“Hasta Maradona necesitó un sistema”
Además de ser un sustantivo propio, con el paso de los años la palabra Maradona se ha constituido en mucho más que un adjetivo calificativo.
“¿Quién es el Maradona de los veterinarios?”, podría preguntar algún desprevenido y todos entenderíamos a qué se refiere.
Esta convención social que excede a la persona en cuestión fue utilizada recientemente por Julio Velasco, director técnico del seleccionado argentino de vóley que participara de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro para graficar la importancia de las estratégicas, por sobre cualquier otro elemento, a la hora de lograr buenos resultados colectivos.
“Hasta Maradona necesitó un sistema para ganar el Mundial del 86”, expresó el líder de un combinado nacional que realizara una fase de grupos histórica (alcanzando el primer puesto, por sobre potencias mundiales) y cayendo ajustadamente en cuartos de final con el conjunto local, Brasil, que finalmente alcanzaría la medalla dorada.
Darle un marco a las acciones
La frase de Velasco nos invita a pensar en cómo se llevan adelante no solo los equipos deportivos, sino también los laborales. Los del día a día; los grupos de personas en las oficinas, en los locales comerciales y ¿por qué no? en las veterinarias.
“El argentino tiene garra y motivación, pero le cuesta mucho reconocer la importancia del sistema: todo tiene que ser claro; recién después está la improvisación”, explicó Julio Velasco en la entrevista realizada con un medio deportivo nacional. Y agregó: “Tenemos el mito de Maradona, de Messi, de Sívori. Y Maradona ganó cuando tuvo atrás a un equipo que sabía lo que tenía que hacer. Lo mismo le pasa a Messi en el Barcelona”.
¿Queda claro el concepto?
Para los amantes de la táctica, la estrategia y la planificación, las palabras de Velasco son una verdadera caricia. Es que de manera coloquial logró graficar la importancia de tener un plan para lograr determinados objetivos. Plan que, lógicamente, se va perfeccionando con el paso del tiempo y las enseñanzas que dejan los primeros pasos.
Y son justamente esos primeros pasos los que en esta nueva edición de la Revista 2+2 obtendrán una especial atención por medio de un completo informe en el que asesores veterinarios de distintos sectores recuerdan las sensaciones vividas al convertirse en jefes por primera vez.
Es sabido que muchos profesionales trabajan en empresas unipersonales, lo cual no los exime de ser quienes guiarán los destinos de ese emprendimiento, tanto como aquellos que –por el perfil de su apuesta- lideran grupos de trabajo más amplios.
Claves, sugerencias y el sabio consejo de las experiencias en primera persona son la primera gran invitación para seguir leyendo los distintos materiales generados en esta edición, ligados no solo a la administración, sino también al marketing y la comunicación dentro de los comercios veterinarios.
Artículos con números que demuestran el costo beneficio de invertir en la prevención de enfermedades sobre los bovinos y reportes con las últimas tendencias en el campo de la vacunología en pequeños animales.
Michael Day visitó nuestro país y destacó la importancia de que los veterinarios puedan generar un vínculo a largo plazo con sus clientes (y pacientes) más allá de las vacunas. “El desafío pasa por vender un asesoramiento integral; una consulta semestral o anual en la que se aborde la salud completa de la mascota”, nos explicaba el especialista inglés, representante del Grupo de Vacunas de la WSAVA.
Entrevistas, opiniones y el firme deseo de poder aportar ideas y motivaciones para que nuestros lectores comprendan la importancia no solo de avanzar desde lo técnico y profesional; sino también desde la gestión de los locales comerciales y el orgullo de hacerlo en forma rentable.
De manera informal y desordenada podríamos intentarlo, pero solo algunos pocos podrán verdaderamente lograrlo…


