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Vacunaciones en rojo

Vacunas

¿Cumplen los veterinarios en informar que, por ejemplo, con la pérdida generada por no destetar un ternero a causa de enfermedades reproductivas se hubieran comprado 300 dosis de la vacuna en cuestión?

Vacunaciones en rojo

Escribe Luciano Aba

vacunasCuando el kilo de ternero supere los dos dólares…
Cuando pase la sequía…
Cuando deje de llover…
Cuando cambie el ánimo de los productores…
Cuando el costo beneficio sea favorable.
Los distintos actores de la ganadería bovina argentina se muestran siempre optimistas en cuanto a los contextos que deberían darse para incrementar el uso de tecnologías de probada eficiencia sobre la hacienda…
Mientras tanto, seguimos esperando.

Lamentable

Independientemente del contexto, las renovadas posibilidades de apertura para mercados externos y la ya visible retención de vientres, la ganadería local sigue perdiendo plata y eficiencia por no avanzar en un campo tan central y básico como lo es la sanidad; el cual permitiría a los productores lograr el máximo rendimiento para las inversiones que sí realizan en pasturas, genética y nutrición. ¿Pero es la sanidad un aspecto tan “básico”? ¿Está controlado?
Realmente parecería que no.
De hecho y según las últimas informaciones proporcionadas a la prensa -y a todos los organismos vinculados con la producción- desde la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove), el total de las pérdidas evitables por la no aplicación de planes sanitarios productivos asciende hoy a los $27.500 millones (Ver Cuadro Nº 1). Pasémoslo en limpio para los desprevenidos: la actividad ganadera local se pierde de incrementar su facturación anual en casi treinta mil millones de pesos por no invertir en sanidad, uno de los rubros con menor peso sobre su estructura general de “costos” (Ver página Nº 36 de esta Revista).

Reproduce y reinarás

Al referirnos en particular sobre aquellas pérdidas causadas por enfermedades reproductivas, deberemos considerar que en nuestro país existen hoy casi 23.000.000 vacas y 4.500.000 vaquillonas susceptibles de contraerlas (y vaya si lo hacen…).
Muchos veterinarios y algunos productores seguramente estarán al tanto que estas problemáticas se previenen aplicando una dosis anual en las madres y una doble dosis en las vaquillonas. ¿No?
Ahora bien, según Caprove para cubrir el 90{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de la población animal mencionada se necesitarían aplicar unas 26.300.000 de dosis, mientras que hoy solo se aplican 10.700.000 dosis al año: 41{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de cobertura vacunal.
Podemos discutir mucho en torno a la aplicación de las vacunas, sobre su importancia y efectividad, pero lo primero que no podemos dejar pasar por alto es que en nuestro país y por cada 10 animales susceptibles de sufrir el perjuicio (sanitario, productivo y económico) de las enfermedades reproductivas, solo se vacunan 4. Realmente no deberíamos esperar resultados distintos a los que se perciben en la realidad. ¿No les parece?
A causa de estos problemas reproductivos, la cámara de laboratorios estima en 1.500.000 terneros la pérdida anual para el sector. Dejamos para los economistas o contadores de las empresas agropecuarias el ejercicio de valorizar en Pesos esa cifra. Seguramente se sorprenderán.
Un dato clave: los rodeos efectivamente vacunados contra las enfermedades reproductivas coinciden con aquellos en donde se supera el 85{4adbc17c030d51c01aaa8963ad5665f139ab1902e320bb247e1d9c7f0bc665e4} de parición anual. Sorprendente. Tanto como terminar de comprender que por cada ternero no destetado por causas reproductivas, se hubieran podido comprar 300 dosis de este producto. Orientemos las discusiones hacia lo importante; el resto distrae y vean ustedes de qué manera.

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