El Distrito 4 del Colegio de Veterinarios de Buenos Aires presentó un proyecto para que exista un mínimo de 500 metros entre los locales. ¿Se sumarán otras ciudades a la iniciativa?
Hacia una distribución geográfica racional
Luciano Aba

Walter Luján. «La utilización de criterios económicos para la radicación geográfica de los establecimientos lleva a su concentración en torno a los centros comerciales, dejando desprotegidos y dificultando el acceso al servicio al resto de la población».
A fin de garantizar la racionalidad y efectividad de la distribución de los establecimientos, asegurando una cobertura equilibrada, atención y calidad del servicio, el Distrito 4 del Colegio de Veterinarios de Buenos Aires impulsa el tratamiento de un proyecto de ordenanza para regular la distancia mínima a existir entre locales en los cuales se ejerza la medicina veterinaria.
Vale decir que la propuesta fue presentada hacia fines de 2014 en el Consejo Deliberante de General Pueyrredón, por lo cual -y de aprobarse- el impacto inmediato se vería reflejado en las localidades de Mar del Plata, General Alvarado, Necochea, San Cayetano, Lobería, Balcarce y Mar chiquita.
Más allá de esto, representaría un precedente histórico a nivel nacional para establecer pautas mínimas de convivencia entre las clínicas veterinarias, los Pet Shops, los bañaderos (o peluquerías) y demás comercios o consultorios en los cuales deba existir la presencia de un profesional veterinario matriculado.
Un dato alentador para los propulsores del proyecto está dato por la legislación existente en el ámbito de las farmacias, con -por ejemplo- la Ley 10.606 que fuera aprobada por la legislatura bonaerense en noviembre de 1987.
En el artículo tercero de dicha normativa se establecen cuestiones centrales tales como que «se autorizará la habilitación de una farmacia por cada 3.000 habitantes por localidad…», o que «en aquellas localidades de menos de 6.000 habitantes se podrá habilitar una segunda farmacia cuando la población exceda los 4.000 habitantes». Pero quizás el dato más interesante desde nuestro punto de vista tenga que conque «en todos los casos, deberá existir entre las farmacias una distancia no inferior a los 300 metros, medidos de puerta a puerta por camino peatonal».
72%
De los médicos veterinarios que participaron de la encuesta realizada por esta Revista en el marco de la XXIV edición de Intermédica (Ver página 30 de esta edición) manifestó estar de acuerdo con que se regule la distancia entre comercios donde se ejerza la profesión veterinaria, tal como se está solicitando en el partido bonaerense de General Pueyrredón.
Con el objetivo de conocer mayores detalles sobre la iniciativa generada desde el Distrito Nº 4 del Colegio de Veterinarios es que viajamos a Mar del Plata para entrevistarnos con el Dr. Walter Luján, presidente de una entidad que agrupa a más de 700 matriculados, estando más de la mitad de ellos abocados a la práctica profesional ligada con la atención de los animales de compañía.
¿Qué los motivó a avanzar en este reordenamiento de las veterinarias?
Walter Luján: Sin dudas que esta es una problemática de larga data tanto en nuestro partido, como en el resto de la provincia de Buenos Aires. Tras los reiterados reclamos de los matriculados y no siendo incumbencia del Colegio de Veterinarios abordar esta situación es que presentamos un anteproyecto de Ordenanza ante el Consejo Deliberante.
Ya sea por la incorporación de nuevos profesionales o cadenas comerciales al rubro o bien por la separación de sociedades conformadas entre colegas, la sobrepoblación de locales en determinadas zonas se hace evidente y va en aumento al no existir regulación alguna que aborde la problemática.
Si bien se ha intentado avanzar con soluciones parciales, no hemos podido resolver un tema que se agravó considerablemente desde los años 2001 – 2002, cuando irrumpen fuertemente en el rubro los negocios de venta de alimentos balanceados, Pet Shops y peluquerías o bañaderos para las mascotas.
Si bien siempre se ha exigido (y se lo sigue haciendo) que en todos estos lugares exista realmente la figura del veterinario responsable, cumpliendo la carga que corresponde, se ha hecho realidad un avance sobre zonas comerciales que impacta directamente sobre establecimientos con más de 30 años de antigüedad.
¿Cuál es la propuesta concreta que trasladaron al Consejo Deliberante?
Que se avance en la regulación de la distribución geográfica de los establecimientos donde se exista o debiera existir la presencia de un médico veterinario: desde la venta de zooterápicos, la atención profesional, la clínica, los baños o la venta de alimentos medicados.
Inicialmente propusimos una distancia mínima de 500 metros entre los locales como un disparador para ser evaluado, junto con los indicadores vinculados a la cantidad de habitantes y las características particulares de cada zona.
La iniciativa ya ha comenzado a tratarse a través de los 24 concejales que conforman los distintos bloques. Puntualmente el tema lo está tratando la comisión de Legislatura e Infraestructura, con cuyos representantes ya hemos estado reunidos.
¿Apuntan a generar un antecedente a nivel nacional?
En primer lugar apostamos por dar respuesta a la inquietud de nuestro Distrito, pero sin dudas que nos gustaría que la reglamentación se haga extensiva, al menos, hacia las grandes ciudades de nuestro país. En este marco, vale decir que hemos estado reunidos también con representantes del Colegio de Farmacéuticos, quienes nos han cedido su legislación y experiencia en cuanto a cómo pudieron ellos avanzar con el tema en el ámbito de las farmacias.
Debemos dejar bien en claro que el principal objetivo de nuestro accionar tiene que ver con que la concentración de establecimientos en zonas comerciales termina afectando la calidad y efectividad del servicio en lugares poco transitados, por ejemplo: se genera una desigualdad de oportunidades para los propietarios de mascotas que habitan en estos lugares.
¿Cuáles son sus expectativas?
Realmente con mucho optimismo.
A pesar de esto, sabemos que sería de ayuda tener precedentes en la materia, al menos con legislación provincial.
La realidad es que esto no es así, razón por la cual abordaremos el tema junto con el Colegio central de Buenos Aires, a fin de analizar si modificando parte de la legislación que nos regula podemos introducir cambios que mejoren el servicio que brindamos a la sociedad.
¿Cómo imagina la puesta en práctica de una medida de este estilo?
Sabemos que sería un cambio trascendental por medio del cual se afectarían, de manera indirecta, determinados intereses económicos pero entendemos que es el camino a seguir.
Si en una misma cuadra, por ejemplo, existieran locales de iguales características ¿Cuál debería trasladarse para cumplir con la normativa?
Este es un punto sobre el cual seguramente deberemos seguir discutiendo.
Las variables que están siendo analizadas tienen que ver con la titularidad de la propiedad (si son dueños o alquilan) y la antigüedad en el lugar o la zona o la sumatoria de ambas posibilidades.
Lo importante es poner un freno a la competencia desmedida.
En el último también avanzaron en un reglamento para la tenencia responsable dentro del partido, ¿qué nos puede comentar al respecto?
Ya en el año 2013 comenzamos a trabajar en relación a este tema, sabiendo que el 85% de los perros que están en situación de calle tienen dueño.
Este dato nos permitió trabajar junto con el Municipio, personal de Zoonosis y ONG, con el objetivo de identificar a estas personas y sancionarlas en el caso de accidentes y mordeduras.
Tal es así que el pasado 27 de noviembre de 2014 se aprobó una ordenanza municipal sobre tenencia responsable de las mascotas, con 56 y una especial atención sobre as razas potencialmente peligrosas o de extrema fuerza mandibular, las cuales tienen que estar identificadas con un microchip, disponer de un seguro contra terceros y residir en un lugar acorde a sus características.
Además, la legislación hace referencia al accionar de los paseadores y la correcta habilitación de los criadores.
¿Qué dice el anteproyecto de ordenanza?
El mismo fue ingresado en el Consejo Deliberante del partido de General Pueyrredón bajó la firma del presidente del Distrito 4 del Colegio de Médicos Veterinarios de Buenos Aires, Dr. Walter Luján, y en su Artículo Nº 1 propone:
«Los establecimientos destinados a consultorios veterinarios – venta de zooterápicos, veterinarias, clínicas veterinarias, hospital con internación de animales y todo lugar donde se ejerza la profesión veterinaria, deberán contar con el asesoramiento técnico de un profesional veterinario.
Los mismos por ser una extensión del sistema sanitario, estarán racionalmente distribuidos en el territorio de General Pueyrredón, a fin de asegurar la atención y calidad de su servicio. En todos los casos, deberá existir entre ellos una distancia no inferior a los 500 metros, medidos de puerta a puerta por camino peatonal. Para el supuesto de que la densidad poblacional y/o razones de conveniencia pública lo requieran queda facultada la autoridad de aplicación para autorizar por vía de excepción la instalación de otro establecimiento a menor distancia».