¿Conviene o no cobrar con tarjeta de crédito?
La pregunta suele dar vueltas en la cabeza de todo emprendedor al momento de abrir un nuevo local o de evaluar medidas para aumentar las ventas. Más allá de la obligatoriedad, ¿cuándo resulta esto viable?
Álvaro Casas
Head of Customer Success en Increase.
www.increasecard.com.ar
En un pago, tres cuotas sin interés, seis, doce y hasta 50. En Argentina, las tarjetas de crédito tienen una utilidad que no se repite en ningún otro lugar y se sustenta en poder prorratear una compra en varios pagos, muchas veces “sin interés”.
¿Por qué es útil esta información?
A menudo los comercios piensan nuevas estrategias comerciales tanto para impulsar las ventas como para sortear momentos de crisis. Las tarjetas de crédito son un elemento a tener en cuenta, ya que representan una opción adicional para los consumidores a la hora de elegir un medio de pago. Sin embargo, antes de avanzar en la decisión hay que tener en cuenta las ventajas y desventajas de sumarlas al mostrador porque no siempre resulta beneficioso para el comerciante. Tras un breve repaso de puntos fuertes y débiles, quedará en ustedes determinar si cobrar con tarjeta de crédito es una opción para su veterinaria o pet-shop.
Del otro lado del mostrador, aquellos comerciantes dispuestos a ofrecer este servicio deben tener en cuenta una serie de puntos fuertes y débiles para determinar si vender con tarjetas en su comercio será algo beneficioso o no.
Aquí los puntos clave a considerar.
Ventajas:
– Mayores ventas en productos de precio elevado: Cuando se les brinda a los clientes la posibilidad de financiarse en cuotas, estos son mucho más propensos a gastar más dinero y comprar productos de precio elevado, ya que el impacto en sus gastos mensuales es menor.
– Seguridad: Si el volumen de ventas del comercio es alto, vendiendo con tarjeta vamos a poder disminuir enormemente la cantidad de efectivo que se almacena en la caja del local.
– Factor promociones: Al vender con tarjeta, el comercio se abre a un mundo de promociones disponibles de diferentes bancos. Esto aumenta la visibilidad del local; atrae más clientes y, por consiguiente, las ventas.
Todas estas ventas constituyen en sí mismo una ventaja competitiva frente a comercios que no ofrecen la opción de vender con tarjeta, más allá de su obligatoriedad actual.
Desventajas:
– Tiempos de acreditación: Cuando un comercio vende con tarjeta, no recibe el dinero instantáneamente.
De hecho, los tiempos de acreditación son variables y dependen del tipo de tarjeta y de la modalidad de compra.
1. Ventas con tarjeta de crédito en un pago o con promoción: entre 18 y 20 días hábiles.
2. Ventas con tarjeta de débito o crédito en cuotas: 48hs (Visa y Mastercard) 72hs (American Express).
3. Ventas con tarjetas regionales: dependiendo el arreglo con el comercio, acreditan una vez por semana, quincena o mes.
Lo que todo esto ocasiona en nuestro comercio es la dificultad para saber cuánto dinero tenemos por cobrar y cuándo vamos a cobrarlo puntualmente.
Debido a esto, el planeamiento de los gastos habituales del comercio es dificultoso y hay que tener especial cuidado con ello.
– Comisiones y descuentos: Al momento de acreditarse el dinero al comercio se aplican varios descuentos:
a. Comisión de las tarjetas (arancel) 3% para ventas con tarjeta de crédito y 1,5% para ventas con débito.
b. Costos financieros: estos son los costos que se aplican por la financiación en cuotas de la venta (es un costo que debe ser transferido al cliente).
c. Costos de promoción: según el arreglo particular que haya con cada banco.
– Impuestos: Si bien debemos pagarlos sea cual sea la modalidad que elijamos para vender, las emisoras de las tarjetas al ser agentes de retención aplican retenciones impositivas a los todos los costos que mencionamos anteriormente y llevar la cuenta liquidación por liquidación para saber de cuánto crédito fiscal disponemos es una tarea ardua.
– Contracargos: Cuando un cliente desconoce una compra frente a la emisora de la tarjeta, esta le solicita al comercio el comprobante de venta (cupón firmado). Si este no es presentado en tiempo y forma, las tarjetas proceden a debitar el importe de la venta desconocida en la siguiente liquidación.
Lo bueno es que casi todas estas desventajas pueden neutralizarse utilizando un software que nos ayude a controlar las ventas con tarjeta de nuestro comercio.
¿Y entonces qué hacemos?
Volviendo a la pregunta, ¿conviene vender con tarjeta de crédito? Debemos considerar que esto suele ser conveniente si se venden productos de precio elevado o intermedio, pero con mucho volumen. Asimismo, esta modalidad no suele ser conveniente si comercializamos productos de precio muy bajo.


