El Dr. Federico Berger participó de un ciclo de charlas en Misiones, donde presentó a los veterinarios asistentes un análisis sobre la incidencia real que tiene la sanidad en la economía del criador bovino.
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Escribe Luciano Aba
Durante los primeros días de agosto, el Consejo de Médicos Veterinarios de la provincia de Misiones organizó una serie de jornadas en las localidades de Oberá y El Dorado, en las cuales se dieron cita más de 60 profesionales.
Allí se debatieron temáticas concretas como lo son la Administración de los locales comerciales (con una disertación a cargo de esta Revista 2+2) y el rol de la profesión en la estructura sanitaria, por medio de la participación del Dr. Federico Berger, vicepresidente del Colegio de Veterinarios de Santa Fe.
“Los planes sanitarios son necesarios para que los alimentos de origen animal sean saludables y se instituyen para garantizar la seguridad tanto de los productores, como de la sociedad en su conjunto”, explicó Berger. Y avanzó: “Además, su aplicación genera réditos económicos a futuro por la disminución de pérdidas productivas que sabemos generan las enfermedades”.
Más allá de esto, Berger se tomó unos minutos para describir su activa participación en la Federación Veterinaria Argentina, destacando los alcances de la entidad, presentando su nuevo video institucional y planteando cuáles son hoy sus principales objetivos.
En este punto, uno de los organizadores de las jornadas –y también integrante de la FeVA-, Dr. Hugo Gross, invitó a los veterinarios asistentes a involucrarse en sus entidades colegiadas, planteando las problemáticas que observan y proponiendo líneas de trabajo para solucionarlas.
El ejemplo de Santa Fe
Siguiendo con su disertación y a fin de generar una propuesta integral por medio de la cual los productores reciban el asesoramiento profesional que les permita ser productivos, a la vez de prevenir zoonosis que impacten en la comunidad, Berger presentó el Sistema Sanitario Participativo que se emplea en su provincia y donde se destaca la figura del Corresponsable Sanitario.
“Los productores pueden tener a su rodeo en las condiciones que quieran: flaco, gordo, con 35{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de preñez (o 90{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4}), con gangrena; con los toros en buen estado o como le guste”, inició. Y siguió: “Pero ya cuando hablamos de perjudicar “al otro” con la presencia de enfermedades que impactan, por ejemplo en la salud pública o el cierre de determinados mercados, es que sin dudas debemos intervenir”.
En ese sentido, el profesional destacó que en Santa Fe existen marcos legales concretos sobre los cuales se plantean campañas de lucha contra Garrapata, Brucelosis, Tuberculosis, Aftosa y Carbunclo, instrumentándose certificados de estado sanitario y poniéndose en marcha recientemente un sistema Integrado de Alertas Sanitarias.
“Todo coordinado desde la COPROSA local y siempre con la activa participación de los veterinarios”.
¿Cuánto vale la salud animal?
Culminando su participación, Federico Berger presentó un análisis de costos de insumos y honorarios veterinarios, con el objetivo de debatir si el mismo debía ser considerado un gasto o una inversión. Para ello, mostró una simulación realizada sobre la base de un campo de cría natural (sin pasturas implantadas) de cría ubicado sobre 1.412 hectáreas de Santa Fe.
Con 967 animales totales (660 vientres) y un 3{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de toros, el establecimiento tenía un 85{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de preñez al tacto, un 80{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de terneros nacidos y un 78{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de destetes.
“En ese esquema consideramos un completo plan sanitario para todas las categorías animales, sumándole intervenciones profesionales más que justificadas y una visita al campo a modo de asesoramiento por parte del veterinario actuante”, explicó. Y avanzó (destacando la información disponible en el Cuadro Nº 1): “Vemos que para cumplir con esta propuesta básica y garantizar no solo la eficiencia animal, sino también el cuidado de la Salud Pública, deberíamos invertir $300 por cabeza al año”.
Profundizando el análisis, Federico Berger explicó cómo a medida que el porcentaje de terneros destetados se incrementa –sobre la inversión que se propone realizar en sanidad- el costo total del plan sanitario no supera el 12{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} sobre el valor actual de un ternero (Ver Cuadro Nº 2).



