Guadalupe, autor en Mi Negocio Veterinario - Página 14 de 82
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Desafíos: El mix entre el conocimiento técnico y el desarrollo de habilidades “blandas” será estratégico para lo que viene.

Desafíos: El mix entre el conocimiento técnico y el desarrollo de habilidades “blandas” será estratégico para lo que viene.

Productividad, eficiencia, cuidado del medio ambiente y el bienestar animal serán algunos de los desafíos que deberán enfrentar los veterinarios en los próximos años. ¿Qué habilidades demandará el mercado?

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

Nunca es demasiado temprano ni tarde para ponerse al día con las tendencias mundiales en materia de producción y sanidad animal. Sea en la etapa de estudio, en los primeros años de ejercicio o ya habiendo cosechado experiencia, tener una visión clara de hacia dónde va la profesión y qué habilidades requiere el mercado ayuda a planificar con mayor certeza los próximos pasos.
La Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires, junto con Zoetis y Agroveterinaria Schang, realiza todos los años una jornada de intercambio de experiencias profesionales para estudiantes de segundo año de la Carrera. El último de estos encuentros trató sobre Los desafíos futuros para la profesión veterinaria.
“Hoy más que nunca se abre un gran disparador para nuestra profesión”, fueron las palabras del Dr. Rodolfo Catalano, decano de la Facultad, al comienzo de esta reunión virtual. Luego destacó la participación de veterinarios en ejercicio y puntualizó que “trabajando en conjunto formaremos mejor a los futuros profesionales que la sociedad necesita. Hoy el veterinario es una herramienta fundamental tanto en la producción sostenible de alimentos como en la salud de la población”.
La actividad, que busca inspirar y entusiasmar a los estudiantes al tiempo de brindarle herramientas, es parte de la materia Introducción a la Producción Agropecuaria y contó, en sus diversas ediciones, con la participación de veterinarios recibidos en la Facultad.
Uno de ellos, el DMV PhD Fernando Di Croce, se conectó con los estudiantes desde Michigan, Estados Unidos, donde ejerce como director de Global Genetics Technical Services del laboratorio Zoetis.
Di Croce, quien dirige un equipo de científicos en la sede central de Zoetis, elaboró en base a su propia experiencia y visión de la profesión, una lista de tendencias que impactarán en la veterinaria del futuro.

Por Zoom: Rodolfo Catalano (FCV Tandil), Claudio Machado (FCV Tandil), Fernando Di Croce (Zoetis), Luciano Aba (MOTIVAR y Revista 2+2), Antonio Castelletti (Zoetis) y Emilia Schang (Agroveterinaria Schang).

Perspectivas de la profesión veterinaria

Por su propio recorrido profesional, su mirada tiene el foco puesto en la producción y la sanidad de grandes animales, identificando seis tendencias a tener en cuenta por quienes quieran ejercer esta profesión en los años venideros.

  1. Eficiencia. El énfasis estará puesto en las necesidades de productividad y eficiencia, especialmente en rumiante. Según los cálculos poblacionales, para el 2050 deberá duplicarse la producción de alimentos y se necesitarán estrategias innovadoras para satisfacer esa demanda con las mismas condiciones que existen hoy, es decir, el mismo material genético animal y la misma superficie arable.
  2. Escasez. Hay escasez de mano de obra calificada. Es una tendencia mundial que afectará la producción y la adopción de tecnologías, lo que puede impactar también en el rol que juegue el veterinario de grandes animales.
  3. Precisión. La ganadería de precisión está creciendo e a nivel global y en Estados Unidos ya es una innovación consolidada. Esta tecnología, que provee datos e información en cantidad y calidad, modificará la forma en que se tomen las decisiones y se mida el impacto productivo y económico.
  4. Sustentabilidad. Hoy todos los gobiernos, las compañías de alimentos más importantes y las ONGs tienen objetivos de reducción de emisiones de carbono para la industria animal y, por ende, para la industria veterinaria. En el futuro habrá una mayor presión de la industria de alimentos y un aumento en las regulaciones en torno al bienestar animal, la seguridad alimentaria y el medio ambiente. Esto producirá un cambio en cómo se produce y todo indica que el mercado favorecerá a quienes sean más sustentables.
  5. Bienestar animal. La seguridad alimentaria y el bienestar animal tomarán cada vez mayor relevancia por lo que también modificarán la forma de producir alimentos. El manejo de los animales y la percepción que de ello se tenga serán claves para posicionarse en el mercado del futuro.
  6. Epidemiología. Estamos viviendo la era de las enfermedades infecciosas y emergentes. La epidemiología hoy es un boom debido al COVID19, lo que está generando una base de experiencias que permitirán aprender de lo pasado, no solo en medicina humana sino también veterinaria. Esto creará un campo de oportunidades para el futuro de los veterinarios.

Pequeños animales

En materia de animales de compañía, las tendencias identificadas por Fernando Di Croce se pueden resumir en las siguientes: humanización de las mascotas; sistemas de atención muy especializados; compromiso de los tutores con el bienestar de los animales; nuevos modelos de prestación de servicios, como la telemedicina; canales de venta innovadores y la corporización de la práctica veterinaria a partir del establecimiento de grandes cadenas.

¿Cómo impactarán estas tendencias en el ejercicio de la profesión?

Para clarificar el impacto que tendrán estas tendencias, Di Croce dio un ejemplo bien concreto: un tambo robotizado. Esta tecnología de producción bastante extendida en Estados Unidos necesita muy poco personal y procesa millones de datos diarios, semanales y mensuales. En este contexto, el veterinario tendrá que ser capaz de entender el sistema y cómo modifica el manejo nutricional, sanitario y productivo.
“Vamos a tener que desarrollar disciplinas para entender cómo agregar valor y contribuir a esta situación particular de innovación y eficiencia”, declaró Di Croce.
Así también ocurrirá con la sustentabilidad ambiental. Los veterinarios tendrán que encontrar la manera de ayudar a sus clientes a reducir su huella de carbono y a generar prácticas amigables con el medio ambiente y el bienestar animal. “Tenemos que prepararnos para estar a la altura de la demanda en estas tendencias”, enfatizó Di Croce. Las tendencias no esperan, y si bien el veterinario es el que mejor conoce el sistema productivo y al animal, los espacios vacantes serán ocupados por otros.

Las nuevas habilidades

Estas tendencias demandarán nuevas habilidades. Sobre este aspecto conversó el veterinario MBA Antonio Castelletti, gerente de Territorio de Zoetis, y empezó con un dato. De acuerdo con una encuesta realizada a 150 veterinarios de todo el país, el 75% indicó que su desafío a futuro es incorporar estrategias para vender.
Vender se trata siempre de vender ideas y el proceso es siempre el mismo: acercarse y generar confianza; detectar las necesidades; proponer una solución; cerrar la venta y manejar las objeciones (esto es transversal a todo el proceso).
“Muchas veces nos focalizamos en el cierre cuando lo principal que hay que trabajar es la confianza y eso pasa por las emociones”, explicó Castelletti, y señaló que por eso es tan importante incorporar habilidades que nos ayuden a detectar emociones en los demás y en nosotros mismos.
En base a su experiencia, ofreció algunos consejos simples para lograrlo.
En primer lugar, tener una estrategia, un objetivo de lo que se quiere lograr. Luego, ser un oyente activo porque por más claro que se tenga el objetivo, del otro lado habrá una persona con su propia agenda y será clave saber escucharla para entender si realmente le sirve eso que se le está proponiendo. Por esto mismo, siempre hay que tener preparado un plan B y ser flexibles a los cambios.

Comunicación

“Los estudiantes de veterinaria se imaginan muchas veces solo trabajando con animales, pero la realidad incluye también a otras personas con las que deberán interactuar”, comenzó su exposición el editor de MOTIVAR y Revista 2+2, Luciano Aba.
De allí la importancia de saber comunicar y evitar, en lo posible, los malentendidos.
La comunicación efectiva es una herramienta fundamental para lograrlo. Esto no implica ser divertido ni mimetizarse con el otro, sino elegir el medio adecuado para hacerlo, contemplando siempre el impacto visual de aquello que compartimos.
Aba propuso pensar la comunicación a partir de estos pasos:
Definir qué se quiere decir y a quién. Es necesario adecuar el mensaje de acuerdo al destinatario. No es lo mismo hablar con un colega veterinario que comparte ciertos saberes que con un productor o el tutor de una mascota.
Establecer cuáles son los mensajes que se quieren transmitir, ya sea la importancia de la vacunación, el control de ciertas enfermedades en la producción.
Explicar por qué eso es importante. Uno de los principales desafíos de la comunicación en veterinaria es dejar de decir qué hacer para empezar a decir cómo, cuándo y por qué hacer lo que se recomienda.
La comunicación efectiva mejora el nivel de confianza entre el veterinario y sus clientes, evita malentendidos y genera mayor porcentaje de adherencia a las recomendaciones profesionales. Esto trae beneficios concretos para el veterinario.
“Al evitar conflictos con los clientes o compañeros de trabajo, es posible llevar una vida equilibrada, sin agotamiento ni trastornos psicológicos”, aseguró Luciano Aba.
Y completó: “La mayor respuesta positiva por parte de los clientes también mejora el bienestar emocional y la autoestima. Por último, los clientes satisfechos son grandes recomendadores, por lo que también incrementará los beneficios económicos”.

La FeVA y la UNLPam lanzan una nueva edición de cursos a distancia con una variada oferta de capacitaciones en el área de alimentos y de pequeños animales. Se pueden comprar de forma online, con tarjeta y en cuotas sin interés. Hay descuentos para los matriculados.

Se abrió la inscripción a la nueva edición de los cursos a distancia que organizan de forma conjunta la Federación Veterinaria Argentina y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Pampa.

Se trata de una variada oferta de cursos tanto del área de alimentos como de pequeños animales dirigida a profesionales veterinarios y del área bromatológica. Todas las capacitaciones cuentan con una certificación otorgada por la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Pampa.

COMPRAR LOS CURSOS AQUÍ

Desde el año pasado, la FeVA desarrolló un sitio e-commerce para simplificar la difusión y venta de las capacitaciones virtuales. En la solapa «CURSOS» se puede encontrar toda la información, comprar los cursos de manera online y seleccionar la modalidad de pago.

Los cursos se pueden adquirir y realizar desde cualquier lugar del mundo, con todas las tarjetas de crédito y en hasta 6 cuotas sin interés. Además, hay cupones de descuento para profesionales matriculados en Colegios y Consejos de la FeVA.

Oferta de cursos del área Alimentos:

Oferta de cursos del área Pequeños animales:

Ante cualquier duda o comentario, escribir un correo a info@federacionveterinaria.com.ar

La información que recabes al momento de hacer tacto es fundamental para el productor ganadero. Te contamos qué datos podés obtener para valorizar tu trabajo frente a tus clientes.

En la ganadería de cría, el momento de la realización de los tactos es fundamental ya que, a partir de los resultados que arroje esta actividad, es posible tener un panorama de lo que será toda la campaña. 

Por eso también es un excelente momento para hacer gestión y mostrar la importancia de contar con un veterinario que sepa relevar información e interpretarla en favor del desarrollo de la actividad.

Gestionar información relevante para tu cliente te permitirá posicionarte ante la competencia y diferenciarte a partir de la calidad de tus servicios. ¿Tenés en cuenta qué informes podés entregar cuando hacés un trabajo para un productor ganadero?

En esta nota compartimos tres cálculos que se pueden realizar a partir del tacto que serán útiles tanto para calcular la eficiencia reproductiva como para aportar números que ayudarán a gestionar de forma eficaz el resto del año.

Índice de preñez: Una vez que está clara la proporción de vacas que resultaron preñadas durante el ciclo, se obtendrá un índice con el que se podrá evaluar el trabajo productivo realizado el año anterior y detectar puntos de mejora. 

Rentabilidad: Del índice de preñez se desprende automáticamente la rentabilidad estimada, y en consecuencia, la eficiencia de la gestión del establecimiento. Con el índice de preñez se puede estimar el índice de destete, lo que arrojará la cantidad de terneros que se venderán y, en consecuencia, la rentabilidad estimada. 

Flujo de caja: Otra de las claves del tacto es que permite calcular el porcentaje de vacas vacías. Esto es importante para la gestión puesto que si se suman las vacas vacías al cálculo de la venta de terneros de la campaña anterior, se podrá tener claridad sobre flujo de caja durante el primer semestre del año, lo que va a despejar el camino, es decir, se obtendrá el cash flow ganadero. 

Fuente: Grupo cencerro
www.grupocencerro.com

Ese es el trabajo de Sabrina Fuente, con quien dialogamos para conocer más en profundidad las particularidades de esta forma de ejercer la profesión. El crecimiento de la demanda, la responsabilidad ecológica y los raros entre los raros fueron parte del intercambio.

Guadalupe Varelli

Sabrina Fuente tiene mil historias para contar. Se especializa en animales no convencionales y ha visto gente conviviendo con ratas, teros, comadrejas y hasta murciélagos de compañía. Desestructurada, atenta y dedicada, Sabrina habla de su experiencia profesional, del auge de las visitas a domicilio, y sobre cómo es ser una veterinaria móvil. ¿Dejar zonas sin cubrir? Ni en sueños: apelando a la tecnología, atiende emergencias y consultas desde muy lejos, si bien cree que lo mejor es tratar al paciente en su propia casa. Algunas veces se han presentado animales complicados, pero nada la frena…a menos que sea un puma.

Compartimos a continuación los momentos destacados de la entrevista realizada el año pasado por Facundo Sonatti en MOTIVAR Live.

MIRÁ ACÁ LA ENTREVISTA COMPLETA

 

Revista 2+2: ¿Cómo llegaste a ser veterinaria de animales no convencionales?

Desde chica me interesaba la medicina en general, y en particular la parte animal, me gustaba la variedad de tantas anatomías diferentes. Y con el correr del tiempo mi interés iba aumentando más allá de los caninos y felinos. En ese momento, hace muchos años, no existía el acceso a la información que hay ahora así que era más difícil investigar. Sin dudas esto es una vocación porque requiere una gran voluntad.

¿Qué son los animales no convencionales y en qué se diferencian de los exóticos?

Es un concepto que abarca mucho. Son todos los animales de compañía que no son perros ni gatos. Los más comunes son las aves, son súper frecuentes las palomas, las torcazas, incluso los teros de campo que a veces la gente los agarra y se los lleva sin motivos puntuales. También roedores, marsupiales, reptiles y ahora se pusieron muy de moda los mini pig, que fueron un boom en la pandemia.

Los animales exóticos, por otro lado, son los que no son propios del lugar. También están los autóctonos, que no son domésticos, pertenecen a la fauna silvestre. En este caso es bueno aclarar la importancia de dejar a los animales que viven en la naturaleza en su lugar. Hay casos especiales en los que se adoptan animales que tuvieron un accidente o que tienen algún problema de salud, o que estuvieron mucho tiempo bajo cuidado humano no pueden volver a la naturaleza. Pero debe ser la excepción. También debemos cuidar su habitad. Si los humanos seguimos invadiendo los espacios naturales, los terrenos de los animales, los llevamos a la extinción, en cambio si el humano se retira la fauna avanza.

¿Cómo es trabajar a domicilio en esta especialidad?

Al momento de pensar una consulta, lo más riesgoso es trasladar al animal, sacarlo de su casa, especialmente si se trata de especies no tradicionales. Por eso la gente busca tanto la comodidad como evitar el estrés, que puede resultar peligroso en algunos casos.

La mayoría de las consultas empiezan porque los tutores buscan asesoramiento sobre las cosas que necesita un animal de determinada especie para tener una buena calidad de vida y yo intento siempre complementarla con los requerimientos de este paciente en particular.

¿Qué beneficios tiene para vos esta forma de trabajo?

En el caso de los no tradicionales, muchas enfermedades se originan por su entorno o por su dieta. Ver cómo vive, su espacio, me permite tomar decisiones en el momento, porque a veces la información que llega no es tan certera, pero si puedo ver dónde vive puedo hacer sugerencias prácticas del momento. No siempre es necesario hacer una enorme inversión en un recinto sino apelar a la practicidad.

Además, el vínculo es diferente, yo veo el lugar, a la familia, se genera una conexión distinta con ellos y con el paciente, hay una empatía distinta, hay un trato afectuoso. Los animales no vienen asustados porque están en un lugar desconocido, por el contrario, te saltan, te saludan.

Y el tutor del paciente también gana en comodidad, no siempre se puede subir al transporte público con un animal y menos si es no convencional. Las visitas a domicilio son una forma de atención eficiente, profunda, aunque hay que estar bien equipado para hacer un servicio completo, a conciencia, tomar muestras, observar el lugar.

Cada vez más veterinarios participan de la tendencia de la atención a domicilio, ¿esto se acrecentó en la pandemia o viene de antes?

Si  bien viene de antes, yo hace diez años que ofrezco este servicio, durante la pandemia subió mucho el trabajo. La gente que no podía o no quería salir de su casa igual necesitaba atender a sus animales y explotó la atención a domicilio. Por supuesto, tenemos ciertas limitaciones en relación con lo que nos puede faltar fuera del espacio de la veterinaria pero hay que atravesarlas para poder mejorar la atención que brindamos.

 ¿Qué fue lo más extraño que viste en este trabajo?

Pasan cosas extrañas todo el tiempo. Hace varios años me trajeron un murciélago con el ala fracturada, vivía con ellos y tenían un cuarto especial para él. Y yo trabajo con un anestesista que es excelente pero que le tiene miedo a las comadrejas y a las ratas, entonces a veces suceden cosas divertidas cuando se ve en la necesidad de anestesiar a estos animales. Igual también hay que desmitificar un montón de especies, como las ratas, que son animales súper domesticables, sociales, dóciles y afectuosos.

 ¿Y alguna vez te encontraste algo más peligroso?

Hay gente a veces que tiene grandes felinos, por ejemplo un puma en la casa,  pero yo lo derivo, no acudo. Lamentablemente ocurre mucho, también con aves de porte importante que no están acostumbrados a socializar y a veces hay que sedarlos. Incluso hay que hacerlo si son animales pequeños, como un erizo, que es chiquito, pero si tiene miedo se cierra y no lo puedo atender.

¿Creés que existe una política activa del Colegio Veterinario para que la gente se acerque a realizar una consulta previa para la tenencia de un animal, sobre todo si es no?

Me parece que no hay que adjudicarle esa responsabilidad al Colegio Veterinario sino que es algo que va en cada veterinario individualmente, porque tenemos esa responsabilidad, y que también es algo que va en función de todos como sociedad. Yo comparto mucha información en mis redes sociales @drafuentesabrina (FB) Avanzamos mucho pero queda un camino largo todavía.

Dengue, Chagas y el rol del cambio climático en la propagación de enfermedades infecciosas que afectan tanto a humanos como a animales. Conocé qué pasa en la región y sus posibles impactos.

Escribe Pablo J. Borrás
Vet. Esp. MSc.
pablojesusborras@gmail.com

El 17% de las enfermedades infecciosas que aquejan a la humanidad son aquellas transmitidas por vectores, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas enfermedades tienen, dentro de su mecanismo de transmisión, la intervención de algún artrópodo hematófago.
Como ejemplo podemos citar numerosos casos: los mosquitos y la Fiebre Amarilla, los flebótomos y los distintos tipos de Leishmania, la pulga Xenopsylla cheopis y la peste bubónica, entre otros.

ESCUCHÁ EL PODCAST DE 2+2 | MI NEGOCIO VETERINARIO
ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR VECTORES

El Trypanosoma cruzi es un parásito extra e intracelular responsable de la enfermedad de Chagas-Mazza en el hombre, que afecta aproximadamente a 7 millones de personas y que amenaza a 100 millones de personas en América Latina (Coura, 2010; OPS, 2014). Según los últimos datos de la Argentina, existen 1,5 millones de personas infectadas y 7.300.000 personas que viven en zonas de riesgo de transmisión vectorial. Aunque existen rutas alternativas en la forma de transmisión, el principal mecanismo es a través de algunos integrantes de un grupo de insectos (conocidos como triatomineos), siendo el principal representante para nuestro país, la vinchuca.

Según la OMS, el 17% de las enfermedades infecciosas que aquejan a la humanidad son aquellas transmitidas por vectores.

La enfermedad conocida como Dengue es causada por un grupo de arbovirus del mismo nombre, integrado por 4 serotipos antigénicamente relacionados que son transmitidos principalmente por el mosquito Aedes aegypti. Los síntomas son muy variados, desde un cuadro febril agudo hasta el temido Dengue hemorrágico que puede ser fatal. Existen aproximadamente 350 millones de casos por año en el mundo y es un gran problema para la región. Un solo dato: en 2019 la Organización Panamericana de la Salud notificó el mayor número de casos de Dengue registrados en la historia de América Latina.

Todo cambia

Aun no se conoce realmente el impacto directo del cambio climático sobre las enfermedades que son transmitidas por artrópodos hematófagos.
Las estimaciones están relacionadas, principalmente, a los cambios posibles en la ecología de los vectores. Sin embargo, el impacto sobre las diferentes sociedades, así como su capacidad de respuesta no ha podido ser evaluado completamente ya que esto se encuentra sujeto a numerosos factores.
Por lo tanto, queda un largo camino por recorrer, en forma interdisciplinaria e interinstitucional, con el objetivo de no repetir errores del pasado y aprender de las lecciones acerca de los eventos sanitarios que nos ha dejado el COVID 19.

Nuevo Podcast de Pablo con María Soledad Santini y Ana Laura Carbajal de la Fuente

Si querés escuchar más sobre las enfermedades transmitidas por vectores y su situación actual, accedé desde aquí a un nuevo Podcast de Pablo Borras junto a las Dras. María Soledad Santini, directora del Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemo-epidemias – ANLIS Malbrán, y Ana Laura Carbajal de la Fuente, investigadora adjunta CONICET y del CeNDIE ANLIS Malbrán.

Más sobre Pablo Borras

Veterinario. Magíster en prevención y control de Zoonosis (UNNOBA – ANLIS «Dr.Carlos G. Malbrán). Especialista en enfermedades infecciosas y parasitarias en pequeños animales (CPMV). TroCCAP Council Member. ISCAID Member. Instagram: @pablojborras.

Referente internacional en retrato de mascotas, fue fotógrafo de celebridades hasta que un encuentro fortuito le cambió la vida. Es argentino, recorrió el mundo y hoy trabaja en Brasil. De su historia de vida, nos dejó valiosas lecciones que compartimos con los lectores de Revista 2+2.

Por Guadalupe Varelli

Construir un nombre y una carrera exitosa a partir de retratos fotográficos de animales, ese es el gran logro de Lionel Falcón, un camino que no podría haber imaginado hace 50 años cuando se puso detrás de la cámara por primera vez.

Empezó en Buenos Aires, de muy joven. A los 17 años ya se desempeñaba como reportero gráfico para las principales revistas del espectáculo. Inquieto, siguió creciendo. Trabajó algunos años en Brasil, luego en México. Fue corresponsal en Hollywood, fotografió celebridades nacionales e internacionales y conoció como pocos el mundo del show, la foto posada, la captura en un segundo de distracción de la estrella del momento.

Y en eso estaba cuando un encuentro casual cambió el curso de su vida.

“Hará unos 25 años… Estaba trabajando en Miami como corresponsal en el mismo hotel donde se hospedaba Susana Giménez, que iba acompañada por su perro Jazmín, como siempre. Pedí permiso para sacarle algunas fotos, a Jazmín, me llamó la atención su actitud, tenía algo especial, salieron fotos muy lindas”, recuerda Falcón.

Esa primera experiencia le abrió los ojos. Cansado de la pose, el maquillaje, lo artificial… encontró en los animales eso que no sabía que buscaba: pureza y espontaneidad.

Se la jugó. Volvió a Buenos Aires decidido a ser “el fotógrafo de las mascotas”. Movió sus contactos en los medios, le hicieron notas en revistas del espectáculo, programas de radio y televisión, algunas celebridades del momento lo contrataron para aumentar su visibilidad. “No funcionó, la gente no consumía, al contrario, ¡se me reían!”, cuenta Lionel, que hoy puede recordar esos comienzos con una sonrisa.

En noviembre de 2021 visitó Buenos Aires invitado por el laboratorio Richmond Vet Pharma y esta Revista 2+2 aprovechó la oportunidad para conversar con él y conocer qué pasó entre las risas del pasado y un presente exitoso en Brasil.

Nos encontramos con valiosas lecciones que pueden ayudar a cualquier persona que esté dispuesta a perseguir un sueño, por difícil que parezca.

Hacer foco

Pasé por diferentes áreas dentro del mundo de la fotografía y la que más me llenó de alegría y me dio más placer fue poder retratar a animales”. Lionel Falcón, fotógrafo.

“No se puede estar en la misa y en la procesión”, dice Falcón e insiste en que hay que elegir y concentrarse en un objetivo. Él hizo foco en los animales y nos cuenta por qué: “Tienen espontaneidad, paz, pureza; su mundo es opuesto al del espectáculo. Cuando me di cuenta de esto decidí enfocarme con toda mi fuerza en el mundo Pet”, comenta durante nuestra entrevista exclusiva.

Lionel aclara que no fue una decisión comercial sino espiritual, personal. “Ellos tienen una sensibilidad elaborada, más profunda que nosotros. Para trabajar con animales se necesita mucha paciencia y una sensibilidad especial: ellos no posan frente a la cámara, hay que lograr llamar su atención”, explica. Para ello hizo cursos de adiestramiento que le dieron algunas herramientas e inventó y perfeccionó muchas otras a lo largo de los años.

La velocidad adquirida en el oficio de paparazzi también resultó muy valiosa. Así desarrolló un estilo personal, sin ambientación temática, decoración ni disfraces. Son retratos, solo el rostro del perro o el gato que tiene enfrente. “Me gusta retratar el alma de los animales”, explica.

El mercado adecuado

En la Buenos Aires de ese entonces no había mercado para su propuesta pero eso no lo detuvo. En Brasil el crecimiento del mundo Pet estaba mucho más avanzado, había más consumo, decidió probar suerte allá.

“No fue una casualidad, fue una decisión, porque me costó, al principio fue muy difícil para mí financieramente”, señala Falcón. Hasta que en un momento sintió el click.

“La consultora que estaba armando la empresa Petz me invitó a sumarme a su proyecto. Armamos un estudio, que es donde trabajo actualmente, y ahí empezó a crecer la empresa y también yo como profesional. Desde entonces me ocupo de la imagen de Petz y brindo apoyo al equipo de marketing. Después se sumaron las exposiciones y workshops como el que vine a hacer a Buenos Aires”, relata.

La imagen agrega valor

En acción: Lionel Falcón en el workshop brindado junto a Daniela Scolaro y Dermapet.

Entre sus muchas actividades se cuentan las clases de fotografía para mascotas pensadas especialmente para peluqueros caninos, orientadas a valorar su trabajo a través de la fotografía. En noviembre dio una de estas charlas, organizada por Richmond Vet Pharma para su línea Dermapet, junto a la groomer Daniela Scolaro.

“Lo que busco transmitir es que pueden agregar valor a su trabajo con buenas imágenes, con el celular que tienen en la mano. En el workshop vimos primero una parte teórica, sobre encuadre y composición, y después cosas bien prácticas; usé el celular simulando la misma situación que se da en una peluquería. Siempre les digo que si trabajan con la estética, sus fotos lo tienen que reflejar, no se puede ver el ambiente sucio, desordenado lleno de pelos. Mi primer consejo es que tengan un espacio especial para sacar fotos una vez que terminaron el trabajo”, explicó este fotógrafo que no teme compartir su experiencia.

También recomendó los fondos neutros, para que no roben la atención del protagonista, y enseñó algunos trucos para captar la atención de las mascotas con ruidos, juguetes, etc.

Repost repost repost

Mientras conversábamos, Lionel Falcón no soltó el celular, lo incorporó a la charla. Nos mostró fotos, entrevistas, exposiciones en las que participó y sus proyectos en curso. Y cada tanto comentaba un posteo, compartía una historia, etiquetaba a un colega… “Repost, repost, repost…” decía divertido pero con un mensaje claro.

“Hoy las redes sociales tienen un lugar muy importante, mucho más desde la pandemia, tenemos que estar relacionados”, dijo. En su trayectoria se puede ver que mantener los vínculos fue un trabajo de toda la vida. Su llegada a Brasil lo dejan de manifiesto: “Cuando llegué, empecé con el pie derecho, me ayudó mucho haber vivido allí seis años en la década del 70, conocer la cultura y tener amigos que colaboraron conmigo.”

Siempre en movimiento

Lionel Falcón tiene 73 años pero es imposible adivinarlo. Le agradece a los genes pero aclara que la clave de su juventud está en el estilo de vida que eligió. “Trabajar con animales te enriquece la vida, te cambia”, nos confiesa, y agrega: “Hoy ya estoy tranquilo, no tengo que preocuparme por conseguir clientes, ya soy conocido, la gente me busca, pero sigo creando, porque es mi incentivo y es lo que me hace vivir.”

“Perfume Berti Pet By Lionel Falcon”

Su último proyecto es “Perfume Berti Pet By Lionel Falcon”, producto de uso veterinario desarrollado junto con Petz. El packaging es un resumen de nuestro entrevistado. Por fuera, la imagen de un perro macho afghan, fotografía de Lionel Falcón que es también la imagen del centro de estética. Adentro, su costado emotivo, la dedicatoria escrita a mano a su esposa Ana, fallecida hace dos años.

Compartimos las palabras de Federico Berger, presidente de la Federación Veterinaria Argentina (FeVA), quien da su punto de vista sobre la profesión y plantea los desafíos para la gestión que acaba de asumir la conducción de la entidad.

Por Federico Berger
Presidente de la FeVA

La Federación Veterinaria Argentina es la voz unificada de las distintas realidades que atraviesan las veterinarias y los veterinarios matriculados en los Colegios y Consejos profesionales que representamos. Nuestra misión es representar y defender a la profesión en el ámbito nacional e internacional, propendiendo una mayor formación, un mejor ejercicio profesional, apoyando a las entidades y consensuando posturas entre los integrantes.
La Federación Veterinaria Argentina es una entidad de segundo grado, que agrupa hoy a 18 Colegios y Consejos profesionales de 18 provincias argentinas: Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, Santa Fe (1º y 2º Circunscripción), Río Negro, Santa Cruz, Salta, San Luis, San Juan, Tierra del Fuego y Tucumán.
En nuestra Mesa Directiva contamos con miembros de provincias tan distantes como Misiones y Tierra del Fuego, por citar un ejemplo, con realidades bien diferentes que deben ser consideradas por igual. Esta es la filosofía de la FeVA: representar los intereses del conjunto de los veterinarios, más allá de su actividad laboral en particular.

Avances concretos

Valga esta oportunidad también para destacar el trabajo realizado por la Mesa Directiva que condujo la FeVA durante la presidencia de Héctor Otermin entre los años 2018 y 2021. En ese período la entidad logró crecer y posicionarse en distintos sentidos, pero principalmente en lo que tiene que ver con la vinculación interna con sus entidades de base; así como externa, vinculándonos cada vez más con los organismos gubernamentales y el sector privado.
Es clave que en esta nueva gestión que me toca presidir podamos seguir profundizando este trabajo, potenciando el reconocimiento institucional, pero principalmente el de los médicos veterinarios de todo el país.
Queremos que se sientan parte de lo que es hoy la Federación Veterinaria Argentina.
Más allá de las particularidades de cada provincia, tenemos temas en común por resolver. Algunos son nuevos y otros -con los que tenemos una deuda pendiente- se vienen reiterando con el paso de los años, como puede ser en el caso de la prescripción y receta de los medicamentos veterinarios a manos de un profesional matriculado.
En cuanto a la actualidad, surgen temas nuevos en distintos ámbitos porque la Veterinaria debe ser de las profesiones que más ha ampliado su espectro de acción en el último tiempo a nivel nacional.
Hace no más de 15 años, buena parte de la profesión se concentraba en las áreas de grandes y pequeños animales, mientras que hoy ya se han consolidado diversas actividades vinculadas a la seguridad alimentaria o el control de las zoonosis, por ejemplo.
Asimismo, se consolida el crecimiento de los profesionales dedicados a la atención de los animales de compañía, surgiendo nuevas demandas vinculadas con los distintos tipos de agresiones y acosos que sufren en la actualidad y al caudal de trabajo y responsabilidades que a diario deben asumir.
Por esto, es clave que desde la Federación Veterinaria Argentina avancemos con una serie de campañas de difusión orientadas a concientizar a la sociedad respecto del rol que cumplimos los profesionales, no solo en la atención primaria de los animales, sino también destacando que nuestras acciones tienen impacto social, económico y político.

Vinculación

En esta nueva gestión que inicia, la FeVA seguirá participando en las diferentes Comisiones Nacionales de Sanidad Animal e interactuando con el Senasa, tal como lo estamos haciendo en este momento en relación al uso de productos veterinarios que contengan “17 B Estradiol” en animales que van a faena con destino a la UE.
Son muchos los temas a debatir y es por eso que insistimos en la relevancia de unificar nuestro mensaje, en pos de una representación común de la profesión.
Mantendremos una activa participación junto a la FECOVET, con la cual compartimos un mismo objetivo: representar las realidades de los Colegios y Consejos. Tenemos una relación buena y cercana, que seguramente proliferará en el futuro.
Pasa el tiempo y nos damos cuenta de la importancia de estar representados de una forma federal en la que todos podemos participar por igual. De aquí la importancia de insistir en la participación de los profesionales en sus Colegios y Consejos. Los colegios son de todos, pero también necesitan de todos. Siempre es importante una mayor participación.
Si bien es cierto que hay un recambio generacional en el aspecto dirigencial de la profesión, sigue siendo complejo sumar interesados. Por eso es clave contar qué hacemos, cómo y con qué objetivos.
Debemos seguir comunicando. Somos optimistas en cuanto a poder llevar adelante una cada vez mayor convocatoria a que nuevos dirigentes se sumen con este objetivo de lograr una voz consolidada que represente los objetivos de la institución y, por sobre todas las cosas, de la profesión veterinaria.

Objetivos

Si bien ya mencionamos algunos, uno de los objetivos centrales de esta nueva gestión es seguir fortaleciendo el aspecto comunicacional. Con nuestra página Web activa (www.federacionveterinaria.com.ar), Canal de YouTube, redes sociales y mailings, hemos logrado en este tiempo acercarnos a profesionales de distintos puntos del país. El resultado ha sido notable y deberemos reforzarlo con el objetivo de difundir qué hacemos y por qué lo hacemos.
Otro de los objetivos es hacer nuestro máximo esfuerzo para seguir posicionando a la profesión frente a la sociedad, y también entre nosotros mismos, proponiéndonos hacer cada vez mejor nuestro trabajo.
Y a este punto se suman tanto los Cursos y Capacitaciones que se dictan de manera On Line sobre distintos temas disponibles en www.federacionveterinaria.com.ar, así como otro tipo de acciones de actualización, por ejemplo, el Ciclo de Webinars que realizado con la Facultad de Ciencias Veterinarias de La Pampa tanto en 2020, como en 2021 y cuyos contenidos ya están todos disponibles en el Canal de YouTube de la Federación Veterinaria Argentina.
Siempre la intención es avanzar en estas cuestiones, respetando la autonomía y apuntalando a los Colegios y Consejos.

Desafíos

Si bien fuimos rápidamente declarados esenciales y pudimos seguir trabajando, la pandemia por COVID19 también nos dejó en claro que falta reconocimiento de la profesión por las autoridades gubernamentales como efectores primarios de salud.
En esto tenemos que seguir trabajando.
La mirada es optimista: el panorama es positivo para la profesión. Nuestra importancia se ha revalorizado en el campo de la lucha contra las zoonosis, así como en el control de alimentos y la investigación y desarrollo, por citar algunos ejemplos.
De nosotros depende captar todas estas oportunidades y posicionarnos como corresponde.
Desde la FeVA motorizaremos esto, esperando contar con el soporte y apoyo de las y los veterinarios de toda la Argentina.

En este artículo se propone un método para calcular cuánto cuesta cada cliente de una veterinaria. Este parámetro ayudará en la gestión de gastos, control de productividad y categorización de clientes.

I. Mérida Isla, Fernando Valera Sánchez y Alex Grassie nacho@assisvba.es valeraenjaen@gmail.com alex.grassie@dvm.com.mx

Desde hace tiempo se utilizan parámetros de control de centros veterinarios importados desde los Estados Unidos en todas las clínicas del mundo. Sin importar si las realidades legislativas o de mercado son equivalentes o no. Por eso, se asume como normal el uso de los gastos frente a los ingresos brutos como indicador de la salud de cada centro veterinario.

Es cierto que son parámetros que deben conocerse para evitar entrar en situaciones de exceso de gasto o de falta de productividad, aunque los parámetros varían de un país a otro.

Las partidas de gastos se reparten en tres grupos de distinta importancia. La más grande, el personal; le sigue el costo de los productos vendidos y, por último, los gastos operativos o de explotación. Dependiendo de las fuentes y el modelo de negocio, cada partida tendrá un valor u otro, para dejar un beneficio determinado antes del pago de impuestos. Esto forma parte de la decisión de objetivos, que como ya se ha dicho en otras oportunidades, depende del modelo y la propuesta de valor.

Algunos centros veterinarios funcionan con márgenes de más del 25% y otros apenas lo tienen del 5%. Esto es algo sencillo y que se aplica en todos los ámbitos de la vida, desde la economía familiar, donde el gasto en vivienda no debería superar el 30% de los ingresos totales; hasta el fútbol, donde los salarios de los futbolistas no pueden suponer más del 70% de los ingresos del club al que pertenecen.

En la veterinaria, sin embargo, estas cifras no se utilizan de la manera adecuada en la mayoría de los centros. La explicación es sencilla: no dan una imagen dinámica, por lo que su control regular no aporta ninguna mejora. Sí que son muy útiles para marcar los objetivos de negocio, pero eso, al veterinario de a pie, le sirve de poco o nada. Mientras en Estados Unidos tienen más o menos calculado que los ingresos de un centro por la venta de medicamentos pueden ser el 19% de los ingresos totales, en España, esa cifra es difícil de alcanzar. Hay ciertos parámetros que no pueden viajar del Oeste al Este tan fácil como se piensa (o del Norte al Sur).

Para avanzar

Además, existe un segundo problema. Sabemos que el costo de la partida de gastos variables (costo de los productos vendidos) en los centros se encuentra entre el 25 al 35%, si está bien gestionado y los precios están calculados de forma proporcional. Sin embargo, sabemos que el costo variable de un chequeo anual y vacuna no es proporcional al de una cirugía. La vacuna puede costar alrededor de 4 euros (en España) y el chequeo ser vendido a 40 euros, lo que implica que el costo variable de ese servicio es un 10%. Sin embargo, en una cirugía preventiva como pudiera ser una ovarihisterectomía de gata, que tiene el costo de todos los productos del servicio alrededor de los 30 euros y que se vende a a 150 euros, ese porcentaje variable es del 20%. Y por último: ese paciente crónico que se lleva medicación además de unas pruebas, puede que tenga un gasto variable del 50% de lo que termina pagando.

Entones, ¿cómo podemos repercutir los costos en cada servicio? La respuesta simple es… no se puede ni se debe. Lo cierto es que podría hacerse, pero sería una tarea muy grande para ser afrontada de manera fiable. De hecho, muchos veterinarios se preguntarán ¿para qué quiero saber eso? La respuesta es aún más sencilla: para saber qué clientes me son más rentables. ¿Quién es más rentable, ese dueño que solo vacuna sus tres perros una vez al año o ese otro que solo me visita para esterilizar su gata aprovechando una campaña? Esta misma pregunta existe en la medicina humana e incluso en otros sectores como los bancos. ¿Cómo saber qué clientes me son rentables?

A la práctica

Para saber esto, había que encontrar un parámetro que hasta el momento no se había descripto ni en Europa, ni en Estados Unidos. Se trata del costo por cliente o CPC (en centros veterinarios donde se trabaje con asociaciones que tengan muchas mascotas, puede considerarse el gasto por mascota). La fórmula de su cálculo es bien sencilla. Tomamos todos los gastos del centro (todas las salidas de caja, como costos laborales, costo de los productos vendidos, costos fijos, publicidad, seguros, especialistas externos, etc.) y los dividimos por el número de clientes activos en ese mismo período. Si tenemos gastos por el equivalente a 100 mil euros en 12 meses y tenemos mil clientes activos, el costo es de 100 euros por cada cliente. Este dato nos sirve para:

  • En caso de tener un grupo de clínicas, comparar entre ellas lo que cuesta cada cliente activo. De esta manera conocemos la eficiencia de cada centro.
  • Para categorizar clientes, puesto que aquellos cuyo consumo sea más alto que el CPC serán considerados mejores que aquellos que no. Por tanto, se podrán decidir acciones publicitarias diferentes para cada uno de ellos.
  • Para decidir si una campaña de captación de clientes ha tenido éxito. Al costo de la misma hay que sumarle el normal de los clientes. Por ejemplo, si hacemos una campaña de castración de gatos que cuesta 1.000 euros y conseguimos 10 nuevos clientes, conseguirlo nos costó 100 euros cada uno, más el costo habitual.
  • Presupuestar gastos. Al conocer el gasto promedio por cliente anual, puede hacerse un seguimiento mensual de si se cumplen los objetivos o en algún mes lo superan. Supongamos que el CPC es de 120 euros al año, lo que equivale a 10 euros al mes. Si un mes se ven 50 clientes y los gastos son de 10 mil euros, supone un CPC mensual de 20 euros, el doble del objetivo anual marcado.
  • Para comparar productividad entre empleados. Si se conoce el número de clientes que ve cada empleado en un periodo de tiempo y el costo laboral de cada unidad de veterinario a tiempo completo en ese lapso, podremos conocer la productividad de cada unidad productiva.

Existe un último uso alternativo para aquellos negocios que tienen un peso importante de áreas de negocio relacionadas con los productos en lugar de los servicios. Es el costo por transacción. Este parámetro puede calcularse mensualmente y hacerlo de manera proporcional. Por ejemplo, una veterinaria tiene ingresos por servicios del 60% y por tienda del 40%. Tomamos todos sus costos y los repartimos proporcionalmente. Cada parte será dividida por el número de transacciones de servicios y productos, lo que dará el costo por transacción de servicios y productos. Esto ayudará mucho a decidir la viabilidad de ciertas áreas de negocio.

En resumen, este parámetro no viene a sustituir a ninguno, sino a complementar los ya existentes. Si un centro tiene un costo por mascota más alto que otro similar, tendrá que ver las distintas partidas en las que ahorrar o mejorar la facturación, como se ha hecho hasta ahora. Lo que sí que permitirá con mayor efectividad es conocer si la inversión en publicidad se compensa verdaderamente, puesto que no siempre tener más clientes es la solución: estos pueden tener un costo excesivo si se suma a su costo de adquisición, el normal de cada cliente.

WSAVA publicó un listado de términos habituales en oncología veterinaria con el fin de facilitar el entendimiento entre veterinarios y tutores respecto al diagnóstico y tratamiento del cáncer en los animales de compañía.

El cáncer es una enfermedad que, de solo nombrarla, predispone negativamente a quien la escucha. Recibir un diagnóstico, entender las opciones de tratamiento y seguir las indicaciones del veterinario suele ser difícil para los tutores de mascotas.

Esto representa un desafío para los veterinarios, quienes tienen que liderar la comunicación dentro del consultorio con el objetivo de que el tutor entienda realmente el estado de salud del animal. Esto será clave para que pueda tomar decisiones con toda la información a su alcance, de manera consciente y responsable, y no caiga en alguno de los dos males recurrentes: negar la enfermedad y no tratarla o esperar resultados mágicos de parte del profesional veterinario.

Para mejorar la comunicación entre los veterinarios y los propietarios, y teniendo en cuenta que el cáncer tiene un lenguaje propio, el Grupo de Trabajo de Oncología (WOW) de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) publicó un glosario de términos utilizados habitualmente en oncología veterinaria. 

El Glosario de Oncología explica de manera sencilla muchos de los términos de uso habitual en oncología veterinaria, para describir la presentación, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer en los animales de compañía, con imágenes que ayudan a ilustrar algunos de los términos clave. 

Se presenta así como una herramienta útil para el veterinario al momento de ayudar a los propietarios a alcanzar una comprensión más clara de las opciones a las que se enfrentan en términos de diagnóstico y gestión de la enfermedad de su mascota y les ayude encarar su cuidado desde una perspectiva más informada.

Virginia Vallejo fundó en 2013 Mishmosos, un hotel para gatos. Hoy ofrece cuidados personalizados y videollamadas con las familias, entre otros servicios. Inversión y mejora continua, las claves para ser elegidos por quienes tratan a estos animales como a sus propios hijos.

Por Guadalupe Varelli

“Estás loca, es imposible, ¿quién te va a dejar el gato?…” Todo esto y más le decían a Virginia Vallejo cuando contó que pensaba cuidar gatos en su propio hogar. 

Se había mudado a Buenos Aires desde Trelew, provincia de Chubut, para estudiar veterinaria en la UBA y necesitaba cubrir sus gastos. Tenía un trabajo part-time que la llevó a visitar veterinarias y descubrir que existían hoteles para perros pero la oferta para felinos todavía era escasa.

Corría el año 2013 y lo que hoy es una realidad sabida, era para Virginia Vallejo una intuición: el mercado de productos y servicios orientados a los felinos y sus tutores no para de crecer y tiene un potencial enorme. Su espíritu emprendedor fue más fuerte que las críticas y así empezó a dar los primeros pasos que la llevaron a fundar y mantener hoy más vigente que nunca Mishmosos, un hotel para gatos.

Revista 2+2 conversó con ella sobre el esfuerzo y la voluntad con los que encaró el proyecto y para conocer los detalles de este emprendimiento que no solo sobrevivió la pandemia sino que salió fortalecido con nuevos servicios y un espacio completamente “gatificado”.

Revista 2+2: ¿Cómo llegaron los primeros clientes?

Empecé publicando en Mercado Libre, que era el espacio para ofrecer servicios más popular en esa época. El primer gatito lo voy a recordar siempre, Pancho, me lo dejó una mujer por un día porque fumigaban su casa. Después llegó el furor de las redes, primero Facebook, después Instagram, y el “boca en boca” que es clave. Así fue creciendo la demanda. Hoy la mayor cantidad de consultas llegan por Instagram @hotelfelinomishmosos, nuestro propio sitio web www.mishmosos.com.ar y, en tercer lugar, los anuncios con Google Ads. A veces usamos Tik Tok @hotelfelinomishmosos porque nos permite compartir cosas divertidas.

Pero hay algo más, y es que las personas que tienen gatos hoy traen uno, el año siguiente dos, y el próximo tres, es exponencial como se van agrandando las familias. 

¿En qué momento dejó de ser un “extra” para pagar tus estudios y se convirtió en un negocio con entidad propia?

Si bien al comienzo era un medio para poder estudiar, cuando me recibí me enfrenté a la disyuntiva: dejarlo atrás o cambiar la dirección del negocio para que deje de ser una ayuda y pase a ser un fin en sí mismo, y eso fue en el primer año de pandemia. Además, ese mismo año empecé a trabajar como Territory Manager en un importante laboratorio de sanidad animal y el desafío era enorme.

La decisión fue apostar al crecimiento. Nos mudamos (junto a mi pareja, quien ya es parte del proyecto) a una casa más grande en Parque Chas (CABA) y armamos un espacio exclusivo para los gatos, son 125 metros cuadrados con dos ambientes internos y un patio externo, donde los gatos se pueden mover libremente, sin estar en una jaula en ningún momento.

¿Qué implicó ese crecimiento?

Hicimos una inversión fuerte para que el espacio esté 100% “gatificado”, eso significa que está completamente adaptado a sus necesidades, con espacios en altura, juegos, rascadores, fuentes de agua, todo diseñado especialmente para ellos porque tiene que estar bien pensado para que el gato se meta en el circuito y lo disfrute.

Muchos me decían que estaba “loca” de invertir en plena pandemia, con tanta incertidumbre, pero la realidad es que es un negocio rentable, lo que se invierte se recupera en el corto plazo. 

Además, la pandemia terminó siendo una oportunidad, porque al bajar el trabajo nos permitió barajar y dar de nuevo.

¿Qué requisitos tiene que cumplir un gato para poder alojarse?

Al principio les decía a todos que sí. Ahora, luego de años de experiencia y con el conocimiento que me da ser veterinaria, puedo ver que cuidar la salud de los que están alojados y los que consultan es la prioridad. Por eso tenemos un proceso de selección centrado en la salud del gato. 

Pedimos el plan de vacunas completo, incluyendo la vacuna de la leucemia felina, que la estamos recomendando. Y también es obligatorio que presenten el test de Vilef. 

Yo me tengo que asegurar que los gatos que ingresan acá estén sanos. Además, hay un cupo máximo de 25, para que puedan tener el espacio que necesitan. 

¿El hospedaje tiene un mínimo o máximo de días?

La estadía mínima es de cuatro días. El gato, a diferencia del perro, no se aclimata enseguida. Cuando entra un gatito nuevo tiene que conocer las reglas del lugar, adaptarse, para eso se usan distintas herramientas como juegos o feromonas, tiene un cubículo donde se puede quedar tranquilo. Necesita al menos 12 horas para quizá, por la noche, animarse a salir. 

Por el contrario, no hay un plazo máximo. Muchos clientes dejan sus gatos acá cuando se van de vacaciones o en la semana de las fiestas. Incluso tenemos estadías anuales de gatos cuyos tutores se van a vivir a otro país o ciudad y todavía no resolvieron qué vuelven o no. Tenemos cinco gatos en ese estado. Otro caso, por ejemplo, es el de una chica que está en plena construcción de su casa, se mudó con la madre y el gato vive acá. Son casos muy diversos y para todos tenemos una opción.

Ser veterinaria, ¿cambió tu forma de encarar el proyecto?

Sí, totalmente. Por un lado, me puse más en contacto con las necesidades de los gatos, que varían de acuerdo a cada uno. Por otra parte, a nivel clínico, puedo detectar cuando un gato no está cómodo o no se siente bien, siendo que los gatos son grandes ocultadores de los síntomas. Eso genera más confianza en los tutores, se pueden quedar tranquilos sabiendo que si pasa algo yo estoy, puedo reaccionar y avisarles rápidamente.

¿Quiénes buscan este servicio?

La mayoría de mis clientes tienen entre 25 y 45 años, son personas que viven solas o con la pareja y que no residen cerca de su familia, entonces no tienen alguien de confianza que le cuide al gato. Pero además, son personas para quienes su gato es muy importante y así como buscan hoteles para ellos, buscan hoteles para sus gatos. Esto es clave, es gente que le da todo, que habla del gato todo el día, en la casa, en el trabajo. Incluso hay personas que teniendo con quien dejarlos prefieren traerlos aquí porque el gato es hiperactivo o requiere cuidados especiales.

En algo coinciden todos: para ellos su gato es como su hijo y por eso buscan hoteles, porque quieren que esté plenamente seguro y cómodo. 

¿Cuáles son tus planes para el futuro?

Seguir creciendo y profesionalizando el servicio. Sabemos que los clientes quieren ver que se dedica tiempo e inversión en mejorar, que cada vez que vienen encuentran el hotel en mejores condiciones. Siempre limpio, con buen olor, con los gatos cómodos. 

Por eso damos la opción de venir a conocernos antes de dejar a su gatito por primera vez, entendemos que los gatos son parte de la familia.

Así como mejoramos el espacio físico también profesionalizamos la web y las redes sociales, y esperamos contratar una persona que se ocupe de la parte administrativa, la confirmación de las reservas, el control de la información sanitaria, etc. Nuestro objetivo es que el proceso esté cada vez más automatizado y sea más ágil para nosotros y para los clientes.