julio 2014 - Página 3 de 3 - Mi Negocio Veterinario
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A continuación, ofrecemos tan sólo cuatro ejemplos de locales con atención al público que incorporaron la utilización de una Fan Page, a partir de estrategias diversas.

Marina González Fontao

Los casos de Veterinaria Esopo, Veterinaria Merlo, Trewa Veterinaria y Planeta Animal Clínica Veterinaria, nos permitirán establecer una mirada inicial sobre el uso que desde el sector se le está otorgando a las redes sociales.

 

Aprovechar las oportunidades

Claudio Martino, de Veterinaria Esopo.

Claudio Martino, de Veterinaria Esopo.

«Las redes sociales están teniendo una influencia importante en la comercialización de productos, y también en el área veterinaria.

No podíamos estar ajenos a esa posibilidad y por eso creamos nuestra Fan Page en Facebook, buscando una mayor cercanía con los usuarios», sostuvo ante esta Revista DOSmasDOS Claudio Martino, encargado de la casa central de Veterinaria Esopo, que cuenta con tres sucursales ubicadas en Rafaela, Santa Fe.

Con más de 1.400 seguidores, la página «Veterinaria Esopo» es administrada por los mismos empleados de las sucursales.

Al ser consultado por las publicaciones que acaparan una mayor popularidad, Martino se refirió a aquellas relacionadas a servicios de la veterinaria: desde fotos de animales en recuperación y promociones, hasta la difusión de mascotas extraviadas, trabajo que realizan en articulación con sociedades protectoras de la ciudad.

También postean consejos sanitarios para los dueños y, más esporádicamente, recomendaciones en torno a vacunacionesn y desparasitaciones.

Además, resalta que Facebook les permite llegar, en mayor medida, a una franja etaria joven.

«Tenemos una gran cantidad de clientes jóvenes y ellos son quienes más utilizan las redes sociales.

La página nos permite estar más cerca de ellos», sostuvo.

Por otra parte y en relación a los seguidores, afirmó: «Aunque algunos no sean clientes, siempre es bueno que nos tengan presentes porque ese hecho encierra una amplia posibilidad de que a futuro nos visiten».

En el futuro implementarán una herramienta que les permita dilucidar cuántos de los consumidores nuevos, se sumaron a la veterinaria por el uso de Facebook.

 

Canalizar las necesidades

Santiago Merlo, de Veterinaria Merlo.

Santiago Merlo, de Veterinaria Merlo.

Santiago Merlo, dueño de Veterinaria Merlo en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, también resaltó la oportunidad que la red social más popular del país brinda a las veterinarias: «Facebook es un medio masivo de comunicación que nos permite llegar a lugares que por otros canales nos es difícil», explicó.

La Fan Page «Veterinaria Merlo» cosecha más de 1.700 seguidores.

En relación al principal uso de la misma, se busca que sea una plataforma que canalice ciertas necesidades de sus clientes, a través de una difusión importante de las mismas y un espacio de encuentro entre seguidores -que comparten intereses- para que puedan ayudarse mutuamente.

Su objetivo es la difusión de casos que engloban mascotas perdidas y encontradas, además de novedades de la veterinaria.

«Si bien comprendemos su uso comercial, ya que tenemos numerosos fans y es un servicio para nuestros clientes, que a su vez contribuye a la difusión de la veterinaria a través del boca a boca, no utilizamos las herramientas más directas de comercialización como la publicación de promociones», explicó Merlo en torno a la página que es manejada por el personal de la veterinaria.

 

Mejorar la afluencia de clientes

Mariano Enriquez y Damián Farías, de Trewa Veterinaria

Mariano Enriquez y Damián Farías, de Trewa Veterinaria

Trewa Veterinaria, ubicada en Florencio Varela, Buenos Aires, cuenta con una página homónima que posee más de 800 «Me Gusta» y puntuación positiva por parte de sus clientes usuarios de Facebook.

«El objetivo es tener un canal más de comunicación con nuestros clientes para que se quiten dudas, estén informados en cuestiones sanitarias centrales y, en relación al ámbito publicitario, que nos permita un alcance mayor», explicó Damián Farías -dueño y socio de Mariano Enriquez- quien se encarga de la administración de la herramienta.

En primer lugar, buscan que su página sea un canal en el que se puedan realizar consultas y preguntas en torno a los horarios, a los servicios y productos ofrecidos, y a su precio, pero que también se constituya en un servicio adicional para el cliente en el que se pueda difundir casos de mascotas pérdidas o en adopción o recibir información en torno a acciones de prevención a realizar, por ejemplo, en épocas de uso frecuente de pirotecnia.

«En el caso que se nos consulte por medicamentos o tratamientos, respondemos vía mensaje interno si consideramos que es adecuado.

Somos cuidadosos en la divulgación de conocimiento científico, ya que puede malinterpretarse», explico Farías. Con respecto a los beneficios comerciales que les ha traído la incorporación de una Fan Page, afirmó: «Ha mejorado la afluencia de consumidores que no son del radio cercano a nuestro local.

Notamos que es una comodidad para los clientes poder comunicarse con nosotros por este canal».

 

Potenciar la fidelización

El caso de la Fan Page de Planeta Animal Clínica Veterinaria, creada hace poco y con más de 200 seguidores, es interesante por la ubicación del establecimiento.

Erigido en la ciudad salteña de Embarcación, a 60 kilómetros de la capital, establecieron que una de las finalidades sea no sólo dar a conocer su veterinaria, sino también hacer docencia en una zona en la que previamente no había profesionales de la sanidad.

«Decidimos desarrollar esta herramienta de comunicación para establecer una relación estrecha con los clientes y también con los colegas, para recibir derivaciones y resaltar los servicios diferenciales que ofrecemos, ya que somos los únicos que estamos haciendo traumatología en la zona.

Y, por otra parte, difundimos información para evitar la utilización de medicamentos caseros que suelen hacer los dueños de mascotas porque, muchas veces, nos llegan perros intoxicados por su uso», explicó Rodrigo Ávila Segura, dueño de la clínica.

Interesante es que cuando finalicen las remodelaciones en su establecimiento, publicarán allí fotos relacionadas a las nuevas instalaciones y equipamiento.

A pesar de haber implementado hace poco la utilización de la herramienta, han recibido clientes que acudieron a la veterinaria con motivo de ser beneficiarios de promociones publicadas en la misma.

«Apostamos a este canal de comunicación porque creemos que ayudará en el proceso de fidelización de consumidores, debido a la estrecha relación que puede generarse con los mismos», concluyó.

 

Y también en Twitter

Si bien esta red social se destaca por el caudal de información que aporta a sus usuarios, existe una tendencia a que las cuentas empresariales (con nombre de la marca) sean utilizadas no sólo para generar alertas que potencien el uso de sus servicios sino también para esgrimir comentarios políticos, deportivos o personales ligados al mundo del espectáculo.

Esta situación debería evitarse, no por esgrimir algún tipo de censura sobre los pensamientos, sino para potenciar definitivamente la divulgación de contenidos, promociones y servicios hacia los clientes.

En ese marco, vale destacar cuentas periodísticas como las del Periódico MOTIVAR (@pmotivar), @AxonComunicación, @VetComunicacion, @Inter_Medica y @ECVET, o las de entidades profesionales como la @AAVE14, el @CVPBAoficial y el @CPMV14072, por ejemplo.

Más allá del uso que también le otorgan a Twitter los Ateneos Rurales, INTA, Facultades y demás organismos, lo hacen también empresas del rubro como por ejemplo @ACAagroinsumos, @MascotasPower, @kronenvet, @LaboratorioAzul, @BiotayNutricion, @CevaArgentina, @RuminalVirbac, @Proagrolab, @LabHolliday, @drovetinsumos y @CDVSA1.

Párrafo especial para médicos veterinarios que difunden contenidos y experiencias de manera profesional como @EtchepareJose, @icintora, @MendelMoleculas, @VichinVik, @Mejiavet (Miguel Mejía), @DrSalomon, @msaintm, @joseluceroVET, @DarioCaffa, @axdeltata (Eduardo Mateos), @MPZ_VET (Martín Pérez), @IMAVAT (Adriana Moirón), @dermlink y @PoloVet (Leopoldo Estol), entre otros.

La tendencia creciente en la utilización de Facebook es un hecho insoslayable. La página en Internet más visitada por los argentinos debe ser considerada en toda estrategia comunicacional de las veterinarias.

Marina González Fontao

Nota Redes sociales central«El fenómeno de las redes sociales». ¿Cuántas veces se ha puesto esta frase en boca de comunicadores y especialistas? Los cambios en la modalidad de percepción y en la dinámica de interacción que establecen esas nuevas herramientas generan posiciones contrapuestas: desde las apocalípticas -que vaticinan un planeta sólo mediado por la tecnología- hasta las más optimistas, por las cuales se resaltan los beneficios de su utilización, tales como la constante conectividad con «el mundo», que genera el efecto de acortamiento de distancias, y una presunta horizontalidad en la comunicación.

Todos estos debates son sumamente interesantes. Sin embargo y a la hora de referirnos al ámbito empresarial debemos tener en cuenta que, al tratarse de una tecnología orientada a brindar una mejor experiencia al consumidor (hoy se habla de marketing de experiencias y no de producto), su uso debe adaptarse a las tendencias sociales que siguen los clientes.

 

Internet en Argentina

Los desarrollos en torno a las nuevas herramientas de comunicación e información (TIC) presentan beneficios significativos para la sociedad en su totalidad, entre ellos, una fluida conectividad -rápida y continua- con diversos puntos geográficos y un abaratamiento de los costos de la misma para el usuario.

Por eso mismo, la gran mayoría de los países han establecido una agenda digital, que tiene como principales pilares garantizar el acceso universal a Internet y capacitar en torno a los usos y apropiaciones en ese ámbito.

Si bien aún queda mucho por hacer en Argentina, la tendencia está delineada, constituyéndose en el camino que se propone seguir.

Interesantes resultaron ser los números obtenidos en la Encuesta Nacional de Consumos Culturales y Entorno Digital del año 2013. Esta iniciativa de la entonces Secretaría de Cultura de la Nación -convertida en Ministerio- fue llevada adelante por el Sistema de Información Cultural de la Argentina, dependiente de la Dirección Nacional de Industrias Culturales. Tomó como base las respuestas de personas mayores a 12 años, residentes en localidades de más de 30.000 habitantes de todo el país.

Entre sus conclusiones centrales se destaca que el 68% de los argentinos usa la PC y que el 65% se conecta a Internet. Buena parte de ellos (el 60%) posee conexión domiciliaria. Y dentro de la prolífica utilización, las redes sociales ocupan el primer lugar en términos de ingresos. Y un dato no menor: el 55% de la población tiene una cuenta en Facebook, mientras que el 24% declara que es la página que más visitan. Con respecto a Twitter, un 13% dispone de una cuenta.

Además, y según estadísticas difundidas por Facebook en Argentina, existen en el país 23 millones de usuarios registrados y 15 millones de ellos se conectan a diario.

Afirman que el 52% de los usuarios son mujeres, y que el 28% del total tiene entre 18 y 24 años. Con un 26%, le sigue el segmento etario de 25 a 34 años. Por mes, los 23 millones de usuarios dejan 1.100 millones de comentarios, envían 615 millones de mensajes, cargan 360 millones de fotos y actualizan su perfil unas 168 millones de veces.

La cuestión radica en abandonar pensamientos limitantes: la presencia de una empresa en Internet ya no es meramente optativa y secundaria. Y siendo Facebook la página Web más visitada, resulta provechosa su utilización como herramienta de interacción con los clientes. Es evidente, como alude el famoso refrán popular utilizado, que Facebook constituye un fenómeno insoslayable: es el elefante en la habitación.

 

La presencia en Facebook

Es fundamental entender, en primer lugar, que estamos ante un nuevo paradigma del marketing, que coloca en el centro al consumidor y su interacción con las marcas. El cliente busca identificarse con los valores de las mismas, que éstas conecten y se relacionen con ellos. Según los expertos, la experiencia del usuario debe ser diseñada y formar parte de la estrategia de toda empresa.

En definitiva, las redes sociales se han convertido en parte de nuestras vidas y por lo tanto, también debe crearse una relación con el cliente a través de las mismas. Tenga o no un perfil digital, la marca es configurada través de comentarios en foros, blogs y grupos.

Por eso, es mejor tomar control de su imagen y no dejarla al azar.

Las redes sociales, y en Argentina principalmente Facebook, además de convertirse en acciones de marketing rentables por su gratuidad o el bajo costo de algunas de los servicios que ofrecen, permiten numerosas acciones como informar, publicitar, interactuar, compartir, fidelizar y vender.

Entonces llegamos a la siguiente instancia: crear una cuenta en la red social más popular del país implica tener presentes ciertas cuestiones fundamentales para el buen desenvolvimiento de la marca o el negocio.

Un esquema básico consiste en, primero, plantear para qué (qué queremos comunicar) y cómo estar presentes. Luego, qué estrategia y acciones deben llevarse a cabo para cumplir los objetivos. Y, por último, monitorear las respuestas que se generan en torno a nuestro accionar y el de nuestros competidores.

Estos pasos se interrelacionan y modifican diacrónica y sincrónicamente.

 

Los beneficios de una Fan Page

Elefante en la habitaciónEs fundamental entender el por qué es necesario -para una marca- utilizar una Fan Page y no un perfil en Facebook.

En primer lugar, en el reglamento de la red social se esgrime: «Los perfiles representan individuos y se debe mantener bajo un nombre individual, mientras que las páginas permiten a una organización, empresa, famoso o marca mantener una presencia profesional en Facebook».

Esto implica que los perfiles que no sean personales serán eliminados.

Los beneficios que aporta una página son diversos. En primer lugar, la visibilidad.

Puede ser recorrida en su totalidad por cualquier usuario que contemple la posibilidad de ponerle «Me Gusta» a la página, sin que ellos deban solicitar permiso.

De esta manera, puede conseguirse un mayor número de seguidores.

Además, pueden enviarse mensajes personales sin restricción de número de destinatarios. En cambio, si se dispone de un perfil, la cantidad de receptores se reduce a un máximo de 20 amigos por mensaje.

Asimismo, al estar diseñadas específicamente con función comercial, ofrecen una gran cantidad de aplicaciones para aprovechar: enlaces a otros medios sociales, juegos, galería de fotos y concursos, entre otras.

También pueden crearse publicidades a través de anuncios e historias patrocinadas.

Son pagos y dan la posibilidad de difundir la página entre un determinado público -segmentado- que puede ser elegido por sus intereses y otros datos como la edad y la profesión.

En relación al posicionamiento de un negocio o marca, las Fan Page obtienen mejores resultados en las búsquedas a través de navegadores de Internet.

El contenido que se sube a las mismas -fotos, videos y artículos- es directamente indexado por los buscadores. Esto permite tener una mayor posibilidad de ser encontrado a través de medios digitales.

Por último y considerando que toda acción de marketing, para verificar su eficacia y eficiencia, debe ser evaluada se destaca que las Fan Page ofrecen estadísticas relacionadas al impacto generado por las publicaciones, el número de seguidores y la interacción.

 

Una relación diferente con el cliente

Además de lo expuesto, se deben resaltar cuestiones básicas y centrales de la utilización de la propuesta: se le ofrece una mejor atención al cliente.

Proporcionándole información básica a través de la misma y permitiendo que también sea una vía para realizar consultas, se logra facilitarle el proceso de comunicación con la empresa propia: no debe llamar, ni asistir al local para conocer cuestiones básicas sobre horarios de atención, profesionales disponibles, servicios y especialidades ofrecidas o perfil del local. Puede averiguar estas cuestiones en el momento que necesite y de una forma cómoda que le permite continuar con otras tareas que esté realizando mientras consulta.

También genera que, como empresa, forme parte de una experiencia placentera, porque se halla dentro del mundo que ha creado su cliente en Facebook, en el que se conecta con amigos e intercambia gustos e información con otros perfiles y páginas. Uno logra ingresar en los intereses del consumidor.

 

Errores a evitar

Por último, es importante focalizar en ciertas equivocaciones en las que se incursiona a la hora de utilizar Facebook como una empresa (marca).

Primero y principal, se debe estar muy atento a no confundirse de cuenta al publicar. Una cuestión que parece obvia pero que ha complicado a numerosas marcas y referentes, ya que quienes manejaban la cuenta publicaron desde la página profesional opiniones personales sobre diferentes temas, que no se condecían con la estrategia comunicativa de la empresa.

Además, la información publicada debe ser pertinente y estar relacionada a lo que se busca transmitir y al estilo de comunicación elegido.

Declaraciones personales sobre, por ejemplo, cuestiones políticas y partidarias deben evitarse, ya que re rompe el contrato comunicacional establecido con el cliente que sigue la página para conocer más de la marca.

Se debe considerar a cada publicación como lo que es: una comunicación que se establece con los clientes, en la que debemos pensar en ellos y sus intereses, pero también en los objetivos, misión y valores de nuestra empresa.

 

Las reglas en el mundo de Facebook

Tomás Schiavon
Consultor en Lanzallamas, agencia de comunicación y contenidos.

En Argentina, las personas invierten mucho tiempo en las redes sociales. El promedio dentro de los usuarios es de 10 horas semanales y el 40% de su tiempo lo destinan a visitar la sección de Noticias / Inicio.Los beneficios básicos que trae Facebook es que podemos dar a conocer nuestras veterinarias entre un público variado, a la vez de brindar numerosas herramientas para seleccionar un segmento determinado, discriminado por ciudad, profesión o intereses, entre otros parámetros.

Si tomamos el ejemplo de una veterinaria, puede, incluso, filtrar por gustos de animales o razas. Se logra llegar al público puntual que uno elija.

En la actualidad, si disponemos de una Fan Page, desde Facebook sugieren utilizar anuncios pagos -con el monto que uno desee colocar, por más mínimo que sea- para lograr un mayor alcance en las publicaciones y que, de ese modo, sean vistas por más personas, aunque no sean seguidoras propios. Al mismo tiempo, asegura, a través de ese anuncio pago, que el contenido será visto por una cantidad determinada de personas, variable de mayor al alcance orgánico que tienen las publicaciones.

En relación a los contenidos que conviene postear, se pueden publicar imágenes, textos, videos, y enlaces a otros sitios. Pero esto último no es recomendable, ya que se traslada al consumidor a otra página: debemos lograr que se interese por permanecer en el entorno de nuestra marca y servicios.

Con una excepción: lo que mayormente funciona en la actualidad es el texto y la imagen. En otro momento, esto ocurría con la publicación de videos pero hoy Facebook dispone de su propia plataforma audiovisual y pretende que todos los usuarios migren hacia ella. Por lo tanto, los contenidos compartidos con YouTube -la más utilizada- no son anexados de forma provechosa en la publicación.

Está comprobado que los posteos con mayor engagement / interactividad son los que contienen imágenes.

Más allá de esto y se utilicen o no las herramientas más profesionalizadas, un aspecto central es la interactividad con los seguidores, publicar contenido que consiga comentarios, Me Gusta o que sea compartido. De esta manera, se logra que las publicaciones de la Fan Page aparezcan en mayor medida en la sección de noticias de los seguidores que más se comuniquen con la empresa o marca. Todo un desafío…

 

Las veterinarias comerciales tienen el desafío técnico y económico de dejar de comercializar sólo antiparasitarios, para potenciar el uso de planes sanitarios integrales.

M.V. Diego Baldini

Nota BaldiniLas especialidades desarrolladas en el ámbito de la medicina veterinaria equina representan hoy una realidad por medio de la que se abren nuevas oportunidades de negocios para los comercios veterinarios orientados al rubro.

En ese marco, debemos tener en cuenta que -hasta hace poco tiempo- los profesionales con veterinaria solían recibir consultas sobre distintas especies animales.

Si bien esta situación se mantiene en muchas regiones del país, es una tendencia que sin lugar a dudas se encuentra en proceso de cambio.

Cambio que permitiría una mayor jerarquización de la profesión, tal como todos anhelamos. Así, se llegó a que el consumo de insumos por parte de los propietarios de caballos creciera, propiciando un desarrollo en los volúmenes del mercado, el cual actualmente no siempre es aprovechado en todo su potencial.

Cabe destacar que dentro de la medicina equina existen especialidades como la radiología, ultrasonografía, odontología, medicina deportiva, reproducción, cirugía, oftalmología, cardiología, laboratorio de diagnóstico y muchas más. Ahora bien, todas ellas requieren de distintos insumos, los cuales no siempre están al alcance del demandante en tiempo, lugar y forma. Otro dato a tener en cuenta es la diversidad de razas y las distintas actividades ecuestres existentes, en las cuales se detecta que las necesidades básicas y específicas de los clientes no son siempre las mismas.

Es por todo esto que, sin dudas, los comercios veterinarios deberían preguntarse por qué hoy no están comercializando productos específicos para equinos, mientras que aquellos que si lo hacen, podrían comenzar a identificar acciones que les permitan mejorar la rentabilidad del negocio en base al perfil propio de los consumidores habituales. ¿No les parece?

Claro que para todo ello, será esencial lograr una buena gestión (integral) del negocio. Como profesionales y propietarios del comercio veterinario, debemos identificar y diferenciar a nuestros clientes, situación que nos generará herramientas para incrementar las ventas.

 

Segmentación

A nivel general, los consumidores de productos veterinarios para caballos podrían ser agrupados en los siguientes segmentos específicos:

-Propietarios: para el caso de equinos deportivos, para trabajo, producción o simplemente como mascotas.

-Profesionales: entrenadores, jinetes, domadores, jugadores de polo / pato, etc.

-Colegas médicos veterinarios sin comercio propio.

Si bien no todos estos potenciales clientes necesitarán el mismo tipo de asesoramiento, es sobre ellos que debemos avanzar en una valorización económica real de los negocios que podrían realizarse y dar soluciones reales a sus demandas.

Es clave dejar en claro que a lo largo de esta serie de columnas que en esta oportunidad iniciamos bajo el paraguas de la Revista DOSmasDOS intentaremos no dar consejos, puesto que no existen las fórmulas mágicas, pero sí intentar mostrar cómo se podrían mejorar los ingresos mensuales tanto de quienes ya hayan comenzado, como de quienes se propongan ingresar en el rubro equino.

 

¿Cuánto vale un cliente?

A modo de ejemplo, podemos analizar el siguiente caso.

Se presenta en nuestra veterinaria una persona que dice haber comprado un caballo como mascota para recreación familiar (algo muy de moda en algunas ciudades) y que lo quiere desparasitar.

Esta parece ser la única medida sanitaria que muchos conocen y es en este tipo de casos para los cuales debemos estar preparados. En primer lugar, será clave explicar que lo correcto es pensar en un plan sanitario integral, que contemple los controles obligatorios (por ejemplo, AIE), así como también la confección de una libreta sanitaria, vacunaciones, desparasitaciones y acciones de rutina e higiene adecuada.

Debemos destacar que no es dificultoso, en absoluto, tener preparada una planilla en la cual se detalle este plan sanitario básico que ofrecemos, aunque también podríamos contar con algún software que nos posibilite una presentación más formal ante el propietario.

Es clave, entonces, no dejar pasar este tipo de oportunidades.

En primer lugar, para aplicar todo lo que hemos aprendido en la Facultad y, luego, para poder apreciar la diferencia económica que implica pasar de vender sólo un antiparasitario a ofrecer y concientizar en relación a la importancia del uso de planes sanitarios, los cuales generarán una relación más fluida en el tiempo.

Para tener una idea aproximada, un plan sanitario anual básico -a valores actuales- representaría una inversión aproximada de $1.200 a $1.500 anuales por animal. Si a esto le sumamos algún suplemento alimentario, esa facturación podría llegar a duplicarse.

Y más aún: agregando productos para la higiene, herraduras o anexo de talabartería para el caballo y/o el jinete, seguramente estaremos en un mínimo de otros $300 a $500, adicionales por mes.

Volvamos entonces al inicio del ejercicio. Esa persona que ingresa a la veterinaria a comprar un antiparasitario, podría llegar a invertir (según el producto que ofrezcamos) entre $45 y $120.

Se lo venderíamos y lo dejaríamos ir, esperando que por propia voluntad regrese en algún momento.

Sin embargo, muchas veces no vemos que quizás estemos frente a un cliente con un potencial de $4.000 a $5.000 anuales para la empresa.

Entiendo que al menos valdría la pena intentarlo. ¿No?

Pero vayamos un paso más adelante: ¿cuántos antiparasitarios por año vendemos en las veterinarias? Seguramente con un bajo porcentaje de planes sanitarios comercializados, la facturación total sería rotundamente superior.

Lograr esto con sólo 20 equinos, nos generaría ingresos no menores a los $80.000 a $100.000 anuales, con un buen margen de rentabilidad.

 

Más ejemplos

Analicemos el caso de un stud / caballeriza donde estén alojados seis equinos de carrera en cuidado intensivo o training para cuadreras, situación común para la mayoría de los pueblos o ciudades de cualquier lugar de nuestro país.

Hablamos de caballos que requieren una atención constante por su carácter deportivo y en los cuales los requerimientos de medicamentos e insumos son constantes. Si bien estos animales ya deberían estar cumpliendo con un plan sanitario básico (cuyo valor económico ya estimamos), al mismo se le sumarían tecnologías específicas para equinos en training (medicamentos, herraduras, vitaminas, suplementos nutricionales, electrolitos, etc.), además de contemplar los medicamentos de los tratamientos puntuales previos a las carreras en cuestión.

Si bien sería difícil valorizar esta nueva situación, arriesgaremos un promedio general que nos permita graficar el negocio potencial al cual nos enfrentamos.

Siendo prudentes en la inversión y sin contemplar gastos extras por problemas que suceden a diario como las heridas, los traumatismos y las infecciones, podríamos decir que estos animales no insumirían menos de $800 a $1.000 mensuales.

Ahora bien, si estimamos que entre estos caballos podrían correr unas 30 carreras al año (visión pesimista) y tomáramos cualquier tratamiento específico base para una carrera, la inversión no sería menor a los $800 adicionales: estaríamos en un mínimo de $25.000 por animal y por año.

En definitiva para este ejemplo del stud / caballeriza, teniendo en cuenta el plan sanitario, los costos de tener animales deportivos en training y la preparación específica para una carrera, los comercios veterinarios tendrían a disposición un promedio de $15.000 por mes.

Además y si contemplamos una rentabilidad promedio del 35%, llegaremos a los $5.000 de ingresos mensuales extras. Si bien esto no parece ser una suma importante de dinero, no olviden que hablamos sólo de una caballeriza con seis equinos.

Queda en nosotros, los profesionales, determinar cómo hacer para atraer a esos clientes que existen que seguramente no estamos asesorando del modo que corresponde no sólo por el bienestar de sus animales / emprendimientos, sino también de nuestras veterinarias.

En un relevamiento realizado entre profesionales de grandes animales, se percibió que buena parte de los temas a desarrollar tienen que ver con cuestiones extra técnicas.

M.V. Antonio Castelletti

Nota Antonio CastellettiDurante el año 2013 y en conjunto con el Periódico MOTIVAR (motivar.com.ar) realizamos un muestreo en el cual se entrevistó -vía Web y de manera anónima a 155 veterinarios que se desempeñan laboralmente en: Buenos Aires (53%); Córdoba (12%), Santa Fe (10%); Entre Ríos (10%); Chaco (7%) y La Pampa (4%). El restante porcentaje se dividió entre Corrientes, Neuquén, Salta, San Luis, Misiones, La Rioja y Santiago del Estero.

El objetivo fue obtener opiniones respecto de cómo piensa unos de los principales actores de la cadena comercial sobre servicios y productos, a fin de identificar puntos críticos sobre los cuales poder trabajar a futuro sobre el profesional veterinario como vendedor de servicios y productos. En este marco y al realizar una caracterización de los encuestados en base a su edad, se percibió que el 54% de los mismos tiene entre 35 y 46 años; otro 25%, entre 47 y 55 años y el 21% restante, más de 56 años. Además y entre las principales actividades en las que participan profesionalmente se encuentran: la cría (61%), el tambo (21%), la invernada (10%), el Feedlot (7%) y otros (1%).

Interesante fue ver aquí que el porcentaje de quienes se dedican al tambo decrece en la medida que avanza la edad de los veterinarios, siendo la invernada el ámbito al cual se trasladan según pasan sus años.

Se destaca también una mayor participación de los de edad media (47 a 55 años) en los feedlots.

¿Otro dato? El 86% del total asesoran hasta 30.000 cabezas y los de edad baja (35 a 46 años) fueron los que más sostuvieron asesorar hasta 10.000 cabezas.

 

Limitantes para más productos y servicios

Encuesta: ¿Qué pasa en los mostradores?

Desde unos meses, se encuentra vigente en motivar.com.ar/encuesta una nueva convocatoria para conocer las opiniones de los profesionales con veterinaria, dedicados al rubro de grandes animales. En ese marco, la búsqueda intenta responder algunos interrogantes centrales en cuanto al rol comercial de los mostradores en estos locales, los cuales están presentes en el 94% de los 100 casos que se han analizado hasta el momento, provenientes de distintas partes del país.Un hecho destacable tiene que ver con que el 66% de esos profesionales sostuvo no estar satisfecho con los resultados comerciales que se logran dentro de la veterinaria. ¿Otro dato? Son los propios veterinarios los que atienden al público en el 34% de los casos, mientras que en otro 17% lo hace un familiar directo. En ambas situaciones y a nivel general, estas personas no realizaron capacitaciones específicas en cuanto a venta en mostrador (el 80% del total aceptó que sería necesario avanzar en este tema).
Más allá de esto, la encuesta (breve y totalmente anónima) a la cual pueden acceder para dejarnos su opinión con sólo ingresar en motivar.com.ar/encuesta analiza qué tipo de productos son los de mayor demanda y venta dentro de las veterinaria, cuál es el porcentaje de su facturación mensual que creerían los veterinarios perder si cerraran directamente el mostrador y cuántas de las consultas que se generan en la veterinaria se convierten en visitas a campo, entre otras cuestiones puntuales.

Ponderando los resultados en base al orden en que los profesionales ubicaron las opciones destacadas fueron: “Perfil poco innovador de los clientes”, Contexto nacional”, “Idiosincrasia del productor”, “Rentabilidad de la actividad” y “Falencias comerciales y técnicas de los veterinarios”.

Entre otras cosas, queda claro que las características intrínsecas del productor (idiosincrasia y perfil poco innovador) es para los veterinarios (48%) la principal limitante. La «rentabilidad del negocio», quedó como cuarta elección.

En cuanto poder determinar si estos veterinarios se sienten capacitados comercialmente para vender más y mejores productos y servicios, el porcentaje general de quienes respondieron afirmativamente fue del 61% (Ver recuadro).

De menor edad a mayor edad, los profesionales asumen esta realidad como una dificultad concreta. De aquellos que sostuvieron sentirse efectivamente capacitados, sólo el 36% se capacita en temas ligados a la gestión, el marketing y las ventas.

En definitiva, el 70% del total no se capacita en estos temas, siendo los más jóvenes quienes menos lo hacen.

Además y tras ser consultados sobre en qué rubro los clientes de los profesionales les discuten mayormente los precios, un 76% del total aseguró que los mayores cuestionamientos se dan en el caso de los productos veterinarios, mientras que el 14% restante lo vinculó a los aspectos profesionales que ofrecen. Para el caso de los que se dedican a tambo, el 91% sostuvo la tendencia anteriormente mencionada. ¿Por qué se dará esta situación?

Cuadro N°1

Cuadro N°1

¿Será que si los ganaderos quieren los servicios de ese veterinario deben pagarlos, pero que con los productos siempre es posible conseguirlos a menor precio?

Otro aspecto interesante del muestreo estuvo ligado a saber si los veterinarios evalúan junto con sus clientes los resultados productivos que se logran desde el punto de vista económico en cuanto a la adopción de tecnologías que proponen.

En ese sentido, un 56% del total sostuvo que lo hace con «algunos» de sus clientes; un 4%, con «ninguno»; un 22%, con «pocos» y sólo un 18% dijo hacerlo con «todos». En resumen, un 78% de los encuestados no realiza este tipo de análisis con todos sus clientes. Además, los de menor edad son, según sus dichos, los que menos adoptan este tipo de prácticas.

Además y en el Cuadro N° 1 podrán observar cuáles son para los veterinarios encuestados los desafíos a futuro para la profesión en su conjunto, observándose que cerca del 75% de las respuestas estuvieron ligadas a la necesidad de avanzar en cuestiones «extra técnicas». Por último y al consultar respecto de cómo imaginan su futuro cuando dejen de ejercer la profesión a campo, un 54% de los encuestados sostuvo pensar en seguir asesorando establecimientos desde la veterinaria; un 29%, seguir comercializando productos y servicios desde la veterinaria y un 15% dedicarse a otra actividad (un 2% no respondió).

 

Son las palabras de Gustavo Suárez, uno de los dueños del Hospital Veterinario Suárez ubicado en Rafaela. Buscan destacarse por servicios de alta complejidad y excelencia profesional.

Gustavo Suárez: “Invertimos en equipamiento”.

Gustavo Suárez: “Invertimos en equipamiento”.

Frente a un mercado cada vez más competitivo, destacables son las estrategias ideadas por profesionales no sólo para mejorar la calidad de sus servicios sino también para sostener los emprendimientos en el tiempo.

Hospital Veterinario Suárez, ubicado en Rafaela (Santa Fe) y gestionado por dos generaciones de profesionales de la sanidad animal, busca diferenciarse por su servicio profesional orientado a los animales de compañía.

Sustentado en los cimientos de la clínica fundada hace más de 30 años por Carlos Suárez, a la cual con el tiempo se sumó su hijo Gustavo, cuenta con tres consultorios para pacientes ambulatorios, dos salas de internación y un quirófano manejados por cuatro profesionales y tiene anexado un Pet Shop atendido por personal administrativo.

Ecografía, cardiología y cirugías de distinta complejidad (torax y tejidos blandos, entre otras) son los principales servicios con los que cuentan: en estos momentos se encuentran habilitando también el área de rayos, con personal capacitado.

Asimismo, el Hospital dispone de un servicio de farmacia al que Gustavo Suárez califica como imprescindible ante cirugías, emergencias e internaciones que requieren de la tenencia de un stock determinado.

Resulta interesante también conocer el motivo de la creación del emprendimiento tal y como se lo conoce en la actualidad.

En este caso, la inversión se vio promovida por la incapacidad estructural para atender la gran cantidad de demanda que recibían. «Fue a la inversa de cómo sucede en muchos casos. No armamos el Hospital en función de un estudio de mercado, sin tener la necesidad de ampliarlo o planteándonos la ampliación como un proyecto a impulsar. Surgió como resultado de cubrir la atención del flujo de clientes que acudía y sobrepasaba nuestra capacidad», explicó el veterinario a esta Revista DOSmasDOS. Y fue por eso mismo que decidieron incorporar personal y ampliar el establecimiento hace un tiempo.

 

Diferenciarse ante competencia

El segmento de pequeños animales se encuentra en pleno desarrollo, con una cantidad creciente de médicos veterinarios que se reciben año a año. «En la actualidad, es difícil encontrar zonas o nichos de trabajo sin cobertura profesional. La competencia es importante. Tratamos de brindar un servicio diferenciado. Ofrecemos cirugías o estudios que no se hacen en todas las veterinarias que disponen de servicios básicos en el lugar», sostuvo.

Al ofrecer cirugías traumatológicas, traumato – ortopédicas, toráxicas y de columna e internación con terapia intensiva, entre otras, el Hospital genera no sólo un mayor flujo de clientes de otras ciudades, sino también otra vía de ingresos: las derivaciones. «Hoy en día, la competencia más cruda es observada en el segmentos de Pet Shops. No buscamos competir en el mismo, por eso invertimos mayormente en formación y equipamiento. Nuestro mayor ingreso es percibido por consultas y cirugías, y -más que nada- por aquellas complejas, que son las que más requieren de estudios y aparatología», sentenció.

 

El Hospital recibe entre 15 y 20 pacientes diarios. Según sus propietarios, esto se debe al “boca en boca” que se generó.

El Hospital recibe entre 15 y 20 pacientes diarios. Según sus propietarios, esto se debe al “boca en boca” que se generó.

El manejo de derivaciones

Suárez destaca, en primer lugar, la importancia de dejar de lado el miedo a perder el cliente y derivar a tiempo.

«Un paciente bien atendido siempre vuelve a su veterinario de cabecera. No mandarlo al colega especialista o con la aparatología necesaria para el tratamiento o diagnóstico resulta un error. Además, con Internet a disposición, el cliente descubre por sí mismo los diferentes equipamientos y tratamientos disponibles en el mercado y puede concurrir por sus propios medios al profesional que ofrezca lo que necesita», advirtió Suárez.

Las derivaciones constituyen un ingreso interesante siempre y cuando se logre un vínculo con los colegas, sustentado en valores éticos.

«Tenemos una política clara: sabemos que el cliente en el rubro de las derivaciones es el colega. Entonces somos respetuosos a la hora de devolver los pacientes», aclaró Suárez.

En la práctica, siguen un determinado protocolo para estos casos, el cual también depende del accionar del veterinario de referencia.

En primer lugar, al recibir al paciente, se contempla con qué estudios cuenta para realizar los que se precisen.

Es importante aclarar que algunos veterinarios envían a su paciente con el historial completo, otros derivan más informalmente. Si el colega lo envía para estudios complementarios, se le comentan los resultados. En caso de diagnóstico y tratamiento, se lo devuelve con las indicaciones necesarias. Por último, ante una cirugía, se le notifica que el paciente está en condiciones de someterse a la intervención y se procede a accionar.

 

Perfil y cantidad de clientes

Tal como nos comentaran desde la empresa de Rafaela, normalmente superan los 15 o 20 pacientes diarios, y realizan dos cirugías por jornada, aproximadamente. La complejidad de los casos atendidos varía, ya que atienden desde pacientes que deben vacunarse hasta los casos complejos previamente mencionados.

«Por los tipos de servicios que brindamos, suelen concurrir clientes que están comprometidos con sus mascotas: las consideran parte de su familia y aceptan todos los tratamientos que necesiten», explicó Suárez. Al calificar el target de la veterinaria, aclara que si bien a las operaciones costosas acceden -en su mayoría- la clase media y alta, esta última suele ser más recelosa con sus gastos.

 

Herramientas de gestión

En lo que respecta a la contabilidad y al manejo financiero, realizan reuniones periódicas entre los responsables de la veterinaria y, otras, con el contador para estudiar balances.

De acuerdo a los mismos, analizan necesidades y posibilidades de inversión en equipamiento y formación. Por otra parte, en lo relacionado al marketing, cuentan con un sistema de aviso telefónico de vacunas y de estudios histopatológicos.

«El hospital tiene una importante trayectoria. Nuestra mayor publicidad es el boca a boca. Además, muchos colegas que se reciben nos conocen por mi labor docente, entonces ya existe una relación de confianza a la hora de derivar», explicó Gustavo Suárez a DOSmasDOS.

 

Vínculo empresarial entre padre e hijo

Las empresas familiares conforman un capítulo aparte en el mundo de la gestión.

Padre e hijo pertenecen a diferentes generaciones y suelen tener distintas perspectivas sobre el negocio. Algunas veces el debate es enriquecedor, mientras que otras, generan conflictos desgastantes.

La primera de estas alternativas resulta la descripción correcta para la dinámica entre Carlos y Gustavo Suárez. «Buscamos conciliar el ímpetu de una persona más joven con los reparos que pone alguien con más experiencias. Pero siempre he recibido apoyo y tenemos un buen vinculo personal», resaltó.

Con respecto a los diferentes contextos del mercado, Gustavo Suárez concluyó: «en la época que se recibió mi padre, el perfil comercial no era tan importante. En la actualidad, uno necesita entender a la veterinaria como una empresa».

El programa en el que se abordan temáticas relativas a gestión, recursos humanos y marketing puede escucharse por Internet desde la Radio en Vivo de hablandodelonuestro.com.ar.

Marina González Fontao

Marina González Fontao

El programa «Los Emprendedores», que se emite todos los días a las 15, 19.30 y 21 horas por Internet desde la Radio en Vivo de hablandodelonuestro.com.ar, ha superado ya las 10 emisiones en este 2014.

Conducido por Marina González Fontao, la iniciativa plantea una serie de columnistas, a los que se suman entrevistas con especialistas en marketing, gestión, recursos humanos y publicidad.

Además, se destacan y desarrollan emprendimientos reales, contados por sus protagonistas sean estos veterinarios o no.

En ese marco, se ha dialogado con -por ejemplo- Liliana Bianchi, gerente de recursos humanos de la editorial Errepar, quien se refirió a un tema que tiene en vilo al mundo empresarial: las nuevas generaciones y la dinámica que se instaura en el ámbito laboral a partir de su incorporación.

En la entrevista se profundizó sobre las disidencias que se producen entre, por un lado, las generaciones Y, Z e Y, por el otro, la X: cuyos paradigmas de éxito no coinciden de forma exacta.

Allí y para el caso de las clínicas veterinarias, la experta planteó: «Si estamos incorporando a nuestro comercio un profesional que tiene potencial, ¿por qué no trabajar con el concepto de socio en lugar de empleado?».

 

En primera persona

«La mayoría de los que estudian veterinaria lo hacen por vocación o curiosidad intelectual. Al egresar, se encuentran con la primer dificultad: para manejar un negocio no basta con ser un buen profesional sino que se debe ser un pequeño Superman o Superwoman, que entienda también sobre economía, impuestos, contabilidad, motivación de empleados y trato al cliente», sostuvo Pere Mercader, médico veterinario que cuenta con un máster en Administración de Empresas y Diploma de Estudios Avanzados en Economía y Empresa, y es socio fundador de Veterinary Management Studies (VMS) junto con Ramón Rullo.

Su entrevista fue transmitida también en el programa “Los Emprendedores” y está hoy disponible al ingresar en hablandodelonuestro.com.ar.

También a lo largo del programa se difundió una entrevista a Carlos Solá, médico veterinario y creador del software para tambos SW Doctor Solá.

«Pretendemos ser el GPS de la producción lechera», sostuvo el profesional al explicar los diferentes tipos de software con los que cuentan y los beneficios que le traen a los establecimientos que los utilicen como herramienta de gestión.

 

Analistas

Federico Bonino, Sivet, Rosario (Santa Fe).

Federico Bonino, Sivet, Rosario (Santa Fe).

«A partir de la revolución digital, la creatividad dejó de ser esa habilidad de tener ideas para ser la de juntarlas o seleccionarlas y ganar a partir de saber aplicarlas y compartirlas», sostuvo Eduardo Kastika -consultor y referente argentino con más de 20 años de trayectoria en innovación y creatividad- en una charla transmitida en la séptima emisión de “Los Emprendedores”. Entre otros temas, también se abordó la procrastinación: postergación de actividades que uno debe realizar constituyéndose en una dinámica nociva para la persona.

Además y ya disponible también en la Web, se concretó un diálogo cuyo protagonista fue Federico Bonino, propietario de Sivet (sanatorio integral veterinario ubicado en Rosario, Santa Fe.

Allí, el profesional se refirió al vínculo que se establece con otros colegas a la hora de recibir derivaciones.

En definitiva, los emprendedores ya tienen su programa, el cual puede escucharse por Internet, desde la Radio en Vivo de hablandodelonuestro.com.ar.