MENÚ PRINCIPAL – JORNADAS MDQ – JUN26
HomePosts Tagged "Casos de éxito" (Page 3)

El equipo de Veterinaria La Marca: MV Juan Mazzocchi, Valeria Demattei (auxiliar), MV Paula Deluca y MV Alejandro Carballo.

El equipo de Veterinaria La Marca: MV Juan Mazzocchi, Valeria Demattei (auxiliar), MV Paula Deluca y MV Alejandro Carballo.

Esta veterinaria ubicada en Mercedes, Buenos Aires, invirtió en su transformación. Uno de los socios, el MV Alejandro Carballo, nos cuenta el proceso de crecimiento.

La Marca, una reconversión impulsada por la demanda

Escribe Guadalupe Varelli
De la redacción de Revista 2+2

Alejandro Carballo parece ser de esas personas que, ante la adversidad, encuentra un camino lateral y se deja llevar por nuevos rumbos.
Nació y se crió en la Ciudad de Buenos Aires, pero cuando se quiso inscribir a la carrera de Veterinaria, los cambios en los programas de estudio que estaban en marcha en ese mismo momento complicaron su ingreso. Un amigo le sugirió ir a estudiar a La Plata y ¿por qué no? Allí fue y allí se recibió.
Volvió a Buenos Aires a ejercer su especialidad y su pasión: los caballos. Trabajó como asistente hasta que otra vez un comentario le abrió un nuevo horizonte. ¿Y si nos ponemos una veterinaria en Mercedes? La sugerencia vino de parte de su amigo y colega Juan Mazzocchi, veterinario dedicado a bovinos y propietario de tambos. Entre los dos, en 2005 abrieron La Marca, una veterinaria orientada a grandes animales en la puerta de entrada de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires.
Nuevo lugar de residencia, nuevos desafíos. La cosa marchaba bien hasta que llegó la pandemia. La actividad vinculada a los caballos estuvo prácticamente detenida durante más de un año. En contraposición, y siguiendo la tendencia de la que venimos hablando esta Revista 2+2, la atención de pequeños animales crecía día a día.
Podían seguir con su plan inicial, el que tenían previsto, la atención de grandes animales, o podían escuchar la nueva demanda y hacer algo al respecto. Así comenzó el proceso de reconversión de La Marca, hoy con nuevo local, un equipo más grande, más servicios y un gran crecimiento y renovación de su cartera de clientes.
Para conocer más sobre este proceso de cambio, repasamos parte de la entrevista concedida a Facundo Sonatti, de www.motivar.com.ar. y que se puede ver a completa a continuación:

Escuchar la demanda

Ante la pregunta por el puntapié de esta reconversión, Carballo cuenta que el cambio fue progresivo, de a poco. Cuando empezaron a llegar las primeras consultas de pacientes caninos no estaban preparados, los atendían en el mostrador. El primer paso en este proceso de cambio fue destinar un cuarto a la atención de pequeños animales y contratar una veterinaria que se ocupe especialmente de ellos.
El crecimiento del segmento de pequeños siguió siendo gradual hasta el comienzo de la pandemia, cuando aumentó de forma exponencial y la búsqueda de un lugar más grande se convirtió en una necesidad.
“Cuando vimos que los clientes no entraban en el local, que tenían que esperar afuera, incluso con lluvia, nos dimos cuenta de que ya no estábamos brindando el servicio que se merecen”, comentó Carballo para explicar por qué se decidieron a hacer una inversión que implicó una reconversión del plan de negocios de la veterinaria, que sigue atendiendo grandes animales pero hoy tiene una pata fuerte en las mascotas.

La nueva La Marca

Impulsados por el gran crecimiento en el área de pequeños animales, durante la pandemia se mudaron a un lugar más grande, con un local de 200 metros cuadrados para servicio, 3 oficinas en el primer piso y lugar para estacionamiento de 8 autos.
“Hicimos esta inversión pensando en ofrecerle más y mejores servicios a nuestros clientes. Tenemos tres consultorios, un consultorio exclusivo para gatos con sala de espera independiente, un quirófano, una sala de imagen con radiología digital y ecografía, todo pensado para el cliente de hoy, que busca resolver todas sus necesidades en un solo lugar”, detalló Carballo.
El equipo también creció. Hoy cuentan con la colaboración de la MV Paula Deluca, y una auxiliar veterinaria, Valeria Desmate. También incorporaron dos pasantes al equipo, a punto de recibirse, para poder ofrecer mejor servicio a los clientes.
Además, sumaron especialidades con un anestesista que atiende una vez por semana y una cardióloga cada 20 días.

Una ubicación estratégica

La Marca estuvo ubicada históricamente en la entrada de la ciudad de Mercedes. El lugar funcionaba, era cómodo para los productores y vieron que también lo era para los tutores de las mascotas, por lo que la búsqueda de un nuevo local llevó su tiempo ya que no estaban dispuestos a perder esa ventaja.
Carballo da cuenta de los beneficios que les trae esa ubicación estratégica: “Al no tener que entrar en la ciudad ni lidiar con el tránsito del centro, se acercan clientes de otras localidades cercanas, como San Andrés de Giles, Areco y Navarro. Otro factor fundamental, aunque no lo parezca, es el estacionamiento. Tener que dejar el auto a tres cuadras cuando venís con un animal lastimado es un inconveniente, por eso contar con estacionamiento propio es un diferencial importante”.

Sumar la gestión a las tareas diarias

Ante el parate del sector equino que se vivió durante la pandemia, Carballo se abocó a la administración y gestión del crecimiento que se dio en el área de atención de pequeños animales. “La parte administrativa está a mi cargo. Viendo que me iba a superar empecé a hacer cursos de gestión, me asesoré para contratar un sistema; porque al crecer el Excel ya no era suficiente, tuve que buscar asesoramiento”.
Esto es algo que Carballo recomienda y lo dice de forma simple y directa: “Si querés crecer, tenés que buscar ayuda.”
La faceta comercial suele ser la menos desarrollada por los veterinarios, y Carballo no era la excepción: “Para mí este proceso no fue fácil, la facultad no me dio ninguna herramienta en cuanto a lo comercial, ni a la venta, o cómo saber cobrar… Hoy tengo que manejar una cartera de clientes, proveedores, espacios físicos, impuestos, cosas para las que no tenía ninguna preparación, fui aprendiendo a los ponchazos.”
Otro factor que destaca este veterinario emprendedor es que la administración de todo este crecimiento implica mucho tiempo, por eso, aunque sigue atendiendo equinos por la mañana y está a cargo de la parte de radiología, intenta destinar las tardes para estar en la veterinaria. “La gestión demanda mucho tiempo”, enfatizó.

Un esfuerzo que rinde

Escuchando el trabajo que implica la gestión y administración de una veterinaria en crecimiento, vale la pena preguntarse si aporta beneficios en la misma medida.
Según Carballo, la respuesta es positiva. El aumento exponencial del área de pequeños animales aportó al negocio otro perfil de clientes, muy distinto, que requiere un trato diferente ya que su mascota es parte de su familia, no un activo de su empresa. “Hay que estar preparado para eso y hay que tratar de darle lo que viene a buscar, de ponerse en el lugar del cliente, eso hace que tengas que abrir un poquito más la cabeza”, comentó. Además, el flujo de clientes aumentó también, considerablemente, el cash-flow en el día a día, porque además de las consultas, se derivan de ellas ventas de alimentos y accesorios.

Hacia adelante

El desafío de La Marca es, en palabras de Carballo, “empezar a funcionar como un reloj”. Un nuevo local, un nuevo sistema de gestión, un equipo en crecimiento, más servicios, una cartera de clientes renovada, todo eso en pocos meses.
“Tenemos que adaptarnos y empezar a trabajar como un engranaje, para eso tenemos que diseñar protocolos de trabajo, darle funcionalidad a todo esto”, destacó.
Además, en los planes está seguir sumando especialidades, como dermatología, y realizar alianzas con distintos médicos veterinarios para poder ofrecer todo lo que los clientes demandan. “Queremos seguir creciendo apostando siempre a ofrecer el mejor servicio”, concluyó Carballo.

El equipo de Veterinaria La Marca: MV Juan Mazzocchi, Valeria Demattei (auxiliar), MV Paula Deluca y MV Alejandro Carballo.

El equipo de Veterinaria La Marca: MV Juan Mazzocchi, Valeria Demattei (auxiliar), MV Paula Deluca y MV Alejandro Carballo.

Esta veterinaria ubicada en Mercedes, Buenos Aires, invirtió en su transformación. Uno de los socios, el MV Alejandro Carballo, nos cuenta el proceso de crecimiento.

La Marca, una reconversión impulsada por la demanda

Escribe Guadalupe Varelli
De la redacción de Revista 2+2

Alejandro Carballo parece ser de esas personas que, ante la adversidad, encuentra un camino lateral y se deja llevar por nuevos rumbos.
Nació y se crió en la Ciudad de Buenos Aires, pero cuando se quiso inscribir a la carrera de Veterinaria, los cambios en los programas de estudio que estaban en marcha en ese mismo momento complicaron su ingreso. Un amigo le sugirió ir a estudiar a La Plata y ¿por qué no? Allí fue y allí se recibió.
Volvió a Buenos Aires a ejercer su especialidad y su pasión: los caballos. Trabajó como asistente hasta que otra vez un comentario le abrió un nuevo horizonte. ¿Y si nos ponemos una veterinaria en Mercedes? La sugerencia vino de parte de su amigo y colega Juan Mazzocchi, veterinario dedicado a bovinos y propietario de tambos. Entre los dos, en 2005 abrieron La Marca, una veterinaria orientada a grandes animales en la puerta de entrada de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires.
Nuevo lugar de residencia, nuevos desafíos. La cosa marchaba bien hasta que llegó la pandemia. La actividad vinculada a los caballos estuvo prácticamente detenida durante más de un año. En contraposición, y siguiendo la tendencia de la que venimos hablando esta Revista 2+2, la atención de pequeños animales crecía día a día.
Podían seguir con su plan inicial, el que tenían previsto, la atención de grandes animales, o podían escuchar la nueva demanda y hacer algo al respecto. Así comenzó el proceso de reconversión de La Marca, hoy con nuevo local, un equipo más grande, más servicios y un gran crecimiento y renovación de su cartera de clientes.
Para conocer más sobre este proceso de cambio, repasamos parte de la entrevista concedida a Facundo Sonatti, de www.motivar.com.ar. y que se puede ver a completa a continuación:

Escuchar la demanda

Ante la pregunta por el puntapié de esta reconversión, Carballo cuenta que el cambio fue progresivo, de a poco. Cuando empezaron a llegar las primeras consultas de pacientes caninos no estaban preparados, los atendían en el mostrador. El primer paso en este proceso de cambio fue destinar un cuarto a la atención de pequeños animales y contratar una veterinaria que se ocupe especialmente de ellos.
El crecimiento del segmento de pequeños siguió siendo gradual hasta el comienzo de la pandemia, cuando aumentó de forma exponencial y la búsqueda de un lugar más grande se convirtió en una necesidad.
“Cuando vimos que los clientes no entraban en el local, que tenían que esperar afuera, incluso con lluvia, nos dimos cuenta de que ya no estábamos brindando el servicio que se merecen”, comentó Carballo para explicar por qué se decidieron a hacer una inversión que implicó una reconversión del plan de negocios de la veterinaria, que sigue atendiendo grandes animales pero hoy tiene una pata fuerte en las mascotas.

La nueva La Marca

Impulsados por el gran crecimiento en el área de pequeños animales, durante la pandemia se mudaron a un lugar más grande, con un local de 200 metros cuadrados para servicio, 3 oficinas en el primer piso y lugar para estacionamiento de 8 autos.
“Hicimos esta inversión pensando en ofrecerle más y mejores servicios a nuestros clientes. Tenemos tres consultorios, un consultorio exclusivo para gatos con sala de espera independiente, un quirófano, una sala de imagen con radiología digital y ecografía, todo pensado para el cliente de hoy, que busca resolver todas sus necesidades en un solo lugar”, detalló Carballo.
El equipo también creció. Hoy cuentan con la colaboración de la MV Paula Deluca, y una auxiliar veterinaria, Valeria Desmate. También incorporaron dos pasantes al equipo, a punto de recibirse, para poder ofrecer mejor servicio a los clientes.
Además, sumaron especialidades con un anestesista que atiende una vez por semana y una cardióloga cada 20 días.

Una ubicación estratégica

La Marca estuvo ubicada históricamente en la entrada de la ciudad de Mercedes. El lugar funcionaba, era cómodo para los productores y vieron que también lo era para los tutores de las mascotas, por lo que la búsqueda de un nuevo local llevó su tiempo ya que no estaban dispuestos a perder esa ventaja.
Carballo da cuenta de los beneficios que les trae esa ubicación estratégica: “Al no tener que entrar en la ciudad ni lidiar con el tránsito del centro, se acercan clientes de otras localidades cercanas, como San Andrés de Giles, Areco y Navarro. Otro factor fundamental, aunque no lo parezca, es el estacionamiento. Tener que dejar el auto a tres cuadras cuando venís con un animal lastimado es un inconveniente, por eso contar con estacionamiento propio es un diferencial importante”.

Sumar la gestión a las tareas diarias

Ante el parate del sector equino que se vivió durante la pandemia, Carballo se abocó a la administración y gestión del crecimiento que se dio en el área de atención de pequeños animales. “La parte administrativa está a mi cargo. Viendo que me iba a superar empecé a hacer cursos de gestión, me asesoré para contratar un sistema; porque al crecer el Excel ya no era suficiente, tuve que buscar asesoramiento”.
Esto es algo que Carballo recomienda y lo dice de forma simple y directa: “Si querés crecer, tenés que buscar ayuda.”
La faceta comercial suele ser la menos desarrollada por los veterinarios, y Carballo no era la excepción: “Para mí este proceso no fue fácil, la facultad no me dio ninguna herramienta en cuanto a lo comercial, ni a la venta, o cómo saber cobrar… Hoy tengo que manejar una cartera de clientes, proveedores, espacios físicos, impuestos, cosas para las que no tenía ninguna preparación, fui aprendiendo a los ponchazos.”
Otro factor que destaca este veterinario emprendedor es que la administración de todo este crecimiento implica mucho tiempo, por eso, aunque sigue atendiendo equinos por la mañana y está a cargo de la parte de radiología, intenta destinar las tardes para estar en la veterinaria. “La gestión demanda mucho tiempo”, enfatizó.

Un esfuerzo que rinde

Escuchando el trabajo que implica la gestión y administración de una veterinaria en crecimiento, vale la pena preguntarse si aporta beneficios en la misma medida.
Según Carballo, la respuesta es positiva. El aumento exponencial del área de pequeños animales aportó al negocio otro perfil de clientes, muy distinto, que requiere un trato diferente ya que su mascota es parte de su familia, no un activo de su empresa. “Hay que estar preparado para eso y hay que tratar de darle lo que viene a buscar, de ponerse en el lugar del cliente, eso hace que tengas que abrir un poquito más la cabeza”, comentó. Además, el flujo de clientes aumentó también, considerablemente, el cash-flow en el día a día, porque además de las consultas, se derivan de ellas ventas de alimentos y accesorios.

Hacia adelante

El desafío de La Marca es, en palabras de Carballo, “empezar a funcionar como un reloj”. Un nuevo local, un nuevo sistema de gestión, un equipo en crecimiento, más servicios, una cartera de clientes renovada, todo eso en pocos meses.
“Tenemos que adaptarnos y empezar a trabajar como un engranaje, para eso tenemos que diseñar protocolos de trabajo, darle funcionalidad a todo esto”, destacó.
Además, en los planes está seguir sumando especialidades, como dermatología, y realizar alianzas con distintos médicos veterinarios para poder ofrecer todo lo que los clientes demandan. “Queremos seguir creciendo apostando siempre a ofrecer el mejor servicio”, concluyó Carballo.

Las empresas deben pensar acciones para enfrentar a competidores de menor precio. La mejor respuesta no es reducir el precio. A continuación un caso de éxito emblemático y tres acciones clave para las empresas. ¿Aplicás alguna en tu veterinaria?

¿Cómo vender si tengo precios más altos que mis competidores?

¿Es posible convencer a mis clientes de que tienen que pagar un precio más alto por una marca que, además, tiene menor reconocimiento en el mercado?

Este fue el desafío que enfrentó L’Oreal, la empresa francesa especializada en tinturas y productos para el cuidado del cabello, 50 años atrás. La respuesta fue un movimiento magistral, que aún hoy se destaca como un caso de éxito en el mundo de los negocios.

La estrategia utilizada fue tan efectiva que sigue en plena vigencia para la empresa francesa, y se ha convertido en todo un ícono de la comunicación.

Caso L’Oreal versus Clairol

L’Oreal tenía como objetivo desplazar al líder del mercado, la estadounidense Clairol (hoy parte del grupo Procter & Gamble) en el mercado de las tinturas para cabellos. Clairol era la empresa líder indiscutida en ventas. Su slogan: “¿Es o no es?”, había sido sumamente efectivo para destacar que sus tinturas garantizaban una coloración casi natural a las mujeres que decidieran cambiar la tonalidad de su cabello.

L’Oreal no solamente era una marca casi desconocida en el mercado, sino que además su precio en la línea de tinturas (Préference) era superior a Clairol. ¿Qué podría hacer entonces L’Oreal para desplazar a Clairol del liderazgo, en una situación tan desventajosa?

La empresa decidió contratar a la agencia de publicidad McCann-Erickson para que diseñe una campaña de comunicación que le permitiera ganar impulso en el mercado. ¿Qué beneficios debería destacar esta campaña publicitaria? ¿Acaso la calidad del producto, la trayectoria de la empresa, la duración de la coloración, la naturalidad de las tonalidades? No, nada de eso. El mensaje apeló a un aspecto netamente emocional, que llegó a las fibras más íntimas de las mujeres. Se trataba de un argumento muy fuerte, para fundamentar que L’Oreal era la mejor elección, más allá del precio cobrado.

Ilon Spetch, una joven de 23 años, miembro del equipo de McCann-Erickson, fue quien “dio en la tecla” con el mensaje principal de la campaña de L’Oreal. Luego de semanas de trabajo, con escaso resultado, un momento de inspiración permitió llegar a la idea clave. Ilon Spetch aplicó su propia lógica y pensó “¿por qué Préference de L’Oreal es más cara? Porque lo vale,… porque yo lo valgo”.

Adaptaciones mediante, el mensaje fue reexpresado como “porque vos lo valés” (o “porque tú lo vales”). La campaña de comunicación dio un argumento tan fuerte y convincente, estrechamente vinculado a la autoestima de las mujeres, que la diferencia de precios quedó en un segundo plano, y L´Oreal se convirtió en la marca líder.

El mensaje de L´Oreal transcendió a la empresa misma, para convertirse en casi un slogan de la “liberación femenina” a comienzos de los años ‘70. Esta comunicación se ha utilizado en todos los mercados en los que está presente L’Oreal y sigue en vigencia aún hoy. Sus protagonistas han sido celebridades de la talla de Penélope Cruz, Milla Jovovich, Beyonce Knowles y Gwen Stefani, entre otras.

El caso L’Oreal muestra una interesante respuesta ante un competidor de precio más bajo: comunicar en forma creativa el valor diferencial de la propuesta, en este caso apelando a un aspecto emocional.

3 Acciones para vender a precios más altos que los competidores

Veamos 3 posibles acciones para implementar ante competidores de precio bajo:

  1. Destacar los diferenciales de nuestra propuesta. Brindemos al cliente razones para pagar un precio más alto. ¿Qué encontrará en nuestra propuesta, que no tienen los restantes competidores? Estos diferenciales pueden ser aspectos tangibles de nuestro producto o servicio (calidad, velocidad, rendimiento, etc.) y también pueden destacarse aspectos intangibles, pero igualmente valiosos, como la confianza, la autoestima, la exclusividad, la trayectoria, entre otros.
  2. Contar historias de éxitos. ¿Cómo se beneficiaron otros gracias a comprar nuestra propuesta? Contar casos reales donde se verifiquen los aspectos diferenciales de nuestra propuesta refuerza la credibilidad de nuestro mensaje. Esto suele potenciarse aún más si los protagonistas son clientes reconocidos o celebridades. Por ejemplo, quienes venden tratamientos de estética suelen mostrar el antes y el después de alguna figura pública reconocida, para demostrar la efectividad de sus servicios.
  3. Contar historias de fracasos. ¿Qué consecuencias tuvieron quienes eligieron solo por precio? Sin necesidad de mencionar expresamente a los competidores, se pueden informar ejemplos de fracasos en el uso de alternativas de precios bajo. Por ejemplo, los fabricantes de repuestos para autos informan sobre los accidentes que se producen, cuando se utilizan repuestos reacondicionados o de dudosa calidad. Los recargadores de matafuegos recurren a fotos de siniestros ocurridos por no utilizar los servicios de empresas adecuadamente auditadas.

Estas acciones son algunos ejemplos de respuestas contundentes cuando necesitamos transmitir a nuestros clientes que somos la mejor opción, aún cuando tengamos un precio más alto.

Fuente: www.fijaciondeprecios.com

La MV Delfina Rodríguez abrió las puertas de “La Adela”, un centro de reproducción equina que ofrece un servicio integral a sus clientes. Conversamos con ella para que nos cuente cuál fue el recorrido personal y profesional que la llevó a cumplir el sueño de sus años de estudiante.

Formación y constancia, un combo explosivo

Solana Sommantico
solana@motivar.com.ar

Desde MOTIVAR y Revista 2+2 compartimos habitualmente información sobre las biotecnologías con el fin de difundir estas prácticas y el gran trabajo de los profesionales en pos de mejorar la ganadería del país. Sin embargo, esta vez que nos referiremos específicamente al rubro equino.

Entrevistamos a la MV Delfina Rodríguez que, además de inaugurar un centro clínico en el campo de su familia, representa un caso de éxito a seguir por muchos jóvenes veterinarios. Desde hace tres años comenzaron con el proyecto, y una parte del terreno del campo de su padre (quien incentivó el proyecto), parecía ser una gran oportunidad para comenzar.

Delfina Rodríguez. Ya puso en marcha sus servicios en La Aldea.

Delfina Rodríguez ya puso en marcha sus servicios en La Adela.

“Empezamos por un galpón en desuso que lo adaptamos para tener todos los sectores que necesita un laboratorio para estar habilitado por Senasa -exige un área sucia, un área intermedia y un área limpia-. Luego adaptamos los bretes para las yeguas y anexamos un espacio para la colecta de los padrillos”, explicó.
Este año terminaron la zona de cuarentena que les exigía el organismo sanitario y ya comenzaron a trabajar.

El centro de reproducción equino “La Adela” queda justamente ubicado en Adela sobre la Ruta 2 al kilómetro 134 pasando Chascomús. Cuenta con atención veterinaria las 24 horas y ofrece los siguientes servicios:

  • Exámen ginecológico y de aptitud reproductiva de yeguas y padrillos.
  • Inseminación artificial con semen fresco, refrigerado o congelado.
  • Transferencia embrionaria.
  • Diagnóstico y tratamiento de subfertilidad en yeguas y padrillos.
  • Evaluación, procesamiento y congelación de semen.
  • Guardias de parto y atención neonatológica.
  • Recuperación de gamentas postmortem.
  • Aspiración folicular – ICSI
  • Pensionado.

Si bien a lo largo de los últimos meses de cuarentena estuvieron atendiendo algunos casos, Delfina junto a Jessica Vlek, médica veterinaria que también forma parte del proyecto, se preparan para la temporada alta de primavera – verano.

“La idea es que el centro funcione con un énfasis en la clínica reproductiva. No solo que sea por trabajos puntuales de obtener una preñez determinada, sino que, si viene una yegua problema, analizar qué parte del sistema reproductivo está impidiendo lograr el objetivo del cliente, determinar si hay un agente patógeno que lo está ocasionando y llevar a cabo un tratamiento específico contra este”. Y agregó: “En reproducción equina, el seguimiento del animal es más individual, por lo que buscamos tratar la reproducción como un problema clínico y realizar un manejo integral de cada paciente”.

Un sueño cumplido

Instalaciones. Todo listo para la temporada de verano.

Instalaciones. Todo listo para la temporada de verano.

Para la médica veterinaria, hoy ver este proyecto en marcha en el campo de su familia, es algo muy satisfactorio. Pero para llegar hasta acá, se perfeccionó en esta temática desde que estaba en el tercer año de la Facultad.

Comenzó en el 2009 la carrera en la Universidad Nacional de La Plata. “Siempre quise estudiar Veterinaria. Mi padre es veterinario, pero él se dedica a los bovinos y a mí me interesaban los equinos, más que nada la parte de reproducción y neonatología”, relató en diálogo con MOTIVAR/Revista 2+2.

Si bien en la Facultad esta temática no era muy fuerte, ella entendió que, para especializarse, debía empezar a buscar por su cuenta. Fue así que emprendió su viaje por muchos lugares del mundo. Comenzó con una pasantía en un haras de salto de la zona, que le sirvió mucho ya que, hasta el momento, no tenía experiencia en reproducción.

Luego le surgió la oportunidad de hacer una pasantía en el exterior: trabajar en el Laboratorio de Reproducción Equina de de la Universidad de Colorado CSU (EEUU). Allí trabajó en la parte de reproducción asistida, en proyectos de congelación de semen y muchas otras áreas.
Pero esto fue solo el comienzo. Volvió al país y fue residente en otro haras de la zona, donde atendía a los partos y realizaba el seguimiento ecográfico de yeguas.

En 2016 se recibió y consiguió una pasantía ese año en un centro de embriones de polo, donde trabajaba con las receptoras, ayudaba en las aspiraciones foliculares, con los padrillos y también con los tratamientos clínicos. Y luego volvió al exterior, pero esta vez, a Europa. En Italia trabajó en un haras realizando atención de partos, atención neonatológica y seguimiento de yeguas.

Algunos de los servicios. Ovario siendo procesado para la recuperación de oovocitos

Algunos de los servicios. Ovario siendo procesado para la recuperación de oovocitos

Luego viajó un mes a Holanda para un programa de transferencia embrionaria y en Francia realizó una temporada donde estuvo encargada de la atención de partos y potrillos, seguimiento ecográfico, inseminación con congelado, fresco, refrigerado y mucho más. En 2019 volvió a Colorado para hacer un fellowship y aquí se empezó a perfeccionar en lo que era aspiración folicular y recuperación de gametas postmortem.

No solo adquirió una gran experiencia, sino que hasta llegó a presentar un abstract en un Congreso Americano. “La idea es seguir perfeccionándome en diferentes técnicas de reproducción asistida para ofrecerlo como servicio en La Adela. Mientras, lo realizamos con otra médica veterinaria especialista en el tema”, resaltó Rodríguez quien también participo del proyecto que dió vida a la primera potranca en nacer con la técnica ICSI, combinada con una aspiración de óvulo en argentina.

Por más que parezca un mundo ideal, según Delfina Rodríguez no fue fácil el camino. “Fue cuestión de perseverancia, mandar miles de mails y recibir muchos “no” como respuesta hasta que en algún momento una puerta se abre y termina abriendo otras”. Su sugerencia para los estudiantes es que vayan -en lo posible- realizando prácticas mientras estudian para ir adquiriendo experiencias y conociendo gente.

Argentina: el tope de gama en reproducción equina

A la hora de consultarle sobre cómo veía el rubro de reproducción en comparación con el resto del mundo, su respuesta fue contundente: “Justo en el caso de equinos, no creo que estemos en un nivel más bajo que el resto de los países del mundo. Argentina está muy bien reconocida en lo que es reproducción”.

“A lo mejor, lo que no está bien explotado aún sea el mercado de aspiración folicular e ICSI, en comparación con EEUU o incluso Brasil. Los pacientes están, los casos problemáticos ya sea por parte del padrillo o de la yegua existen, solo que el mercado no se ha abierto tanto. Hay profesionales capacitados y laboratorios que están comenzando a ofrecer estos servicios”, aseguró Rodríguez. Todo lo que es transferencia embrionaria, inseminación, clonación, etc, según la MV no tiene nada que envidiarle Argentina al resto del mundo. “Estamos al mismo nivel o incluso en algunas cosas, por encima”.

Para concluir, Delfina Rodríguez remarcó las ventajas de viajar y ver cómo se hacen las cosas en otros lugares, donde quizás tienen otro acceso económico a ciertas tecnologías que aquí no son tan accesibles. “Igualmente, considero que estos desafíos siempre son buenos: terminamos buscándole la vuelta para lograr el mismo resultado, o incluso, uno mejor”.

Iniciativa, confianza y esfuerzo se entrecruzan en la historia de esta empresa familiar fundada por Sergio Frascarelli en los ‘80. Hoy, Laboratorios OSSPRET es una referencia obligada al hablar de dermatología y cosmética animal.

Laboratorios OSSPRET festeja su 36º aniversario

Desde aquel 4 de julio de 1984 en que el sueño se puso en marcha hasta hoy, fueron muchos los desafíos a los que el agrónomo Sergio Frascarelli y su esposa, la arquitecta Adriana Romano, tuvieron que enfrentar y vencer.
En los ochenta, instalar un laboratorio de productos para dermatología, cosmética y cuidado de mascotas era una aventura.
¿Quién podría pensar, en esos años, que la estética y la salud animal cobrarían tanta relevancia?
La comunicaciones no eran lo que son hoy. Recién salían al mercado los primeros celulares y la informática comenzaba a instalarse lentamente.
En ese contexto, a fuerza de tesón y convicción, se concibieron los primeros productos que se incorporaron con fuerza al mercado.
El shampoo tradicional, los reacondicionadores…
Las giras por el interior del país para promocionarlos se hacían a pulmón, para que los médicos veterinarios de las diferentes provincias comenzaran a conocerlos y utilizarlos.
Hoy, Laboratorios OSSPRET es líder indiscutido en la dermatología y cosmética animal. Todos sus productos, aprobados por SENASA, son manufacturados bajos estrictas normas de calidad y las mejores materias primas, llegan a todos los puntos del país y trascienden las fronteras argentinas.
Cabe recordar que Laboratorios OSSPRET cuenta con certificación GMP Nº 007-2016 que otorga SENASA bajo el nombre de Buenas Prácticas de Fabricación para Medicamentos Veterinarios (BPFMV).

Presentes en la virtualidad

Siempre presente en los congresos, cursos y exposiciones más importantes, Laboratorios OSSPRET ha sabido adecuarse a las circunstancias actuales y rearmarse para poder estar presente digitalmente y seguir cumpliendo sus objetivos.
A través de sus redes sociales, con cada vez más fuerza y presencia, convocó en este último año a cientos de peluqueros caninos para brindarles conocimiento y capacitación para que la salud y la estética animal estén de la mano. Esta propuesta se materializó mediante charlas y encuentros virtuales con su equipo de Instructores OSSPRET: los Groomers Jonatan Ardengui, Ignacio Granados, Roy Pérez y Daniel Ríos Obregón; y los doctores en Medicina Veterinaria Diego Balducchi y Nelva Villafañe.
En cuanto a los veterinarios, se hizo presente en congresos virtuales y sigue brindando su asesoramiento a través de sus canales de difusión digitales. Para el público masivo, está presente en espacios de TV y radio federales, canales por los que difunde información, consejos de prevención y conocimiento para el cuidado de los animales de compañía a todo el país.

Un gran equipo

Laboratorios OSSPRET cuenta con una planta de 2.000 m2 en la localidad de San Andrés. Allí trabaja un plantel de profesionales expertos en la materia que controlan la calidad de todos los productos. Teniendo en cuenta las tendencias a nivel internacional, saben plasmar las necesidades de los profesionales médicos y reconocidos groomers para lanzar al mercado, aun en tiempos difíciles, nuevos productos. La Dirección Técnica del Laboratorio está a cargo de la Dra. M.V. María Rosa Onorato.
El farmacéutico Gustavo Canci y la farmacéutica Jesica Sollner se encargan del Departamento de Calidad y Control de Producción.
Recientemente incorporado, el Dr. M.V. Lisandro Reynés brinda su asesoramiento profesional para el desarrollo de nuevos productos. El Marketing de la empresa está a cargo de Adrián Hudson, Diego Gauna Silvera, César Cárfora y Bruno Rinavera. Ellos son el nexo entre la empresa y los médicos veterinarios, y los encargados de llevar a cabo la difusión de los productos en todo el país.

Fuente de la información: Laboratorios OSSPRET.

En Río Cuarto, Córdoba, Mariela Varese dirige una clínica veterinaria que sufrió una transformación en su estructura de ingresos. En esta nota nos cuenta los detalles del crecimiento en contexto de crisis.

“Durante la pandemia, los ingresos de la clínica aumentaron un 35%”

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

Hay que reconocerlo, son pocas las personas que se animan a hacer cambios importantes en su vida una vez que todo está en marcha. Mariela Varesse había estudiado Marketing y Administración de Empresas y tenía un muy buen puesto de trabajo en una compañía multinacional. Sin embargo, el bichito por la veterinaria seguía picando. Impulsada por una tragedia, decidió dar el volantazo, estudió la carrera con la que soñaba desde chica, se recibió, ganó experiencia y, cuando estuvo lista, abrió su propia clínica en Río Cuarto, Córdoba.
Claro que el pasado nos acompaña, y a veces para bien. Sus conocimientos de marketing le dieron un plus al momento de gestionar su negocio. El trato con los clientes, el diseño del local, la exhibición de los productos, la publicidad… todos esos elementos se conjugaron para favorecer el éxito comercial de la clínica.

Los ingresos de la veterinaria aumentaron un 35% en la parte clínica, específicamente en el servicio de internación. Sin que se hayan visto afectados los ingresos del petshop, la ecuación de la clínica hoy está en 70/30″.

Cuando hablamos con ella el año pasado, nos contó que el 50% de los ingresos de su clínica provenían del petshop. La razón de esta ecuación la encontraba en los conocimientos de marketing aprendidos en lo que hoy parece ser su “vida pasada”.
Pandemia de por medio, quisimos saber si este modelo 50/50 seguía funcionando y la respuesta nos sorprendió. La balanza se inclinó, los ingresos de la veterinaria aumentaron un 35% en la parte clínica, específicamente en el servicio de internación. Sin que se hayan visto afectados los ingresos del petshop, la ecuación de la clínica hoy está en 70/30.

Equipo

Mariela Varesse es médica veterinaria y tiene la especialidad en cirugía de tejidos blandos. Abrió la veterinaria en Río Cuarto hace 12 años. Los primeros siete la gestionó sola, luego se sumó Mauricio Nicolino, médico veterinario especialista en nutrición y fisioterapia, socio en la profesión y en la vida.
“Hasta marzo teníamos otra compañera, con la especialidad en cirugía, pero cuando empezó la pandemia no pudo seguir trabajando. Realmente pensábamos que en este contexto íbamos a trabajar menos y ocurrió todo lo contrario”, le contó Mariela a esta Revista 2+2.

¿Crecimiento en contexto de crisis?

La carta ganadora fue el tiempo. Mariela y su socio tienen su casa contigua a la clínica, lo que les permitió mantenerla abierta sin afectar los horarios de atención habituales, de 9 a 13 y de 17 a 21 de lunes a viernes, y los sábados de 9 a 13. Un detalle que, en este contexto, resultó crucial.
“Eso fue una ventaja competitiva importante que nos permitió captar clientes que no eran nuestros”, señaló, y explicó que la mayoría de los veterinarios de la zona tuvieron que reducir los horarios de atención o incluso cerrar durante un tiempo debido a las limitaciones en el transporte y el cuidado de los pequeños y las personas mayores. Así es como muchos clientes, al no poder acudir a su veterinario habitual, llegaron a la clínica Varesse por primera vez.
Casualidad y causalidad. Para ser una opción en ese momento, el trabajo de publicidad previo había logrado ubicar a la clínica en el radar. Desde el comienzo, Mariela invierte en spots radiales y televisivos, piezas gráficas y presencia en la vía pública.
Le preguntamos si, desde su punto de vista, valía la pena la inversión y esto fue lo que nos dijo: “La inversión en publicidad vale la pena, sí, pero no sirve hacer una salida cada tanto, tenés que tener continuidad para lograr un impacto en la gente”.
Con esta premisa, la veterinaria Varesse siempre tiene un spot en televisión que se renueva cada cinco o seis meses. Este año hicieron dos comerciales que se pasaron durante la tanda publicitaria de la novela más vista de Canal 13 de Río Cuarto. “Todos los días, en la cabeza de tanda, cuando está todo el mundo enganchado con la novela, eso después se traduce en consumo”, explicó Mariela.

Sonrisas con barbijo

Hacia adelante, el desafío que se les presenta es fidelizar a los nuevos clientes. Ante este interrogante, Mariela responde que la estrategia es la misma que para con todos los demás: buena atención médica, trato personalizado, y un ambiente cálido y amable.

“Incluso cuando usás el barbijo sonreír es clave, porque la expresión sí se ve en los ojos». Mariela Varese

“Incluso cuando usás el barbijo sonreír es clave, porque se ve en los ojos”, insistió, y señaló que el aspecto emocional tomó mucha relevancia durante la pandemia: “Yo noto que hay un estado nervioso de alerta permanente tanto del que viene a la consulta como del que los atiende, creo que hay que trabajar mucho en eso, hemos puesto mucho énfasis en contener a la gente porque los clientes vienen con mucha carga emocional, por lo que les pasa a sus mascotas y también por el miedo a la situación”.
La veterinaria entiende que son ellos quienes deben regular el flujo de energía de la clínica. “Cuando llega una persona le damos la bienvenida, siempre, no importa si estamos ocupados. Luego les aclaramos que puede ingresar una sola persona con el paciente. Tenemos que ser muy cuidadosos en cómo decimos las cosas, pero si lo hacés con dulzura y de buen modo, te comprenden.”
Para sostener el trato personalizado durante la pandemia, se valieron de los mensajes por WhatsApp y llamados telefónicos. “Cuando un paciente se tiene que quedar internado les mandamos videítos cortos para que puedan ver cómo están, eso los tranquiliza mucho”, indicó Mariela. También por esos canales se comunican para recordar turnos y hacer seguimiento.

“Queremos crear un lazo con el propietario del paciente, que sientan que de este lado está su veterinario apoyándolos, y lo hemos podido hacer incluso en esta época”, concluyó.

¿Cómo armar un salón de ventas exitoso?

Que sea agradable: Hay que crear un ambiente en el que al cliente le guste estar. Nuestro local está estratégicamente armando para que la gente se entretenga. Tenemos muchas cosas exhibidas: rascadores, bolsos, vestidos, es un mundo mágico, el salón te atrapa, podés estar 40 minutos viendo cosas y no te das cuenta de que estuviste esperando.Teniendo en cuenta su experiencia en marketing, le pedimos a Mariela Varesse que nos cuente cuáles son sus secretos para tener un petshop que les reporta una gran parte de los ingresos de la veterinaria. Esto fue lo que nos dijo:

  • Qué promueva la circulación: Los alimentos están entremezclados entre un montón de chiches y juguetes. Además, cada tres o cuatro meses cambiamos todo de lugar para que las personas no hagan siempre el mismo camino. Rotar las góndolas hace que se cambie el flujograma y recorran más el salón.
  • Que sea vistoso: Yo aconsejo a los colegas que cuando tengan un excedente compren cosas lindas, vistosas, que aunque no rotan rápidamente no tienen fecha de vencimiento por lo que la plata no se desvaloriza y le dan color y alegría al salón.
  • Que transmita buena energía: Nosotros tenemos el salón bien iluminado, con luces led, cálidas en el salón y frías en el resto de la clínica. Además, tenemos música funcional, muy tranquila, de relajación. Vemos que eso baja el nivel de tensión y la gente nos espera más tranquila. También nos ayuda a trabajar mejor, porque te acompaña sin invadir, y tranquiliza a los pacientes.

 

En Río Cuarto, Córdoba, Mariela Varese dirige una clínica veterinaria que sufrió una transformación en su estructura de ingresos. En esta nota nos cuenta los detalles del crecimiento en contexto de crisis.

“Durante la pandemia, los ingresos de la clínica aumentaron un 35%”

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

Hay que reconocerlo, son pocas las personas que se animan a hacer cambios importantes en su vida una vez que todo está en marcha. Mariela Varesse había estudiado Marketing y Administración de Empresas y tenía un muy buen puesto de trabajo en una compañía multinacional. Sin embargo, el bichito por la veterinaria seguía picando. Impulsada por una tragedia, decidió dar el volantazo, estudió la carrera con la que soñaba desde chica, se recibió, ganó experiencia y, cuando estuvo lista, abrió su propia clínica en Río Cuarto, Córdoba.
Claro que el pasado nos acompaña, y a veces para bien. Sus conocimientos de marketing le dieron un plus al momento de gestionar su negocio. El trato con los clientes, el diseño del local, la exhibición de los productos, la publicidad… todos esos elementos se conjugaron para favorecer el éxito comercial de la clínica.

Los ingresos de la veterinaria aumentaron un 35% en la parte clínica, específicamente en el servicio de internación. Sin que se hayan visto afectados los ingresos del petshop, la ecuación de la clínica hoy está en 70/30″.

Cuando hablamos con ella el año pasado, nos contó que el 50% de los ingresos de su clínica provenían del petshop. La razón de esta ecuación la encontraba en los conocimientos de marketing aprendidos en lo que hoy parece ser su “vida pasada”.
Pandemia de por medio, quisimos saber si este modelo 50/50 seguía funcionando y la respuesta nos sorprendió. La balanza se inclinó, los ingresos de la veterinaria aumentaron un 35% en la parte clínica, específicamente en el servicio de internación. Sin que se hayan visto afectados los ingresos del petshop, la ecuación de la clínica hoy está en 70/30.

Equipo

Mariela Varesse es médica veterinaria y tiene la especialidad en cirugía de tejidos blandos. Abrió la veterinaria en Río Cuarto hace 12 años. Los primeros siete la gestionó sola, luego se sumó Mauricio Nicolino, médico veterinario especialista en nutrición y fisioterapia, socio en la profesión y en la vida.
“Hasta marzo teníamos otra compañera, con la especialidad en cirugía, pero cuando empezó la pandemia no pudo seguir trabajando. Realmente pensábamos que en este contexto íbamos a trabajar menos y ocurrió todo lo contrario”, le contó Mariela a esta Revista 2+2.

¿Crecimiento en contexto de crisis?

La carta ganadora fue el tiempo. Mariela y su socio tienen su casa contigua a la clínica, lo que les permitió mantenerla abierta sin afectar los horarios de atención habituales, de 9 a 13 y de 17 a 21 de lunes a viernes, y los sábados de 9 a 13. Un detalle que, en este contexto, resultó crucial.
“Eso fue una ventaja competitiva importante que nos permitió captar clientes que no eran nuestros”, señaló, y explicó que la mayoría de los veterinarios de la zona tuvieron que reducir los horarios de atención o incluso cerrar durante un tiempo debido a las limitaciones en el transporte y el cuidado de los pequeños y las personas mayores. Así es como muchos clientes, al no poder acudir a su veterinario habitual, llegaron a la clínica Varesse por primera vez.
Casualidad y causalidad. Para ser una opción en ese momento, el trabajo de publicidad previo había logrado ubicar a la clínica en el radar. Desde el comienzo, Mariela invierte en spots radiales y televisivos, piezas gráficas y presencia en la vía pública.
Le preguntamos si, desde su punto de vista, valía la pena la inversión y esto fue lo que nos dijo: “La inversión en publicidad vale la pena, sí, pero no sirve hacer una salida cada tanto, tenés que tener continuidad para lograr un impacto en la gente”.
Con esta premisa, la veterinaria Varesse siempre tiene un spot en televisión que se renueva cada cinco o seis meses. Este año hicieron dos comerciales que se pasaron durante la tanda publicitaria de la novela más vista de Canal 13 de Río Cuarto. “Todos los días, en la cabeza de tanda, cuando está todo el mundo enganchado con la novela, eso después se traduce en consumo”, explicó Mariela.

Sonrisas con barbijo

Hacia adelante, el desafío que se les presenta es fidelizar a los nuevos clientes. Ante este interrogante, Mariela responde que la estrategia es la misma que para con todos los demás: buena atención médica, trato personalizado, y un ambiente cálido y amable.

“Incluso cuando usás el barbijo sonreír es clave, porque la expresión sí se ve en los ojos». Mariela Varese

“Incluso cuando usás el barbijo sonreír es clave, porque se ve en los ojos”, insistió, y señaló que el aspecto emocional tomó mucha relevancia durante la pandemia: “Yo noto que hay un estado nervioso de alerta permanente tanto del que viene a la consulta como del que los atiende, creo que hay que trabajar mucho en eso, hemos puesto mucho énfasis en contener a la gente porque los clientes vienen con mucha carga emocional, por lo que les pasa a sus mascotas y también por el miedo a la situación”.
La veterinaria entiende que son ellos quienes deben regular el flujo de energía de la clínica. “Cuando llega una persona le damos la bienvenida, siempre, no importa si estamos ocupados. Luego les aclaramos que puede ingresar una sola persona con el paciente. Tenemos que ser muy cuidadosos en cómo decimos las cosas, pero si lo hacés con dulzura y de buen modo, te comprenden.”
Para sostener el trato personalizado durante la pandemia, se valieron de los mensajes por WhatsApp y llamados telefónicos. “Cuando un paciente se tiene que quedar internado les mandamos videítos cortos para que puedan ver cómo están, eso los tranquiliza mucho”, indicó Mariela. También por esos canales se comunican para recordar turnos y hacer seguimiento.

“Queremos crear un lazo con el propietario del paciente, que sientan que de este lado está su veterinario apoyándolos, y lo hemos podido hacer incluso en esta época”, concluyó.

¿Cómo armar un salón de ventas exitoso?

Que sea agradable: Hay que crear un ambiente en el que al cliente le guste estar. Nuestro local está estratégicamente armando para que la gente se entretenga. Tenemos muchas cosas exhibidas: rascadores, bolsos, vestidos, es un mundo mágico, el salón te atrapa, podés estar 40 minutos viendo cosas y no te das cuenta de que estuviste esperando.Teniendo en cuenta su experiencia en marketing, le pedimos a Mariela Varesse que nos cuente cuáles son sus secretos para tener un petshop que les reporta una gran parte de los ingresos de la veterinaria. Esto fue lo que nos dijo:

  • Qué promueva la circulación: Los alimentos están entremezclados entre un montón de chiches y juguetes. Además, cada tres o cuatro meses cambiamos todo de lugar para que las personas no hagan siempre el mismo camino. Rotar las góndolas hace que se cambie el flujograma y recorran más el salón.
  • Que sea vistoso: Yo aconsejo a los colegas que cuando tengan un excedente compren cosas lindas, vistosas, que aunque no rotan rápidamente no tienen fecha de vencimiento por lo que la plata no se desvaloriza y le dan color y alegría al salón.
  • Que transmita buena energía: Nosotros tenemos el salón bien iluminado, con luces led, cálidas en el salón y frías en el resto de la clínica. Además, tenemos música funcional, muy tranquila, de relajación. Vemos que eso baja el nivel de tensión y la gente nos espera más tranquila. También nos ayuda a trabajar mejor, porque te acompaña sin invadir, y tranquiliza a los pacientes.

 

Iniciativa, confianza y esfuerzo se entrecruzan en la historia de esta empresa familiar fundada por Sergio Frascarelli en los ‘80. Hoy, Laboratorios OSSPRET es una referencia obligada al hablar de dermatología y cosmética animal.

Laboratorios OSSPRET festeja su 36º aniversario

Desde aquel 4 de julio de 1984 en que el sueño se puso en marcha hasta hoy, fueron muchos los desafíos a los que el agrónomo Sergio Frascarelli y su esposa, la arquitecta Adriana Romano, tuvieron que enfrentar y vencer.
En los ochenta, instalar un laboratorio de productos para dermatología, cosmética y cuidado de mascotas era una aventura.
¿Quién podría pensar, en esos años, que la estética y la salud animal cobrarían tanta relevancia?
La comunicaciones no eran lo que son hoy. Recién salían al mercado los primeros celulares y la informática comenzaba a instalarse lentamente.
En ese contexto, a fuerza de tesón y convicción, se concibieron los primeros productos que se incorporaron con fuerza al mercado.
El shampoo tradicional, los reacondicionadores…
Las giras por el interior del país para promocionarlos se hacían a pulmón, para que los médicos veterinarios de las diferentes provincias comenzaran a conocerlos y utilizarlos.
Hoy, Laboratorios OSSPRET es líder indiscutido en la dermatología y cosmética animal. Todos sus productos, aprobados por SENASA, son manufacturados bajos estrictas normas de calidad y las mejores materias primas, llegan a todos los puntos del país y trascienden las fronteras argentinas.
Cabe recordar que Laboratorios OSSPRET cuenta con certificación GMP Nº 007-2016 que otorga SENASA bajo el nombre de Buenas Prácticas de Fabricación para Medicamentos Veterinarios (BPFMV).

Presentes en la virtualidad

Siempre presente en los congresos, cursos y exposiciones más importantes, Laboratorios OSSPRET ha sabido adecuarse a las circunstancias actuales y rearmarse para poder estar presente digitalmente y seguir cumpliendo sus objetivos.
A través de sus redes sociales, con cada vez más fuerza y presencia, convocó en este último año a cientos de peluqueros caninos para brindarles conocimiento y capacitación para que la salud y la estética animal estén de la mano. Esta propuesta se materializó mediante charlas y encuentros virtuales con su equipo de Instructores OSSPRET: los Groomers Jonatan Ardengui, Ignacio Granados, Roy Pérez y Daniel Ríos Obregón; y los doctores en Medicina Veterinaria Diego Balducchi y Nelva Villafañe.
En cuanto a los veterinarios, se hizo presente en congresos virtuales y sigue brindando su asesoramiento a través de sus canales de difusión digitales. Para el público masivo, está presente en espacios de TV y radio federales, canales por los que difunde información, consejos de prevención y conocimiento para el cuidado de los animales de compañía a todo el país.

Un gran equipo

Laboratorios OSSPRET cuenta con una planta de 2.000 m2 en la localidad de San Andrés. Allí trabaja un plantel de profesionales expertos en la materia que controlan la calidad de todos los productos. Teniendo en cuenta las tendencias a nivel internacional, saben plasmar las necesidades de los profesionales médicos y reconocidos groomers para lanzar al mercado, aun en tiempos difíciles, nuevos productos. La Dirección Técnica del Laboratorio está a cargo de la Dra. M.V. María Rosa Onorato.
El farmacéutico Gustavo Canci y la farmacéutica Jesica Sollner se encargan del Departamento de Calidad y Control de Producción.
Recientemente incorporado, el Dr. M.V. Lisandro Reynés brinda su asesoramiento profesional para el desarrollo de nuevos productos. El Marketing de la empresa está a cargo de Adrián Hudson, Diego Gauna Silvera, César Cárfora y Bruno Rinavera. Ellos son el nexo entre la empresa y los médicos veterinarios, y los encargados de llevar a cabo la difusión de los productos en todo el país.

Fuente de la información: Laboratorios OSSPRET.

Fundada en 1944 por Don Salvador Kitroser, la empresa sigue vigente diversificando sus unidades de negocio y sustentando sus estrategias en el buen vínculo con veterinarios y productores.

Veterinaria Pergamino y 76 años de adaptación continua

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Veterinaria Pergamino fue fundada en 1944 por Don Salvador Kitroser y sin dudas forma parte de la historia más reciente del sector veterinario en Argentina. Referencia obligada para los vendedores y viajantes que han sabido transitar las rutas bonaerenses, la calle San Nicolás no será una más en sus oídos.
Primero al 800 y luego al 1.000 de uno de los senderos principales de la ciudad de Pergamino, la veterinaria se inició en un primer momento bien enfocada al concepto de farmacia, contando con una oficina y una sala administrativa.
Seguramente los memoriosos recordarán la mudanza allá por 1978 a un local más amplio, que incorporaba ya un depósito.
Desde allí, la empresa siempre ha sido referente en el sector, atravesando buenos y malos momentos, crisis, devaluaciones, hiperinflaciones, pero también agradables momentos junto a veterinarios y productores de toda la región.
Veterinaria Pergamino ha transitado distintos escenarios a lo largo de su historia, pasando de ser representación exclusiva de Rosenbusch a ofrecer hoy diversas alternativas en fármacos y biológicos de primeras marcas en sus estanterías. Incluso en el año 2000, se hizo allí visible una todavía mayor diversificación, avanzando en su local con la venta y exhibición no solo de talabartería, sino también de ropa de campo y de ciudad para todos los clientes.

En primera persona

Jorge Ortiz es hoy quien dirige los destinos de Veterinaria Pergamino. Y sin dudas vale repasar su historia. “Todavía recuerdo los primeros sueldos que recibía a través de la libreta de ahorro en la veterinaria”, le explicó recientemente a Revista 2+2 en una entrevista realizada a la distancia. Claro, Ortiz ingresó en la empresa allá por el año 1974 como cadete. Vio y formó parte de las múltiples operaciones de compra venta que se llevaron adelante hasta dar forma a la estructura actual, en la cual espera que sus hijos den continuidad al negocio.
“Ordenando, limpiando, cebando mate y escuchando fue como empecé a vincularme con un rubro al cual estoy siempre agradecido”, nos comentaba quien año tras año fue dándole su impronta al negocio.
“Desde un inicio consideré que bien administrado y diversificado, el negocio era interesante. Así fue como nos expandimos en la oferta de productos veterinarios de primeras marcas, que nos respalden técnicamente frente a los clientes. Buscamos que no sea el precio de las tecnologías un valor de cambio, sino solucionar los problemas del productor. Es clave destacar el acompañamiento que personalmente he recibido por parte de un grupo de laboratorios veterinarios que apoyó siempre nuestro crecimiento”, completó Jorge Ortiz.
Hoy la diversificación se hace aún más evidente, con distintas posibilidades para los clientes. “Queremos que nuestros clientes encuentren todo lo que necesiten en nuestro local y tenemos planes para seguir expandiéndonos”, agregó.

Marca registrada

Variedad. El local grafica el modelo de difersificación de la empresa.

Variedad. El local grafica el modelo de difersificación de la empresa.

En diálogo con Revista 2+2, Jorge Ortiz destaca que en la actualidad los precios del ternero y el cerdo acompañan al productor, al tiempo que visualiza un buen pasar para los tambos, sobre todo si se lo compara con años anteriores. Más allá de esto y de reflexionar sobre la ciclicidad del mercado, nuestro entrevistado insiste en que la fortaleza de las veterinarias sigue estando en lograr hacer un uso eficiente del “boca en boca”.
“Debemos ser responsables en los planteos que hacemos a los clientes, generándoles confianza y haciendo mucho hincapié en el buen trato personal. Estas variables son y seguirán siendo estratégicas”, nos contaba Jorge Ortiz para luego también destacar la cada vez más activa participación de Veterinaria Pergamino en el rubro de los cerdos, también de la mano de laboratorios de primera calidad. Y reforzó: “La producción mixta es sin dudas el camino para el campo argentino. Si a los productores se les da confianza y estímulos claros, produce y crece. Siempre ha sido así”.
Con la firme vocación de que se consolide como una empresa familia, Jorge Ortiz culminó nuestra entrevista destacando, una vez más, el valor de las relaciones con sus proveedores y clientes como pilares estratégicos en estos primeros 76 años de vida de Veterinaria Pergamino.

La clínica de Eva Inguerman recibió, a fines del año pasado, la certificación Cat Friendly Gold. Por el momento, es la única del país. En pocos meses, los resultados ya están a la vista.

Desde Córdoba, una clínica de Oro para los gatos

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

La ciudad de Córdoba es el escenario donde transcurre esta historia, la de Eva Inguerman, una mujer de 40 años que diseñó y puso en marcha la clínica veterinaria a la que le hubiera gustado llevar a sus mascotas.
Se recibió hace tres años de médica veterinaria en la Universidad Nacional de Río Cuarto y desde entonces trabaja en este proyecto. “Diseñar la clínica me llevó casi un año y medio, abrimos en diciembre de 2018”, contó en entrevista con esta Revista 2+2.
La Clínica Veterinaria Eva Inguerman atiende emergencias las 24 horas. Cuenta con un staff de 25 personas, entre ellas ocho veterinarios, recepcionistas, administrativos, comerciales y estudiantes del último año de la carrera que hacen prácticas allí.
“Me parece importante que haya personas dedicadas a cada una de las diferentes tareas para que los veterinarios puedan hacer su trabajo como médicos, para que realmente puedan estar pensando en cuál es el mejor tratamiento para cada paciente”, enfatizó Inguerman.
La clínica tiene una sala de shock room para tratar emergencias y un quirófano aislado, con estrictas normas de asepsia y desinfección, que permite atender felinos sin correr el riesgo de que sientan olores de una cirugía anterior. Es gracias a este quirófano que pudieron obtener la categoría Gold de la certificación Cat Friendly, por el momento la única en el país.
Por otra parte, los pacientes internados son controlados cada 20 minutos -por eso las guardias se hacen de a tres personas- y la clínica está monitoreada por cámaras. También hay peluquería, spa y ozonoterapia.
Inguerman nos da la clave de su inspiración: la empatía. “Mis ideas vienen de pensar cómo me hubiera gustado que traten a mis mascotas cuando estuvieron internadas y cómo me hubiera gustado que me traten a mí como empleada”, explicó.
“Siempre pensé que cuando tuviera mi propia clínica los gatos iban a tener su espacio”, comentó la veterinaria. En pos de este objetivo, puso en práctica todo su conocimiento en medicina felina y las recomendaciones de la práctica Cat Friendly (CFP) (ver recuadro). Esta Revista 2+2 conversó con ella para conocer más sobre su experiencia.

Revista 2+2: ¿Por qué es importante pensar en el bienestar de los gatos en la consulta?

Eva Inguerman: El estrés en los gatos tiene muchas consecuencias. Aumenta los días de internación, dificulta los análisis de sangre y la bioquímica. Un buen manejo de los gatos te permite revisar mejor los signos clínicos.
También te beneficia al momento de hablar con el dueño, porque se siente más seguro y no tiene miedo de que su gato salga lastimado.

Cuando abriste la clínica, ¿lo hiciste pensando en la práctica Cat Friendly desde el comienzo?

La idea estuvo desde el comienzo, pero no la certificación, que la obtuvimos recién a fines del año pasado.
Cuando abrimos, teníamos internación exclusiva para gatos, sala de espera separada y usábamos uno de los seis consultorios con prioridad para gatos. Cuando tomé la decisión de pedir la certificación CFP tuve que incorporar un consultorio exclusivo para gatos.

¿Qué otras cosas tuviste que adecuar para obtener la certificación?

En primer lugar, tuvimos que cambiar el color de las jaulas de internación. Eran blancas y ahora son violeta oscuro, porque los colores oscuros estresan menos a los gatos.
El consultorio exclusivo para gatos tampoco puede ser blanco, es de color trigo.
Además, arriba de la camilla tenemos una manta rellena con hierba gatera, que los tranquiliza. También hay una almohadita y juguetes con hierba gatera para ellos.

En las fotos se ven una rampas, ¿qué función cumplen?

Según la certificación CFP hay que proporcionarles a los gatos algún lugar al que se puedan trepar cuando salen de la transportadora para que puedan mirar la sala desde arriba y se sientan más tranquilo. Entonces, mientras el veterinario conversa con el dueño sobre el motivo de la consulta, el gato se puede trepar y relajar con la sensación de control que le da ver la situación desde arriba. Las rampas tienen que estar en altura pero al alcance del veterinario.
Además, a la noche, durante la guardia, dejamos jugar a los gatitos que están internados pero que ya se sienten mejor, aunque eso depende del carácter del gato, porque si es muy miedoso eso lo puede estresar más todavía.

¿Cuál es tu balance de los últimos meses?

A pesar de que todavía no hace un año desde que tenemos la certificación, ya vimos resultados. Los dueños de los gatos prestan mucha atención a cómo es el trato con su mascota, y cuando ven que tenemos un manejo distinto para gatos que para perros se sienten más cómodos y te recomiendan. Incluso en este contexto de aislamiento social aumentó mucha la cantidad de pacientes felinos. También aumentaron las internaciones porque hay menos reticencia de parte de los dueños a dejar a su gato cuando ve que tiene su propia zona y un cuidado especial.

Entonces ¿la inversión vale la pena?

Sí, desde los dos puntos de vista. Desde al lado económico, vale la pena porque atrae más clientes, y desde el punto de vista médico, vale muchísimo la pena porque es impresionante cómo cambian los niveles de éxito que se alcanzan en los tratamientos.
Todos estos detalles, los juegos, el sonido, las feromonas, tomarte el tiempo para pensar qué les gusta a los gatos y que no, realmente hacen la diferencia.

Un buen ambiente para pacientes y clientes

Estas son algunas de las medidas puesta en práctica en la Clínica Veterinaria Eva Inguerman para crear un ambiente que sea confortable tanto para los perros como para los gatos:

  • En toda la clínica hay música funcional. “Descubrimos que la misma música que les gusta a los gatos les gusta a los perros: la música clásica, Beethoven, Mozart. No tengo bibliografía que me apoye, esto que te digo es solo desde la experiencia, pero descubrimos que la música relajante con ruido de agua, animales y naturaleza los ponía en alerta, no nos dio el mismo resultado”, describió Inguerman.
  • Hay difusores de feromonas de gatos en los ambientes.
  • Las jaulas de internación están divididas en dos pisos para que pueda tener acceso a altura. Tienen una puerta de vidrio oscuro y otro de vidrio claro. Así los gatos pueden esconderse en la parte oscura y sentirse protegidos.
  • La sala de espera de gatos está antes que la de los perros. Allí hay un espacio para apoyar las transportadoras en altura. Si no tienen una propia, hay kennels disponibles. Si el gato está muy nervioso, se lo ubica mirando contra la pared. “Como él no te ve a vos asume que vos tampoco sabés que él está ahí”, explicó la doctora.
  • En el área de internación, hay una pileta para higienizar a los animales y sus elementos para que nada salga de ese espacio ni se contamine con los olores del resto de la clínica. También se usan termómetros y estetoscopios exclusivos para gatos. “Su olfato es impresionante y si usás un termómetro que usaste con un perro ellos lo sientes y perdés todo lo que ganaste con todos los cuidados que tomaste hasta ese momento. Hay detalles que son pequeños, pero hacen una gran diferencia”, detalló Inguerman.
  • Se trabaja en un ambiente silencioso para no estresar a los gatos. En este mismo sentido, se incorporó un medidor de presión silencioso para que no sea justamente el ruido del aparato el que le haga subir la presión por el miedo y el estrés.