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Te contamos quién es Gastón Britos, médico veterinario dedicado a grandes animales e influencer. Su recorrido vuelve a poner en agenda una clave para toda la profesión: comunicar bien también es parte del trabajo.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

El reconocimiento que recibió Gastón Britos, al ser distinguido por la Bolsa de Comercio de Córdoba como uno de los 10 Jóvenes Sobresalientes de esa provincia en 2025, no es solo una buena noticia a nivel individual. Es también una señal clara de hacia dónde está evolucionando la profesión veterinaria. Más aún cuando, dentro de ese grupo, Britos obtuvo además el galardón a Desempeño Profesional.
Médico veterinario dedicado a la sanidad y la producción en grandes animales, Gastón Britos combina su trabajo de campo con una activa presencia en redes sociales y el mundo digital, donde ha construido una comunidad sólida de seguidores que supera los 2 millones de personas.

Redes sociales y presencia digital

  • Instagram (@gastonbritos_vet): más de 1 millón de seguidores, donde comparte contenido educativo, humorístico y vivencias del día a día como veterinario en el campo.
  • TikTok (@gastonbritosvet): cerca de 200.000 seguidores, con videos breves que conectan a la audiencia con la vida animal y profesional.
  • YouTube (Gastón Britos Vet): alrededor de 6.000 suscriptores, con contenido audiovisual profundo sobre sanidad animal y experiencias de campo.
  • Podcast “Veterinaria al Desnudo” (Spotify y otras plataformas), donde debate temas de salud animal con invitados, destacando educación y concientización sobre distintos aspectos de la profesión veterinaria.

Estos canales no solo amplifican su trabajo, sino que también lo posicionan como uno de los referentes más visibles en comunicación veterinaria dentro de Argentina y la región.

Mucho más que saber: saber comunicar

Durante años, la formación veterinaria estuvo casi exclusivamente enfocada en lo técnico. Sin embargo, el contexto actual exige algo más. Productores, clientes, colegas y hasta la sociedad en general demandan profesionales que no solo sepan, sino que puedan explicar, generar confianza y construir vínculos.
En ese punto, el recorrido de Britos funciona como un caso testigo.
Su crecimiento como referente digital no responde a una estrategia de marketing vacía, sino a una decisión concreta: estar donde están hoy las conversaciones, con contenido que educa, entretiene y moviliza a su audiencia.

Un mensaje que trasciende al premio

Que una institución como la Bolsa de Comercio de Córdoba reconozca a un veterinario por su desempeño profesional y su impacto comunicacional no es menor. Habla de un perfil que empieza a ganar protagonismo: el del veterinario que entiende su rol dentro de una cadena productiva compleja y sabe comunicarlo.
Para el conjunto de la profesión, el mensaje es claro. Invertir tiempo en mejorar habilidades de comunicación, aprender a expresarse mejor, animarse a los formatos digitales y trabajar la marca personal ya no es opcional.
Es parte del desarrollo profesional.

Conectate con su contenido

Si buscás ejemplos concretos de cómo llevar tu práctica veterinaria a una audiencia más amplia sin perder el profesionalismo, las cuentas de Gastón Britos son un buen punto de partida. Su enfoque combina conocimiento técnico, historias humanas y una clara apuesta por construir puentes entre la veterinaria, los productores y la sociedad.

 

Con acciones concretas, una fuerte presencia de marca y el vínculo permanente con veterinarios y empresas, mnVet estuvo en Rosario y dialogó con los protagonistas.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Con una identidad renovada, más de 1.000 asistentes y cerca de 40 empresas en el Salón Comercial del Salón Metropolitano, los días 23 y 24 de junio se llevó adelante la séptima edición del Congreso Veterinario Latinoamericano que organiza la distribuidora veterinaria Drovet en Rosario, Santa Fe.

Fueron dos días de interacción entre veterinarios, referentes de laboratorios y empresas del rubro, en estrecha vinculación con los disertantes que dieron forma a una completa agenda de contenidos que se desarrolló en dos salas simultáneas. Una, orientada a temas para pequeños animales y, la otra, pensada para los grandes animales, con foco en las producciones bovinas y porcinas.

“Buscamos ofrecer una propuesta de valor tanto a los veterinarios como a las distintas marcas que se hicieron presentes”, le explicaba a Mi Negocio Veterinario, Guillermo Vidal, gerente comercial de Drovet.

“Queremos trasladar nuestro trabajo comercial al mundo de la capacitación. Somos una empresa multiespecie y por eso es que apostamos por las salas de animales de compañía y también animales de producción, con foco en bovinos y cerdos”, agregó Martín Dilucca.

Finalmente, María Inés Tornati, coordinadora de Marketing de Drovet, comentó: “Este año sumamos tecnología y reforzamos nuestra presencia de marca, con espacios pensados para recibir tanto a los veterinarios, como a los representantes de las empresas. El Congreso fue un éxito”.

Junto a las empresas y los veterinarios

Con buena parte de su equipo presente en Rosario, Mi Negocio Veterinario no solamente llevó adelante entrevistas exclusivas con Carlos Sorribas, Gustavo Tártara y Joaquín Sopena, referentes que dictaron las charlas en la sala de animales de compañía y que próximamente serán publicadas, sino que también se apostó por reforzar la nueva identidad.

“Dejando atrás nuestra etapa como Revista 2+2, participamos del evento de Drovet con el fin de seguir posicionando el nuevo nombre y la renovada imagen de Mi Negocio Veterinario, con muchas novedades y la vocación de expandirnos en Argentina y otros países de la región”, explicaba Margarita Briceño, socia y gerenta de Marketing en Asociación de Ideas. Y completó: “Pudimos también reforzar nuestro vínculo con las empresas y sumar bases de datos de veterinarios y veterinarias de distintas provincias”.

Asimismo, y desde el stand en el cual se realizaban las entrevistas y recibía a las veterinarias y los veterinarios que participaron del encuentro, se propulsaron suscripciones a las ediciones digitales e impresas por vía de www.minegocioveterinario.com, así como también la realización del sorteo de una Tablet que quedó en manos de la MV. Melina Bandieri.

¿Cuándo se podrán ver el resto de los materiales generados en el Congreso de Drovet por Mi Negocio veterinario?

En las próximas publicaciones iremos compartiendo todas las entrevistas y coberturas que realizamos no solo con los disertantes, sino también con los representantes de las empresas que acompañaron con sus stands la realización del encuentro en el Metropolitano de Rosario, Santa Fe.

La autoconfianza es el arma más poderosa que tienen las mujeres para que otros confíen en su trabajo es lo que propone Leila Peluso, desde Argentina.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Desde Mi Negocio Veterinario entrevistamos a Leila Peluso MV de Argentina. Veterinaria en la Isla del Delta en el Tigre, lleva seis años atendiendo pacientes a domicilio en su lancha propia en la Isla, un proceso que le ha implicado mucha paciencia, confianza en sí misma y tiempo para que los tutores de los animales confíen en su trabajo. Aconseja que los veterinarios trabajen en equipo, colaborandose unos a otros. Ese es el futuro que ve de la veterinaria. 

Peluso, recibida en la Universidad del Salvador en Pilar, Buenos Aires, en 2017, cuenta en la entrevista que cómo se sobrepuso a distintas situaciones en el mundo de la náutica, pues es un área poco explorada por las mujeres. La manera en la que combate esa discriminación es por medio de la actitud y la autoconfianza. 

Mi Negocio Veterinario:¿Qué te impulsó a hacer lo que haces? 

Leila Peluso: De chica siempre me gustó el Delta. Mi familia me inculcó eso, más el amor hacia los animales. Así que, bueno, ni bien me recibí del colegio, arranqué la carrera de veterinaria. Y una vez que me recibí, mi idea no era ser la veterinaria isleña que soy hoy, sino que estaba trabajando en una ciudad. Pero bueno, iba habitualmente al Delta y la gente se enteró que era veterinaria. Y así de boca en boca fue surgiendo y me fui dando cuenta que era un ambiente que la gente necesitaba esta atención y que me encantaba estar conectada con la naturaleza, que era algo distinto. Y así fue como fue creciendo ese lado de mi profesión y fui dejando la veterinaria convencional de la ciudad. 

No sabía que podría haber otra cosa más que no te enseñaban en la Facultad. 

Y después viendo las necesidades y el ambiente en el que me movía en el Delta, realmente dije quiero estar acá. 

¿La idea es que tú vas en tu lancha por el Delta, te llaman y te dicen necesito una atención para mi animal? ¿Así es como funciona?

LP: Sí, actualmente sí. Antes, cuando arranqué, obviamente no me imaginé que lo iba a hacer durante toda mi vida esto. Entonces iba en lancha colectivo, tenía uno o dos pacientes. Cuando fui viendo que cada vez necesitaba más tiempo para ir a la isla, me llamaban más dije “voy a ahorrar, me voy a comprar una”. Estaba muy limitada. Y así fue como surgió mi primera lancha, donde ahí sí tuve un montón de independencia en general. La gente me llama por mi WhatsApp, se comunican y me voy organizando el recorrido. 

¿Qué dificultades has tenido que sortear desde el inicio de tu carrera? 

LP: Con respecto a más que nada a ser mujer en la náutica, todavía es muy machista el ambiente. En lo que es pequeños animales, yo veo que en realidad hay más veterinarias mujeres que hombres. 

Quizás sí en lo que es campo o producción animal, obviamente todavía sigue siendo más un ambiente de hombres. Pero me costó mucho en lo que era la náutica. Veían llegar a una chica recién recibida chiquita que siempre mi cara era más chiquita de lo que soy. Y que encima esté manejando una lancha era como que se quedaban sorprendidos y al principio que no me conocían, no confiaban mucho en mí, en mis tratamientos. Eso lo fui ganando con los años, la confianza y bueno, con la actitud de que realmente sabía y podía ayudarlos. 

¿Cómo hiciste para poder lograr esa confianza? 

LP: Tiempo y paciencia y con actitud de que yo estaba segura de lo que les estaba diciendo. Porque si uno le dice las cosas con inseguridad en general y más que no te tienen confianza, no van a hacer lo que le decís, principalmente en los tratamientos. Entonces, confianza, seguridad y paciencia. 

Los tratamientos iban funcionando, los animales se mejoraban y así de boca en boca iban recomendando mi servicio. 

¿Cómo ves el sector de perros y gatos a futuro?

LP: Yo creo que está cambiando. Estamos justo en un momento de transición. 

La gente cambió mucho el trato con sus animales, pero un montón. No me quiero imaginar de acá a un par de años más. 

Hay muchos que me dicen que soy la pediatra. 

Esa relación es la que tienen con sus animales. Realmente para mí, lo que buscan y el cambio que se está haciendo en la veterinaria, es esa relación de médico de cabecera de confianza en sus animales. Lo que yo veo es que está cambiando para bien, para mejorar nuestra profesión y realmente poder ejercerla como se merece. 

Tú ya estás cambiando la industria y eso es muy interesante pero, ¿cómo crees que se puede aportar al cambio para mejorar la profesión? 

LP: Intentando siempre mejorar la profesión veterinaria y dejándola en un buen posicionamiento que al principio, ni bien me recibí, me costaba. Pero por suerte, cuando uno va ganando confianza a lo largo de los años, se va dando cuenta que quizás lo que hacía al principio no estaba valorando la profesión veterinaria como realmente hay que hacerlo. Como por ejemplo el cobro de las consultas, uno ni bien arranca dice “bueno, voy a cobrar más barato para que la gente tenga confianza en mí”. Ya aprendí a valorarme y al valorarme yo, valoro la profesión veterinaria. Y eso es algo que a muchos les cuesta todavía entender. La verdad que los que autosabotean la profesión somos nosotros. 

Es por eso que creo que nosotros tenemos que armar un buen equipo entre profesionales. Aprender la palabra de colaboración. No hay competencia entre uno y otro, hay colaboraciones podemos trabajar en equipo y potenciar la profesión. 

¿Qué le puedes decir a otras mujeres veterinarias?

LP: A mí lo que me diferenció y que al principio me costó fue la confianza de la gente en mí. En ser una mujer en el medio del río y muy chica en edad. Creo que con mi actitud y con mi autoconfianza lo pude lograr. Actitud, autoconfianza y paciencia. Con un poco de meses y años pude lograr que confíen en mí y que me recomienden. Si uno va inseguro a ejercer su profesión, no le va a dar seguridad a la otra persona y va a desconfiar y los tratamientos no van a ser satisfactorios. 

En la vida si uno no tiene confianza, nadie le cree nada. Pero pasa mucho porque quizás dice, soy mujer, me acabo de recibir y prefieren al veterinario que es hombre. No, primero es la actitud y la autoconfianza. Si uno entra con otra actitud a esa consulta, a la gente no le va a quedar otra que confiar en vos.

La firma de origen francés anunció la adquisición de las empresas argentinas Zoovet y Biotecnofe, ambas con plantas propias, radicadas en la provincia de Santa Fe.

Ceva Santé Animale (Ceva) anunció la adquisición de las empresas argentinas Zoovet y Biotecnofe.
Estas adquisiciones estratégicas le darán a Ceva acceso a un campus de biotecnología de última generación con sede en Santa Fe, Argentina. Con 200 expertos y una estrecha colaboración con la Universidad Nacional del Litoral, se fortalecerán las actividades de Ceva en América Latina para apoyar la innovación farmacéutica, especialmente para rumiantes.
Como resultado, Ceva se convertirá en el 5º jugador más grande de Argentina, con 250 empleados y una facturación esperada de 35 millones de euros.

“Esta adquisición estratégica nos ayudará a aumentar nuestra presencia en América Latina”, Marc Prikazsky – Ceva Santé Animale.

“Esta adquisición estratégica nos ayudará a aumentar nuestra presencia en América Latina, una de las principales regiones productoras de proteína animal del mundo. En Ceva, estamos comprometidos con aportar soluciones que ayuden a los ganaderos a mantener la salud de sus animales. Este es el sentido del trabajo de Zoovet y Biotecnofe, con una reconocida trayectoria como campus biotecnológico. Ser innovador no es solo optimizar productos, también es encontrar nuevas maneras de crear un impacto positivo para nuestra sociedad y nuestro planeta”. dijo Marc Prikazsky, presidente y director ejecutivo de Ceva Santé Animale.
Esta doble adquisición va en consonancia con la visión de Ceva “juntos, más allá de la salud animal” y permitirá a la compañía acelerar su trabajo de investigación, particularmente en biotecnología, para satisfacer las necesidades y los desafíos de los productores ganaderos.
Para esta adquisición estratégica, Ceva eligió empresas familiares que comparten valores comunes en torno al concepto One Health: “En Zoovet y Biotecnofe estamos comprometidos con el cuidado de las personas y los animales. Al igual que en Ceva, estamos convencidos que ambos están íntimamente vinculados. Somos fuertes defensores del concepto One Health, por eso, en los últimos años, hemos puesto toda nuestra energía en investigar y desarrollar productos farmacéuticos que respondan a las necesidades y retos de los ganaderos para seguir alimentando nuestro planeta de forma cualitativa y sostenible. Estamos convencidos que Ceva continuará con esta tradición y esperamos ver los impactos positivos que produzca”, afirmó Enrique Ariotti, fundador y presidente de Zoovet y Biotecnofe.

Fuente: Ceva Santé Animale.

AGRADECIMIENTOS

“Comienza una nueva etapa”

Tras un largo proceso de negociación, hemos acordado transferir las acciones de Zoovet y Biotecnofé a la multinacional Ceva Santé Animale.

Todos los accionistas salientes, invertiremos en esta gran empresa, acompañando a su nueva gran filial argentina, confiados en su crecimiento, permanencia y dando trabajo de calidad en nuestra región.
Quiero agradecer a mi familia (Gaby, Julieta, Ignacio y Santiago); a mi querido Daniel “Nani” Della Schiava y su familia, quienes confiaron y se sumaron a este proyecto, aun cuando Zoovet, no había dado ni un fruto…

Ariotti. Nuevo rol.

A los mejores trabajadores y colaboradores que una empresa puede tener. Y a los Dres. Claudio Prieto y Diego Fontana felicitaciones por los logros científicos, por confiar en Zoovet como su socio estratégico. Y por seguir en este nuevo camino. Y mi agradecimiento a todas esas personas que se cruzaron en mi camino, que de alguna forma aportaron para que este proyecto se lleve a cabo, asesores externos, periodistas, empresarios del rubro, amigos y todos esos que en su interior saben que con su palmada formaron parte.
Ahora comienza para mí la etapa de asesor y nexo, teniendo como objetivo lograr el mejor acople y concretar los proyectos en curso, más todo lo nuevo que tenga Ceva en carpeta.

Es importante profundizar el conocimiento científico-técnico, tanto desde el ámbito privado como desde los entes regulatorios, mediante el cual se pueda valorar correctamente esta herramienta para los ensayos clínicos.


Diego C. Díaz David
Alianza Investigación Veterinaria
diego.diazdavid@alianzainvet.com
 

Natalia Cardillo
Alianza Investigación Veterinaria

La realización de estudios de eficacia debe considerarse una instancia fundamental en el desarrollo y registro de medicamentos de uso veterinario.
Los estudios controlados en los cuales se induce experimentalmente enfermedad o infestación parasitaria son necesarios para el establecimiento del rango de dosis óptimo de un principio activo o una formulación en investigación, y para confirmar su eficacia inmediata y persistente.
No obstante, existen muchas posibles interacciones que no siempre se pueden anticipar o replicar en un estudio controlado. Por ejemplo, el grado de duración de la eficacia de un producto puede estar influenciado por la cría y el manejo de los animales, las prácticas clínicas veterinarias locales, la raza, el comportamiento, factores del ambiente, la exposición a la luz solar, lluvia, baños, e incluso el pH del agua.
Por todo lo expuesto, no se puede esperar que ningún ensayo clínico individual sea totalmente representativo de la futura población objetivo.
Por estas y otras razones, surgen como alternativa o complemento, los estudios clínicos de campo, como los Estudios clínicos Aleatorizados Multicéntricos (ECAM). Estos permiten ampliar la representatividad de la población objetivo en la población muestra para confirmar su actividad contra enfermedad o infestaciones de origen natural, bajo una amplia gama de condiciones, idealmente representativas de las de uso del producto en fase comercial.
La realización de este tipo de estudios implica un trabajo colaborativo entre un investigador principal e investigadores secundarios, encargados del reclutamiento de casos bajo criterios de inclusión definidos, así como del seguimiento de los mismos. En ese sentido, es útil relajar los criterios de inclusión y exclusión tanto como sea posible dentro de la indicación objetivo, mientras se mantenga la homogeneidad suficiente para permitir la realización exitosa del ensayo y sin la perdida de la validez interna del estudio.
Es así como el investigador principal define criterios de inclusión y exclusión, que luego pueden flexibilizarse para facilitar el reclutamiento de casos. Esto se debe a que muchas veces la realidad impone cambios no previstos (por ejemplo: los animales más marginales con mayores porcentajes de parasitosis).
A diferencia de un estudio controlado, en los ECAM, los desvíos y enmiendas al protocolo, así como datos faltantes y espurios son comunes.
Los desvíos del protocolo son cambios accidentales o no intencionales o el incumplimiento de los procedimientos aprobados por el comité evaluador que se realizaron sin la aprobación previa del patrocinador y/o del Comité.
Siempre que sea posible, se debe tener en cuenta la influencia de dichos desvíos y, posteriormente, analizarlos durante la interpretación de los resultados.
En la EMA y la FDA, las evaluaciones de los protocolos se realizan por un comité compuesto por veterinarios expertos en ensayos clínicos que operan de manera independiente y no conocen las operaciones del ensayo clínico. Esto implica que la decisión sea objetiva y no esté bajo la consideración de un solo sujeto, sino sea evaluado conforme a criterios basados en evidencia científica.
El número de animales enrolados en los ECAM debe asegurar la potencia estadística de los resultados, siendo notablemente superior a los estudios controlados. En formulaciones genéricas, el n muestral puede disminuir si se cuenta con antecedentes de eficacia y seguridad de formulaciones similares, y si se considera el agrupamiento de variables que definen a un parámetro de eficacia y/o seguridad en un mismo individuo.
La determinación del tamaño muestral para cada estudio en particular debe respaldarse en la hipótesis a contrastar, el error alfa, el error beta, el poder estadístico, la variabilidad, las pérdidas estimadas en el estudio y el tamaño del efecto o frecuencia esperada del evento conforme a estudios piloto o bibliografía. Es por ello que es un error considerar un valor fijo para un estudio a campo.
La obtención de resultados más consistentes puede lograrse mediante la comparación de la performance del producto bajo estudio con un producto de referencia de eficacia y seguridad conocidas o con un placebo. Conforme a las recomendaciones de bienestar animal, el uso de controles positivos se elige por sobre el placebo (ver Figura N° 1).
En los ECAM, la aleatorización y diseños experimentales a ciegas son fundamentales, ya que evitan los sesgos de selección y designación de animales a los tratamientos.
El siguiente punto para considerar es que el seguimiento de los casos haya sido completo, de forma que todos los participantes sean tenidos en cuenta al final del estudio.
Suele considerarse que la pérdida de más del 20% de los casos puede comprometer la validez del estudio. Por ello, los resultados pueden analizarse Por Protocolo (PP) o Por intención de Tratar (PTT).
En el primer caso, se excluyen a los animales que se pierden durante el estudio, mientras que, en el segundo, se ponderan los resultados hasta el momento en que fueron seguidos. Este último se prefiere para evitar perder los efectos ganados con la aleatorización.
A modo de conclusión, los ECAM se presentan como una alternativa de enorme potencial para el desarrollo y registro de productos farmacéuticos veterinarios. Es importante que se profundice el conocimiento científico-técnico, tanto desde el ámbito privado como desde los entes regulatorios, mediante el cual se pueda valorar correctamente esta herramienta para los ensayos clínicos.

En General Pirán. El MV Ernesto Freijes, avanza en su trabajo a campo acompañado ya por sus hijos.

¿Cuáles son los desafíos al momento de formar un grupo de trabajo? ¿Qué necesidad mueve a los profesionales a trabajar juntos? Compartimos tres casos bien distintos, con sus propias enseñanzas.

Escribe Antonio José Castelletti
MV. MBA. Zoetis Argentina
antonio.j.castelletti@zoetis.com

En las conversaciones entre veterinarios de grandes animales, muchas veces debatimos los pros y los contras de trabajar en equipo.
No a todos les sale naturalmente, pero la mayoría llega a un momento en que se plantea la necesidad de asociarse. Esta inquietud puede tener orígenes diversos.
Puede surgir de la necesidad de ampliar la oferta de servicios o productos, o de llegar a un mayor número de clientes.
También puede partir de la voluntad de empezar a dejar “trabajos de manga” para dedicarse a otro tipo de actividades.
En algunos casos, tiene que ver con dejar espacio de trabajo a la descendencia familiar.
Otras veces, se busca un socio que permita cubrir algunas debilidades, ya sean técnicas, de comunicación, o vinculadas con las instalaciones.
A la hora de formar equipos de trabajo se deben consensuar cuestiones personales y de criterios que luego se ponen en juego día a día.
Hay mucha teoría al respecto, pero quisimos conocer experiencias concretas, ¿qué dicen los veterinarios que ya han formado grupos de trabajo?
Para abordar este tema, entrevistamos a tres veterinarios de grandes animales de distintas localidades de la provincia de Buenos Aires, con proyectos bien diferentes.

Asociación de asesores. El Grupo CONPAS no para de crecer, sumando cada vez más integrantes.

Así fue que dialogamos con el MV Ernesto Freijes, de General Pirán, quien trabaja con sus hijos; el MV Ricardo Chayer, de Balcarce, fundador de CONPAS (una asociación de asesores); y el MV José Germán Luberriaga, quien trabaja en sociedad con el MV Juan Ignacio Charaf en Fortín Oeste, en la localidad también bonaerense de 9 de Julio.
Todos ellos coinciden en señalar que, además de las aptitudes técnicas que debe tener el socio o compañero, ya sea familiar o no, los valores o actitudes y habilidades son importantes para definir el perfil de la persona que nos va a acompañar en los trabajos.

De la conversación, también surgió la importancia que debe tener la comunicación entre las partes para ir armando criterios técnicos y una filosofía de trabajo consensuada para ofrecer solidez a las propuestas que se realicen a los clientes.
A continuación, compartimos la entrevista con los testimonios en primera persona.

¿Cómo es trabajar con tus hijos en la empresa familiar?

Ernesto Freijes: Para mí es muy lindo compartir la profesión con mis hijos.
Los tres eligieron ser veterinarios, y se dio la particularidad de que el grupo de trabajo se fue armando gradualmente porque se fueron involucrando desde chichos.
Al principio, como padre, tenía miedos, sentía la responsabilidad de haberlos metido en la profesión, porque es sacrificada y también tiene sus riesgos, pero creo que he hecho bien ya que es la más linda de todas.

¿Se plantean debates internos?

EF: Sí, por supuesto. Tenemos diferencias generacionales y de criterios. Además, el entrenamiento de tutor que he tenido con ellos, que es diferente justamente porque son mis hijos, ese deseo de que me superen o las ganas de evitarles cometer los mismos errores que yo, me llevó a que al comienzo los guiaba de manera excesiva. Con el tiempo me di cuenta de que puedo guiarlos, pero no manejarlos. Hoy, después de cinco años trabajando juntos, mi hijo Nicanor me ordena él a mí.

Es clave la permanencia en el tiempo dentro de los equipos, para lo cual es imprescindible hoy poder ofrecer perspectivas de crecimiento económico y profesional a los nuevos miembros que se suman, dejando de lado cualquier forma de egoísmo por parte de los integrantes con mayor antigüedad.

¿Qué cambió con la llegada de ellos a la veterinaria?

EF: La organización y el orden, especialmente en lo que hace a facturación y cobranzas, yo era bastante desordenado en este tema.
La llegada de la nueva generación nos permitió la incorporación de tecnología a la profesión que veníamos desarrollando.

Ricardo, tu caso es particular, sos uno de los socios fundadores de Consultores Pampeanos Asociados, un grupo de veterinarios y agrónomos que asesoran establecimientos ganaderos. ¿Cómo nació este proyecto?
Ricardo Chayer: En mi caso, la inquietud de trabajar en equipo surge de modelos que me marcaron apenas empecé a ejercer la profesión, como la residencia en INTA Balcarce y la docencia en la Facultad de Ciencias Veterinaria de Tandil, enriquecidas y modificadas por experiencias posteriores de interacción en empresas y con colegas. De a poco fue tomando forma lo que hoy es CONPAS, Consultores Pampeanos Asociados.

¿Cuál es para vos el principal desafío de trabajar en equipo?

RC: En la formación de equipos de trabajo, el desafío es lograr que sea realmente un equipo, que todos tiren del carro de la misma manera.
Para que eso sea posible, lo fundamental son las personas que lo forman.
Es importante la permanencia dentro del equipo, para lo cual es necesario ofrecer perspectivas de crecimiento profesional y económico a los nuevos miembros, dejando de lado cualquier forma de egoísmo por parte de los integrantes con mayor antigüedad.

En 9 de Julio. José Germán Luberriaga cuenta detalles del modelo de trabajo que llevan adelante.

¿Cómo funcionan dentro de la asociación?

RC: Un equipo de trabajo implica constante comunicación y organización de tareas en forma conjunta. En CONPAS hemos establecido normas claras para todos los puntos que pudieran ocasionar conflictos o discrepancias, que se encuentran escritos en lo que llamamos “El Estatuto”. Allí se detalla el sistema de funcionamiento orgánico, los derechos y obligaciones que son iguales para todos y válidas para futuros ingresantes.
Dentro del equipo compartimos no solo la responsabilidad de resolver problemas, sino principalmente las satisfacciones y logros.

¿Les ha traído beneficios esta forma de trabajar?

RC: Sí, por supuesto. Para poner algunos ejemplos, podemos manejar mayor número y diversidad de clientes. También, nos permite la atomización de clientes con menor impacto individual ante cesación de pagos o discontinuidad en la relación laboral. Y cuando necesitamos una licencia (salud, vacaciones, otros) tenemos quien cubra la demanda de los clientes, de manera de no afectar el servicio. Por otro lado, podemos ofrecer servicio en una amplia zona geográfica (todo el país).

José, tu sociedad con el MV Juan Ignacio Charaf en la dirección de la veterinaria Fortín Oeste ya tiene más de 10 años. ¿Qué creés que es lo más importante al momento de armar un proyecto comercial con un colega?
José Germán Luberriaga: Creo que cuando se inicia una sociedad es necesario llegar a puntos en común. Esos puntos en común hay que buscarlos y son de toda índole: técnicos, de valores, de usos y costumbres.
Cuando empezamos a trabajar juntos con Juan y con Manolo, leíamos mucho y lo poníamos en discusión para ponernos de acuerdo en los criterios, desde el punto de vista técnico, que luego íbamos a volcar hacia los clientes.

¿Qué enseñanzas podés compartir a partir de la experiencia?

JGL: Cuando empezamos a dividir las tareas dentro de la veterinaria, en algunos casos buscamos el perfil más “gauchito”, por ejemplo, para el trato con los proveedores. Con el tiempo nos dimos cuenta de que necesitábamos cambiar, reorganizarnos. Así empezamos a pensar la división de tareas en función, por ejemplo, de cuál de nosotros gestiona mejor, o tiene una mirada más a largo plazo del negocio.

¿Hay competencia interna?

JGL: Para que una sociedad funcione tiene que haber generosidad de cada una de las partes que la conforman. Es fundamental dejar los egos personales ya que en el trabajo no estamos viendo quién sabe más, sino cómo hacer para potenciarnos con nuestros conocimientos y habilidades personales y tratar de que una falencia de un socio sea cubierta por una habilidad de otro.

Javier Rojas Panelo, Pablo Borrás, Guadalupe Varelli y Enrique Pofcher, juntos en la alfombra roja de CIVA 2022.

Juntos superan los 110.000 seguidores en Instagram. Javier Rojas Panelo, Pablo Borrás y Enrique Pofcher participaron de CIVA 2022 y describieron el desafío de comunicar desde el mundo digital.

De la redacción de Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

La Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina es ya un clásico en el calendario de eventos sectoriales a nivel nacional. Este año, se realizó el 20 de octubre en Parque Norte (CABA), lugar donde se dieron cita cerca de 400 personas de más de 100 empresas (laboratorios nacionales y multinacionales, distribuidores de productos veterinarios, proveedores de insumos y servicios, etc), a quienes se sumaron funcionarios públicos, referentes de distintos Colegios y Consejos profesionales del país, medios de comunicación y líderes de organismos nacionales de investigación.
Esta Revista 2+2 estuvo presente, cubriendo los pormenores de una jornada que contó también con una alfombra roja por la cual desfilaron distintos referentes del sector. Entre ellos, los MV Javier Rojas Panelo, Pablo Borrás y Enrique Pofcher, quienes además de ser profesionales de la actividad privada, han logrado trascender al mundo digital, compartiendo contenidos técnicos de alto valor a través de las redes sociales.

¿Cómo se comunica desde las redes?

“Con el paso del tiempo aportamos a que se diera a conocer cada vez más una actividad que para muchos veterinarios sigue siendo secundaria. Esto hoy empieza a cambiar”. Así lo aseguró el MV Enrique Pofcher, docente Universidad Nacional La Plata y coordinador de la Comisión de Afecciones podales en APROCAL, quien desde @podologiabovinaargentina, cuenta con casi 10.000 seguidores en Instagram. Además, quien se desarrolla brindando servicios de Podología Bovina (Tambo y Cabaña) y auditorías sobre el tema, sostuvo: “Estoy teniendo mucha demanda de trabajo; me llaman por las redes; laboratorios se contactan para hacer pruebas de productos y crece la demanda de cursos”.

Es todo un desafío traducir la evidencia científica veterinaria al mundo de las redes, con un lenguaje sencillo para el público objetivo.

A su turno fue Javier Rojas Panelo, @veterinariorural también en Instagram, quien se hizo presente en el evento para contar su experiencia con los ya 81.000 seguidores que tiene en esta red social, desde la cual muestra su día a día como veterinario (Tandil, Buenos Aires), brindando servicios profesionales, manejo y asesoramiento ganadero.
“El crecimiento fue gradual desde mi cuenta personal, en la que comparto el día a día de lo que hago: mi familia, el campo, las gallinas o el perro, logrando este año respuestas que se viralizaron fuertemente”, aseguró.
Y completó: “El mayor impacto lo percibo con estudiantes y veterinarios recién recibidos. Los ayudás a ver lo que hacemos en la práctica».
Finalmente, fue el MV Pablo Borrás, MSc, especialista en enfermedades vectoriales, infecciosas y parasitarias en animales de compañía, quien profundizó en las actividades que realiza desde @pablojborras, cuenta de Instagram que ya está cerca de alcanzar los 18.000 seguidores.
“Es un desafío traducir la evidencia científica a un lenguaje simple para veterinarios y público en general. Las enfermedades infecciosas y parasitarias son claves y necesitamos evidencias para el día a día de los colegas. Ha sido un gran desafío desde el mundo científico, como un mediador a las redes sociales, avanzar en un mundo con tanta fake news”, aseguró quien también es columnista en esta Revista 2+2.
Y concluyó: “Me gusta poder comunicar lo que voy haciendo de forma amigable. El trabajo en las redes tuvo impacto en mi vida profesional: el mundo científico está en una transición, con los grandes referentes en las redes compartiendo sus experiencias y conocimientos”.

Javier Rojas Panelo, Pablo Borrás, Guadalupe Varelli y Enrique Pofcher, juntos en la alfombra roja de CIVA 2022.

Juntos superan los 110.000 seguidores en Instagram. Javier Rojas Panelo, Pablo Borrás y Enrique Pofcher participaron de CIVA 2022 y describieron el desafío de comunicar desde el mundo digital.

De la redacción de Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

La Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina es ya un clásico en el calendario de eventos sectoriales a nivel nacional. Este año, se realizó el 20 de octubre en Parque Norte (CABA), lugar donde se dieron cita cerca de 400 personas de más de 100 empresas (laboratorios nacionales y multinacionales, distribuidores de productos veterinarios, proveedores de insumos y servicios, etc), a quienes se sumaron funcionarios públicos, referentes de distintos Colegios y Consejos profesionales del país, medios de comunicación y líderes de organismos nacionales de investigación.
Esta Revista 2+2 estuvo presente, cubriendo los pormenores de una jornada que contó también con una alfombra roja por la cual desfilaron distintos referentes del sector. Entre ellos, los MV Javier Rojas Panelo, Pablo Borrás y Enrique Pofcher, quienes además de ser profesionales de la actividad privada, han logrado trascender al mundo digital, compartiendo contenidos técnicos de alto valor a través de las redes sociales.

¿Cómo se comunica desde las redes?

“Con el paso del tiempo aportamos a que se diera a conocer cada vez más una actividad que para muchos veterinarios sigue siendo secundaria. Esto hoy empieza a cambiar”. Así lo aseguró el MV Enrique Pofcher, docente Universidad Nacional La Plata y coordinador de la Comisión de Afecciones podales en APROCAL, quien desde @podologiabovinaargentina, cuenta con casi 10.000 seguidores en Instagram. Además, quien se desarrolla brindando servicios de Podología Bovina (Tambo y Cabaña) y auditorías sobre el tema, sostuvo: “Estoy teniendo mucha demanda de trabajo; me llaman por las redes; laboratorios se contactan para hacer pruebas de productos y crece la demanda de cursos”.

Es todo un desafío traducir la evidencia científica veterinaria al mundo de las redes, con un lenguaje sencillo para el público objetivo.

A su turno fue Javier Rojas Panelo, @veterinariorural también en Instagram, quien se hizo presente en el evento para contar su experiencia con los ya 81.000 seguidores que tiene en esta red social, desde la cual muestra su día a día como veterinario (Tandil, Buenos Aires), brindando servicios profesionales, manejo y asesoramiento ganadero.
“El crecimiento fue gradual desde mi cuenta personal, en la que comparto el día a día de lo que hago: mi familia, el campo, las gallinas o el perro, logrando este año respuestas que se viralizaron fuertemente”, aseguró.
Y completó: “El mayor impacto lo percibo con estudiantes y veterinarios recién recibidos. Los ayudás a ver lo que hacemos en la práctica».
Finalmente, fue el MV Pablo Borrás, MSc, especialista en enfermedades vectoriales, infecciosas y parasitarias en animales de compañía, quien profundizó en las actividades que realiza desde @pablojborras, cuenta de Instagram que ya está cerca de alcanzar los 18.000 seguidores.
“Es un desafío traducir la evidencia científica a un lenguaje simple para veterinarios y público en general. Las enfermedades infecciosas y parasitarias son claves y necesitamos evidencias para el día a día de los colegas. Ha sido un gran desafío desde el mundo científico, como un mediador a las redes sociales, avanzar en un mundo con tanta fake news”, aseguró quien también es columnista en esta Revista 2+2.
Y concluyó: “Me gusta poder comunicar lo que voy haciendo de forma amigable. El trabajo en las redes tuvo impacto en mi vida profesional: el mundo científico está en una transición, con los grandes referentes en las redes compartiendo sus experiencias y conocimientos”.

En General Pirán. El MV Ernesto Freijes, avanza en su trabajo a campo acompañado ya por sus hijos.

¿Cuáles son los desafíos al momento de formar un grupo de trabajo? ¿Qué necesidad mueve a los profesionales a trabajar juntos? Compartimos tres casos bien distintos, con sus propias enseñanzas.

Escribe Antonio José Castelletti
MV. MBA. Zoetis Argentina
antonio.j.castelletti@zoetis.com

En las conversaciones entre veterinarios de grandes animales, muchas veces debatimos los pros y los contras de trabajar en equipo.
No a todos les sale naturalmente, pero la mayoría llega a un momento en que se plantea la necesidad de asociarse. Esta inquietud puede tener orígenes diversos.
Puede surgir de la necesidad de ampliar la oferta de servicios o productos, o de llegar a un mayor número de clientes.
También puede partir de la voluntad de empezar a dejar “trabajos de manga” para dedicarse a otro tipo de actividades.
En algunos casos, tiene que ver con dejar espacio de trabajo a la descendencia familiar.
Otras veces, se busca un socio que permita cubrir algunas debilidades, ya sean técnicas, de comunicación, o vinculadas con las instalaciones.
A la hora de formar equipos de trabajo se deben consensuar cuestiones personales y de criterios que luego se ponen en juego día a día.
Hay mucha teoría al respecto, pero quisimos conocer experiencias concretas, ¿qué dicen los veterinarios que ya han formado grupos de trabajo?
Para abordar este tema, entrevistamos a tres veterinarios de grandes animales de distintas localidades de la provincia de Buenos Aires, con proyectos bien diferentes.

Asociación de asesores. El Grupo CONPAS no para de crecer, sumando cada vez más integrantes.

Así fue que dialogamos con el MV Ernesto Freijes, de General Pirán, quien trabaja con sus hijos; el MV Ricardo Chayer, de Balcarce, fundador de CONPAS (una asociación de asesores); y el MV José Germán Luberriaga, quien trabaja en sociedad con el MV Juan Ignacio Charaf en Fortín Oeste, en la localidad también bonaerense de 9 de Julio.
Todos ellos coinciden en señalar que, además de las aptitudes técnicas que debe tener el socio o compañero, ya sea familiar o no, los valores o actitudes y habilidades son importantes para definir el perfil de la persona que nos va a acompañar en los trabajos.

De la conversación, también surgió la importancia que debe tener la comunicación entre las partes para ir armando criterios técnicos y una filosofía de trabajo consensuada para ofrecer solidez a las propuestas que se realicen a los clientes.
A continuación, compartimos la entrevista con los testimonios en primera persona.

¿Cómo es trabajar con tus hijos en la empresa familiar?

Ernesto Freijes: Para mí es muy lindo compartir la profesión con mis hijos.
Los tres eligieron ser veterinarios, y se dio la particularidad de que el grupo de trabajo se fue armando gradualmente porque se fueron involucrando desde chichos.
Al principio, como padre, tenía miedos, sentía la responsabilidad de haberlos metido en la profesión, porque es sacrificada y también tiene sus riesgos, pero creo que he hecho bien ya que es la más linda de todas.

¿Se plantean debates internos?

EF: Sí, por supuesto. Tenemos diferencias generacionales y de criterios. Además, el entrenamiento de tutor que he tenido con ellos, que es diferente justamente porque son mis hijos, ese deseo de que me superen o las ganas de evitarles cometer los mismos errores que yo, me llevó a que al comienzo los guiaba de manera excesiva. Con el tiempo me di cuenta de que puedo guiarlos, pero no manejarlos. Hoy, después de cinco años trabajando juntos, mi hijo Nicanor me ordena él a mí.

Es clave la permanencia en el tiempo dentro de los equipos, para lo cual es imprescindible hoy poder ofrecer perspectivas de crecimiento económico y profesional a los nuevos miembros que se suman, dejando de lado cualquier forma de egoísmo por parte de los integrantes con mayor antigüedad.

¿Qué cambió con la llegada de ellos a la veterinaria?

EF: La organización y el orden, especialmente en lo que hace a facturación y cobranzas, yo era bastante desordenado en este tema.
La llegada de la nueva generación nos permitió la incorporación de tecnología a la profesión que veníamos desarrollando.

Ricardo, tu caso es particular, sos uno de los socios fundadores de Consultores Pampeanos Asociados, un grupo de veterinarios y agrónomos que asesoran establecimientos ganaderos. ¿Cómo nació este proyecto?
Ricardo Chayer: En mi caso, la inquietud de trabajar en equipo surge de modelos que me marcaron apenas empecé a ejercer la profesión, como la residencia en INTA Balcarce y la docencia en la Facultad de Ciencias Veterinaria de Tandil, enriquecidas y modificadas por experiencias posteriores de interacción en empresas y con colegas. De a poco fue tomando forma lo que hoy es CONPAS, Consultores Pampeanos Asociados.

¿Cuál es para vos el principal desafío de trabajar en equipo?

RC: En la formación de equipos de trabajo, el desafío es lograr que sea realmente un equipo, que todos tiren del carro de la misma manera.
Para que eso sea posible, lo fundamental son las personas que lo forman.
Es importante la permanencia dentro del equipo, para lo cual es necesario ofrecer perspectivas de crecimiento profesional y económico a los nuevos miembros, dejando de lado cualquier forma de egoísmo por parte de los integrantes con mayor antigüedad.

En 9 de Julio. José Germán Luberriaga cuenta detalles del modelo de trabajo que llevan adelante.

¿Cómo funcionan dentro de la asociación?

RC: Un equipo de trabajo implica constante comunicación y organización de tareas en forma conjunta. En CONPAS hemos establecido normas claras para todos los puntos que pudieran ocasionar conflictos o discrepancias, que se encuentran escritos en lo que llamamos “El Estatuto”. Allí se detalla el sistema de funcionamiento orgánico, los derechos y obligaciones que son iguales para todos y válidas para futuros ingresantes.
Dentro del equipo compartimos no solo la responsabilidad de resolver problemas, sino principalmente las satisfacciones y logros.

¿Les ha traído beneficios esta forma de trabajar?

RC: Sí, por supuesto. Para poner algunos ejemplos, podemos manejar mayor número y diversidad de clientes. También, nos permite la atomización de clientes con menor impacto individual ante cesación de pagos o discontinuidad en la relación laboral. Y cuando necesitamos una licencia (salud, vacaciones, otros) tenemos quien cubra la demanda de los clientes, de manera de no afectar el servicio. Por otro lado, podemos ofrecer servicio en una amplia zona geográfica (todo el país).

José, tu sociedad con el MV Juan Ignacio Charaf en la dirección de la veterinaria Fortín Oeste ya tiene más de 10 años. ¿Qué creés que es lo más importante al momento de armar un proyecto comercial con un colega?
José Germán Luberriaga: Creo que cuando se inicia una sociedad es necesario llegar a puntos en común. Esos puntos en común hay que buscarlos y son de toda índole: técnicos, de valores, de usos y costumbres.
Cuando empezamos a trabajar juntos con Juan y con Manolo, leíamos mucho y lo poníamos en discusión para ponernos de acuerdo en los criterios, desde el punto de vista técnico, que luego íbamos a volcar hacia los clientes.

¿Qué enseñanzas podés compartir a partir de la experiencia?

JGL: Cuando empezamos a dividir las tareas dentro de la veterinaria, en algunos casos buscamos el perfil más “gauchito”, por ejemplo, para el trato con los proveedores. Con el tiempo nos dimos cuenta de que necesitábamos cambiar, reorganizarnos. Así empezamos a pensar la división de tareas en función, por ejemplo, de cuál de nosotros gestiona mejor, o tiene una mirada más a largo plazo del negocio.

¿Hay competencia interna?

JGL: Para que una sociedad funcione tiene que haber generosidad de cada una de las partes que la conforman. Es fundamental dejar los egos personales ya que en el trabajo no estamos viendo quién sabe más, sino cómo hacer para potenciarnos con nuestros conocimientos y habilidades personales y tratar de que una falencia de un socio sea cubierta por una habilidad de otro.

El valor de la consulta para pequeños y grandes animales se actualizó en la provincia bajo la Resolución 193.

Escribe Camila Montaña
info@dosmasdos.com.ar

Desde el 1 de octubre rige el nuevo valor Galeno Veterinario (GAVET) en Buenos Aires. Bajo la Resolución 193 se determinó que el valor del GAVET será de $196,05 según informó el Colegio de Veterinarios de la provincia. 

La decisión fue tomada debido al proceso inflacionario. 

El GAVET anterior se estableció en diciembre del 2021 bajo la Resolución 313 y estuvo vigente hasta el viernes 30 de septiembre de 2022. Todos los pagos de matrícula o deudas que se abonen en el Colegio Veterinario deben tener en cuenta este aumento y la fecha indicada.

Este índice es el que regula el valor de la consulta como una referencia a nivel provincial. El GAVET se utiliza para calcular los derechos y las tasas institucionales. Además de los nomencladores de prestaciones profesionales para pequeños y grandes animales. Para establecer este índice se tienen en cuenta tres aspectos fundamentales que son: 

  1. Variación del índice de precios del consumidor
  2. Aumento de las principales paritarias salariales
  3. Ponderación de cada uno de los índices en un 25%

Estos cambios en el GAVET se realizan siempre bajo la aprobación del Consejo Asesor.  Por último es importante no olvidar que el cobrar bien, también es una clave en la gestión veterinaria por eso es importante estar actualizados.