lleguen contactos?

Puedes crear un pequeño embudo web, donde por medio de una página dejan sus datos y a cambio les envías el lead magnet. Para esto, debes promocionar la página, sea de forma orgánica o pagando publicidad.
Si ya tienes un sitio web, facilita un espacio para el registro con un formulario optimizado, fácil de usar y que solicite solo los datos necesarios a cambio de que le envíes la información. Ponlo en un lugar destacado de tu sitio web, como la página de inicio, la barra lateral o el pie de página. O puedes utilizar un Pop-up (emergente) para invitar a los que te visitan a suscribirse a tu lista de correo electrónico.
En tus redes sociales puedes promocionarlo en historias, publicaciones, lives o eventos para entregarlo por correo electrónico, razón por la cual deberán darte sus datos. Puedes pagar una pauta digital en redes sociales para que dejen sus datos en un formulario de Facebook y a vuelta de correo se los envías.

Recomendaciones

  • Procura siempre obtener el consentimiento explícito antes de agregarlos a tu lista.
  • Ofrece la opción de darse de baja, incluyendo un enlace para esto en todos tus correos electrónicos.
  • Protege la información de tus clientes con medidas de seguridad en tu sitio web.
Con tus bases de datos tu comunicación será más directa y podrás construir relaciones más sólidas, enviando mensajes personalizados y relevantes a personas que ya han mostrado interés en tus servicios, segmentando previamente por sus mascotas, necesidades, preferencias. Por ejemplo:
  • Lanza campañas automatizadas de mail.
  • Realiza campañas personalizadas por WhatsApp.
  • Si son clientes actuales, envía recordatorios automáticos por correo electrónico o WhatsApp para asegurar que las mascotas reciban la atención preventiva necesaria.
  • Sean clientes fríos o actuales nútrelos constantemente hasta convertirte en su primera opción cuando piensen en su mascota.
  • Invita a los clientes a eventos y mantenlos informados sobre la incorporación de nuevos equipos, tratamientos o productos a tu clínica.
  • Aprovecha el contacto e invítalos a dejar una reseña positiva contando su experiencia o recopila sus comentarios para identificar áreas de mejora.
Otra gran ventaja de una base de datos es que puedes rastrear cómo los clientes interactúan con tus mensajes, así puedes evaluar la efectividad de tus campañas y realizar ajustes para mejorar los resultados.
Con esta lista en constante aumento, podrás establecer canales de contacto rentables y continuos que podrás monetizar cuando desees además de adaptarte a los cambios del mercado, ya que al mantenerte en contacto con tus clientes, puedes obtener información valiosa sobre sus necesidades cambiantes y adaptar tus servicios en consecuencia.
Recuerda que la clave del éxito es mantener actualizada la segmentación de las diferentes listas (por tipo de mascota, ticket promedio de compra, intereses) y así ofrecer valor a tus clientes y construir relaciones a largo plazo.
Para esto, te dejo una última recomendación: utiliza un software de gestión de relaciones con los clientes (CRM), este te ayudará a organizar, segmentar y gestionar tu base de datos de contactos de manera eficiente.

Desde Montevideo, una clínica veterinaria exclusiva para gatos demuestra que especializarse y priorizar la calidad es la mejor fórmula para crecer con propósito.

Lizi Dominguez
Redactora
info@minegocioveterinario.com

Enfocarse para crecer: la primera clínica 100% felina en Uruguay

En un mercado veterinario tradicionalmente conformado por clínicas mixtas, el modelo de negocio de Lourdes Duhalde, una especialista que ejerce desde hace 20 años, rompe el molde. Su Clínica Felina MVD, primera y única especializada exclusivamente en gatos de todo Uruguay, es referente no sólo en la atención casos complejos, sino también por ofrecer valiosas lecciones de gestión, marketing de nicho y enfoque de calidad de servicio para cualquier profesional del rubro.
Con una estrategia que prioriza el trato empático y la rentabilidad sobre la masividad, Lourdes y su socia, Florencia Barrios (quien maneja las redes sociales y aporta un manejo avanzado en comportamiento felino), han demostrado que enfocarse en la excelencia y la especialización es el camino hacia la sostenibilidad y el crecimiento.

El coraje de limitarse: foco 100% clínico

Una de las decisiones más audaces de esta clínica ubicada en Montevideo fue desvincular el servicio médico de la venta de productos, un pilar financiero habitual en muchas veterinarias. La clínica de Lourdes no vende raciones, juguetes, ni farmacia. Esta elección, si bien radical, es profundamente estratégica.
La profesional explica esta limitación con humor y experiencia: «Una se quema con leche, ve la vaca, y llora… y yo era la que hacía toda esa parte en otra clínica, con otra socia, lidiando con stocks, pedidos, vencimientos, todo”. Ahora, al eliminar la carga administrativa de inventarios y logística, puede dedicarse por completo a su core business: la clínica especializada.
Lejos de ser una limitante, la ausencia de venta ha impulsado una solución de conveniencia para el tutor: tienen un convenio con una empresa online que vende de todo (raciones, medicamentos) y que ofrece descuentos a los clientes de la clínica.

“Los clientes llegan por derivación, boca a boca o a través de las redes sociales”.

Calidad de vida y la agenda completa

Otro elemento central del modelo de negocio de la Clínica Felina MVD es la priorización de la calidad de vida, tanto para las fundadoras como para los pacientes.
Lourdes vendió su parte en la anterior veterinaria porque deseaba «aprovechar su tiempo de calidad» con sus dos hijos pequeños.
Esto se traduce en horarios de atención intencionalmente acotados. La clínica atiende pocas horas al día: dos horas los martes y jueves, y cuatro horas los lunes, miércoles y viernes. Y pese a ello, «siempre tenemos llena la agenda, y ganamos bien”, aseguró.
Esta demanda constante subraya también el valor percibido de su servicio ultra especializado en felinos.

Estrategias de filtrado y precios premium

La alta demanda, unida al deseo de mantener un servicio de calidad, llevó a Lourdes a implementar un «filtro» natural: precios acordes al tiempo y el compromiso que se ofrece día a día.
La consulta en esta clínica especializada se cobra a 3.500 pesos uruguayos, superior a los 2.400 que vale en clínicas de referencia orientadas solo a perros. Los clientes pagan esta diferencia porque el servicio funciona.
Además, la clínica recientemente tomó la decisión de suspender la captación de nuevos socios, manteniendo a los 40 que ya estaban afiliados, una práctica muy arraigada en el negocio veterinario de Uruguay.
Este enfoque garantiza que los clientes valoren y decidan costear la calidad de la atención diagnóstica y terapéutica.
El mensaje es claro:»El saber vale», afirmó Lourdes Duhalde.

Valor agregado: empatía y manejo diferenciado

Lo que realmente fideliza a los tutores, incluso a los más exigentes, es el manejo especializado y el entorno de bajo estrés.
La Clínica Felina MVD está diseñada para reducir el malestar del gato como paciente: dispone de feromonas, contempla música específica y hasta mantas nuevas para cada paciente.
La socia de Lourdes, Florencia, aporta un conocimiento crucial en el comportamiento felino, manejo y contención, una habilidad que se traduce directamente en éxito clínico.
“Aquí vienen muchos gatos que en otros lados no se dejan tocar, mientras que nosotros podemos sacarles sangre, por ejemplo, y realizarles otras prácticas, mientras ellos están tranquilos. Los tutores aman eso”, refuerza nuestra entrevistada.
La clínica no solo está equipada con quirófano, anestesia inhalatoria y monitorización, sino que también está diseñada para el control infeccioso, con una sala de aislamiento específica para pacientes hospitalizados e infectados, evitando la contaminación cruzada.

Identidad «speak easy» y gestión de recursos

La identidad de la clínica es tan particular que ha sido descripta como una veterinaria «speak easy», donde los clientes llegan principalmente por derivación, boca a boca o a través de las redes sociales (@clinicafelinamvd, en Instagram).
Esta dependencia de la recomendación orgánica minimiza los costos de marketing tradicional, un ejemplo de la mentalidad de «todo pulmón» que caracterizó el inicio del proyecto.
Este profesionalismo clínico de alto nivel y la gestión práctica de recursos define la operación y su enfoque directo en lo esencial: el cuidado felino de excelencia.

Visión de crecimiento

Lourdes Duhalde fue parte de una serie de encuentros de formación en marketing y gestión veterinaria a cargo de Boehringer Ingelheim y asegura que la especialización en felinos llegó en el momento justo, impulsada por un cambio cultural.
“El gato en Uruguay ya no es el bicho que está afuera. La tendencia es hacia un tutor más informado, comprometido, responsable y exigente”, sostuvo.
Y agregó: “Todo va cambiando mucho, para el bien de todos”.
Gracias a esta especialización, sobre todo en el tratamiento de, por ejemplo, Peritonitis Infecciosa Felina (PIF) y enfermedades como la leucemia e inmunodeficiencia felina, la clínica recibe derivaciones y pacientes que viajan desde muy lejos, incluso desde Rivera, Maldonado y Colonia.
El futuro de la Clínica Felina MVD pasa por consolidar los horarios y permitir que sus responsables logren delegar y trabajar cada vez más en equipo.
Este modelo, basado en la máxima calidad, el enfoque especializado y la gestión estratégica del tiempo y los precios, es un testimonio inspirador de cómo redefinir el éxito en la gestión veterinaria.

La rutina profesional puede volverse un torbellino que no da tregua. Es hora de comenzar a diseñar tu versión más plena y consciente como veterinario. ¿Te animás?

Escribe Guadalupe Gallo
MV y Coach ontológica
guadalupe.egallo@gmail.com

Una profesión soñada… ¿vivida como una pesadilla?

¿Y si aceptamos, de una vez por todas, que lo normal es sentirnos bien…?
La rutina profesional puede volverse un torbellino que no da tregua. Llegamos a octubre con el año avanzado, corriendo detrás de agendas cargadas, turnos que se estiran y emociones que, si no atendemos, nos pasan factura. Como veterinarios, no necesitamos más evidencia para saber que el burnout y la fatiga por compasión son realidades frecuentes en nuestro campo. Pero hoy quiero invitarte a cambiar de conversación. A salir del piloto automático. A frenar y preguntarte: ¿cómo estás hoy en términos de bienestar?
Generalmente solemos validar y creer que, si estamos a full, agotados y estresados, somos más productivos, más comprometidos, más exitosos. ¿No es hora de cambiar ese discurso aprendido y crear el propio?

¿Cómo construir un estilo de vida que sostenga tu práctica?

No vengo a contarte un cuento idealizado, porque soy veterinaria y sé existen los momentos difíciles.
Justamente por eso, hoy quiero acercarte estrategias que te ayuden a ordenar tu día, priorizarte y diseñar una forma de vivir tu profesión que te sostenga y no te desgaste.
Porque elegir sentirnos bien no debería ser la excepción, sino la norma.

¿Cuándo fue la última vez que tomaste una pausa consciente?

¿Te diste unos minutos para preguntarte cómo te estás sintiendo con tu trabajo, con tu día a día, con tu estilo de vida?
Quiero proponerte algunas prácticas simples, pero poderosas, que podés empezar a implementar hoy mismo para cuidar tu bienestar profesional:

  • Respirá. Sí, literal. Una vez al día, tomate 3 minutos para respirar de manera consciente. Es gratis, disponible y profundamente reparador.
  • Alimentate bien. No saltees comidas, no comas apurado. Tu cuerpo necesita energía real. Tu comida es tu combustible.
  • Movete. Hacer ejercicio no es solo una cuestión física, hoy sabemos que es una poderosa estrategia de regulación emocional.
  • Conectá socialmente. Nutrí tus vínculos también fuera del ámbito veterinario, otras miradas refrescan tu percepción del mundo.
  • Establecé límites. Tu tiempo y tu energía también merecen protección.
  • Buscá tu flow laboral. ¿Qué parte de tu trabajo realmente disfrutás? ¿Dónde te sentís útil, creativo, comprometido? Andá por ahí, potenciá eso.
  • Emociones positivas. Prioriza tus emociones positivas; es clave para fomentar el bienestar, y es un ejercicio que se practica a diario.
  • Establece tu propósito. ¿Para qué haces lo que haces?

¿Cuánto influye tener un propósito claro en nuestro bienestar?

El reconocido modelo PERMA, desarrollado por Martin Seligman, uno de los referentes de la Psicología Positiva, señala al meaning o significado como uno de los cinco pilares fundamentales del bienestar.
Tener un propósito claro, tanto en la vida como en el ejercicio profesional, nos conecta con un sentido profundo: el para qué hacemos lo que hacemos. Ese sentido actúa como brújula interna, nos orienta en los momentos de incertidumbre y nos ayuda a sostenernos emocionalmente en los desafíos. Construir una práctica veterinaria alineada a tu propósito no solo potencia tu rendimiento; también te acerca a una vida más plena, más consciente y más feliz.

Las clínicas, consultorios y espacios de trabajo veterinarios deben avanzar hacia una cultura organizacional que promueva el bienestar.

El bienestar económico, también es bienestar

Una dimensión muchas veces pasada por alto, pero fundamental, es el bienestar económico, no me refiero solo a ganar más, sino a definir con claridad qué significa para vos estar bien económicamente, y en base a eso, diseñar metas y decisiones.
No caigas una vez más en la tentación de decir que “en veterinaria no se puede”.
Para poder hacerlo es necesario planificar, formarse y actuar con foco. Establece tus metas económicas: ¿cuánto querés ganar? ¿Cómo querés organizar tus horarios y servicios? ¿Qué tipo de vida querés sostener con tu trabajo? Tener claridad financiera no te vuelve menos profesional. Te vuelve más libre, más consciente y más alineado con la vida que querés construir.

Fluir incluso en contextos difíciles

Muchos colegas me dicen: “Estoy en un trabajo que no me gusta, pero lo necesito para cubrir mis gastos”.
Lo entiendo, y no te voy a decir que lo abandones. Pero incluso ahí podés encontrar tu flow. ¿Cómo? Identificando tareas que te gusten, conectándo con algún aspecto que te motive. Usá ese trabajo como trampolín hacia el lugar donde querés estar.
El camino al flow tiene dos grandes obstáculos: la frustración y la insatisfacción crónica. Y aunque muchas veces las causas externas existen, las raíces del descontento son internas. Por eso, en lugar de cambiar todo, se trata de cambiar la forma en que percibis lo que hacés. Pasar de “hacer lo que quiero” a “querer lo que hago”.

Estrategias

Claro que el bienestar profesional no depende solamente de decisiones individuales.
Las clínicas, consultorios y espacios de trabajo deben avanzar hacia una cultura organizacional que promueva el bienestar, con horarios sostenibles, honorarios justos, tareas bien distribuidas, espacios de comunicación efectiva y posibilidad de desarrollo profesional.
Pero mientras eso sucede, vos podés empezar a entrenar tu mirada y tu forma de actuar para que cada día te acerques más al profesional que querés ser.

Un pequeño recorrido para llegar hasta acá

En las ediciones anteriores te invité a reflexionar sobre tu propósito profesional, a entender cómo funcionan tus emociones en la toma de decisiones, y a trabajar en el establecimiento de límites saludables y tu valoración.
Hoy, te propongo que reúnas ese aprendizaje y lo pongas en práctica para encarar este último tramo del año con energía, claridad y consciencia. Siempre estás a tiempo de cambiar pequeñas cosas que impacten positivamente en tu bienestar. ¿Te animas a volver a leer los artículos anteriores y trazar tu propio recorrido hacia el bienestar profesional?
Es hora de comenzar a diseñar tu versión más plena y consciente como veterinario.

Luciano Aba disertó en el Congreso Internacional Veterinario del Iguazú y compartió con cerca de 400 veterinarios algunas recomendaciones puntuales para hacer frente a la realidad de las clínicas.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

No se puede vivir del amor…

En tiempos en que la economía aprieta y los tutores piensan dos veces antes de gastar, la diferenciación entre clínicas veterinarias deja de ser un deseo y se convierte en una necesidad.

El editor de Mi Negocio Veterinario, Luciano Aba, dejó esto en claro durante su charla en Iguazú, durante CIVI 2025: conocer al cliente y adaptar la propuesta de valor ya no es una opción, sino la clave para sostenerse y crecer.

Durante una presentación dinámica, cercana y con mucho sentido de realidad, Luciano invitó a los asistentes del CIVI 2025 a dejar de mirar hacia adentro y empezar a observar con más atención a quienes mantienen vivo el negocio: los clientes. Porque sí, el amor por los animales sigue siendo enorme. Pero como señaló el propio Aba con algo de ironía… “no se puede vivir del amor”.

La frase, acompañada de sonrisas cómplices, sintetizó la realidad que atraviesan muchas veterinarias del país. Con una economía en tensión y un consumidor cada vez más racional, el vínculo emocional con las mascotas no siempre alcanza para sostener la rentabilidad. “Cuando el zapato aprieta —dijo Luciano— la gente compara, pregunta, busca opciones y exige explicaciones sobre lo que hacemos. Y eso no está mal. Nos obliga a profesionalizarnos”.

Esa profesionalización, explicó, no pasa solo por saber más medicina o incorporar equipamiento, sino también por aprender a comunicar con claridad qué hace única a cada clínica, y por qué los clientes deberían elegirla.

Luciano propuso pensar la diferenciación no como una cuestión estética o de precios, sino como un ejercicio de empatía y estrategia. Cada clínica, cada veterinario, tiene una historia, un estilo y una manera de entender la profesión. Pero lo que marca la diferencia real es qué tan bien se conoce al cliente y cuánto se ajusta la propuesta de valor a sus necesidades concretas.

En ese sentido, destacó la importancia de revisar los servicios ofrecidos, los canales de comunicación utilizados y el tipo de experiencia que se brinda. “No todos los tutores buscan lo mismo —remarcó—. Hay quienes priorizan rapidez y accesibilidad, y otros que valoran contención, seguimiento y especialización. Si ofrecemos lo mismo para todos, terminamos diluyendo lo que realmente nos hace distintos.”

Con ejemplos sencillos y preguntas disparadoras, Luciano logró que los veterinarios presentes reconocieran la necesidad de repensar su modelo de negocio. Invitó a revisar la comunicación digital, el uso de herramientas como WhatsApp Business o Google My Business, y a aprovechar cada interacción para reforzar la propuesta de valor.

La charla dejó en claro que diferenciarse no es gritar más fuerte, sino comunicar mejor. No se trata de tener más servicios, sino de que los que se ofrecen respondan a expectativas reales, y que la experiencia completa —desde el turno hasta el seguimiento post consulta— transmita coherencia y profesionalismo.

“Los clientes no cambian porque sí. Cambian porque alguien más los entendió mejor”, fue una de las frases que quedó resonando tras el cierre. El aplauso del público no fue solo por el tono dinámico de la presentación, sino porque cada idea conectó con una realidad compartida: ya no alcanza con amar a los animales; hay que amar también la gestión del negocio.

En un contexto desafiante, la invitación fue clara: construir clínicas que se diferencien por su propósito, su coherencia y su capacidad de adaptarse al cliente. Porque si el amor por la profesión fue el punto de partida, la estrategia es el camino que permitirá seguir haciendo lo que más nos gusta: cuidar, acompañar y generar valor.

Frente a este gran dilema, planteamos una serie de conceptos estratégicos que todo dueño de veterinaria debe realizar a la hora de pensar en su relación con los colaboradores.

Javier Sánchez Novoa
Argentina
javier.sanchez@consultoramercader.com.ar

Rotación del personal: ¿retenerlos o que te elijan?

Los datos son tiranos: “el 34% de los trabajadores argentinos tiene la intención de cambiar de empleo, impulsados principalmente por el deseo de mejorar su remuneración y alcanzar un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal», según un informe de la consultora Randstad (Fuente: La Nación 08/06/2025).
Pero aún más fuerte es la realidad que atraviesan las clínicas veterinarias de Argentina y la región. De hecho, diría que supera ese porcentaje de trabajadores en nuestro sector.
Es duro, pero hay que decirlo. Cuando tenés una renuncia o debés despedir a una persona de tu equipo pensas… ¿y ahora que hago?, ¿cómo vuelvo a cubrir su puesto? Y ahí es cuando comienzan las preguntas existenciales, entre ellas:
¿Será que la remuneración no es la adecuada?, ¿será que no era la persona?, ¿no se adaptó al equipo?, y muchas otras preguntas que aparentemente no tienen respuesta. Pensemos juntos algo que es clave y te lo adelanté en el título, ¿la relación laboral con tu gente está realmente basada en la “retención”?
Cuidado: el efecto de las remuneraciones crecientes tiene un natural efecto de “anestesia” de los reclamos o presión salarial. ¿Observaste que luego de otorgar el aumento de su remuneración, al tiempo el/la colaborador/a vuelve a configurarse a la postura anterior?… Y sí, es natural, por eso uno suele apelar a revisar constantemente la remuneración y seguir intentando lo mismo, con resultados similares. ¡Ojo! que estás reteniendo solo por remuneración.
El contexto nos obliga a posicionarnos para tener una visión real, por eso te invito reorientarte y pensar juntos cómo podríamos pasar de “retenerlos” a “que nos elijan”… ¿Todo un desafío no?
Hay tres grandes puntos que debemos abordar, el primero son las características de los “nuevos” empleados, luego el costo de la rotación del personal y por último el liderazgo, específicamente el contexto que debemos desarrollar para que se comience la construcción del mismo.
Los tiempos cambian, las sociedades evolucionan, y las personas presentan nuevas necesidades.
Esto te obliga a vos cómo empresa empleadora a adaptarte a la evolución.
Entonces, primero debemos conocer las generalidades de los nuevos empleados:
  • Prevalece la búsqueda del espacio y tiempo personal, por sobre lo laboral.
  • El trabajo es un “medio para”, no está alienado con la persona, es solo un instrumento.
  • Búsqueda de un mejor salario, sí, pero primero un balance entre calidad de vida, lo personal y el trabajo.
  • Los perfiles de tipo digital y profesional tienen menor rotación respecto a los puestos operativos.
  • Los “nuevos” perfiles son menos adversos al riesgo, se repiten frases como “después veo que hago, igual renuncio”.
Algo que no tenemos que perder de vista es el costo de la rotación de personal, sobre el que mucho se habla, pero que no siempre se toma conciencia de su impacto financiero. Los costos de rotación pueden ir entre uno y tres salarios, ya que una rotación del empleado provoca:
  1. Tiempo de un nuevo proceso de búsqueda y selección.
  2. Supervisión del nuevo/a colaborador/a en la curva de aprendizaje, eso es tiempo y plata.
  3. Horas extras del personal que está cubriendo los huecos que se generaron. Esto también impacta en la salud mental de los colaboradores.
  4. Impacto en el promedio de ticket, baja por que el nuevo integrante no tiene todavía los conocimientos para poder vender los productos y servicios de la clínica veterinaria.
  5. Algunos clientes pueden desertar por el cambio de profesionales.

Cuando el clima laboral es sano, se respira cordialidad, se ven sonrisas y la experiencia global mejora sustancialmente .

¿Qué hacemos con  todo esto?

Vamos a enumerar las tácticas que podemos desarrollar:
  • Compensación real y ajustada: Si bien en nuestro país se ha recuperado parcialmente el salario real, todavía estamos buscando equilibrar.
  • Establecer bandas salariales y te aconsejo establecer una política ajustes bimestrales o trimestrales, vas a lograr bajar la ansiedad.
  • Buscar la forma de estructurar guardias “humanas”: Las renuncias se gatillan por calidad de vida en la mayoría de los equipos de médicos veterinarios / asistentes. Es necesario no quemar a los colaboradores con agendas prendidas fuego y con poco equipo de asistencia, al principio la remuneración le va a servir al profesional, luego viene el estrés y por última la deserción.
  • Desarrollá un “mapa de carrera” si tu estructura lo permite: Establece bandas salariales y beneficios para jóvenes profesionales, y otras para profesionales senior de tu equipo, lo mismo para tus colaboradores de atención al cliente. Diseña esquemas comisionales crecientes, según el avance de la persona en el puesto.
  • Que tus colaboradores no sientan que están en un molde inamovible.
  • Feed back real, positivo y sistemático: Tenés que escuchar a tu personal, reunión cada 15 días, para establecer los desafíos y los puntos a trabajar, luego una la reunión mensual se hace una puesta en común para chequear los logros del equipo y se planifican los próximos puntos.
  • Desarrollá objetivos de aprendizaje para cada persona en su puesto: ¿Es tedioso? Si, pero necesario, recordá que esta es una de las claves para que te elijan, cada colaborador deberá sentir que no solo está “para atender”.
  • Imprimí tu cultura, todos los días: En cada reunión privada que tengas, pregunta ¿qué es lo que puedo mejorar?, ¿qué salió bien?
  • Establecé reconocimientos mensuales a miembros del equipo: ¿A quién no le gusta el reconocimiento?, A todos. Si algo sale mal, analizar sin culpas, que esté traccionado por el aprendizaje.
  • Diseña descripciones de cada puesto: Este documento debe detallar principalmente sus funciones y responsabilidades, debe quedar claro cuáles son los puntos de evaluación. ¿Qué es lo que evaluarías en cada puesto para determinar si un colaborador tiene buen desempeño? No puede haber medias tintas. También es muy importante acompañar con la descripción de puesto un organigrama claro de la clínica veterinaria, de manera clara y destacando sobre todo la línea de mando.
Con todo esto pensá que podrías desarrollar para que tu clínica “sea elegible”, te aseguro que podés, hay muchas clínicas veterinarias que lo hicieron (y hacen), con excelentes resultados.
También es clave poder trabajar tu rol como líder, la evolución también debe venir desde un punto clave, tu posición cómo director o gerente de tu clínica.

Claves para poder  desarrollar el liderazgo

  1. Activá tu liderazgo consciente: Hacé reuniones de equipo quincenales y mensuales, pero dale tiempo a las “reuniones de Check In” que pueden ser esporádicas, te van a ayudar a detectar desvíos, alinear tareas y estar alerta ante pequeños chispazos entre los integrantes del equipo.
  2. Formulá los roles de tus colaboradores: Enumerá las responsabilidades de cada puesto, más general que la descripción, la esencia de su puesto, los pilares fundamentales, siempre poniendo al cliente en el centro de escena. Dejá muy en claro lo que esperás de cada puesto, sin vueltas. La claridad es muy sana para fomentar el liderazgo.
  3. Formá a tu equipo, pero al lado de ellos: Tenés que capacitar a los equipos de trabajo, cerca de ellos, tenés que ir chequeando el avance de cada integrante, dales feedback, pero siempre al lado de ellos. Convocá a otros especialistas para sumar capacitaciones, tu equipo tiene que ver y sentir tu apertura hacia los procesos de capacitación.
  4. Trabajá en los reconocimientos: Cumpleaños, días especiales, o cualquier motivo para reconocer que su trabajo es importante para vos y para la empresa. Es una acción súper ecológica para los equipos.
  5. Alineá el propósito y valores de la clínica con los puestos de tus colaboradores.
  6. Medí y mejorá todos los indicadores del clima organizacional: Diseñá encuestas online dirigidas a tus equipos, con preguntas claves para medir su bienestar, que piensa, que opina, etc. Mantené la mente abierta y se receptivo a todas las respuestas.
En todo este planteo no debemos olvidarnos del cliente. Cuando el clima laboral es sano, se respira de otra forma, ese perfume de cordialidad, sonrisas y rostros relajados, que el cliente observa en sus visitas.
No te olvides que se puede ser feliz en tu trabajo, recordá que la profesión que elegiste es hermosa, y que tiene un impacto social enorme. ¿Por qué sufrir? Poné manos a la obra y diseña estos planes de trabajo que te van a mejorar tu clima laboral y vas a disminuir la rotación de tu personal, hoy podés marcar la diferencia para tu clínica veterinaria y para tus equipos de trabajo.