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En Corrientes, está clínica veterinaria rompe el molde con un horario inédito para el rubro. Te contamos todo sobre una estrategia disruptiva liderada por dos socias que decidieron que la rentabilidad no respeta horarios.

Daniela Mattiussi
daniela@minegocioveterinario.com

A contrarreloj: Veterinaria S.O.S Animal muestra una propuesta de valor diferente

En Corrientes, la una de la tarde marca un límite. Es el momento en que las persianas bajan, el ritmo del tránsito se reduce y la ciudad se entrega a una pausa que se extiende por horas.
Sin embargo, en ese tiempo, Veterinaria S.O.S Animal alista sus servicios y enciende las luces, mostrando así una propuesta de valor diferente.
Ubicada en la ciudad de Corrientes y con una estética que demuestra personalidad, esta clínica liderada por las médicas veterinarias Johana Rojas (30) y Camila García (27) todavía no cumplió un año de vida y ya desafía la lógica, operando “a contrarreloj”: ofreciendo sus servicios de lunes a sábado, desde las 14.00 hasta las 2.00 horas y los domingos de 18.00 a 2.00 horas.
No se trata de una guardia pasiva, ni de un servicio de 24 horas tradicional, sino de un bloque continuo de horas diseñado para captar una demanda que quedaba desatendida en ese tiempo.
Pero no todo es un tema de horarios. Además, la propuesta de valor pone el foco en la medicina preventiva, con chequeos de rutina y una fuerte vocación por informar a los tutores de perros y de gatos, tal como se percibe en los distintos contenidos que difunden en el Instagram de la veterinaria @sosanimal.ctes.

Cuando el diferencial es claro y está a la vista

Aprovechando la visita de Luciano Aba a Corrientes como parte de una serie de charlas organizadas por la distribuidora Serprove, Mi Negocio Veterinario visitó el lugar dialogó con Camila y Johana sobre sus inicios y el origen de la iniciativa.
Vale destacar el asesoramiento que las profesionales recibieron por parte de Diego Cayo, referente de Serprove y especializado en la gestión de clínicas veterinarias.
“Nuestra idea siempre fue marcar la diferencia y Diego nos fue orientando. Siempre nos dijo que la clave estaba en ser diferentes y no caer en lo mismo de siempre”, nos explicaba Johana Rojas. Y agregó: “Anteriormente yo trabajaba en urgencias y ella, atendiendo domicilios, también recibía mucha demanda en este punto”.
El análisis final fue contundente: la mayoría de las veterinarias en la capital correntina cierran entre las 13 y las 17, y finalizan su jornada a las 20.30. “La gente está muy agradecida. Buscamos hacer una clínica diferente, con el foco en los chequeos preventivos e informando a los tutores; no es necesario que esperen a ver que el gato hace piso con sangre para venir. La idea es prevenir”, nos contaba Camila.
Una vez tomada la decisión en cuanto al modelo de negocios y habiendo realizado una exhaustiva búsqueda del lugar donde montar la veterinaria el desafío pasaba a un segundo nivel.
“También Diego nos advirtió en cuando a la importancia de cuidar nuestros horarios personales y no perder de vista que además teníamos que vivir!”, nos contaban las veterinarias. Es así como organizaron un sistema de turnos rotativos, que les permite (aprovechando la cercanía entre sus casas y la veterinaria) para descansar y hacer actividad física. La estructura avanza y demuestra que la urgencia no usa reloj.
Como si esto fuera poco, de nuestro diálogo con Johana y Camila surge otra novedad: toda la estética de la veterinaria, sus colores, el logo y hasta su slogan (“Donde cada latido importa”) fueron generados con el soporte de ChatGPT, así como también la información que hoy muestran en Google Maps, herramienta clave al momento de destacar su horario diferenciado y los servicios que brinda.
Todo esto, complementado con lo que luego fue la puesta en marcha de WhatsApp Business, con foco en brinda una atención de calidad, recordatorios e información clave para los tutores de perros y de gatos.

Gestión: precios, percepción y finanzas

Veterinaria S.O.S Animal ofrece servicios de clínica general y cirugías, con la posibilidad de realizar análisis de sangre y contando con profesionales externos que dan soporte en temas como ecografía y cardiología, entre otros.
Trabajar a contrarreloj implica educar al cliente sobre el valor del servicio. El valor de la consulta tiene un diferencial por el horario, situación que los clientes han comprendido desde el primer día. “La gente valora que estés ahí, brindando el servicio en ese horario”, agregan las veterinarias destacando que los resultados en los primeros meses han sido buenos: “Logramos recuperar la inversión inicial que hicimos en menos tiempo del esperado”.
Con una fuerte vocación por seguir creciendo, Camila y Johana nos cuentan que tienen instalado el sistema de gestión MyVete y que con el tiempo seguramente irán mejorando en función de las finanzas de la veterinaria. “Estamos en una etapa inicial en la cual seguimos reinvirtiendo permanentemente”, completaron.

Expansión obligada

El modelo funcionó tan bien que el espacio físico quedó chico en tiempo récord. Por eso, Veterinaria S.O.S Animal se expandió alquilando también el local de al lado con el objetivo de brindar un servicio cada vez mejor.
Esta ampliación les permitió sumar el área de peluquería (muy demandada por sus clientes), a la vez de ampliar la zona de quirófano con mayores facilidades para los pacientes y anexar una zona de farmacia que complementa la propuesta.
¿A futuro? Dividir el ingreso de perros y gatos a la veterinaria y tomar una decisión en función de sumar servicio a domicilio para sus clientes y/o incorporar un servicio de ambulancia con la capacidad de trasladar a los pacientes al lugar.
A menos de un año de abrir sus puertas, S.O.S Animal muestra un modelo innovador que empatiza con su público, fomenta el boca en boca y pone el eje en la información: disponibilidad horaria y prevención, una propuesta real.

Desde Colombia, Clara Taborda nos cuenta cómo Oncopath Veterinaria construyó identidad, propósito y rentabilidad en la veterinaria moderna.

Julia Bercovich
Mi Negocio Veterinario
julia@minegocioveterinario.com

El (súper) poder de un buen nombre

El tutor cambió, eso ya es un hecho.
Quedó atrás la figura del cliente pasivo que acudía al consultorio solo en caso de urgencias. El nuevo tutor se informa, compara, lee reseñas, busca coherencia y elige en función de valores. Ya no se relaciona con la clínica como con un proveedor, sino como con un aliado emocional en el cuidado de su compañero.
En este nuevo escenario, la profesión veterinaria necesita dejar de centrarse únicamente en la atención clínica para incorporar estrategias de comunicación, gestión y marketing. No se trata de “vender más”, sino de construir vínculos sólidos, coherentes y sostenibles. El tutor de hoy busca más que un diagnóstico:

  • Quiere ser parte del proceso de cuidado, sentirse escuchado y comprendido.
  • Espera experiencias empáticas y consistentes desde el primer contacto digital hasta la consulta presencial.
  • Prefiere marcas veterinarias con propósito, transparencia y una estética que inspire confianza.

Sin embargo, muchos profesionales aún gestionan sus clínicas desde la inercia: nombres genéricos, identidades poco diferenciadas y una resistencia cultural al marketing, percibido todavía como algo ajeno al profesionalismo y la empatía.
Eso lleva a que hoy, más que nunca, surja una pregunta clave: ¿cómo construir una marca que equilibre vocación, profesionalismo y rentabilidad?
Uno de los primeros pasos, y tal vez el más desafiante al crear una marca es ponerle un nombre. En marketing, este proceso se llama “naming” y es mucho más que elegir una palabra bonita o pegadiza. Implica un acto fundacional: darle identidad a una idea.
¿Por qué es tan importante y cómo influye en la rentabilidad del negocio?
El nombre es el punto de entrada a la marca. Cuando está bien elegido, reduce esfuerzos publicitarios, genera recordación y facilita la comunicación de valores.
Pero, además, un buen nombre tiene efecto directo en la percepción de calidad. Según estudios de ResearchGate (2019), los consumidores tienden a asociar nombres claros, distintivos y coherentes con mayor profesionalismo.
En términos económicos, eso se traduce en mayor disposición a pagar, menor rotación de clientes y mejor retención emocional. Un nombre confuso o genérico, por el contrario, aumenta el costo de posicionamiento y debilita la identidad visual. ¿Más simple? Si el nombre de tu empresa no comunica lo que sos, lo vas a tener que explicar una y otra vez.
Como señala Joan Costa “todo lo que tiene nombre puede comunicarse, reconocerse y recordarse”. El naming no solo identifica; también posiciona y otorga sentido. Y en veterinaria, una marca bien nombrada no solo comunica profesionalismo: también transmite confianza, empatía y propósito.

El caso Oncopath

Durante mi participación en Cat in Colombia 2025 junto a Mi Negocio Veterinario, conocí a Clara Taborda, médica veterinaria de Medellín, especialista en medicina interna, patología y oncología, que logró convertir su práctica individual en una empresa con identidad y propósito.
Lo primero que identificó Clara fue la saturación y falta de creatividad en los nombres del sector.
“Recibo casos de clínicas con nombres iguales. Hay tantos ‘Peluditos’ que hasta se confunden los resultados”, comentaba entre risas durante nuestra charla.
Durante sus primeros años trabajó con su marca personal, Clara Taborda, pero pronto entendió que ese modelo tenía un límite: si la marca dependía solo de su nombre, su capacidad física sería su techo.
“Desde el principio hay que tenerle fe a la marca, porque no vas a poder controlar su crecimiento —y la idea no es controlarlo. Yo entendí rápido que iba a necesitar ayuda, y que la fuerza no podía depender solo de mí”, agregaba.
Así nació Oncopath Veterinaria (www.oncopath.com), una fusión entre la patología diagnóstica veterinaria y el manejo del cáncer, concebida como una estructura escalable y con personalidad propia.
Una vez elegido el nombre, Clara avanzó con el desarrollo del logo, definió su identidad visual y finalmente registró la marca, protegiendo legalmente su historia y su futuro.
Con su marca consolidada, Oncopath pudo expandirse y comunicar con claridad.
Clara desarrolló kits de bienvenida para nuevos pacientes, programas de fidelización con comercios locales, y participó en eventos masivos como la Caminata Canina de la Feria de las Flores en Medellín, donde presentó un bloque de “perros sobrevivientes de cáncer”.
La acción generó visibilidad y esperanza, mostrando que al cáncer se sobrevive y que hay profesionales especializados para tratarlo.
Al consultarle por la relación entre su vocación y el ganar dinero, Clara defiende la monetización sin culpa: “Yo creo que eso viene de una educación donde nos han enseñado que el dinero es malo y producir es malo, pero no. Nuestra profesión tiene que hacer las dos cosas a la vez. Tiene que realizarnos y tiene que proporcionarnos los recursos para vivir bien. Entonces yo monetizo todo. Nuestra misión es acompañar pacientes. En el caso de la oncología veterinaria, siempre digo que mi misión es salvar a unos y acompañar a otros. Pero esto obviamente tiene un servicio para las personas. Nuestros servicios no se deben a los animales, se deben al humano que hay detrás de ese animal. Antes de cobrar más, pregúntate qué valor agregado vas a dar. Ese valor puede ser empatía, conocimiento o una atención más humana”.
El caso de Oncopath Veterinaria demuestra que profesionalizar no es perder vocación, sino organizarla para que trascienda.
El naming, el diseño, la coherencia visual y la comunicación con propósito son estrategias que transforman la percepción del servicio y su sostenibilidad.
En un entorno donde los tutores valoran tanto la ciencia como el vínculo, las marcas veterinarias del futuro serán aquellas capaces de equilibrar tres ejes esenciales: conocimiento técnico, empatía humana y propósito comunicacional.
La actividad veterinaria hoy ya no se trata solo del servicio, sino de construir marcas que curen desde la confianza y comuniquen desde la verdad.
Y todo empieza, como bien lo demuestra Oncopath, con algo tan simple y profundo como un nombre que tenga alma.

Criterios a considerar

Hay criterios básicos que ayudan a crear un nombre potente. ¿Cuáles son? ¿Cómo debería ser?

  1. Distintivo: que se diferencie de la competencia.
  2. Memorable: fácil de recordar y pronunciar.
  3. Significativo: que transmita algo relevante.
  4. Escalable: que acompañe el crecimiento.
  5. Registrable legalmente: protegible a futuro.
  6. Evocador: que sugiera valores y emociones.

Con más de 30 años de trayectoria y tres médicas veterinarias al frente, la clínica veterinaria 24 horas inauguró su nuevo edificio en Ramos Mejía. El sector sigue creciendo en Argentina.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Clivet: cuatro pisos de historia, vocación y futuro

Hay historias que resumen el espíritu de toda una profesión.
Clivet, la clínica veterinaria nacida hace más de tres décadas de la mano de tres médicas veterinarias egresadas de la UBA, es una de ellas. Lo que comenzó como un pequeño consultorio, con una camilla y muchos sueños, hoy se consolida como una institución modelo que acaba de inaugurar un moderno edificio de cuatro pisos en Villa Lugano, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, diseñado para ofrecer atención integral las 24 horas, con la más alta tecnología y un concepto renovado de bienestar animal y humano.
“Este paso es un sueño cumplido. Es el resultado de años de esfuerzo, trabajo en equipo y amor por lo que hacemos. Clivet creció con cada paciente y con cada familia que confió en nosotras”, expresaron sus fundadoras Marina Berardi, Laura Rodríguez y Gabriela Pisani, durante la recorrida que Mi Negocio Veterinario realizó por las nuevas instalaciones.

Un antes y un después

El nuevo edificio, luminoso, funcional y completamente equipado, refleja la madurez de un proyecto que no se detuvo nunca.
En sus cuatro niveles conviven los valores fundacionales de la clínica —calidez, compromiso y vocación de servicio— con una infraestructura que pone a Clivet a la altura de los mejores centros de atención veterinaria del país.
Allí cuentan con recepción, farmacia y consultorios generales, pensados para brindar un tránsito ágil y ordenado tanto a tutores como a pacientes. Asimismo, disponen de áreas de diagnóstico por imágenes, laboratorio y quirófanos, integrados por sistemas de registro y comunicación interna.
También exponen salas de internación diferenciadas (perros y gatos), con boxes individuales, control multiparamétrico, oxigenoterapia, ventilación asistida y seguimiento permanente del equipo profesional.
La novedad más esperada es, sin dudas, la sala exclusiva para atención felina, un espacio aislado acústica y visualmente del resto del edificio, con mobiliario adaptado, aromas neutros y temperatura controlada. “Sabemos que los gatos necesitan un ambiente tranquilo y seguro. Por eso diseñamos esta sala bajo estándares Cat Friendly, para reducir al mínimo el estrés del paciente y mejorar la experiencia de sus tutores”, destacaron las socias.

Tecnología de vanguardia

El nuevo Clivet mantiene su sello: atención veterinaria las 24 horas, los 365 días del año. El servicio de urgencias cuenta con un Shock Room totalmente equipado, con respiradores mecánicos, monitores y ecografía en sala, permitiendo actuar con rapidez ante cualquier emergencia.
“La salud de las mascotas no espera. Por eso, tenemos personal clínico, quirúrgico y de laboratorio disponible en todo momento”, explicaron.
Los servicios abarcan desde consultas clínicas preventivas, pediátricas y patológicas, hasta cirugías generales, de urgencia, traumatológicas, oftalmológicas y torácicas.
A ello se suma un completo laboratorio de análisis clínicos con atención 24 hs., donde se realizan estudios hematológicos, bioquímicos, serológicos y coproparasitológicos, con resultados rápidos y seguimiento digitalizado.
El área de diagnóstico por imágenes se apoya en equipos de radiología digital directa y ecografía de alta definición, con estudios abdominales, torácicos, endocrinos, musculoesqueléticos e intervencionismo guiado.
Además, la clínica veterinaria dispone de servicios de cardiología, traumatología y ortopedia, con profesionales de planta especializados que aseguran continuidad en el diagnóstico, la cirugía y el seguimiento de cada paciente.

Servicios también para veterinarios

Con una mirada colaborativa y de apertura al sector, Clivet ofrece un servicio integral para profesionales veterinarios que buscan derivar casos, cirugías o estudios de alta complejidad sin trasladar a sus pacientes.
“Nos enorgullece ser un centro de apoyo para colegas que necesitan una respuesta rápida, segura y confiable las 24 horas. Ponemos nuestras instalaciones, tecnología y equipo humano a disposición de toda la comunidad veterinaria”, subrayaron las directoras.
Esta propuesta incluye internaciones temporarias, asistencia en emergencias quirúrgicas y acceso a estudios complementarios, con comunicación directa entre los equipos y entrega digital de resultados.

Gestión y trabajo en equipo

En Clivet, la actualización profesional no es un eslogan: es una práctica diaria.
El staff se capacita de manera permanente en nuevas técnicas diagnósticas, anestesiología, manejo del dolor y atención empática con los tutores.
En tiempos donde la incertidumbre desafía a muchos emprendimientos, la inauguración de Clivet es una señal alentadora para toda la comunidad veterinaria: sí se puede crecer, invertir y planificar a largo plazo en la Argentina.
“Cada metro cuadrado fue pensado para mejorar la calidad de atención. Apostar a la tecnología, a la formación y a los equipos humanos es la mejor manera de sostener la confianza de los tutores y seguir elevando el nivel del servicio», resumieron las tres socias.
Más de 30 años después del primer consultorio, el espíritu sigue intacto: pasión por los animales, profesionalismo y compromiso con la salud y el bienestar. Con su nuevo edificio de cuatro pisos, Clivet no solo amplía su capacidad, sino que reafirma una forma de entender la veterinaria: con empatía, gestión y visión.
Porque si algo quedó claro es que cuando el amor por los animales se combina con planificación y trabajo sostenido, los resultados no tardan en verse. Y Clivet es hoy uno de ellos.

En Asunción, visitamos un modelo de hospital pensado para animales de compañía que eleva la vara en infraestructura, atención y formación profesional.

Lizi Dominguez
Redactora
info@minegocioveterinario.com

Nantes, un nuevo estándar de atención veterinaria en Paraguay

En el mundo del negocio veterinario, la palabra «hospital» a menudo se usa ligeramente. O no se usa. Sin embargo, en Asunción, Paraguay, existe un hito de gestión y visión que ha transformado la noción de lo que puede ser un centro de atención veterinaria.
Hablamos del Hospital Veterinario Nantes, una institución con 37 años de trayectoria que, con su reciente expansión, no sólo celebra un sueño cumplido, sino que se posiciona como un modelo de negocio de alta complejidad, inédito y de referencia regional.
Así es, en el último tiempo Nantes montó una clínica exclusiva para gatos en su tradicional edificio y expandió su servicio para pacientes caninos en una nueva locación, ubicada a pocos metros, con la más alta tecnología.
Este último no es solo un edificio de grandes dimensiones, es el resultado de la gestión audaz y el profundo profesionalismo de sus fundadores y directivos, quienes invirtieron más de U$S 6 millones en infraestructura, construyendo un complejo que es, desde su concepción, un centro de atención 24/7 de lujo y vanguardia.
La historia de Nantes es un modelo de «evolución profesional constante».

Visión audaz

Para entender la magnitud de Nantes hay que conocer su origen. Todo comienza hacia fines de los ´80, cuando luego de capacitarse en Francia, su fundador (Fermpin Osuna), decide abrir su veterinaria en Asunción.
El nombre «Nantes» rinde homenaje a la ciudad que marcó su etapa de formación.
En diálogo con Mi Negocio Veterinario durante el Congreso EduVet, Fabiana Osuna (responsable de la Administración de esta mega clínica veterinaria ahora con dos instalaciones), reveló la filosofía familiar que impulsó el emprendimiento: el pensamiento positivo.
Fabiana relata: «El hospital nace de un sueño de mis padres con mi abuelo».
La visión se forjó de manera simple y poderosa, sentados en las banquetas de la clínica original, mirando hacia la cuadra de enfrente.
Tenían una visión y un sueño: «Ahí vamos a tener nuestro hospital'», aseguraban.
El primer paso para hacer realidad este «proyecto un poco loco» fue la adquisición de los terrenos. El momento de inflexión llegó cuando «uno de los vecinos se acerca y ofrece vendernos su casa. Y enseguida pensamos: puede ser el comienzo de lo que habíamos soñado'».
La compra de los terrenos linderos fue sucediendo tras la obtención de préstamos, y finalmente fue allí, prácticamente en frente, donde comenzó a desarrollarse el proyecto.

El proyecto demandó una inversión en infraestructura cercana a los U$S 6 millones.
Fabiana Osuna.

Una inversión planificada

El proyecto demandó una «inversión aproximada en edificación de U$S 6 millones», una cifra que solo se logra con una gestión financiera impecable. Fabiana explicó la estrategia utilizada para optimizar los recursos durante la larga fase de construcción (que duró entre 24 y 36 meses, aproximadamente).
«Tomamos el préstamo por etapas para que nos genere intereses el dinero que todavía no estábamos usando»., aseguró.
Esta planificación estratégica permitió que el crédito fuera saliendo por partes, solo cuando se necesitaba pagar a la constructora. Hoy, este colosal proyecto está firmemente sustentado en un plan de amortización: «Parcelamos los créditos y ahora estamos en proyecto de pago. Es una inversión que tiene un plan de 20 años de cancelación del préstamo», señaló.

Dimensiones y servicios de calidad inédita

El complejo, ubicado estratégicamente en Villa Morra, se alza en la intersección de Comandante Salaskin y Olegario Víctor Andrade.
Sus dimensiones son asombrosas: el edificio cuenta con 10,000 m² aproximadamente, distribuidos en cuatro plantas y dos subsuelos de estacionamiento, «garantizando la comodidad de los clientes”, comentó Fabiana.
Este enfoque es clave, ya que el hospital está «completamente diseñado desde la nada» y fue construido «de principio a fin», pensando en las mascotas y sus tutores».
No fue una adaptación de un hospital humano convertido en otro para perritos.
La filosofía operativa de Nantes, forjada durante 36 años en el mercado, es «brindar todos los servicios posibles en un solo lugar».
El hospital ofrece atención veterinaria general y urgencias las 24 horas, los siete días de la semana, siendo el primero en Paraguay con esta atención integral. El servicio de urgencias se brinda «sin necesidad de cita previa.
Este enfoque integral se traduce en:

  • 14 consultorios.
  • Capacidad de internación para 150 a 180 pacientes caninos simultáneamente
  • Cuatro quirófanos.
  • Especialización en pequeños animales.

El enfoque es tan especializado que los perros son atendidos en el nuevo edificio, mientras que los felinos se reciben en las instalaciones originales. Adicionalmente, se atienden «especies no convencionales, aunque en esos casos se requiere agenda previa», señaló Fabiana Osuna.
En cuanto a tecnología, Nantes destaca por su equipamiento diagnóstico, incluyendo radiografía digital, ecografía, y el «único tomógrafo de uso veterinario en Paraguay, todo funcionando las 24 horas del día. La infraestructura incorpora detalles pensados para la eficiencia, como ascensores modernos sin sala de máquinas, ideales para el traslado seguro de pacientes animales”, añadió.

Modelo colaborativo

Nantes no solo es un centro de tratamiento, sino un motor para el desarrollo profesional. El mismo busca convertirse en el primer hospital escuela de Paraguay. Uno de sus cuatro quirófanos está equipado con un observatorio que podría servir para la formación de futuros profesionales. La dirección está buscando establecer convenios con universidades para capacitar a nuevos profesionales.
Además, su gestión prevé la colaboración directa con otros veterinarios. “Nantes es un punto de derivación para colegas veterinarios de todo Paraguay. Los cuatro quirófanos están habilitados para ser alquilados a profesionales externos que necesiten un espacio físico para hacer sus cirugías», apuntó Fabiana Osuna.
“Incluso el área de imagenología facilita la derivación con una entrada independiente en el cual el colega puede ingresar, estacionar, bajarle al paciente y luego al término del estudio poder retirarse nuevamente por ese espacio», agregó nuestra entrevistada.

El componente humano

Una operación de esta escala requiere una gestión de personal igualmente robusta. Actualmente, «Nantes cuenta con 140 funcionarios, 45 médicos, y el resto del personal cubre todas las diferentes áreas que requiere un hospital para el funcionamiento, ya sea ayudantes, mantenimiento, limpieza y administrativo», detalló Fabiana.
La excelencia en la gestión se refleja en la experiencia del cliente o tutor. Para humanizar el proceso de internación, cuentan con tres salas de acompañamiento, equipadas con todas las comodidades, como un sofá reclinable, mesas de apoyo y cualquier cosa llaman al veterinario para que se acerque a atender a la mascota.
Nantes Hospital Veterinario es, sin duda, un testimonio del poder de la visión, el profesionalismo y la inversión audaz y arriesgada. Tras más de tres décadas de historia, este megaemprendimiento demuestra que en la gestión veterinaria, la propuesta combina medicina veterinaria de calidad, infraestructura de primer nivel y una clara orientación al servicio, la ética y la educación continua.

Desde Montevideo, una clínica veterinaria exclusiva para gatos demuestra que especializarse y priorizar la calidad es la mejor fórmula para crecer con propósito.

Lizi Dominguez
Redactora
info@minegocioveterinario.com

Enfocarse para crecer: la primera clínica 100% felina en Uruguay

En un mercado veterinario tradicionalmente conformado por clínicas mixtas, el modelo de negocio de Lourdes Duhalde, una especialista que ejerce desde hace 20 años, rompe el molde. Su Clínica Felina MVD, primera y única especializada exclusivamente en gatos de todo Uruguay, es referente no sólo en la atención casos complejos, sino también por ofrecer valiosas lecciones de gestión, marketing de nicho y enfoque de calidad de servicio para cualquier profesional del rubro.
Con una estrategia que prioriza el trato empático y la rentabilidad sobre la masividad, Lourdes y su socia, Florencia Barrios (quien maneja las redes sociales y aporta un manejo avanzado en comportamiento felino), han demostrado que enfocarse en la excelencia y la especialización es el camino hacia la sostenibilidad y el crecimiento.

El coraje de limitarse: foco 100% clínico

Una de las decisiones más audaces de esta clínica ubicada en Montevideo fue desvincular el servicio médico de la venta de productos, un pilar financiero habitual en muchas veterinarias. La clínica de Lourdes no vende raciones, juguetes, ni farmacia. Esta elección, si bien radical, es profundamente estratégica.
La profesional explica esta limitación con humor y experiencia: «Una se quema con leche, ve la vaca, y llora… y yo era la que hacía toda esa parte en otra clínica, con otra socia, lidiando con stocks, pedidos, vencimientos, todo”. Ahora, al eliminar la carga administrativa de inventarios y logística, puede dedicarse por completo a su core business: la clínica especializada.
Lejos de ser una limitante, la ausencia de venta ha impulsado una solución de conveniencia para el tutor: tienen un convenio con una empresa online que vende de todo (raciones, medicamentos) y que ofrece descuentos a los clientes de la clínica.

“Los clientes llegan por derivación, boca a boca o a través de las redes sociales”.

Calidad de vida y la agenda completa

Otro elemento central del modelo de negocio de la Clínica Felina MVD es la priorización de la calidad de vida, tanto para las fundadoras como para los pacientes.
Lourdes vendió su parte en la anterior veterinaria porque deseaba «aprovechar su tiempo de calidad» con sus dos hijos pequeños.
Esto se traduce en horarios de atención intencionalmente acotados. La clínica atiende pocas horas al día: dos horas los martes y jueves, y cuatro horas los lunes, miércoles y viernes. Y pese a ello, «siempre tenemos llena la agenda, y ganamos bien”, aseguró.
Esta demanda constante subraya también el valor percibido de su servicio ultra especializado en felinos.

Estrategias de filtrado y precios premium

La alta demanda, unida al deseo de mantener un servicio de calidad, llevó a Lourdes a implementar un «filtro» natural: precios acordes al tiempo y el compromiso que se ofrece día a día.
La consulta en esta clínica especializada se cobra a 3.500 pesos uruguayos, superior a los 2.400 que vale en clínicas de referencia orientadas solo a perros. Los clientes pagan esta diferencia porque el servicio funciona.
Además, la clínica recientemente tomó la decisión de suspender la captación de nuevos socios, manteniendo a los 40 que ya estaban afiliados, una práctica muy arraigada en el negocio veterinario de Uruguay.
Este enfoque garantiza que los clientes valoren y decidan costear la calidad de la atención diagnóstica y terapéutica.
El mensaje es claro:»El saber vale», afirmó Lourdes Duhalde.

Valor agregado: empatía y manejo diferenciado

Lo que realmente fideliza a los tutores, incluso a los más exigentes, es el manejo especializado y el entorno de bajo estrés.
La Clínica Felina MVD está diseñada para reducir el malestar del gato como paciente: dispone de feromonas, contempla música específica y hasta mantas nuevas para cada paciente.
La socia de Lourdes, Florencia, aporta un conocimiento crucial en el comportamiento felino, manejo y contención, una habilidad que se traduce directamente en éxito clínico.
“Aquí vienen muchos gatos que en otros lados no se dejan tocar, mientras que nosotros podemos sacarles sangre, por ejemplo, y realizarles otras prácticas, mientras ellos están tranquilos. Los tutores aman eso”, refuerza nuestra entrevistada.
La clínica no solo está equipada con quirófano, anestesia inhalatoria y monitorización, sino que también está diseñada para el control infeccioso, con una sala de aislamiento específica para pacientes hospitalizados e infectados, evitando la contaminación cruzada.

Identidad «speak easy» y gestión de recursos

La identidad de la clínica es tan particular que ha sido descripta como una veterinaria «speak easy», donde los clientes llegan principalmente por derivación, boca a boca o a través de las redes sociales (@clinicafelinamvd, en Instagram).
Esta dependencia de la recomendación orgánica minimiza los costos de marketing tradicional, un ejemplo de la mentalidad de «todo pulmón» que caracterizó el inicio del proyecto.
Este profesionalismo clínico de alto nivel y la gestión práctica de recursos define la operación y su enfoque directo en lo esencial: el cuidado felino de excelencia.

Visión de crecimiento

Lourdes Duhalde fue parte de una serie de encuentros de formación en marketing y gestión veterinaria a cargo de Boehringer Ingelheim y asegura que la especialización en felinos llegó en el momento justo, impulsada por un cambio cultural.
“El gato en Uruguay ya no es el bicho que está afuera. La tendencia es hacia un tutor más informado, comprometido, responsable y exigente”, sostuvo.
Y agregó: “Todo va cambiando mucho, para el bien de todos”.
Gracias a esta especialización, sobre todo en el tratamiento de, por ejemplo, Peritonitis Infecciosa Felina (PIF) y enfermedades como la leucemia e inmunodeficiencia felina, la clínica recibe derivaciones y pacientes que viajan desde muy lejos, incluso desde Rivera, Maldonado y Colonia.
El futuro de la Clínica Felina MVD pasa por consolidar los horarios y permitir que sus responsables logren delegar y trabajar cada vez más en equipo.
Este modelo, basado en la máxima calidad, el enfoque especializado y la gestión estratégica del tiempo y los precios, es un testimonio inspirador de cómo redefinir el éxito en la gestión veterinaria.

VetOncología, de la mano de Matías Tellado y Laura Pisano, se consolida como un centro de referencia en el diagnóstico y tratamiento del cáncer en animales de compañía.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Crecimiento, inversión y formación en oncología veterinaria

Desde su creación en 2019, VetOncología se consolidó como un centro de referencia en el diagnóstico y tratamiento del cáncer en animales de compañía.
Fundada por los veterinarios Matías Tellado y Laura Pisano, la clínica sigue apostando al crecimiento con inversiones en infraestructura, equipamiento y capacitación de profesionales, respondiendo a la creciente demanda de servicios especializados en oncología veterinaria.

Inversión y especialización

Ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, VetOncología nació para brindar atención integral a pacientes oncológicos, ofreciendo servicios de última generación. Desde sus inicios, Tellado y Pisano invirtieron en la ampliación de las instalaciones y en la incorporación de tecnología avanzada, consolidando su propuesta de valor en un nicho en plena expansión.
La clínica cuenta con un equipo multidisciplinario de más de 10 oncólogos, oncohematólogos, cirujanos, anestesistas y especialistas en nutrición y terapia del dolor. Además, han incorporado dos equipos de diagnóstico por imágenes en ecografía y uno de radiología.

Servicios y tecnologías

Uno de los diferenciales de VetOncología es su capacidad para ofrecer un amplio abanico de opciones terapéuticas, adaptadas a las necesidades de cada paciente. Entre sus servicios destacan: Electroquimioterapia y radioterapia, Cirugía oncológica y criocirugía, Unidad de investigación clínica aplicada y Diagnóstico por imágenes especializado.
El 70% de los pacientes llegan derivados de otras veterinarias, lo que refleja la confianza en la clínica como centro de referencia. “Nos enfocamos en el diagnóstico temprano y en brindar opciones terapéuticas que mejoren la calidad de vida del paciente”, señala Tellado.

Expansión

Con el aumento en la demanda de servicios, VetOncología se enfrenta al desafío de crecer sin perder eficiencia. Por ello, en 2024 iniciaron un plan de ampliación para optimizar sus quirófanos, mejorar la atención y sumar nuevas especialidades. La inversión total supera los US$ 150.000, con la proyección de destinar un monto similar en los próximos meses para la incorporación de paneles solares y un servicio propio de tomografía computada.
“La velocidad en oncología es clave. Poder contar con equipamiento propio nos permitirá ofrecer diagnósticos más rápidos y precisos, optimizando los tratamientos”, explica Tellado.

Formación continua

VetOncología también apuesta a la formación de especialistas. Desarrolla pasantías y cursos especializados, ofreciendo la posibilidad de capacitarse en oncología aplicada, con formación práctica y clases teóricas.
“La educación es clave. Nuestro objetivo es que los profesionales que pasen por aquí no solo observen, sino que participen los tratamientos y procedimientos”, afirma Tellado.

Oncología veterinaria

Con un modelo de negocio basado en inversión, formación y servicios de calidad, VetOncología sigue marcando el camino en el desarrollo de la oncología veterinaria en Argentina y la región.
«La clave del éxito está en la combinación de tecnología, conocimiento y un equipo humano preparado”, concluye Tellado.

VetOncología, de la mano de Matías Tellado y Laura Pisano, se consolida como un centro de referencia en el diagnóstico y tratamiento del cáncer en animales de compañía.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Crecimiento, inversión y formación en oncología veterinaria

Desde su creación en 2019, VetOncología se consolidó como un centro de referencia en el diagnóstico y tratamiento del cáncer en animales de compañía.
Fundada por los veterinarios Matías Tellado y Laura Pisano, la clínica sigue apostando al crecimiento con inversiones en infraestructura, equipamiento y capacitación de profesionales, respondiendo a la creciente demanda de servicios especializados en oncología veterinaria.

Inversión y especialización

Ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, VetOncología nació para brindar atención integral a pacientes oncológicos, ofreciendo servicios de última generación. Desde sus inicios, Tellado y Pisano invirtieron en la ampliación de las instalaciones y en la incorporación de tecnología avanzada, consolidando su propuesta de valor en un nicho en plena expansión.
La clínica cuenta con un equipo multidisciplinario de más de 10 oncólogos, oncohematólogos, cirujanos, anestesistas y especialistas en nutrición y terapia del dolor. Además, han incorporado dos equipos de diagnóstico por imágenes en ecografía y uno de radiología.

Servicios y tecnologías

Uno de los diferenciales de VetOncología es su capacidad para ofrecer un amplio abanico de opciones terapéuticas, adaptadas a las necesidades de cada paciente. Entre sus servicios destacan: Electroquimioterapia y radioterapia, Cirugía oncológica y criocirugía, Unidad de investigación clínica aplicada y Diagnóstico por imágenes especializado.
El 70% de los pacientes llegan derivados de otras veterinarias, lo que refleja la confianza en la clínica como centro de referencia. “Nos enfocamos en el diagnóstico temprano y en brindar opciones terapéuticas que mejoren la calidad de vida del paciente”, señala Tellado.

Expansión

Con el aumento en la demanda de servicios, VetOncología se enfrenta al desafío de crecer sin perder eficiencia. Por ello, en 2024 iniciaron un plan de ampliación para optimizar sus quirófanos, mejorar la atención y sumar nuevas especialidades. La inversión total supera los US$ 150.000, con la proyección de destinar un monto similar en los próximos meses para la incorporación de paneles solares y un servicio propio de tomografía computada.
“La velocidad en oncología es clave. Poder contar con equipamiento propio nos permitirá ofrecer diagnósticos más rápidos y precisos, optimizando los tratamientos”, explica Tellado.

Formación continua

VetOncología también apuesta a la formación de especialistas. Desarrolla pasantías y cursos especializados, ofreciendo la posibilidad de capacitarse en oncología aplicada, con formación práctica y clases teóricas.
“La educación es clave. Nuestro objetivo es que los profesionales que pasen por aquí no solo observen, sino que participen los tratamientos y procedimientos”, afirma Tellado.

Oncología veterinaria

Con un modelo de negocio basado en inversión, formación y servicios de calidad, VetOncología sigue marcando el camino en el desarrollo de la oncología veterinaria en Argentina y la región.
«La clave del éxito está en la combinación de tecnología, conocimiento y un equipo humano preparado”, concluye Tellado.

Con la inauguración de su nueva clínica y una inversión destacada en la generación de un Banco de Sangre Felina, el MV Alexis Jaliquias consolida su posición como referente en el rubro.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

The Cat Clinic: un modelo innovador en medicina felina

El MV. Alexis Jaliquias dio un paso clave en su carrera al inaugurar The Cat Clinic, una clínica veterinaria exclusivamente dedicada a la atención de gatos. Ubicada en Vicente López (GBA), combina infraestructura de primer nivel, especialidades avanzadas y un enfoque integral para garantizar la comodidad de felinos y tutores.
La idea de The Cat Clinic nació de una combinación de experiencia y observación del mercado. Jaliquias, con más de 15 años de trayectoria en el sector, veía la evolución de la medicina felina en Europa y Estados Unidos y comprendió que los tutores de gatos en Argentina demandaban un servicio más especializado. Su objetivo: replicar estos modelos de atención en un espacio propio, con tecnología de punta y profesionales capacitados en la especie.
El proyecto demandó una inversión significativa, no solo en infraestructura, sino también en el armado de un equipo multidisciplinario de especialistas. Además, The Cat Clinic es ahora sede del primer Banco de Sangre Felina del país, consolidando su posición como referente en el rubro.
The Cat Clinic se distingue por su infraestructura completamente adaptada a las necesidades de los felinos.
Ubicada en un edificio de dos plantas, cuenta con: tres consultorios especializados, dos quirófanos totalmente equipados, un área de internación y guardería transitoria, recepción y sala de espera diseñadas para reducir el estrés de los pacientes. Cada detalle, desde los olores hasta los sonidos del ambiente, está pensado para que los gatos se sientan cómodos y seguros, alineándose con las últimas tendencias en medicina felina.

“Me siento afortunado, pero también sé que todo esto no fue casualidad. Fue el resultado de mucho trabajo y dedicación”.

Además de la atención clínica general, The Cat Clinic ofrece un amplio catálogo de especialidades, posicionándose como un centro de referencia en medicina felina: Oncología, Cardiología, Ecografía y radiología, y Odontología.
Esta diversificación no solo mejora la calidad de atención, sino que también representa una estrategia clave para el modelo de negocio: ofrecer soluciones integrales en un solo lugar, fidelizando a los clientes y asegurando el crecimiento de la clínica.

Un emprendimiento en pleno crecimiento

Aunque The Cat Clinic se inauguró oficialmente en noviembre de 2024, comenzó a operar en junio del mismo año. En pocos meses, la clínica ya ha superado las expectativas iniciales en términos de demanda y respuesta de los clientes.
“La escala de trabajo cambió completamente. Tanto en la relación con las familias como con los proveedores, todo se mueve en otra dimensión, lo que nos obliga a ser más eficientes y organizados”, explica Jaliquias, quien además es titular de la cátedra de Anestesiología en la FCV de la UBA.
El caso de Jaliquias es un ejemplo de cómo la pasión por los felinos puede convertirse en un modelo de negocio exitoso. Desde antes de recibirse en 2008, ya tenía claro que quería especializarse en gatos y emprendió su camino con proyectos como una guardería felina. Luego, en 2011, fundó el Banco de Sangre Felino, consolidando su nombre en el ámbito de la medicina veterinaria.
Su trayectoria incluye formación de estudiantes, conferencias nacionales e internacionales, y la coautoría de un capítulo en un libro especializado. Sin embargo, el mayor hito de su carrera llegó con la creación de The Cat Clinic, un espacio donde materializó años de experiencia y conocimiento.
“Me siento afortunado, pero también sé que todo esto no fue casualidad. Fue el resultado de mucho trabajo y dedicación”, concluye Jaliquias. Con una visión clara y un modelo de negocio sólido, The Cat Clinic no solo se posiciona como una clínica de referencia en Argentina, sino también como un caso de éxito en el mundo del emprendimiento veterinario

Con 12 sucursales en Uruguay, la tienda especializada avanza en la construcción de un nuevo hospital veterinario. ¿Cómo lo hacen? ¿Cuáles son sus diferenciales?

“Para tus mascotas todo”, la visión sobre la que se expande la clínica veterinaria Laika

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@minegocioveterinario.com

A 7 años de la inauguración de su primera clínica veterinaria en Montevideo allá por marzo de 2017, Laika se consolida en Uruguay como una tienda especializada con un propósito compartido por todas las personas de su equipo: darles a las mascotas todo el amor, cuidado y respeto que se merecen.
En ese marco, la organización se ha venido desenvolviendo sobre pasos firmes, contando hoy con 9 sucursales en la capital uruguaya, a las cuales se suman una en el Departamento de Canelones y otras dos en Maldonado – Punta del Este. Recientemente se estrenó en Montevideo Laika 12, estructura que contará con el primer hospital de segundo nivel de la empresa.
Vale decir que “la experiencia Laika” propone además un sistema de salud prepaga para mascotas denominado Laika Care, que es un plan de cobertura veterinaria preferencial, con estudios-análisis, emergencia, especialistas y otros detalles innovadores para la categoría.
Además, y tal como se refleja en la propia web de la empresa (www.laika.com.uy) este plan suma “atención, cuidados, el cariño del equipo, paseos, jornadas de adopción responsable y la calidad de nuestros productos y servicios buscan la satisfacción de las personas, pero también de las mascotas”.

Luego de su primera clínica veterinaria en Carrasco, hoy Laika cuenta con nueve sucursales totales en Montevideo, una en Canelones y otras dos en Maldonado – Punta del Este.

“Somos una organización especializada en mascotas, en donde se ofrecen amplios espacios que incluyen tiendas y unidades de servicios médicos y no-médicos. Se trata de una propuesta integral para nuestros clientes”, le contaba recientemente a Mi Negocio Veterinario el Dr. Hugo Ochs Olazábal, director técnico de Laika Care y referente en el mundo de la gestión y el marketing veterinario.
Y subrayaba: “Para tu mascota, todo” no es un simple slogan, es la síntesis perfecta de nuestra visión”. Esto no es poco.
Como tampoco lo es el hecho de haber definido lo que representa la cultura de la compañía en tan solo 4 ítems.
1. Amor a las mascotas: Nuestras acciones reflejan el importante lugar que ocupan en nuestras vidas.
2. Servicio al cliente: Nos importa que nuestros clientes tengan la mejor experiencia.
3. Excelencia: ttrabajamos con objetivos y metas desafiantes para mejorar cada día.
4. Integridad: Somos honestos confiables y creíbles. Siempre abiertos y transparentes.

Laika avanza con su modelo de negocios en Uruguay.

Las instalaciones

Las tiendas con las que cuenta Laika son espacios amplios, con una oferta variada que incluye todo lo que tradicionalmente se encuentra en las grandes veterinarias, tiendas para mascotas y lugares especializados, pero con una propuesta de calidad y precios convenientes.
“Apenas ingresan, los clientes ya sienten la diferencia; son locales cómodos y de diseño, con espacio para estética atendido por un peluquero especializado, una enorme variedad de alimentos de las marcas más importantes, accesorios clásicos y novedosos para perros, gatos y otras especies, junto a consultorios amplios y confortables”, nos decía Ochs.
Y agregaba: “Uno puede venir solo o con su mascota, disfrutar de un lindo paseo y aprovechar para devolverle a nuestros pequeños amigos el amor que nos dan todos los días, con la calidad que esperamos y sin pagar más. Laika ofrece además un servicio de delivery a todo el país o pick-up simple y rápido”.

Más inversiones

Conocer las últimas novedades es una premisa.

LAIKA 12, la última apertura realizada en el barrio de Punta Gorda, Montevideo, se desarrolla en tres niveles independientes, todos vinculados por escaleras y ascensor.En el nivel inferior, se ubicarán el hospital y los servicios de peluquería, con una entrada independiente para automóviles y estacionamiento interno; mientras que, en la planta baja se encuentra la tienda. Es allí donde se expone de manera profesional una enorme variedad de productos nacionales e importados para que nuestros clientes tengan una experiencia única.
Vale decir también que, en el primer nivel, se encuentra la sede administrativa de toda la organización, con salas de trabajo individuales y colectivas, así como todos los servicios necesarios para una gestión de excelencia.
“Nuestro primer hospital LAIKA – en obra actualmente- consta de 3 consultorios, laboratorio, quirófano, salas pre y postquirúrgicas, farmacia, dos salas de internación, sala de espera, espacios comunes, comedor, gabinetes higiénicos”, destacaba también nuestro entrevistado desde Uruguay.

Cuentan con un sistema de salud prepaga para mascotas denominado Laika Care, con estudios-análisis, emergencia, especialistas y otros detalles innovadores para la categoría.

Y profundizaba: “El modelo de prestación del servicio sanitario consiste en una cadena de consultorios de atención primaria, compuesta con personal propio (1 o 2 veterinarios y 2 asistentes por sucursal), integrados mediante alianzas estratégicas de arrendamiento de servicios a una red de colegas para ofrecer segundo nivel de atención, con agendas de policlínica en nuestros consultorios de especialidad”.
Y sobre este último punto, fue donde Hugo Ochs remarcó: “Nuestra red de veterinarios y asistentes de atención primaria constituye un activo de capital humano fundamental, ocupando el rol de “médicos de familia” con los tutores y los pacientes”.

Filosofía y propuestas atractivas

Hoy Laika supera los 100 trabajadores totales, contando con una unidad médica -veterinarios y asistentes- que ronda las 30 personas en situación de dependencias. “Para el Uruguay son cifras muy significativas”, nos decía Ochs.

Hugo Ochs, referente local.

A estas cifras, debemos agregarle las decenas de colegas que trabajan de forma indirecta en la enorme de red de acuerdos que se ha construido con empresas proveedoras de servicios veterinarios especializados.
“Filosóficamente, siempre estamos abiertos a seguir construyendo acuerdos de integración con los diferentes proveedores sanitarios mientras, se ajusten a nuestro modelo y ofrezcan niveles de calidad y precios razonables que podamos trasladar a nuestros clientes”, reforzó el referente en gestión de veterinarias.

Posicionamiento y unidades de negocio

Este posicionamiento tiene como resultado, el estímulo a la mejora continua de los servicios ofrecidos- propios y/o tercerizados-.
Un capítulo que merece una mención aparte es el fuerte compromiso de la empresa con la Responsabilidad Social Empresaria; la utilización del papel en sus bolsas, campañas de recolección de medicamentos vencidos y envases, colaboración de servicios sanitarios y productos con diferentes ONGs, agendas anuales que incluyen jornadas de adopción en todas las sucursales, colaboración con municipios y gobierno nacional en sus campañas, etc.

La empresa de capitales uruguayos sigue invirtiendo en mejorar la experiencia de los clientes.

“En definitiva, estamos muy atentos a las necesidades y planteamientos de todos nuestros stakeholders”, agregó el profesional que compartió todo el crecimiento de la empresa con nosotros.
Además, vale decir que Laika es líder en la comercialización masiva de productos para mascotas. “La experiencia en sensaciones o vivencias que tiene un cliente al entrar en una de nuestras tiendas para ver, comprar o comparar un servicio o producto es única”, nos decían.
Asimismo, los coordinadores y gerentes de la firma tienen amplia experiencia nacional e internacional en retail de otros sectores de la economía, tanto en tiendas físicas como en e-commerce (“la tienda 13” por su actividad).
También las peluquerías Laika son únicas en Montevideo, Canelones y Punta del Este. “Contamos con excelentes profesionales, estructuras edilicias y equipamientos modernos, excelente valoración de los clientes, agendas completas y siempre estamos buscando aumentar nuestra estructura y capacidad”, agregó Hugo Ochs, para luego destacar que la empresa también cuenta con un Departamento de Comercio Exterior, importando productos para nuestras tiendas desde mercados muy exigentes.

Dialogamos con el médico veterinario Paolo Peppucci para conocer los pilares que lo llevaron a imponer su modelo de negocios a través del Vet Friendly Group en Roma, Italia.

Es italiano, vendió tres hospitales y ahora comparte su experiencia

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@minegocioveterinario.com

Abrió su primera clínica veterinaria en Roma, Italia, a los pocos años de terminar su carrera. Fue en un pequeño consultorio de 50 metros cuadrados, donde Paolo Peppucci comenzó a desplegar un modelo de negocios que le permitió años más tarde convertirse en Director Médico (con 140 empleados a cargo) y gerente de los tres hospitales veterinarios 24 horas del Grupo Vet Friendly, los cuales vendió en 2023 a un fondo de inversión.
“Las cosas explotaron de repente, el crecimiento fue muy rápido, pero nunca perdí el foco: entender qué quieren los clientes cuando llegaban a mi clínica”. Con estas palabras el profesional italiano iniciaba el diálogo con Mi Negocio Veterinario para profundizar no solo en su historia y caso de éxito, sino también en aprendizajes para compartir con otros profesionales.
Además, desde 2015 Paolo Peppucci realiza actividades de formación y consultoría para clínicas veterinarias en temas como la metodología Lean, el método de comunicación Calgary Cambridge, el liderazgo y los métodos de evaluación del rendimiento de los equipos.

Mi Negocio Veterinario: ¿Cuál fue la clave para lograr lo que lograste con tus clínicas en Roma?
Paolo Peppucci: En la dinámica del día a día uno no suele darse cuenta, pero a la distancia veo que una de las claves fue que siempre pensé en mejorar, atento a qué era lo verdaderamente importante de mis servicios para los clientes. Siempre es relevante la calidad de la medicina que brindamos, el equipamiento con el que contamos y las personas con las que trabajamos, pero un pilar estratégico para crecer sin dudas pasa por encontrar ese valor agregado que hace que nos elijan.
Ese fue siempre mi foco, entender qué quieren los clientes al llegar a mi clínica.

Un pilar estratégico para crecer es encontrar ese valor agregado que hace que nos elijan.

12% es la rentabilidad promedio de una clínica veterinaria en Europa

¿Y qué quieren los clientes?
PP: Todo tiene que ver con lo que están dispuestos a pagar.
El cliente no está dispuesto a pagar por sentarse en una sala de espera o para que nosotros tengamos equipamientos caros, que casi ni usamos. No van a pagar por los desperdicios de nuestras clínicas. Quieren eficiencia, ser escuchados, que seamos buenos comunicando, estar en el centro del servicio y que resolvamos sus problemas, no los nuestros; los importantes para ellos.

¿A qué te referís con los desperdicios de una clínica veterinaria?
PP: Uno de los desperdicios más comunes y de mayor impacto tiene que ver con el mal manejo del tiempo. Solemos tirar a la basura un montón simplemente para ir de un lugar a otro buscando cosas que no están o no se pueden usar.
Y lo mismo ocurre con los depósitos, donde muchas veces vemos vencer productos o acumulamos accesorios cuya venta generalmente estimamos mal.
En Europa, las clínicas veterinarias tenemos una rentabilidad promedio del 10 al 12%, quiere decir que el otro 88% son costos. Si logramos bajar este costo un 6%, aumentaremos un 5% la rentabilidad. Mientras que lograr esto desde la facturación nos desafiaría a multiplicar los clientes o aumentar los precios.
Es más fácil y rentable trabajar en reducir los desperdicios, que hacerlo en para conseguir más clientes.

¿Cuál era el caudal de trabajo de tus hospitales antes de venderlos?
PP: Entre las tres clínicas teníamos más de 21 mil clientes activos, los cuales tenían un promedio de visita de casi 3 visitas al año, con lo cual hablamos de unos 60 mil contactos o consultas en 12 meses.
En ese lapso, además, teníamos un promedio de cerca de 12.000 dosis de vacunas anuales, lo cual represente un número elevado si consideramos que en Italia tenemos unas 30.000 mascotas, entre perros y gatos, que viven en casas.
Otro dato es que si bien es cierto que invertimos y nos dedicamos a la atención felina, no vimos un gran aumento en la demanda de estos servicios. Los tutores de perros parecerían seguir siendo más atentos al bienestar y los cuidados veterinarios de sus animales.

¿Cómo se generan los ingresos en las veterinarias de Italia?
PP: Hoy una consulta cuesta alrededor de 40 Euros, similar al valor de una vacuna. Estos son los dos grandes segmentos por los cuales ingresan las ventas en veterinarias chicas y medianas. Ya hablando de hospitales, los mayores ingresos se dan por servicios de alta especialización, como la resonancia magnética, la aplicación de prótesis, o la realización de laparoscopías.
Allí los márgenes de ganancia son mayores.

12% es la rentabilidad promedio de una clínica veterinaria en Europa.

¿Qué deben considerar los dueños de veterinarias para mejorar su rendimiento?
PP: La lista de temas a mejorar sería mucho más extensa, pero sin dudas debemos enfocarnos en agregarle valor al cliente; comunicarnos de manera eficiente y tener la capacidad de lograr una buena atención, respondiendo de manera adecuada no a sus preguntas, sino a sus necesidades.
Además, será clave ahorrar desperdicios: si no tiramos ese dinero a la basura, lo ahorramos y podremos invertir.
Y, por último, la capacidad de liderazgo, que es una de las cosas que me ha cambiado para siempre. Sin liderazgo en la clínica, las personas están perdidas y no se llega a ningún lado.

¿Qué es el método de comunicación Calgary Cambridge? ¿Por qué es el recomendado para los veterinarios?
PP: Es una Guía que, de forma científica, propone estrategias sobre cómo comunicar en la veterinaria, con el foco puesto en el cliente. Es una herramienta en la cual se fundamenta qué hacer para tener menos problemas y lograr consultas efectivas, que lleven a mejores resultados para clientes y pacientes.
El método nos enseña algunas cosas que parecen evidentes, pero en las cuales, a nivel general, nos equivocamos muchos.
Los veterinarios pensamos que somos muy empáticos, pero la verdad que no siempre es así. Pensamos que lo hacemos, pero si nos grabáramos veríamos que pocas veces hacemos un comentario empático hacia las personas.
Casi nunca pronunciamos la frase: “Gracias por estar en mi clínica”. Parece la cosa más fácil del mundo, pero no se hace. Nadie lo hace.
A los veterinarios les cuesta mucho presentarse. Parece una tontería, pero es importante llegar con una sonrisa, una buena actitud y decir: “Buenos días, soy Paolo Peppucci, veterinario, ortopédico y traumatólogo; y hoy es un gusto atender a Pepito, señora Rosa. Gracias por estar en nuestra clínica”.
Esto es clave. Muchas veces los clientes no saben con quién están hablando.

Sin liderazgo en la clínica, las personas están perdidas y no se llega a ningún lado.

¿Y en la comunicación interna?
PP: Un gran valor para crecer es emplear buena gente y dejarla que ponga en práctica sus talentos; con reglas claras y entendiendo que somos parte de un mismo equipo. Hay que dar un marco donde los otros se desenvuelvan.
Una de las cosas más difíciles del liderazgo es dejar que la gente piense, pero en una clínica que tiene reglas. Es dejar que sean libres y felices.
La primera herramienta de liderazgo adecuado es el ejemplo. Si das un buen ejemplo, tenés el 80% de tu trabajo realizado. Y yo fui uno de esos. Di un ejemplo brutal de dedicación al trabajo, de atención, de máximo profesionalismo y de estar abierto a que los otros también hagan. Es clave delegar en la clínica. Yo no soy tu veterinario, soy un veterinario que trabaja en el hospital.

¿Qué nos podés contar de tu nuevo libro “Vender mi clínica veterinaria?
PP: Lo escribí junto con el español José Luis Lumbreras con el objetivo de ayudar a los compañeros que quieran conocer más sobre este proceso que, en mi caso, transité son conocer muy bien.
Al menos en Italia y España vivimos un proceso de compra de clínicas veterinarias a manos de fondos de inversión, cambia el mercado y hay que conocer las reglas. Llega mucho dinero, cambian las cosas, los empleados, los jefes, la atención en general.

¿Qué compran esos fondos de inversión?
PP: Desde el punto de vista legal, compran una sociedad que tiene derecho a trabajar ahí, pero realmente compran una empresa que tiene historia, un paquete de clientes y su manera de trabajar con grupos profesionales.
Compran la productividad de una clínica y esperan hacer crecer el negocio, aunque no siempre el mercado les está dando la razón.

¿Cómo se establece un valor de venta?
PP: Hay una forma estable y tiene que ver con el EDBITA, que es básicamente un cálculo por medio del cual nos quedamos con la ganancia, quitando las tasas y amortizaciones. Y luego se establece un multiplicador sobre ese EDBITA, que puede ser por 5, 6 o 7; e incluso por 25 como ha pasado en Europa, aunque no sea obviamente lo habitual.