“El que no toma a la veterinaria como una empresa, fracasa”
El médico veterinario Daniel Sappia nos comenta desde la ciudad de Tandil, Buenos Aires, su experiencia en el sector privado.
“El que no toma a la veterinaria como una empresa, fracasa”
Escribe Patricio Jiménez
En 1987 y casi como una continuidad lógica de sus últimos años de estudio, Daniel Sappia abría junto con su socio de aquel entonces, Marcelo Catalano, una clínica veterinaria en Tandil, provincia de Buenos Aires.
“Me gustaba trabajar con pequeños animales y acá hace 30 años nadie le prestaba atención a este segmento; había una necesidad insatisfecha”, recordó el profesional al ser entrevistado por esta Revista 2+2. Al mismo tiempo, avanzó en su descripción: “Los perros estaban en el fondo de las casas y no adentro como hoy. Además, los gatos ocupaban su lugar en los galpones. Ese era el panorama en el cual tomamos la decisión”.
En ese contexto, desde la Clínica Veterinaria se avanzó en brindar servicios principalmente ligados a la clínica, sumados al desarrollo de rubros como la traumatología y la cirugía, en los cuales se comenzó a crecer.
¿Pero a qué se consideraba crecer? Por un lado, los veterinarios pudieron adquirir el local en el cual trabajaban, a la vez de ir ampliándose ediliciamente, comprando también propiedades linderas para llegar a la estructura actual:
“Todos los cambios se llevaron adelante con el objetivo de progresar”, afirmó Daniel Sappia quien al mismo tiempo se consolidaba como docente en la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil, donde actualmente se sigue desempeñando como Profesor Adjunto de Cirugía y Coordinador del área de Cirugía General.
“Una veterinaria es una empresa y el que no la toma como tal fracasa en la idea de crecer o progresar en esta actividad”, enfatizó el profesional. Y amplió: “Esto no implica que uno comercie con la salud de un animal, sino básicamente preocuparse por evaluar los números de lo que entra y lo que sale. Si el resultado no es rentable, hay que dedicarse a otra cosa”.
Tal declaración sostiene a su clínica en pilares fundamentales como la inversión en equipamiento y comunicación.
Equipamiento
Daniel Sappia relata la historia de su empresa con naturalidad, como si cada paso que diera fuera común y normal.
Ejemplo de esto es el momento de explicarnos la llegada de la radiología y la odontología al local: “Brindábamos servicio de traumatología, por lo que necesitábamos un equipo de rayos para realizar placas, llegar a un buen diagnóstico y mostrarle al propietario qué problema tenía el animal”. Simple y conciso Sappia también comentó cómo la veterinaria fue pionera en el servicio de anestesia inhalatoria en su ciudad…
La empresa cuenta hoy con elementos como respiradores; oximetría de pulso y monitoreo de temperatura rectal; monitor multiparamétrico, electrobisturí, aspiración central de líquido corporales y una camilla hidráulica, con manta térmica.

Las instalaciones de la clínica veterinaria cuentan con dos consultorios, un quirófano, una sala de rayos, una de ecografía, una de internación, la peluquería, el pet shop y la sala de espera.
Todo, distribuido en diferentes ambientes: dos consultorios, un quirófano, una sala de rayos, una de ecografía, una de internación, la peluquería, el pet shop y la sala de espera.
“El quirófano es un lugar de trabajo que requiere de herramientas. Tenemos algunas de mucha complejidad y otras más sencillas”, agregó un Daniel Sappia que se autodefine como un veterinario generalista que únicamente trata a perros y gatos.
“Me gusta darle un servicio completo a los animales con los que trato: ¿El gato tiene gingivitis? Si, un montón. ¿El perro tiene sarro dental? Sí, claro. Con el correr de los años me di cuenta que había cosas que el animal tenía que no eran tan complejas de detectar y que constituían un servicio integral para ofrecerle al dueño”, sostuvo.
Y agregó: “No importa si los traen únicamente para ser vacunados; a cada paciente que ingresa en la veterinaria se le revisan la boca, las rodillas, el abdomen…”.
Según pasan los años
La experiencia del veterinario hoy como único propietario de la clínica alternó entre diferentes etapas.
“Hace 30 años atendíamos un 90{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de perros y sólo un 10{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de gatos; hace 15 la proporción pasó a ser de 70/30 y ahora la estadística indica un corrimiento hacia un 60/40 en la atención de rutina”, explicó.
Servicio las 24 horas
Durante muchos años, Daniel Sappia trabajaba a deshoras para poder cubrir las necesidades de sus clientes: “Llegué a atender perros durante la noche de navidad en alguna oportunidad”, nos contaba el veterinario.
“Las urgencias fuera de hora son muy complicadas de cubrir pero la necesidad existe. Por eso desde este año nos juntamos un grupo de veterinarios de la zona (ocho en total) para dividirnos los días de cobertura”, explicó el profesional.
De esa manera, logran darle un servicio extra a los pacientes y clientes que, llamando a un número de teléfono fijo, reciben respuesta de un médico veterinario diferente, según el día.
“Es un servicio adicional: la urgencia la trata cada veterinario de guardia en su propia clínica y si es paciente de otro colega, se completa un formulario de derivación”, concluyó nuestro entrevistado.
Y profundizó: “Antes venía un 90{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de mujeres y un 10{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de hombres, mientras que hoy esto es indistinto. Realmente, viene cualquiera”.
Por otra parte y a la hora de evaluar el rendimiento de su clínica, Sappia no dudó en destacar que la mayor parte de los ingresos de su negocio los genera la consulta veterinaria.
Comunicación
Sobresale en este sentido la importancia manifiestamente otorgada a la página Web veterinariasappia.com.ar. Desde allí es posible realizar una especie de recorrido virtual por el local, donde se muestra un plano con todos los espacios ilustrados fotográficamente.
Además, en el portal se detallan los servicios que se ofrecen con una descripción específica para cada área.
Es el propio Sappia quien se encarga de dotar de contenido la Web, haciendo hincapié en descripción de casos y notas de interés: “Desde hace 10 años que vengo prestándole atención a esta herramienta, la cual fue desarrollada por terceros. Le dedico una tarde por semana a la actualización de las notas y preguntas frecuentes que publicamos”, explicó.
Otro destacado de la página Web está en la sección “Promo del Mes”, donde el médico veterinario sube información con relación a una acción puntual, articulada con acciones que se llevan adelante en la clínica.
La comunicación no termina allí para Sappia ya que también incursiona en medios de comunicación: “Los martes a las 13:15 tengo una sección en Micro de la Ciudad de Eco TV en donde presentamos “Consejos para tu mascota” y contestamos preguntas a propietarios y tratamos diferentes temas”, nos comentó.



