Rock & Roles
Luciano Aba
Editor Revista 2+2
Web: dosmasdos.com.ar
Twitter: @aba_luciano
Lejos de aquella imaginaria escena en la que despiertan a media mañana, desayunan tranquilos, chequean las noticias y se dirigen al local, los jefes de micro emprendimientos comparables con las veterinarias argentinas viven una realidad bastante más “rockera”, por decirlo de alguna manera.
Corridas, imprevistos y malabares de todo tipo describen más ajustadamente el día a día de profesionales que solos, con uno, o más colaboradores, llevan adelante el destino técnico y económico de su empresa. “Ser tu propio jefe tiene muchas ventajas, pero conlleva muchas responsabilidades. No es para cualquiera”, podría decirnos el más entusiasta de los emprendedores. El desafío, entonces, pasará por evaluar las distintas alternativas y decidir si estamos o no preparados para afrontar el innegable reto de dirigir, planificar, organizar y garantizar los resultados que se necesitan de cara a desarrollar una actividad laboral, profesional y económicamente rentable.
Es en ese sentido que propondremos solo algunas de las acciones centrales a considerar y que definen el verdadero rol de los nuevos jefes, esos que hacen de todo, inclusive ocuparse de la administración general de su destino.
1. Definir cuáles son las áreas estratégicas de la veterinaria. Por ejemplo: consultas técnicas e intervenciones profesionales; farmacia veterinaria; venta de alimentos y accesorios; administración (contabilidad) y ventas.
2. Describir los roles de cada una de las personas que intervendrán en esos rubros, más allá que luego se contrate o no a alguien para hacerlo. Es decir: podemos ocuparnos de todas las tareas, pero será necesario enumerar, al menos, dos o tres aspectos a considerar en cada área. Por ejemplo en el caso de la farmacia necesitaremos a alguien que se ocupe de mantener limpio el mostrador y ordenadas las estanterías y las góndolas; así como que también se ocupe del manejo y mantenimiento del stock. Ya en relación a la administración: se debería contemplar si las tareas incluyen la atención telefónica, las cobranzas y la generación de informes de estado, trimestrales o semestrales.
3. Establecer la necesidad de emplear asesoramiento externo. ¿Vamos a tener un contador? ¿Qué le vamos a pedir? ¿Para qué lo utilizaremos? Muchas veces este es el único rubro en el cual se piensa al momento de contratar ayuda externa, mientras que del mismo modo sería importante avanzar en cuestiones ligadas a la imagen y el lay out de los locales o las estrategias comerciales que allí se desarrollarán.
4. Fijar variables controlables en base a las cuales se pueda analizar el desempeño económico. Nuestra propuesta se orientará siempre en tres aspectos centrales: cantidad de clientes / pacientes activos; cantidad de visitas o asesoramientos anuales que realizan a la veterinaria y valor promedio de la inversión que realizan en cada una de esas visitas. Del mismo modo, habrá que tener en claro el peso de los Salarios; la Estructura y la adquisición de Insumos dentro de la estructura general de costos, para poder seguir periódicamente su porcentaje de participación sobre el ingreso general de la veterinaria.
5. Evaluar el rendimiento de los colaboradores en base a la medición de los objetivos que previamente les hayamos asignado en base a la descripción de roles propuesta anteriormente. Si en la empresa trabajamos nosotros solos, también deberemos establecer esta guía, a fin de ser todo lo productivo que podamos.
6. Ganar un sueldo fijo que haga valer todo el esfuerzo realizado y nos permita organizar la economía general.


