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La MV Marina Falbo (del Hospital Veterinario Panda) y el MV Pablo Pedace (de la Clínica Veterinaria Go Pets) compartieron su visión tras el viaje a Estados Unidos realizado de la mano de Royal Canin.

“Buscamos enriquecer el conocimiento técnico y administrativo”

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Hacia fines de octubre del año pasado, Royal Canin Argentina conformó la primera edición de un nuevo programa diseñado para promover el intercambio y conexión entre profesionales veterinarios.

De la misma participaron referentes de dos clínicas clientes de la empresa: las MV Marina Falbo y MV Soledad Ramirez (del Hospital Veterinario Panda) y el MV Pablo Pedace (de la Clínica Veterinaria Go Pets), quienes realizaron visitas a hospitales de Mars Veterinary Health situados en Miami, Estados Unidos.

Allí, fueron recibidos por los equipos de profesionales referentes de cada clínica, en donde se les presentó la gestión integral que cada hospital lleva adelante, incluyendo la atención y seguimiento de los pacientes, el manejo de inventario, la coordinación de los equipos, la administración general y hasta ciertos casos clínicos de mutuo interés.

Cada uno de los hospitales visitados cuenta con un modelo de negocio diferente. Los Hospitales Veterinarios Banfield se especializan en ofrecer atención primaria y preventiva, mientras que los Hospitales Veterinarios BluePearl ofrecen atención de especialidad y emergencias y los Hospitales VCA ofrecen el espectro completo de servicios: atención primaria, de especialidad y de emergencia y cuidados críticos.

En esta primera edición también participaron colegas de Colombia, ampliando el intercambio y enriquecimiento profesional al grupo.

La división de Mars Petcare, abarca un amplio ecosistema dedicado a promover  la Salud de los gatos y perros, proveyendo productos y servicios de excelencia desde la nutrición, la atención veterinaria preventiva, de especialidad y emergencia, así como herramientas de diagnóstico y servicios digitales.

“Como parte del ecosistema de Mars PetCare, estamos convencidos de la importancia de fomentar el intercambio entre profesionales de toda la red del cuidado animal. Es por esto que, queremos seguir invirtiendo en este tipo de programas de formación con el objetivo de contribuir al crecimiento de la comunidad veterinaria a través de una experiencia enriquecedora para todas las partes”, aseguraron desde Royal Canin.

En primera persona

Para conocer más sobre la experiencia, desde Mi Negocio Veterinario tomamos contacto con los profesionales argentinos que fueron parte del viaje para conocer sus impresiones.

“El interés surgió fuertemente de buscar enriquecer el conocimiento técnico y administrativo de nuestra empresa. Fue realmente una gran oportunidad el habernos brindado la posibilidad de conocer y ver en primera mano cómo se trabaja en un entorno de excelencia de distintas clínicas norteamericanas”, aseguró el MV Pablo Pedace, de la Clínica Veterinaria Go Pets. Y agregó: “Además de aprender nuevos elementos que pudieron ser aplicados a nuestro negocio, pudimos entender nuevas metodologías aplicables y moldeables a nuestras clínicas, que es algo que se ve poco en nuestro entorno”.

Por su parte, la MV Marina Falbo, del Hospital Veterinario Panda, no dudó en destacar el impacto de la actividad. “Gracias a la invitación de Royal Canin y de las clínicas de Mars Veterinary Health pudimos cumplir nuestro sueño que siempre fue conocer la forma de trabajo, práctica, protocolos, equipamiento y también gestión administrativa de clínicas del exterior”

Más allá de esto, Pedace sostuvo que el mayor aprendizaje, aparte del enriquecimiento profesional, administrativo y comercial, fue ver en primera mano el manejo del seguimiento integral de cada paciente/cliente.

“Para esto nos fue fundamental entender el rol de cada miembro del staff y la importancia de una eficiente comunicación interna y del trabajo en equipo”, sostuvo. Y reforzó: “Implementamos varias cosas aprendidas, entre ellas mejoras en nuestro sistema de venta online de los alimentos balanceados y un sistema de seguimiento específico para generar un mejor recordatorio en la prevención de enfermedades trasmitidas por vectores”.

A lo cual Marina Falbo sumó: “Nuestra experiencia vivida fue que hay mucha disponibilidad de equipamiento, mucha facilidad para adquirir el mismo, las practicas veterinarias son más fáciles de esta manera y nada es un impedimento a nivel profesional”. Y no dudó en mencionar cómo fueron implementando en el día a día de Panda todo lo aprendido: “Implementamos cambios a nivel distribución de insumos. Protocolizamos la demanda medica de los mismos, implementamos una farmacia que distribuye los medicamentos utilizados en la práctica diaria”.

El perfil de las clínicas visitadas

Además de valorar y asegurar que es 100% recomendable realizar esta actividad por parte de otros veterinarios, Pedace y Falbo hicieron un repaso por el perfil de las instalaciones recorridas, las cuales dividieron de la siguiente manera:

  1. Algunos hospitales contaban con atención 24hs, pudiendo recibir a los clientes de forma espontánea para emergencias o agendar turnos para consultas de especialidad. Los Hospitales BluePearl, por ejemplo, cuentan con farmacia para el expendio de medicación y con equipamiento de primera línea como endoscopios para la visualización y tratamiento de estructuras internas sin necesidad de cirugía junto con ultrasonografía para el diagnóstico de patologías cardíacas, abdominales y neoplásicas. Este equipamiento de primera línea juega un rol clave en el diagnóstico, tratamiento y monitoreo, contribuyendo a brindar una atención veterinaria de calidad.
  2. Hospitales de atención primaria diurna que también ofrecen atención de urgencias las 24 horas del día como es el caso de Hollywood Animal Hospital de VCA, que lleva más de 74 años de trayectoria en Florida. VCA Hollywood es una instalación de vanguardia incluyendo servicio de farmacia, que ofrece medicina de clase mundial en la ciudad natal.
  3. Clínicas Veterinarias de atención primaria (que derivan a los centros 24hs de referencia). Una de las mismas incluía una propuesta de servicios más integral con pensionado, bañadero, farmacia y venta de alimentos.

Frente a esto, Pablo Pedace fue contundente: “Lo que sorprendió más fue la gestión comercial y administrativa que tienen tanto en hospitales como en clínicas”.

¿Qué tenemos en común con Estados Unidos?

Ya teniendo en cuenta su visión sobre la práctica actual en Argentina y lo que ha podido apreciar en Estados Unidos, los referentes repasaron qué cosas creen que son puntos fuertes actualmente en Argentina y cuales creen que son los principales puntos para mejorar.

“A niveles prácticos profesionales veterinarios, situados en la zona de Miami que pudimos visitar, creemos que en la argentina la atención primaria de salud sigue siendo fuerte y de excelencia por su alto valor profesional académico. A mejorar podríamos citar la tecnología y el alcance a métodos complementarios de diagnóstico, por temas de financiamiento”, aseguró Pablo Pedace. Mientras que Marina Falbo agregó: “Nuestra visión es que a nivel profesional no tenemos nada que envidiar, tenemos una formación de excelencia, pero debido al contexto socio económico nos es difícil practicar medicina de alta complejidad”.

Además, la profesional destacó la jerarquización de la profesión en Estados Unidos. “Ellos tienen muy claro que la medicina es paga y debe hacerse valer como profesional y como medio de vida. La sociedad sabe que si adquiere una mascota nada es gratuito, y como método preventivo ofrecen planes de salud prepagos, créditos instantáneos mediante financieras”, completó. E ilustró como un dato para ella llamativo: “Lo llamativo es que los profesionales médicos veterinarios adquieren estos planes para sus propias mascotas”.

Aprendizajes para compartir

“Mi mayor recomendación es no subestimar, ni desestimar al personal administrativo ya que son claves para el crecimiento y para la toma de decisiones y nunca dejar de invertir en tecnología”, nos explicó el MV Pedace, al tiempo que destacó el valor de la experiencia vivida, “ya que nos permitió incorporar nuevas ideas y conocimientos que al día de hoy continuamos aplicando y que de otra manera no hubiese sido posible”.

Finalmente, Marina Falbo concluyó: “Si bien la experiencia fue única, sabemos que estamos transitando como profesionales un camino ya andado por ellos, pero bien orientados. En cuanto a la gestión administrativa, económico financiera creemos que tenemos aun un camino largo por recorrer”.

La MV Marina Falbo (del Hospital Veterinario Panda) y el MV Pablo Pedace (de la Clínica Veterinaria Go Pets) compartieron su visión tras el viaje a Estados Unidos realizado de la mano de Royal Canin.

“Buscamos enriquecer el conocimiento técnico y administrativo”

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Hacia fines de octubre del año pasado, Royal Canin Argentina conformó la primera edición de un nuevo programa diseñado para promover el intercambio y conexión entre profesionales veterinarios.

De la misma participaron referentes de dos clínicas clientes de la empresa: las MV Marina Falbo y MV Soledad Ramirez (del Hospital Veterinario Panda) y el MV Pablo Pedace (de la Clínica Veterinaria Go Pets), quienes realizaron visitas a hospitales de Mars Veterinary Health situados en Miami, Estados Unidos.

Allí, fueron recibidos por los equipos de profesionales referentes de cada clínica, en donde se les presentó la gestión integral que cada hospital lleva adelante, incluyendo la atención y seguimiento de los pacientes, el manejo de inventario, la coordinación de los equipos, la administración general y hasta ciertos casos clínicos de mutuo interés.

Cada uno de los hospitales visitados cuenta con un modelo de negocio diferente. Los Hospitales Veterinarios Banfield se especializan en ofrecer atención primaria y preventiva, mientras que los Hospitales Veterinarios BluePearl ofrecen atención de especialidad y emergencias y los Hospitales VCA ofrecen el espectro completo de servicios: atención primaria, de especialidad y de emergencia y cuidados críticos.

En esta primera edición también participaron colegas de Colombia, ampliando el intercambio y enriquecimiento profesional al grupo.

La división de Mars Petcare, abarca un amplio ecosistema dedicado a promover  la Salud de los gatos y perros, proveyendo productos y servicios de excelencia desde la nutrición, la atención veterinaria preventiva, de especialidad y emergencia, así como herramientas de diagnóstico y servicios digitales.

“Como parte del ecosistema de Mars PetCare, estamos convencidos de la importancia de fomentar el intercambio entre profesionales de toda la red del cuidado animal. Es por esto que, queremos seguir invirtiendo en este tipo de programas de formación con el objetivo de contribuir al crecimiento de la comunidad veterinaria a través de una experiencia enriquecedora para todas las partes”, aseguraron desde Royal Canin.

En primera persona

Para conocer más sobre la experiencia, desde Mi Negocio Veterinario tomamos contacto con los profesionales argentinos que fueron parte del viaje para conocer sus impresiones.

“El interés surgió fuertemente de buscar enriquecer el conocimiento técnico y administrativo de nuestra empresa. Fue realmente una gran oportunidad el habernos brindado la posibilidad de conocer y ver en primera mano cómo se trabaja en un entorno de excelencia de distintas clínicas norteamericanas”, aseguró el MV Pablo Pedace, de la Clínica Veterinaria Go Pets. Y agregó: “Además de aprender nuevos elementos que pudieron ser aplicados a nuestro negocio, pudimos entender nuevas metodologías aplicables y moldeables a nuestras clínicas, que es algo que se ve poco en nuestro entorno”.

Por su parte, la MV Marina Falbo, del Hospital Veterinario Panda, no dudó en destacar el impacto de la actividad. “Gracias a la invitación de Royal Canin y de las clínicas de Mars Veterinary Health pudimos cumplir nuestro sueño que siempre fue conocer la forma de trabajo, práctica, protocolos, equipamiento y también gestión administrativa de clínicas del exterior”

Más allá de esto, Pedace sostuvo que el mayor aprendizaje, aparte del enriquecimiento profesional, administrativo y comercial, fue ver en primera mano el manejo del seguimiento integral de cada paciente/cliente.

“Para esto nos fue fundamental entender el rol de cada miembro del staff y la importancia de una eficiente comunicación interna y del trabajo en equipo”, sostuvo. Y reforzó: “Implementamos varias cosas aprendidas, entre ellas mejoras en nuestro sistema de venta online de los alimentos balanceados y un sistema de seguimiento específico para generar un mejor recordatorio en la prevención de enfermedades trasmitidas por vectores”.

A lo cual Marina Falbo sumó: “Nuestra experiencia vivida fue que hay mucha disponibilidad de equipamiento, mucha facilidad para adquirir el mismo, las practicas veterinarias son más fáciles de esta manera y nada es un impedimento a nivel profesional”. Y no dudó en mencionar cómo fueron implementando en el día a día de Panda todo lo aprendido: “Implementamos cambios a nivel distribución de insumos. Protocolizamos la demanda medica de los mismos, implementamos una farmacia que distribuye los medicamentos utilizados en la práctica diaria”.

El perfil de las clínicas visitadas

Además de valorar y asegurar que es 100% recomendable realizar esta actividad por parte de otros veterinarios, Pedace y Falbo hicieron un repaso por el perfil de las instalaciones recorridas, las cuales dividieron de la siguiente manera:

  1. Algunos hospitales contaban con atención 24hs, pudiendo recibir a los clientes de forma espontánea para emergencias o agendar turnos para consultas de especialidad. Los Hospitales BluePearl, por ejemplo, cuentan con farmacia para el expendio de medicación y con equipamiento de primera línea como endoscopios para la visualización y tratamiento de estructuras internas sin necesidad de cirugía junto con ultrasonografía para el diagnóstico de patologías cardíacas, abdominales y neoplásicas. Este equipamiento de primera línea juega un rol clave en el diagnóstico, tratamiento y monitoreo, contribuyendo a brindar una atención veterinaria de calidad.
  2. Hospitales de atención primaria diurna que también ofrecen atención de urgencias las 24 horas del día como es el caso de Hollywood Animal Hospital de VCA, que lleva más de 74 años de trayectoria en Florida. VCA Hollywood es una instalación de vanguardia incluyendo servicio de farmacia, que ofrece medicina de clase mundial en la ciudad natal.
  3. Clínicas Veterinarias de atención primaria (que derivan a los centros 24hs de referencia). Una de las mismas incluía una propuesta de servicios más integral con pensionado, bañadero, farmacia y venta de alimentos.

Frente a esto, Pablo Pedace fue contundente: “Lo que sorprendió más fue la gestión comercial y administrativa que tienen tanto en hospitales como en clínicas”.

¿Qué tenemos en común con Estados Unidos?

Ya teniendo en cuenta su visión sobre la práctica actual en Argentina y lo que ha podido apreciar en Estados Unidos, los referentes repasaron qué cosas creen que son puntos fuertes actualmente en Argentina y cuales creen que son los principales puntos para mejorar.

“A niveles prácticos profesionales veterinarios, situados en la zona de Miami que pudimos visitar, creemos que en la argentina la atención primaria de salud sigue siendo fuerte y de excelencia por su alto valor profesional académico. A mejorar podríamos citar la tecnología y el alcance a métodos complementarios de diagnóstico, por temas de financiamiento”, aseguró Pablo Pedace. Mientras que Marina Falbo agregó: “Nuestra visión es que a nivel profesional no tenemos nada que envidiar, tenemos una formación de excelencia, pero debido al contexto socio económico nos es difícil practicar medicina de alta complejidad”.

Además, la profesional destacó la jerarquización de la profesión en Estados Unidos. “Ellos tienen muy claro que la medicina es paga y debe hacerse valer como profesional y como medio de vida. La sociedad sabe que si adquiere una mascota nada es gratuito, y como método preventivo ofrecen planes de salud prepagos, créditos instantáneos mediante financieras”, completó. E ilustró como un dato para ella llamativo: “Lo llamativo es que los profesionales médicos veterinarios adquieren estos planes para sus propias mascotas”.

Aprendizajes para compartir

“Mi mayor recomendación es no subestimar, ni desestimar al personal administrativo ya que son claves para el crecimiento y para la toma de decisiones y nunca dejar de invertir en tecnología”, nos explicó el MV Pedace, al tiempo que destacó el valor de la experiencia vivida, “ya que nos permitió incorporar nuevas ideas y conocimientos que al día de hoy continuamos aplicando y que de otra manera no hubiese sido posible”.

Finalmente, Marina Falbo concluyó: “Si bien la experiencia fue única, sabemos que estamos transitando como profesionales un camino ya andado por ellos, pero bien orientados. En cuanto a la gestión administrativa, económico financiera creemos que tenemos aun un camino largo por recorrer”.

Dialogamos con el médico veterinario Paolo Peppucci para conocer los pilares que lo llevaron a imponer su modelo de negocios a través del Vet Friendly Group en Roma, Italia.

Es italiano, vendió tres hospitales y ahora comparte su experiencia

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@minegocioveterinario.com

Abrió su primera clínica veterinaria en Roma, Italia, a los pocos años de terminar su carrera. Fue en un pequeño consultorio de 50 metros cuadrados, donde Paolo Peppucci comenzó a desplegar un modelo de negocios que le permitió años más tarde convertirse en Director Médico (con 140 empleados a cargo) y gerente de los tres hospitales veterinarios 24 horas del Grupo Vet Friendly, los cuales vendió en 2023 a un fondo de inversión.
“Las cosas explotaron de repente, el crecimiento fue muy rápido, pero nunca perdí el foco: entender qué quieren los clientes cuando llegaban a mi clínica”. Con estas palabras el profesional italiano iniciaba el diálogo con Mi Negocio Veterinario para profundizar no solo en su historia y caso de éxito, sino también en aprendizajes para compartir con otros profesionales.
Además, desde 2015 Paolo Peppucci realiza actividades de formación y consultoría para clínicas veterinarias en temas como la metodología Lean, el método de comunicación Calgary Cambridge, el liderazgo y los métodos de evaluación del rendimiento de los equipos.

Mi Negocio Veterinario: ¿Cuál fue la clave para lograr lo que lograste con tus clínicas en Roma?
Paolo Peppucci: En la dinámica del día a día uno no suele darse cuenta, pero a la distancia veo que una de las claves fue que siempre pensé en mejorar, atento a qué era lo verdaderamente importante de mis servicios para los clientes. Siempre es relevante la calidad de la medicina que brindamos, el equipamiento con el que contamos y las personas con las que trabajamos, pero un pilar estratégico para crecer sin dudas pasa por encontrar ese valor agregado que hace que nos elijan.
Ese fue siempre mi foco, entender qué quieren los clientes al llegar a mi clínica.

Un pilar estratégico para crecer es encontrar ese valor agregado que hace que nos elijan.

12% es la rentabilidad promedio de una clínica veterinaria en Europa

¿Y qué quieren los clientes?
PP: Todo tiene que ver con lo que están dispuestos a pagar.
El cliente no está dispuesto a pagar por sentarse en una sala de espera o para que nosotros tengamos equipamientos caros, que casi ni usamos. No van a pagar por los desperdicios de nuestras clínicas. Quieren eficiencia, ser escuchados, que seamos buenos comunicando, estar en el centro del servicio y que resolvamos sus problemas, no los nuestros; los importantes para ellos.

¿A qué te referís con los desperdicios de una clínica veterinaria?
PP: Uno de los desperdicios más comunes y de mayor impacto tiene que ver con el mal manejo del tiempo. Solemos tirar a la basura un montón simplemente para ir de un lugar a otro buscando cosas que no están o no se pueden usar.
Y lo mismo ocurre con los depósitos, donde muchas veces vemos vencer productos o acumulamos accesorios cuya venta generalmente estimamos mal.
En Europa, las clínicas veterinarias tenemos una rentabilidad promedio del 10 al 12%, quiere decir que el otro 88% son costos. Si logramos bajar este costo un 6%, aumentaremos un 5% la rentabilidad. Mientras que lograr esto desde la facturación nos desafiaría a multiplicar los clientes o aumentar los precios.
Es más fácil y rentable trabajar en reducir los desperdicios, que hacerlo en para conseguir más clientes.

¿Cuál era el caudal de trabajo de tus hospitales antes de venderlos?
PP: Entre las tres clínicas teníamos más de 21 mil clientes activos, los cuales tenían un promedio de visita de casi 3 visitas al año, con lo cual hablamos de unos 60 mil contactos o consultas en 12 meses.
En ese lapso, además, teníamos un promedio de cerca de 12.000 dosis de vacunas anuales, lo cual represente un número elevado si consideramos que en Italia tenemos unas 30.000 mascotas, entre perros y gatos, que viven en casas.
Otro dato es que si bien es cierto que invertimos y nos dedicamos a la atención felina, no vimos un gran aumento en la demanda de estos servicios. Los tutores de perros parecerían seguir siendo más atentos al bienestar y los cuidados veterinarios de sus animales.

¿Cómo se generan los ingresos en las veterinarias de Italia?
PP: Hoy una consulta cuesta alrededor de 40 Euros, similar al valor de una vacuna. Estos son los dos grandes segmentos por los cuales ingresan las ventas en veterinarias chicas y medianas. Ya hablando de hospitales, los mayores ingresos se dan por servicios de alta especialización, como la resonancia magnética, la aplicación de prótesis, o la realización de laparoscopías.
Allí los márgenes de ganancia son mayores.

12% es la rentabilidad promedio de una clínica veterinaria en Europa.

¿Qué deben considerar los dueños de veterinarias para mejorar su rendimiento?
PP: La lista de temas a mejorar sería mucho más extensa, pero sin dudas debemos enfocarnos en agregarle valor al cliente; comunicarnos de manera eficiente y tener la capacidad de lograr una buena atención, respondiendo de manera adecuada no a sus preguntas, sino a sus necesidades.
Además, será clave ahorrar desperdicios: si no tiramos ese dinero a la basura, lo ahorramos y podremos invertir.
Y, por último, la capacidad de liderazgo, que es una de las cosas que me ha cambiado para siempre. Sin liderazgo en la clínica, las personas están perdidas y no se llega a ningún lado.

¿Qué es el método de comunicación Calgary Cambridge? ¿Por qué es el recomendado para los veterinarios?
PP: Es una Guía que, de forma científica, propone estrategias sobre cómo comunicar en la veterinaria, con el foco puesto en el cliente. Es una herramienta en la cual se fundamenta qué hacer para tener menos problemas y lograr consultas efectivas, que lleven a mejores resultados para clientes y pacientes.
El método nos enseña algunas cosas que parecen evidentes, pero en las cuales, a nivel general, nos equivocamos muchos.
Los veterinarios pensamos que somos muy empáticos, pero la verdad que no siempre es así. Pensamos que lo hacemos, pero si nos grabáramos veríamos que pocas veces hacemos un comentario empático hacia las personas.
Casi nunca pronunciamos la frase: “Gracias por estar en mi clínica”. Parece la cosa más fácil del mundo, pero no se hace. Nadie lo hace.
A los veterinarios les cuesta mucho presentarse. Parece una tontería, pero es importante llegar con una sonrisa, una buena actitud y decir: “Buenos días, soy Paolo Peppucci, veterinario, ortopédico y traumatólogo; y hoy es un gusto atender a Pepito, señora Rosa. Gracias por estar en nuestra clínica”.
Esto es clave. Muchas veces los clientes no saben con quién están hablando.

Sin liderazgo en la clínica, las personas están perdidas y no se llega a ningún lado.

¿Y en la comunicación interna?
PP: Un gran valor para crecer es emplear buena gente y dejarla que ponga en práctica sus talentos; con reglas claras y entendiendo que somos parte de un mismo equipo. Hay que dar un marco donde los otros se desenvuelvan.
Una de las cosas más difíciles del liderazgo es dejar que la gente piense, pero en una clínica que tiene reglas. Es dejar que sean libres y felices.
La primera herramienta de liderazgo adecuado es el ejemplo. Si das un buen ejemplo, tenés el 80% de tu trabajo realizado. Y yo fui uno de esos. Di un ejemplo brutal de dedicación al trabajo, de atención, de máximo profesionalismo y de estar abierto a que los otros también hagan. Es clave delegar en la clínica. Yo no soy tu veterinario, soy un veterinario que trabaja en el hospital.

¿Qué nos podés contar de tu nuevo libro “Vender mi clínica veterinaria?
PP: Lo escribí junto con el español José Luis Lumbreras con el objetivo de ayudar a los compañeros que quieran conocer más sobre este proceso que, en mi caso, transité son conocer muy bien.
Al menos en Italia y España vivimos un proceso de compra de clínicas veterinarias a manos de fondos de inversión, cambia el mercado y hay que conocer las reglas. Llega mucho dinero, cambian las cosas, los empleados, los jefes, la atención en general.

¿Qué compran esos fondos de inversión?
PP: Desde el punto de vista legal, compran una sociedad que tiene derecho a trabajar ahí, pero realmente compran una empresa que tiene historia, un paquete de clientes y su manera de trabajar con grupos profesionales.
Compran la productividad de una clínica y esperan hacer crecer el negocio, aunque no siempre el mercado les está dando la razón.

¿Cómo se establece un valor de venta?
PP: Hay una forma estable y tiene que ver con el EDBITA, que es básicamente un cálculo por medio del cual nos quedamos con la ganancia, quitando las tasas y amortizaciones. Y luego se establece un multiplicador sobre ese EDBITA, que puede ser por 5, 6 o 7; e incluso por 25 como ha pasado en Europa, aunque no sea obviamente lo habitual.

Con 12 sucursales en Uruguay, la tienda especializada avanza en la construcción de un nuevo hospital veterinario. ¿Cómo lo hacen? ¿Cuáles son sus diferenciales?

“Para tus mascotas todo”, la visión sobre la que se expande la clínica veterinaria Laika

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@minegocioveterinario.com

A 7 años de la inauguración de su primera clínica veterinaria en Montevideo allá por marzo de 2017, Laika se consolida en Uruguay como una tienda especializada con un propósito compartido por todas las personas de su equipo: darles a las mascotas todo el amor, cuidado y respeto que se merecen.
En ese marco, la organización se ha venido desenvolviendo sobre pasos firmes, contando hoy con 9 sucursales en la capital uruguaya, a las cuales se suman una en el Departamento de Canelones y otras dos en Maldonado – Punta del Este. Recientemente se estrenó en Montevideo Laika 12, estructura que contará con el primer hospital de segundo nivel de la empresa.
Vale decir que “la experiencia Laika” propone además un sistema de salud prepaga para mascotas denominado Laika Care, que es un plan de cobertura veterinaria preferencial, con estudios-análisis, emergencia, especialistas y otros detalles innovadores para la categoría.
Además, y tal como se refleja en la propia web de la empresa (www.laika.com.uy) este plan suma “atención, cuidados, el cariño del equipo, paseos, jornadas de adopción responsable y la calidad de nuestros productos y servicios buscan la satisfacción de las personas, pero también de las mascotas”.

Luego de su primera clínica veterinaria en Carrasco, hoy Laika cuenta con nueve sucursales totales en Montevideo, una en Canelones y otras dos en Maldonado – Punta del Este.

“Somos una organización especializada en mascotas, en donde se ofrecen amplios espacios que incluyen tiendas y unidades de servicios médicos y no-médicos. Se trata de una propuesta integral para nuestros clientes”, le contaba recientemente a Mi Negocio Veterinario el Dr. Hugo Ochs Olazábal, director técnico de Laika Care y referente en el mundo de la gestión y el marketing veterinario.
Y subrayaba: “Para tu mascota, todo” no es un simple slogan, es la síntesis perfecta de nuestra visión”. Esto no es poco.
Como tampoco lo es el hecho de haber definido lo que representa la cultura de la compañía en tan solo 4 ítems.
1. Amor a las mascotas: Nuestras acciones reflejan el importante lugar que ocupan en nuestras vidas.
2. Servicio al cliente: Nos importa que nuestros clientes tengan la mejor experiencia.
3. Excelencia: ttrabajamos con objetivos y metas desafiantes para mejorar cada día.
4. Integridad: Somos honestos confiables y creíbles. Siempre abiertos y transparentes.

Laika avanza con su modelo de negocios en Uruguay.

Las instalaciones

Las tiendas con las que cuenta Laika son espacios amplios, con una oferta variada que incluye todo lo que tradicionalmente se encuentra en las grandes veterinarias, tiendas para mascotas y lugares especializados, pero con una propuesta de calidad y precios convenientes.
“Apenas ingresan, los clientes ya sienten la diferencia; son locales cómodos y de diseño, con espacio para estética atendido por un peluquero especializado, una enorme variedad de alimentos de las marcas más importantes, accesorios clásicos y novedosos para perros, gatos y otras especies, junto a consultorios amplios y confortables”, nos decía Ochs.
Y agregaba: “Uno puede venir solo o con su mascota, disfrutar de un lindo paseo y aprovechar para devolverle a nuestros pequeños amigos el amor que nos dan todos los días, con la calidad que esperamos y sin pagar más. Laika ofrece además un servicio de delivery a todo el país o pick-up simple y rápido”.

Más inversiones

Conocer las últimas novedades es una premisa.

LAIKA 12, la última apertura realizada en el barrio de Punta Gorda, Montevideo, se desarrolla en tres niveles independientes, todos vinculados por escaleras y ascensor.En el nivel inferior, se ubicarán el hospital y los servicios de peluquería, con una entrada independiente para automóviles y estacionamiento interno; mientras que, en la planta baja se encuentra la tienda. Es allí donde se expone de manera profesional una enorme variedad de productos nacionales e importados para que nuestros clientes tengan una experiencia única.
Vale decir también que, en el primer nivel, se encuentra la sede administrativa de toda la organización, con salas de trabajo individuales y colectivas, así como todos los servicios necesarios para una gestión de excelencia.
“Nuestro primer hospital LAIKA – en obra actualmente- consta de 3 consultorios, laboratorio, quirófano, salas pre y postquirúrgicas, farmacia, dos salas de internación, sala de espera, espacios comunes, comedor, gabinetes higiénicos”, destacaba también nuestro entrevistado desde Uruguay.

Cuentan con un sistema de salud prepaga para mascotas denominado Laika Care, con estudios-análisis, emergencia, especialistas y otros detalles innovadores para la categoría.

Y profundizaba: “El modelo de prestación del servicio sanitario consiste en una cadena de consultorios de atención primaria, compuesta con personal propio (1 o 2 veterinarios y 2 asistentes por sucursal), integrados mediante alianzas estratégicas de arrendamiento de servicios a una red de colegas para ofrecer segundo nivel de atención, con agendas de policlínica en nuestros consultorios de especialidad”.
Y sobre este último punto, fue donde Hugo Ochs remarcó: “Nuestra red de veterinarios y asistentes de atención primaria constituye un activo de capital humano fundamental, ocupando el rol de “médicos de familia” con los tutores y los pacientes”.

Filosofía y propuestas atractivas

Hoy Laika supera los 100 trabajadores totales, contando con una unidad médica -veterinarios y asistentes- que ronda las 30 personas en situación de dependencias. “Para el Uruguay son cifras muy significativas”, nos decía Ochs.

Hugo Ochs, referente local.

A estas cifras, debemos agregarle las decenas de colegas que trabajan de forma indirecta en la enorme de red de acuerdos que se ha construido con empresas proveedoras de servicios veterinarios especializados.
“Filosóficamente, siempre estamos abiertos a seguir construyendo acuerdos de integración con los diferentes proveedores sanitarios mientras, se ajusten a nuestro modelo y ofrezcan niveles de calidad y precios razonables que podamos trasladar a nuestros clientes”, reforzó el referente en gestión de veterinarias.

Posicionamiento y unidades de negocio

Este posicionamiento tiene como resultado, el estímulo a la mejora continua de los servicios ofrecidos- propios y/o tercerizados-.
Un capítulo que merece una mención aparte es el fuerte compromiso de la empresa con la Responsabilidad Social Empresaria; la utilización del papel en sus bolsas, campañas de recolección de medicamentos vencidos y envases, colaboración de servicios sanitarios y productos con diferentes ONGs, agendas anuales que incluyen jornadas de adopción en todas las sucursales, colaboración con municipios y gobierno nacional en sus campañas, etc.

La empresa de capitales uruguayos sigue invirtiendo en mejorar la experiencia de los clientes.

“En definitiva, estamos muy atentos a las necesidades y planteamientos de todos nuestros stakeholders”, agregó el profesional que compartió todo el crecimiento de la empresa con nosotros.
Además, vale decir que Laika es líder en la comercialización masiva de productos para mascotas. “La experiencia en sensaciones o vivencias que tiene un cliente al entrar en una de nuestras tiendas para ver, comprar o comparar un servicio o producto es única”, nos decían.
Asimismo, los coordinadores y gerentes de la firma tienen amplia experiencia nacional e internacional en retail de otros sectores de la economía, tanto en tiendas físicas como en e-commerce (“la tienda 13” por su actividad).
También las peluquerías Laika son únicas en Montevideo, Canelones y Punta del Este. “Contamos con excelentes profesionales, estructuras edilicias y equipamientos modernos, excelente valoración de los clientes, agendas completas y siempre estamos buscando aumentar nuestra estructura y capacidad”, agregó Hugo Ochs, para luego destacar que la empresa también cuenta con un Departamento de Comercio Exterior, importando productos para nuestras tiendas desde mercados muy exigentes.

Desde San Luis del Palmar, en Corrientes, el MV Lino Barrios cuenta cómo son las nuevas instalaciones del Centro Veterinario del Interior, empresa que sigue creciendo en sus ya 10 años de vida. ¿Cómo lo logró?

"Para vender nuestro servicio profesional tenemos que brindar información”

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@minegocioveterinario.com

En base a esfuerzo, trabajo, dedicación, algunos malos tragos, inversiones la pasión intacta, el médico veterinario Lino Barrios concretó a principios de año la apertura del nuevo local del Centro Veterinario del Interior, ubicado en San Luis del Palmar, a kilómetros de la capital de Corrientes.
“Si bien después de recibirme tuve la posibilidad de irme, decidí quedarme en mi pueblo, con mi familia. Abrí la veterinaria en 2014 y empecé con un pequeño consultorio en la casa de mis padres”, le contaba Lino Barrios a Mi Negocio Veterinario, en una entrevista en la cual el profesional también recordó el trabajo complementario que realizaba por aquellos años cubriendo guardias nocturnas en un centro de urgencias 24 horas.

La atención es personalizada y basada en las necesidades del cliente.

Y siguió: “Siempre la idea fue tener una veterinaria acorde a las necesidades de mi comunidad para brindar el mejor servicio profesional. Nos dimos cuenta la gente que quiere a sus mascotas, necesita un buen profesional, que se dedique a la medicina, a sus pacientes y a ofrecerle una amplia gama de servicios”.
Hoy el Centro Veterinario del Interior cuenta con instalaciones amplias, montadas sobre una casa alquilada, 100% remodelada y ubicada en el centro de San Luis del Palmar, a pocas cuadras de una de las plazas principales.
Y si bien Lino Barrios nos cuenta que la situación económica le impidió terminar el local propio que estaba construyendo, asegura que en estas nuevas instalaciones tiene todo para seguir creciendo.
Creciendo al punto de contar en la actualidad con una sala de espera, sala internación, consultorio, quirófano y laboratorio, sumando próximamente un segundo consultorio específico para la atención felina.
Además, brinda servicios de diagnósticos complementarios (laboratorio, radiografía y ecografía), así como también la atención de distintas especialidades, como cardiología, dermatología, oncología, endocrinología y exóticos, además de cirugías.
Siempre recordando y agradeciendo el apoyo de su familia y de empresas como Servicios Veterinarios Profesionales, que lo acompañaron desde un inicio, este profesional que está cumpliendo 10 años de egresado, también es docente de la Clínica de Pequeños Animales en la FCV de la UNNE.

La llave del éxito

Según nuestro entrevistado, su primera casuística fue de pacientes gastroentéricos, con falta de planes sanitarios.
“Me di cuenta de que había una carencia de información hacia los clientes. Sabían quizás qué era un parvovirus, pero no que se podía vacunar, ni cada cuánto, ni cómo”, nos decía el profesional.
Y agregó: Así empecé a llegar a la gente. Y la gente veía eso. Se empezaba a informar y se acercaron. Desde ese momento, me puse como objetivo informar a las personas lo que es la buena sanidad de las mascotas constantemente, tanto en la consulta, como también con folletería, acciones concretas y redes sociales (@centroveterinariodelinterior).
Otro punto de avance tuvo que ver con él orden administrativo. “Te acordás de tus clientes hasta que son más de 10, ya luego pasamos a un fichero y hoy contamos con un sistema de gestión para la veterinaria. También tenemos comunicación a través de WhatsApp. La clientela está abierta a escuchar opciones”, nos decía Lino Barrios, al tiempo que destaca el hecho de poder brindar todos los servicios de su empresa a nivel local.

La atención al público es un pilar clave de la veterinaria.

“Antes viajaban a Corrientes Capital para hacer análisis de sangre, radiografías o algún otro estudio. Hoy podemos hacerlo acá. Era una necesidad y la resolvimos”, sostuvo.
De nuestra entrevista también participó el MV Diego Cayo, referente de Servicios Veterinarios Profesionales y asesor de la clínica en cuestión.
“Lino no solo pasó de una instalación pequeña a una grande, sino que lideró un cambio en la forma de atención al público, capacitando al personal propio en temas que se pueden protocolarizar para unificar mensajes”, aseguró Cayo y dio pie para avanzar en las características distintivas de este emprendimiento.
“Para vender nuestro servicio hay que darle información a la gente y en eso las redes sociales también son importantes. De hecho, lanzamos una acción con el objetivo de destacar por qué es un importante realizar un diagnóstico coproparasitológico y no ir a la veterinaria a pedir comprar una pastilla contra las pulgas o garrapatas. Hay que informar”, agregaba Lino Barrios.
Y sumó: “En mi veterinaria no vendemos antiparasitarios. No se vende suelto, lo receto y lo medico. Traen el paciente, se hace el estudio, se pesa y en base a eso se realiza la desparasitación. Desde siempre. Tanto para pequeños, como para grandes animales. No es solo venderlos, hay que saber usarlos”.
Manejo de consulta, atención al público e información es lo que hace que la profesión se jerarquice y nos diferencia de otras competencias.

La recorrida

“No fue fácil, pero si un lindo camino el recorrido”, nos decía nuestro entrevistado a la vez que destacaba otra característica de su modelo de negocios: “nos hemos capacitado para unificar la forma en que atendemos a los clientes y realizamos las pruebas de diagnóstico. Fui empleado y soy empleador. No es fácil, trato de no hacer aquello que me molestaba me hicieron”.
Asimismo, y destacando que el vínculo entre la veterinaria y los clientes se mantiene bajo un nivel alto de profesionalismo, Barrios explicó que, en Centro Veterinario del Interior, todo se anota, firma y sella.

“Un buen manejo de la consulta, de la atención al público y de la información que brindamos hace que la profesión se jerarquice y nos diferencie de otras competencias”.

“Tenemos que documentar el estado en que llegan los pacientes, tanto como las recomendaciones que hacemos y no son tomadas por los clientes. Nuestro equipo está entrenado para esto”, reforzó el profesional.
Y culminó con un ejemplo concreto, fruto de su estrategia de empresa: “Pasamos de recibir pacientes con el hueso afuera lleno de gusanos o intoxicados con ivermectina, a tener gente que viene y te dice qué tiene que hacer con el cachorro. E inclusive gente que quiere adoptar y que viene a buscar una recomendación. Esto nos llena de orgullo”.

Los proyectos

Más allá de compartir el corazón de su negocio y las novedades del nuevo local Lino Barrios analizó junto con Mi Negocio Veterinario los distintos proyectos que tiene por delante y para los cuales él mismo ya se puso un plazo: 3 años.
• Aprovechar el gran tamaño del patio de la veterinaria para montar allí una guardería que pueda cumplir con las necesidades de clientes que toman vacaciones y quieren dejar a su mascota en buenas manos.
• Al estar ubicada en una zona rural, la veterinaria también se propone formalizar su servicio de atención a bovinos y equinos, sobre la base del brindar información y capacitaciones a los pequeños productores, más que una orientación a la venta de productos.
• Avanzar en una propuesta para generar formación continua para profesionales a cargo de referentes de distintos puntos del país.
• Impulsar un servicio de etología y adiestramiento para mascotas, considerando a dueños de perros, pero fundamentalmente de gatos para aumentar la afluencia de estos últimos a la veterinaria.

Victoria Megy e Ignacio Otero son socios en Calinos, veterinaria que ya cuenta con tres sucursales en la zona Oeste del Gran Buenos Aires. Te contamos todo sobre sus emprendimientos y los proyectos que se vienen.

“Sin un buen manejo administrativo, el negocio no funciona”

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@minegocioveterinario.com

Los médicos veterinarios Victoria Megy e Ignacio Otero son socios desde mediados de 2020 y a comienzos de este año abrieron la tercera sucursal de Veterinaria Calinos; todas en el partido de La Matanza, Buenos Aires.
Ambos profesionales egresados de la FCV de la UBA se conocieron trabajando.
Victoria ya era socia en esta veterinaria ubicada sobre la Avenida Cristiania, Isidro Casanova, e Ignacio se había sumado como anestesista externo para las cirugías promediando la pandemia.
A los meses, Otero se sumó a la sociedad y culminaron ellos dos no solo gestionando esta veterinaria, donde se brindan servicios de diagnóstico por imágenes (radiología, ecografía) y de consultas en perros, gatos y animales exóticos, sino que fueron concretando una serie de objetivos a base de esfuerzo e inversiones.

La idea de las sucursales está orientada a generarnos demanda para el quirófano y el servicio de diagnóstico por imágenes.

Así fue como en 2022 asumieron el desafío de abrir la primera sucursal de Veterinaria Calinos, esta vez en Rafael Castillo, sobre la Avenida Polledo. “Acá tenemos nuestro quirófano con servicio de anestesia inhalatoria, oxigenoterapia y servicio de ecografía”, nos comentaba Victoria Megy en la entrevista realizada por Mi Negocio Veterinario con estos emprendedores, tras la gestión de Matías Dupuy, de Richmond Vet Pharma.
Allí, pudimos conversar sobre sus desafíos, su actualidad y planes a futuro, entre los cuales sin dudas se encuentra el crecimiento de una tercera sucursal, abierta en febrero de este 2024, también sobre una avenida, en la misma zona.
“La misma cuenta con un consultorio preparado para consultas diarias y apuntando hacia el área de la cardiología veterinaria”, nos decía Ignacio Otero.

Primero la formación

“Antes de estudiar ya quería tener una veterinaria. Nos egresamos con una mirada diferente a la que se tenía tiempo atrás, cuando nosotros empezamos a trabajar en otras veterinarias. Somos muy de lo estéril, ordenados, limpios y muy estrictos en cuanto a los protocolos. Trabajamos el diagnóstico con los estudios complementarios que se necesitan”, nos contaba Victoria Megy, profesional con dos diplomados, especializada en la clínica veterinaria. Y agregaba: “Estamos invirtiendo y trabajando en un proyecto con diagnóstico por imágenes, tenemos nuestro ecógrafo y equipo de rayos. Si todo sale bien, quizás alguno más”.

El emprendimiento ofrece servicios en diferentes especialidades, entre ellas cardiología veterinaria.

A su turno, Ignacio Otero, quien se desempeña en la Universidad Maimónides y también en la Cátedra de Farmacología de la FCV de la UBA, nos decía: “La idea de las sucursales está orientada a generarnos demanda en los espacios libres que aún tenemos en el quirófano y el servicio de diagnóstico por imágenes”.
Y fue así como el emprendimiento creció y pasó de ser una veterinaria de barrio, a contar con el servicio y la calidad de una clínica de primer nivel, adaptada y pensada para la zona geográfica en la que se encuentra y el poder adquisitivo de sus clientes.

mnVet: ¿Cómo es abrir y gestionar más de una veterinaria?
Victoria Megy: Cuando pasamos de tener solo una veterinaria a sumar una sucursal, tuvimos que dar un salto, que es el que creo que a todos más miedo nos da: incorporar veterinarios. Aprendimos que es difícil pero no imposible, sobre todo si lo que se busca es unificar los criterios. Y educar.
Nosotros estamos formados y nos actualizamos permanentemente, situación que fomentamos con nuestro equipo, promoviendo que realicen diplomaturas o cursos de Posgrado. Además, realizamos charlas periódicas con todos los profesionales de las tres veterinarias, se hacen Ateneos, capacitaciones, etc.
Eso fue lo más difícil y nos llevó a que nuestro sueldo no crezca tan rápido.
Ignacio Otero: También la ubicación es un tema relevante. Buscábamos una zona no con muchas veterinarias, pero con varios animales por casa, que no estaban todos atendidos.
Lo primero que hacemos es educar.
Al principio recibíamos los animales cuando ya estaban en las últimas. Empezamos a educar en que no es que con pagar la consulta no se resuelve el problema. Hablamos mucho de prevención y cumplir con los controles periódicos.
No es un tema de cobrar por cobrar, sino por el esfuerzo, la responsabilidad y el trabajo que uno pone.
El tema precios también es todo un desafío. Siempre pensamos en generar descuentos para que las cirugías se hagan, por ejemplo, pero siendo conscientes de que, a mayor cantidad de trabajo, mayor es la posibilidad de tener problemas.
Hay que encontrar un equilibrio, muchas veces nos cuesta aumentar.

En febrero, que fue el peor mes desde que abrimos, atendimos más de 1.100 consultas entre las tres veterinarias.

VM: Sin embargo, cuando lo hacemos, la gente lo entiende. Sabemos que es caro para la zona en relación con otras veterinarias. No queremos ser los más caros porque sabemos que atenta contra la demanda, pero sin regalar porque hay una estructura detrás que mantener.
IO: Estamos siempre dejando todo.
Muy pendientes del negocio. Hay errores, pero buscamos estar cerca para contenerlo. Sin dudas que pretenderíamos ganar más por la dedicación, pero sabemos que la situación económica no es la mejor. Vemos mes a mes cómo suben y bajan las consultas. Son cosas que muchas veces nos exceden.

¿Por qué abrieron una tercera sucursal en la misma zona?
IO: La idea fue a modo de franquicia pero aún no llegamos a eso 100%.
Abrimos la tercera junto con uno de los veterinarios de nuestro equipo. En esta nueva sucursal es socio y encargado.
Buscamos la cercanía con Calinos Polledo pensando en sumar público y demanda para completar los espacios que tenemos en diagnóstico y quirófano.
Apostamos por generar demanda a un solo lugar. Más allá de esto, es cierto que nos gusta la idea de generar franquicias, con todo lo que eso implica.

VM: Queremos ofrecer nuestra estructura, que es lo que les falta a muchos para poder independizarse. Me refiero a estructura financiera, contable, de manejo de proveedores, e incluso en materia de protocolos de atención clínica e imagen general. Esto tiene que ver con la estética, pero también con el buen trato a los animales y a las personas. Les gusta que no los retemos.
Además, brindamos servicio de especialidades como oftalmología, cardiología y fisiología, entre otras, muchas de las cuales están a cargo de docentes de la UBA y otras universidades.
IO: La idea de abrir sucursales y expandir esta forma de trabajar sin dudas nos gusta, pero sabemos que primero hay que consolidar bien el negocio para después avanzar.

La sucursal de Avenida Polledo, en Rafael Castillo (GBA), se inauguró en el año 2022.

¿Cuáles creen que fueron y son las claves de la expansión?
VM: Realmente no paramos de invertir. Hay que invertir. Quizás hoy ganemos menos de lo que entendemos sería justo por nuestro trabajo, no solo profesional, sino también en la administración de la empresa y sus sucursales.
De hecho, compramos un equipo nuevo de rayos y el que teníamos lo pusimos en una veterinaria externa, en Morón, que no tenía ese servicio.
IO: Realmente no paramos de invertir. Y sabemos que eso mismo tenemos que hacer si queremos avanzar en su momento con las franquicias.
En cuanto a la apertura de las sucursales, creo que lo más difícil fue pasar de los problemas de una veterinaria común a líos más grandes.
Por eso, hay que aprender y entrenarse en habilidades que van más allá de la medicina veterinaria.
Sin lo administrativo, el negocio no funciona. Y ese es un aspecto con el cual muchas veces los veterinarios chocamos cuando salimos de la Facultad.
VM: Es un desafío y lo vivimos con alegría. Nos emociona seguir invirtiendo, con la expectativa de crecer.

¿Cómo analizar el ritmo de los ingresos durante febrero y marzo?
IO: Sin dudas a través de las consultas y las cirugías. Durante febrero, atendimos más de 1.100 consultas entre las tres sucursales, siendo el peor mes desde que abrimos. Claro que hay una cuestión estacional. Ya a mediados de marzo estábamos mucho mejor.
¿Cuáles son sus proyectos a futuro?
VM: Son varios. A corto plazo, inaugurar el sistema de caniles en una de las sucursales para brindar servicio de internación diurno, lo cual también nos va a permitir ampliar el horario de trabajo, sin cortar al mediodía.
IO: Además, construimos un laboratorio que aún no está en funcionamiento, donde proyectamos realizar nosotros distintos tipos de análisis.
También estamos evaluando avanzar con un centro de transfusión. Tenemos la estructura, nos falta la habilitación para pensar en comprar una centrífuga y comenzar a hacer extracciones.
Además, la idea es sumar un tomógrafo, lo cual representa una gran inversión. Allí estamos también pensando entre remodelar una sucursal o abrir un Centro de Diagnóstico independiente, más cerca de la Ciudad de Buenos Aires.
Es sin dudas el gran proyecto que tenemos, pero más a largo plazo.

«Nos gusta la idea de abrir franquicias»

Durante la entrevista con Mi Negocio Veterinario, Victoria Megy e Ignacio Otero coincidieron en un proyecto que los entusiasma a futuro. Y es el de abrir franquicias de Veterinaria Calinos.
“Queremos ofrecer nuestra estructura, que es lo que les falta a muchos para poder independizarse. Me refiero a estructura financiera, contable, de manejo de proveedores, protocolos de atención clínica e imagen general”, nos decía la profesional. Y agregaba: “Esto tiene que ver con la estética, pero también con el buen trato a los animales y a las personas. Les gusta que no los retemos”.
Además, los profesionales destacaron las distintas especialidades que se ofrecen, muchas a cargo de docentes de distintas universidades.
“La idea de abrir sucursales y expandir esta forma de trabajar sin dudas nos gusta, pero sabemos que primero hay que consolidar bien el negocio para después avanzar”, reforzó Ignacio Otero.

Sumar veterinarios, otro desafío para crecer

«Cuando pasamos de tener solo una veterinaria a sumar una sucursal, tuvimos que dar un salto, que es el que creo que a todos más miedo nos da: incorporar veterinarios», nos decía durante nuestra entrevista la MV Victoria Megy.
Y profundizaba: «Aprendimos que es difícil pero no imposible, sobre todo si lo que se busca es unificar los criterios. Y educar”.
En este sentido y más allá de reconocer la importancia de encontrar una buena ubicación para la veterinaria, y de lograr establecer una política de precios acorde a los tiempos que corren en el país, la profesional insistió en la importancia de la capacitación.
“Nosotros estamos formados y nos actualizamos permanentemente, situación que fomentamos con nuestro equipo, promoviendo que realicen diplomaturas o cursos de posgrado. Además, realizamos charlas periódicas con todos los profesionales de las tres veterinarias, se hacen Ateneos y capacitaciones», agregó Victoria Megy.

Cuarenta y ocho horas después del fuego, el ave fénix, KrönenVet, se elevó majestuosamente de sus cenizas y regresó a las calles con más fuerza que nunca.

Son las seis de la tarde de un día cualquiera. Terminás tu día de laburo y manejás hasta tu casa mientras cerrás los últimos pendientes de la tarde. Bajás del auto para finalmente cruzar la puerta, cansado, pero satisfecho. Te das una ducha, te ponés ropa cómoda, picás algo, te reencontrás con los tuyos.

Estás en tu casa después de un arduo y agradable día de trabajo. Todo parece estar en su lugar.

Entonces, alrededor de las nueve de la noche, suena el teléfono, ese que nunca deja de sonar. Debe ser un llamado más, algún familiar, colega o amigo que tiene ganas de charlar un rato. Pero no es así. La voz desesperada del otro lado lo cambia todo. En ese momento que atendés te sucede lo inesperado, lo que me sucedió a mí.

Escuchás atentamente y se te va quebrando la voz. Entrás en shock. Uno piensa que está preparado para todo hasta que se da cuenta que no. Ocurre lo que jamás pensaste que ocurriría. Tus pensamientos van y vienen agitados y empezás a temblar. No te imaginabas que te iba a tocar a vos. Volvés al auto, esta vez corriendo, sin mirar alrededor ni poder pensar en otra cosa, con las manos transpiradas. Conducís al borde de la ilegalidad. Tu corazón también acelera. Sin embargo, cada segundo es una eternidad.

El tiempo nunca pasó tan lento. Clavás el auto en el primer hueco que ves, pero tu cuerpo no reacciona, se queda inmóvil ante lo impensado.

Porque ahora no te lo contaron. Lo estás viendo con tus propios ojos: lenguas de fuego y de humo devoran tu proyecto de vida. Podés ver cómo se desvanecen, entre los hierros fundidos y un cielo oscuro, más de veinte años de esfuerzo. La realidad te devasta y sos testigo de una destrucción que no tenés forma de detener.

Las horas pasan al ritmo de cuatro dotaciones de bomberos que trabajan hasta el cansancio para evitar que el desastre sea aún mayor. Entre todo el humo, el olor nauseabundo, el calor intenso y las explosiones, empieza a aparecer tu equipo de trabajo. Nadie entiende lo que pasa, pero todos quieren ayudar. No dudan en ponerse guantes y barbijo para entrar en acción, no sólo para intentar salvar los restos, sino la esencia. El punto de partida de la reconstrucción.

Horas eternas después, con los equipos ya mudados a otro depósito, el personal esencial reubicado y la logística adapta transitoriamente, se activan las operaciones. Un esfuerzo monumental que hubiese sido imposible sin la colaboración desmedida de los miembros de cada una de las áreas, los proveedores, los laboratorios y todos los colegas de la industria.

Todo esto se constituye como un hito en la historia, representa una oportunidad para crecer y reafirmar el total compromiso. Porque cuarenta y ocho horas después del fuego, el ave fénix, KrönenVet, se elevó majestuosamente de sus cenizas y regresó a las calles con más fuerza que nunca.

FUENTE: KronenVet

Victoria Megy e Ignacio Otero son socios en Calinos, veterinaria que ya cuenta con tres sucursales en la zona Oeste del Gran Buenos Aires. Te contamos todo sobre sus emprendimientos y los proyectos que se vienen.

“Sin un buen manejo administrativo, el negocio no funciona”

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@minegocioveterinario.com

Los médicos veterinarios Victoria Megy e Ignacio Otero son socios desde mediados de 2020 y a comienzos de este año abrieron la tercera sucursal de Veterinaria Calinos; todas en el partido de La Matanza, Buenos Aires.
Ambos profesionales egresados de la FCV de la UBA se conocieron trabajando.
Victoria ya era socia en esta veterinaria ubicada sobre la Avenida Cristiania, Isidro Casanova, e Ignacio se había sumado como anestesista externo para las cirugías promediando la pandemia.
A los meses, Otero se sumó a la sociedad y culminaron ellos dos no solo gestionando esta veterinaria, donde se brindan servicios de diagnóstico por imágenes (radiología, ecografía) y de consultas en perros, gatos y animales exóticos, sino que fueron concretando una serie de objetivos a base de esfuerzo e inversiones.

La idea de las sucursales está orientada a generarnos demanda para el quirófano y el servicio de diagnóstico por imágenes.

Así fue como en 2022 asumieron el desafío de abrir la primera sucursal de Veterinaria Calinos, esta vez en Rafael Castillo, sobre la Avenida Polledo. “Acá tenemos nuestro quirófano con servicio de anestesia inhalatoria, oxigenoterapia y servicio de ecografía”, nos comentaba Victoria Megy en la entrevista realizada por Mi Negocio Veterinario con estos emprendedores, tras la gestión de Matías Dupuy, de Richmond Vet Pharma.
Allí, pudimos conversar sobre sus desafíos, su actualidad y planes a futuro, entre los cuales sin dudas se encuentra el crecimiento de una tercera sucursal, abierta en febrero de este 2024, también sobre una avenida, en la misma zona.
“La misma cuenta con un consultorio preparado para consultas diarias y apuntando hacia el área de la cardiología veterinaria”, nos decía Ignacio Otero.

Primero la formación

“Antes de estudiar ya quería tener una veterinaria. Nos egresamos con una mirada diferente a la que se tenía tiempo atrás, cuando nosotros empezamos a trabajar en otras veterinarias. Somos muy de lo estéril, ordenados, limpios y muy estrictos en cuanto a los protocolos. Trabajamos el diagnóstico con los estudios complementarios que se necesitan”, nos contaba Victoria Megy, profesional con dos diplomados, especializada en la clínica veterinaria. Y agregaba: “Estamos invirtiendo y trabajando en un proyecto con diagnóstico por imágenes, tenemos nuestro ecógrafo y equipo de rayos. Si todo sale bien, quizás alguno más”.

El emprendimiento ofrece servicios en diferentes especialidades, entre ellas cardiología veterinaria.

A su turno, Ignacio Otero, quien se desempeña en la Universidad Maimónides y también en la Cátedra de Farmacología de la FCV de la UBA, nos decía: “La idea de las sucursales está orientada a generarnos demanda en los espacios libres que aún tenemos en el quirófano y el servicio de diagnóstico por imágenes”.
Y fue así como el emprendimiento creció y pasó de ser una veterinaria de barrio, a contar con el servicio y la calidad de una clínica de primer nivel, adaptada y pensada para la zona geográfica en la que se encuentra y el poder adquisitivo de sus clientes.

mnVet: ¿Cómo es abrir y gestionar más de una veterinaria?
Victoria Megy: Cuando pasamos de tener solo una veterinaria a sumar una sucursal, tuvimos que dar un salto, que es el que creo que a todos más miedo nos da: incorporar veterinarios. Aprendimos que es difícil pero no imposible, sobre todo si lo que se busca es unificar los criterios. Y educar.
Nosotros estamos formados y nos actualizamos permanentemente, situación que fomentamos con nuestro equipo, promoviendo que realicen diplomaturas o cursos de Posgrado. Además, realizamos charlas periódicas con todos los profesionales de las tres veterinarias, se hacen Ateneos, capacitaciones, etc.
Eso fue lo más difícil y nos llevó a que nuestro sueldo no crezca tan rápido.
Ignacio Otero: También la ubicación es un tema relevante. Buscábamos una zona no con muchas veterinarias, pero con varios animales por casa, que no estaban todos atendidos.
Lo primero que hacemos es educar.
Al principio recibíamos los animales cuando ya estaban en las últimas. Empezamos a educar en que no es que con pagar la consulta no se resuelve el problema. Hablamos mucho de prevención y cumplir con los controles periódicos.
No es un tema de cobrar por cobrar, sino por el esfuerzo, la responsabilidad y el trabajo que uno pone.
El tema precios también es todo un desafío. Siempre pensamos en generar descuentos para que las cirugías se hagan, por ejemplo, pero siendo conscientes de que, a mayor cantidad de trabajo, mayor es la posibilidad de tener problemas.
Hay que encontrar un equilibrio, muchas veces nos cuesta aumentar.

En febrero, que fue el peor mes desde que abrimos, atendimos más de 1.100 consultas entre las tres veterinarias.

VM: Sin embargo, cuando lo hacemos, la gente lo entiende. Sabemos que es caro para la zona en relación con otras veterinarias. No queremos ser los más caros porque sabemos que atenta contra la demanda, pero sin regalar porque hay una estructura detrás que mantener.
IO: Estamos siempre dejando todo.
Muy pendientes del negocio. Hay errores, pero buscamos estar cerca para contenerlo. Sin dudas que pretenderíamos ganar más por la dedicación, pero sabemos que la situación económica no es la mejor. Vemos mes a mes cómo suben y bajan las consultas. Son cosas que muchas veces nos exceden.

¿Por qué abrieron una tercera sucursal en la misma zona?
IO: La idea fue a modo de franquicia pero aún no llegamos a eso 100%.
Abrimos la tercera junto con uno de los veterinarios de nuestro equipo. En esta nueva sucursal es socio y encargado.
Buscamos la cercanía con Calinos Polledo pensando en sumar público y demanda para completar los espacios que tenemos en diagnóstico y quirófano.
Apostamos por generar demanda a un solo lugar. Más allá de esto, es cierto que nos gusta la idea de generar franquicias, con todo lo que eso implica.

VM: Queremos ofrecer nuestra estructura, que es lo que les falta a muchos para poder independizarse. Me refiero a estructura financiera, contable, de manejo de proveedores, e incluso en materia de protocolos de atención clínica e imagen general. Esto tiene que ver con la estética, pero también con el buen trato a los animales y a las personas. Les gusta que no los retemos.
Además, brindamos servicio de especialidades como oftalmología, cardiología y fisiología, entre otras, muchas de las cuales están a cargo de docentes de la UBA y otras universidades.
IO: La idea de abrir sucursales y expandir esta forma de trabajar sin dudas nos gusta, pero sabemos que primero hay que consolidar bien el negocio para después avanzar.

La sucursal de Avenida Polledo, en Rafael Castillo (GBA), se inauguró en el año 2022.

¿Cuáles creen que fueron y son las claves de la expansión?
VM: Realmente no paramos de invertir. Hay que invertir. Quizás hoy ganemos menos de lo que entendemos sería justo por nuestro trabajo, no solo profesional, sino también en la administración de la empresa y sus sucursales.
De hecho, compramos un equipo nuevo de rayos y el que teníamos lo pusimos en una veterinaria externa, en Morón, que no tenía ese servicio.
IO: Realmente no paramos de invertir. Y sabemos que eso mismo tenemos que hacer si queremos avanzar en su momento con las franquicias.
En cuanto a la apertura de las sucursales, creo que lo más difícil fue pasar de los problemas de una veterinaria común a líos más grandes.
Por eso, hay que aprender y entrenarse en habilidades que van más allá de la medicina veterinaria.
Sin lo administrativo, el negocio no funciona. Y ese es un aspecto con el cual muchas veces los veterinarios chocamos cuando salimos de la Facultad.
VM: Es un desafío y lo vivimos con alegría. Nos emociona seguir invirtiendo, con la expectativa de crecer.

¿Cómo analizar el ritmo de los ingresos durante febrero y marzo?
IO: Sin dudas a través de las consultas y las cirugías. Durante febrero, atendimos más de 1.100 consultas entre las tres sucursales, siendo el peor mes desde que abrimos. Claro que hay una cuestión estacional. Ya a mediados de marzo estábamos mucho mejor.
¿Cuáles son sus proyectos a futuro?
VM: Son varios. A corto plazo, inaugurar el sistema de caniles en una de las sucursales para brindar servicio de internación diurno, lo cual también nos va a permitir ampliar el horario de trabajo, sin cortar al mediodía.
IO: Además, construimos un laboratorio que aún no está en funcionamiento, donde proyectamos realizar nosotros distintos tipos de análisis.
También estamos evaluando avanzar con un centro de transfusión. Tenemos la estructura, nos falta la habilitación para pensar en comprar una centrífuga y comenzar a hacer extracciones.
Además, la idea es sumar un tomógrafo, lo cual representa una gran inversión. Allí estamos también pensando entre remodelar una sucursal o abrir un Centro de Diagnóstico independiente, más cerca de la Ciudad de Buenos Aires.
Es sin dudas el gran proyecto que tenemos, pero más a largo plazo.

«Nos gusta la idea de abrir franquicias»

Durante la entrevista con Mi Negocio Veterinario, Victoria Megy e Ignacio Otero coincidieron en un proyecto que los entusiasma a futuro. Y es el de abrir franquicias de Veterinaria Calinos.
“Queremos ofrecer nuestra estructura, que es lo que les falta a muchos para poder independizarse. Me refiero a estructura financiera, contable, de manejo de proveedores, protocolos de atención clínica e imagen general”, nos decía la profesional. Y agregaba: “Esto tiene que ver con la estética, pero también con el buen trato a los animales y a las personas. Les gusta que no los retemos”.
Además, los profesionales destacaron las distintas especialidades que se ofrecen, muchas a cargo de docentes de distintas universidades.
“La idea de abrir sucursales y expandir esta forma de trabajar sin dudas nos gusta, pero sabemos que primero hay que consolidar bien el negocio para después avanzar”, reforzó Ignacio Otero.

Sumar veterinarios, otro desafío para crecer

«Cuando pasamos de tener solo una veterinaria a sumar una sucursal, tuvimos que dar un salto, que es el que creo que a todos más miedo nos da: incorporar veterinarios», nos decía durante nuestra entrevista la MV Victoria Megy.
Y profundizaba: «Aprendimos que es difícil pero no imposible, sobre todo si lo que se busca es unificar los criterios. Y educar”.
En este sentido y más allá de reconocer la importancia de encontrar una buena ubicación para la veterinaria, y de lograr establecer una política de precios acorde a los tiempos que corren en el país, la profesional insistió en la importancia de la capacitación.
“Nosotros estamos formados y nos actualizamos permanentemente, situación que fomentamos con nuestro equipo, promoviendo que realicen diplomaturas o cursos de posgrado. Además, realizamos charlas periódicas con todos los profesionales de las tres veterinarias, se hacen Ateneos y capacitaciones», agregó Victoria Megy.

Referente internacional en retrato de mascotas, Lionel Falcón fue fotógrafo de celebridades hasta que un encuentro fortuito le cambió la vida. Es argentino, recorrió el mundo y hoy trabaja en Brasil.

“Trabajar con animales te enriquece la vida”

Guadalupe Varelli
Lic. Ciencias de la Comunicación
info@dosmasdos.com.ar

Construir un nombre y una carrera exitosa a partir de retratos fotográficos de animales, ese es el gran logro de Lionel Falcón. Empezó en Buenos Aires como reportero gráfico, trabajó en Brasil, luego en México. Fue corresponsal en Hollywood, fotografió celebridades y conoció como pocos el mundo del espectáculo.

En noviembre de 2021, Lionel Falcón estuvo en Argentina invitado por el laboratorio Richmond Vet Pharma. Junto a la Groomer local Daniela Scolaro, Falcón dictó una conferencia para la línea Dermapet.

Y en eso estaba cuando un encuentro casual cambió el curso de su vida.
“Estaba trabajando en Miami como corresponsal en el mismo hotel donde se hospedaba Susana Giménez, que iba acompañada por su perro Jazmín. Pedí permiso para sacarle algunas fotos, a Jazmín, me llamó la atención su actitud, tenía algo especial”, recuerda Falcón. Esa primera experiencia le abrió los ojos.
Se la jugó. Volvió al país decidido a ser el fotógrafo de las mascotas. “No funcionó, la gente no consumía, al contrario, ¡se me reían!”, cuenta Lionel.
En noviembre de 2021 visitó Buenos Aires invitado por el laboratorio Richmond Vet Pharma y esta Revista 2+2 aprovechó la oportunidad para conversar con él y conocer qué pasó entre las burlas del pasado y un presente exitoso.
Nos encontramos con valiosas lecciones que pueden ayudar a quienes estén dispuestos a perseguir un sueño, por difícil que parezca.

Hacer foco

Falcón insiste en que hay que elegir y concentrarse en un objetivo. Él hizo foco en los animales: “Tienen espontaneidad, paz, pureza; cuando me di cuenta de esto decidí enfocarme con toda mi fuerza en el mundo Pet”. Así desarrolló un estilo personal, sin ambientación temática, decoración ni disfraces.
“Me gusta retratar el alma de los animales”, explica.

El mercado adecuado

En la Buenos Aires de ese entonces no había mercado para su propuesta, pero eso no lo detuvo. En Brasil el crecimiento del mundo Pet estaba mucho más avanzado, había más consumo, decidió probar suerte allá.
“La consultora que estaba armando la empresa Petz me invitó a sumarme a su proyecto. Armamos un estudio, y ahí empezó a crecer la empresa y también yo como profesional. Desde entonces me ocupo de la imagen de Petz”, relata.

La imagen agrega valor

Falcón da clases de fotografía para mascotas pensadas especialmente para peluqueros caninos. En noviembre dio una de estas charlas, organizada por Richmond Vet Pharma para su línea Dermapet, junto a la groomer Daniela Scolaro.
“Lo que busco transmitir es que pueden agregar valor a su trabajo con buenas imágenes, con el celular que tienen en la mano. En el workshop vimos primero una parte teórica y después cosas bien prácticas; usé el celular simulando la misma situación que se da en una peluquería. Siempre les digo que, si trabajan con la estética, sus fotos lo tienen que reflejar”.

Siempre en movimiento

Lionel Falcón tiene 73 años, pero es imposible adivinarlo. Le agradece a los genes, pero aclara que la clave de su juventud está en el estilo de vida que eligió. “Trabajar con animales te enriquece la vida, te cambia”, nos confiesa, y agrega: “Hoy ya estoy tranquilo, pero sigo creando, porque es mi incentivo y es lo que me hace vivir.”
Su último proyecto es “Perfume Berti Pet By Lionel Falcon”, producto de uso veterinario desarrollado junto con Petz. El packaging es un resumen de nuestro entrevistado.
Por fuera, la imagen de un perro macho afghan, fotografía de Lionel Falcón que es también la imagen del centro de estética. Adentro, su costado emotivo, la dedicatoria escrita a mano a su esposa Ana, fallecida hace dos años.

Accedé a la versión completa de esta entrevista aquí.

Referente internacional en retrato de mascotas, fue fotógrafo de celebridades hasta que un encuentro fortuito le cambió la vida. Es argentino, recorrió el mundo y hoy trabaja en Brasil. De su historia de vida, nos dejó valiosas lecciones que compartimos con los lectores de Revista 2+2.

¿Quién es Lionel Falcón, el fotógrafo de las mascotas?

Por Guadalupe Varelli

Construir un nombre y una carrera exitosa a partir de retratos fotográficos de animales, ese es el gran logro de Lionel Falcón, un camino que no podría haber imaginado hace 50 años cuando se puso detrás de la cámara por primera vez.

Empezó en Buenos Aires, de muy joven. A los 17 años ya se desempeñaba como reportero gráfico para las principales revistas del espectáculo. Inquieto, siguió creciendo. Trabajó algunos años en Brasil, luego en México. Fue corresponsal en Hollywood, fotografió celebridades nacionales e internacionales y conoció como pocos el mundo del show, la foto posada, la captura en un segundo de distracción de la estrella del momento.

Y en eso estaba cuando un encuentro casual cambió el curso de su vida.

“Hará unos 25 años… Estaba trabajando en Miami como corresponsal en el mismo hotel donde se hospedaba Susana Giménez, que iba acompañada por su perro Jazmín, como siempre. Pedí permiso para sacarle algunas fotos, a Jazmín, me llamó la atención su actitud, tenía algo especial, salieron fotos muy lindas”, recuerda Falcón.

Esa primera experiencia le abrió los ojos. Cansado de la pose, el maquillaje, lo artificial… encontró en los animales eso que no sabía que buscaba: pureza y espontaneidad.

Se la jugó. Volvió a Buenos Aires decidido a ser “el fotógrafo de las mascotas”. Movió sus contactos en los medios, le hicieron notas en revistas del espectáculo, programas de radio y televisión, algunas celebridades del momento lo contrataron para aumentar su visibilidad. “No funcionó, la gente no consumía, al contrario, ¡se me reían!”, cuenta Lionel, que hoy puede recordar esos comienzos con una sonrisa.

En noviembre de 2021 visitó Buenos Aires invitado por el laboratorio Richmond Vet Pharma y esta Revista 2+2 aprovechó la oportunidad para conversar con él y conocer qué pasó entre las risas del pasado y un presente exitoso en Brasil.

Nos encontramos con valiosas lecciones que pueden ayudar a cualquier persona que esté dispuesta a perseguir un sueño, por difícil que parezca.

Hacer foco

Pasé por diferentes áreas dentro del mundo de la fotografía y la que más me llenó de alegría y me dio más placer fue poder retratar a animales”. Lionel Falcón, fotógrafo.

“No se puede estar en la misa y en la procesión”, dice Falcón e insiste en que hay que elegir y concentrarse en un objetivo. Él hizo foco en los animales y nos cuenta por qué: “Tienen espontaneidad, paz, pureza; su mundo es opuesto al del espectáculo. Cuando me di cuenta de esto decidí enfocarme con toda mi fuerza en el mundo Pet”, comenta durante nuestra entrevista exclusiva.

Lionel aclara que no fue una decisión comercial sino espiritual, personal. “Ellos tienen una sensibilidad elaborada, más profunda que nosotros. Para trabajar con animales se necesita mucha paciencia y una sensibilidad especial: ellos no posan frente a la cámara, hay que lograr llamar su atención”, explica. Para ello hizo cursos de adiestramiento que le dieron algunas herramientas e inventó y perfeccionó muchas otras a lo largo de los años.

La velocidad adquirida en el oficio de paparazzi también resultó muy valiosa. Así desarrolló un estilo personal, sin ambientación temática, decoración ni disfraces. Son retratos, solo el rostro del perro o el gato que tiene enfrente. “Me gusta retratar el alma de los animales”, explica.

El mercado adecuado

En la Buenos Aires de ese entonces no había mercado para su propuesta pero eso no lo detuvo. En Brasil el crecimiento del mundo Pet estaba mucho más avanzado, había más consumo, decidió probar suerte allá.

“No fue una casualidad, fue una decisión, porque me costó, al principio fue muy difícil para mí financieramente”, señala Falcón. Hasta que en un momento sintió el click.

“La consultora que estaba armando la empresa Petz me invitó a sumarme a su proyecto. Armamos un estudio, que es donde trabajo actualmente, y ahí empezó a crecer la empresa y también yo como profesional. Desde entonces me ocupo de la imagen de Petz y brindo apoyo al equipo de marketing. Después se sumaron las exposiciones y workshops como el que vine a hacer a Buenos Aires”, relata.

La imagen agrega valor

En acción: Lionel Falcón en el workshop brindado junto a Daniela Scolaro y Dermapet.

Entre sus muchas actividades se cuentan las clases de fotografía para mascotas pensadas especialmente para peluqueros caninos, orientadas a valorar su trabajo a través de la fotografía. En noviembre dio una de estas charlas, organizada por Richmond Vet Pharma para su línea Dermapet, junto a la groomer Daniela Scolaro.

“Lo que busco transmitir es que pueden agregar valor a su trabajo con buenas imágenes, con el celular que tienen en la mano. En el workshop vimos primero una parte teórica, sobre encuadre y composición, y después cosas bien prácticas; usé el celular simulando la misma situación que se da en una peluquería. Siempre les digo que si trabajan con la estética, sus fotos lo tienen que reflejar, no se puede ver el ambiente sucio, desordenado lleno de pelos. Mi primer consejo es que tengan un espacio especial para sacar fotos una vez que terminaron el trabajo”, explicó este fotógrafo que no teme compartir su experiencia.

También recomendó los fondos neutros, para que no roben la atención del protagonista, y enseñó algunos trucos para captar la atención de las mascotas con ruidos, juguetes, etc.

Repost repost repost

Mientras conversábamos, Lionel Falcón no soltó el celular, lo incorporó a la charla. Nos mostró fotos, entrevistas, exposiciones en las que participó y sus proyectos en curso. Y cada tanto comentaba un posteo, compartía una historia, etiquetaba a un colega… “Repost, repost, repost…” decía divertido pero con un mensaje claro.

“Hoy las redes sociales tienen un lugar muy importante, mucho más desde la pandemia, tenemos que estar relacionados”, dijo. En su trayectoria se puede ver que mantener los vínculos fue un trabajo de toda la vida. Su llegada a Brasil lo dejan de manifiesto: “Cuando llegué, empecé con el pie derecho, me ayudó mucho haber vivido allí seis años en la década del 70, conocer la cultura y tener amigos que colaboraron conmigo.”

Siempre en movimiento

Lionel Falcón tiene 73 años pero es imposible adivinarlo. Le agradece a los genes pero aclara que la clave de su juventud está en el estilo de vida que eligió. “Trabajar con animales te enriquece la vida, te cambia”, nos confiesa, y agrega: “Hoy ya estoy tranquilo, no tengo que preocuparme por conseguir clientes, ya soy conocido, la gente me busca, pero sigo creando, porque es mi incentivo y es lo que me hace vivir.”

“Perfume Berti Pet By Lionel Falcon”

Su último proyecto es “Perfume Berti Pet By Lionel Falcon”, producto de uso veterinario desarrollado junto con Petz. El packaging es un resumen de nuestro entrevistado. Por fuera, la imagen de un perro macho afghan, fotografía de Lionel Falcón que es también la imagen del centro de estética. Adentro, su costado emotivo, la dedicatoria escrita a mano a su esposa Ana, fallecida hace dos años.