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Del 21 al 25 de septiembre se realizará el Latam Business Veterinary, un encuentro sobre gestión y negocios, especialmente orientado al rubro de animales de compañía. ¿Querés más información?

Del 21 al 25 de septiembre se realizará el Latam Business Veterinary, un encuentro sobre gestión y negocios para el sector veterinario. 

Por primera vez en formato virtual, fusionará en un solo congreso las actividades físicas planeadas para 2020 desde los tradicionales eventos organizados en Colchagua (Chile), Puyehue (Chile), Panamá y Cartagena (Colombia).

El evento está diseñado para poder fusionar la capacitación de los asistentes con la diversión, la interacción personal y los negocios. Aún en formato virtual, estos serán los objetivos, que se apoyarán en un programa de formato liviano, entretenido, con charlas cortas y tiempo para el debate y las preguntas.

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En esta edición, el foco principal estará puesto en el rubro de productos veterinarios y alimentos balanceados para animales de compañía y contará con el apoyo desde nuestro país de la Revista 2+2

Uno de los principales intereses de este congreso radica en sus conferencistas, líderes del management, la gestión y el marketing de Chile, Argentina, Ecuador, Perú, Colombia y España. Los asistentes también podrán participar de rondas de negocios, charlas técnicas, debates abiertos, diseñar un plan de negocios junto a los especialistas, y visitar los stand virtuales de empresas del sector.

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Los conferencistas

  • Dr. Pere Mercader (España), director de VMS Estudios Veterinarios. 
  • Ariel Baños (Argentina), director de www.fijaciondeprecios.com.
  • David Gómez (Colombia), director de www.bienpensado.com.
  • Nuria Tabares (España), autora del libro “Enamora a tu cliente, neuromarketing para veterinarios”. 
  • Miguel Ángel Valera (España), autor del libro «Planes de salud para centros veterinarios».
  • Claudio González Iturriaga (Chile), ingeniero comercial de la Universidad Católica de Chile, MBA en Finanzas Universidad de Barcelona.
  • Esteban Poblete (Chile), director de la compañía Grupo Despa.
  • Harold Benavodes (Colombia), director financiero del hospital veterinario Dover, el más antiguo de Colombia.
  • Jorge Hum (Perú), experto en gestión y marketing en Lima, Perú.
  • Sandra Álvarez, directora de contenido de Dr. Pet, la clínica veterinaria más importante de Ecuador, conferencista internacional.

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Latam Business Veterinary es un evento arancelado para los asistentes.
El valor de la entrada individual es de US$ 150 + impuestos e incluye el acceso a todas las conferencias, del 21 al 25 de septiembre.
Su comercialización en la Argentina está a cargo de Asociación de Ideas. 

Información y ventas: info@aideas.com.ar

Son un camino efectivo para fidelizar clientes en los centros veterinarios y llegar a nuevos sectores. La experiencia exitosa de estas acciones en España sirve de guía para la acción.

Por José Luis Villaluenga
Consultor en gestión empresarial de centros veterinarios
Profesor de rentabilidad veterinaria de la Facultad de Veterinaria UAX de Madrid.

En España, aproximadamente el 75-80% de las visitas son caninas, el 20-25% felinas y 1-5% son animales exóticos (actualmente, el más común es el conejo). El animal predominante en las clínicas veterinarias es el perro, pero en los últimos años están creciendo mucho más las visitas de gatos que de las de perros, fundamentalmente debido a los cambios socioeconómico y culturales de la población. Cada vez son más las personas en hogares unifamiliares, que están mucho tiempo fuera de casa, y que prefieren dedicar los fines de semana al ocio y los viajes.
Si analizamos la agenda de citas de un centro veterinario español, país donde se trabaja por turnos en casi el 80% de los centros veterinarios, vemos que la mayoría de las visitas son para vacunar, desparasitar, por campañas realizada por los centros o seguimiento de un tratamiento. Muy pocas son de animales con problemas dermatológicos, digestivos, del aparato locomotor, etc.

Dado que la medicina preventiva es la clave del negocio, es necesario llamar al cliente para que venga, y una de las formas de llegar es a través de las campañas preventivas de salud para sus mascotas.»

Si a esto sumamos que las mascotas se enferman poco, que muchos propietarios de gatos que no salen de casa no piensan en vacunar ni en desparasitar a su mascota y que no toda la población está en conocimiento de que hay que acudir al menos una vez al año al veterinario, se hace evidente que un centro veterinario generalista debe “vivir” económicamente de la medicina preventiva, y complementar su actividad con medicina reactiva (curativa).
Para tener en cuenta:
En la Argentina, el 80% de los hogares tienen al menos una mascota, frente al 44% de hogares españoles.
Esto hace que en la Argentina haya 12 millones de perros y 4,5 millones de gatos, mientras que en España hay 5,4 millones de perros y 3,8 millones de gatos. Ese nos presenta un mercado enorme al que podemos llegar. Hay mucho por hacer.

Que venga y que vuelva

Dado que la medicina preventiva es la clave del negocio, es necesario llamar al cliente para que venga, y una de las formas de llegar es a través de las campañas preventivas de salud para sus mascotas.
Lo idóneo es hacer varias campañas al año. Quizás una cada tres meses, lo que permitiría hacer cuatro en el mismo año. Para elegir qué campaña poner en marcha y cuándo, dependerá de muchos factores, entre ellos:

  • Disponer de una base de datos con el historial clínico de las mascotas que permita segmentar pacientes por especie, raza, edad, entero o castrado, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, etc.
  • Tener un mercado potencial en el fichero de clientes activos, que son aquellos que han hecho una transacción económica en el centro veterinario en los últimos doce meses. Se priorizarán aquellas campañas para las que ya haya potenciales clientes.
  • Conocer las campañas preventivas de otras clínicas veterinarias. Debemos investigar y analizar la oferta de la competencia.
  • Identificar cuál es la demanda de los clientes actuales.
  • Tener en cuenta las normas de buena praxis veterinaria o legislativas en esa zona geográfica.

Pasos a seguir

Antes de poner en marcha una campaña, lo primero que hay que hacer y a lo que más tiempo hay que dedicarle es a planificar. Si este paso está bien hecho, tenemos el 90% del éxito garantizado. Para ver cómo hacerlo, pondremos de ejemplo una campaña preventiva de salud bucodental. Vamos paso a paso:

  1. Identificar y cuantificar en nuestro fichero de clientes activos, los pacientes potenciales para esta campaña. Segmentar perros y gatos, por raza y edad; valorando en qué grupos son más propensos de padecer la enfermedad periodontal. Por ejemplo, perros de razas pequeñas a partir de los cuatro años y todos los gatos mayores de cinco años. Podemos también analizar los últimos doce meses para ver qué clientes hemos perdido e incluirlos.
  2. Analizar experiencias anteriores de la misma campaña para aprender qué cosas hacer y qué no. Si fuera posible disponer de un histórico en nuestra veterinaria, mucho mejor.
  3. Definir el procedimiento y protocolo clínico a seguir con el animal. Esto incluye qué parte del equipo hará limpiezas de boca y/o extracciones, y en cuánto tiempo. También debemos decidir si haremos pre quirúrgico previo y en qué casos, qué fungibles vamos a utilizar, cómo será la anestesia, qué otros medicamentos serán utilizados durante el procedimiento. Además, estableceremos si indicaremos medicación (antibiótico) para continuar en el hogar y si se incluirá o no una visita posterior de revisión en el precio final.
  4. Establecer un precio. Es una de las decisiones estratégicas más importantes de una empresa cuando lanza un servicio o producto. No podemos equivocarnos. Lo haremos en base a los costos, sumando los fijos y variables, del procedimiento establecido. Será necesario comparar nuestros números con los de la competencia para ajustar y, si tenemos algún valor añadido, subirlo. Esto puede ser por un veterinario especialista en odontología, un equipo de limpieza de boca de última generación, una técnica menos invasiva e incruenta para el animal, etc.

El plan de negocios

Una vez que identificamos nuestros clientes potenciales, definimos el procedimiento y pusimos un precio, es momento de realizar un plan de negocio para la de la campaña. Allí deben quedar consignado los objetivos, la estrategia, el plan de acción y la fecha.

El secreto de una clínica veterinaria es lograr que el cliente realice una transacción económica el mayor número de veces posible a lo largo del año. Si en ellas su experiencia es emocionalmente buena, será el inicio de la fidelización.»

Empecemos por lo más fácil. La campaña no debería de durar más de tres meses. Los objetivos podrían ser realizar 50 limpiezas de boca y registrar x pesos de ingresos en facturación.
Como estrategia nos podemos plantear a) llegar a nuestros clientes por diversos canales y medios con un mensaje único y, b) llegar a clientes potenciales de otros centros veterinarios, durante el tiempo que dure la campaña.
Respecto del plan de acción es importante escribirlo y señalar:

  • Servicio: Campaña de salud bucodental – 1 de junio al 31 de agosto.
  • Precio: valorar también ingresos por venta cruzada, como dentífricos, cepillos de dientes, colutorios para mascotas. Estimar un número de ventas para tener stock antes de poner en marcha la campaña. Definir quién los venderá y cómo y cuándo.
  • Comunicación: planificar canales, medios, construir el mensaje o mensajes a transmitir a nuestros clientes y esbozar materiales a utilizar. Pensar contenidos off line y on line. Presupuestar este gasto.
  • Equipo: qué persona/s van a proveer el servicio.
  • Horario: en qué horario o días se hará. En España, por ejemplo, el miércoles es un día que pocos clientes acuden a las veterinarias, por lo que es un buen momento para ubicar una campaña.
  • Procedimiento: debe estar definido y por escrito.
  • Ingresos/gastos: en base a los objetivos, valorar los ingresos y los costes de comunicación con clientes, cartelería, folletos, publicidad en medios, etc.

Por último, antes de salir al aire, tendremos que hacer una reunión con todo el equipo de la clínica, esté involucrado en la campaña o no, para incentivarlos a participar, darles a conocer los objetivo planteados y llamarlos a trabajar juntos por el éxito. Esto incluye a todos: veterinarios, auxiliares, peluqueros, recepcionistas, etc. Podemos incluir un reconocimiento por las ventas, lo que debe estar establecido de ante mano.

¿Y después?

Cuando acabe la campaña, será el momento de analizar los resultados y valorar el cumplimiento de objetivos. Es importante identificar qué se ha hecho bien y qué ha fallado y el por qué. Eso nos ayudará a aprender para las próximas campañas. También deberemos analizar los principales números conseguidos: número de limpiezas de boca, ticket medio, clientes propios/nuevos, ingresos/gastos. Con esto en la mano, es momento de comentar resultados con el equipo, y empezar a preparar la siguiente campaña, teniendo en cuenta todo lo anterior. Los clientes fieles acudirán a todas las campañas que afecten a sus mascotas. Para los demás, debemos intentar que vengan al máximo número de ellas. Esto aumentará el número de visitas y el importe medio anual del gasto de ese cliente. El camino de la fidelización está en marcha. Aumentemos el contacto con nuestro cliente, ofrezcamos una buena atención y, de ser posible, superemos sus expectativas.
Saldrá satisfecho de la clínica y es muy probable que vuelva.

Se trata de los ectoparásitos más frecuentes en las mascotas a nivel mundial. Aquejan a millones de perros, gatos y, en ocasiones, a las personas.

Por Vet. Pablo J. Borrás MSc.
pablojesusborras@gmail.com

En el célebre libro Raymond Carver “¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?” el autor expresa, a través de diferentes relatos, una “antítesis” de los clichés sobre cuestiones relacionadas a la afectividad.
El autor desenmascara lo romántico para poner en evidencia una mirada más crítica o ácida, dependiendo de cómo se vea, sobre las relaciones interpersonales. Lejos de cuestiones tan profundas e intrínsecas, hay que “desenmascarar” y replantearnos algunas cosas cuando hablamos de pulgas en el mundo de las mascotas.
Las pulgas, en particular Ctenocephalides felis felis, son los ectoparásitos más frecuentes de las mascotas a nivel mundial (Rust M, 2017). Aquejan a millones de perros y gatos alrededor del globo y, en ocasiones, a las personas. Generan irritación, molestia, problemas dermatológicos, anemia, entre otras dolencias. Creo que todo propietario de perro o de gato ha tenido que lidiar con ellas y ni hablar de los veterinarios.
Debido a esto, hay que resaltar algunos aspectos sobre pulgas y mascotas.
Las pulgas son vectores de diferentes enfermedades para los animales y el hombre. Podemos enumerar al cestode Dipylidium caninum, que frecuentemente es diagnosticado por el propietario al ver “granitos de arroz” que se mueve por las heces del animal o a la bacteria Bartonella henselae. Los gatos actúan como reservorios naturales de esta bacteria. Hasta lo que se conoce actualmente, la mayoría de los gatos son asintomáticos, aunque en ocasiones este patógeno puede producir ciertas patologías como endocarditis o uveítis, entre otras (Lappin et al., 2020). Las pulgas la transmiten a través de sus heces.

Se estima que haciendo todas las cosas bien, se tardan meses en erradicar las pulgas de un hogar.»

Cuando los gatos se rascan, la materia fecal de las pulgas queda en sus uñas.
Los gatos al rasguñarse entre ellos se la transmiten entre sí. Esto puede ocurrir, a su vez, en el humano generando una patología conocida como Enfermedad del arañazo del gato caracterizada por linfoadenopatias regionales al sitio de inoculación, fiebre y decaimiento. En pacientes inmunosuprimidos produce cuadros clínicos más severos como Angiomatosis bacilar o Peliosis hepática.
De esto se desprende que la presencia de pulgas en las mascotas representa un riesgo para la salud de los propietarios (Bitam et al., 2010) y la necesidad de tratar a las mascotas en forma regular y sostenida es imperante.
Muchas veces se habla de que las pulgas son resistentes a todo, que ya no sirve más nada, que pronto dominaran el mundo. Mas allá que se ha descripto un tipo de pulgas naturalmente resistentes conocidas como KS1, lo que plantean los especialistas es que hay una resistencia por fallas en el tratamiento (Coles et al., 2014). Hay una serie de factores que abarca este concepto: la perdida de la periodicidad, la forma inadecuada de administración de los productos, la ausencia de una mirada global del problema y la frustración de los propietarios.
Se estima, que haciendo todas las cosas bien, se tardan meses en erradicar las pulgas de un hogar (Coles et al., 2014). Y ni hablar, que siempre está el riesgo de las “re-introducciones” de las pulgas al ambiente.

¿Cómo abordar este tema en forma verdaderamente global?

Usando los tres pilares para el tratamiento de las pulgas.

  • Uno, es indicar el tratamiento adecuado para la mascota problema. Elegir la mejor opción teniendo en cuenta la edad, el estado sanitario y sus hábitos de vida.
  • Dos, el tratamiento del ambiente donde ocurre la mayor parte de la vida de las pulgas. Mas allá del uso de productos específicos para tal fin, la limpieza con aspiradora disminuye la carga parasitaria en el ambiente.
  • Obviamente, una vez pasada la aspiradora tendremos que tirar ese mismo día la bolsa sino queremos un nuevo nido de pulgas.
  • Y tres, el tratamiento de todas las mascotas convivientes para evitar problemas en ellas y cortar la circulación de este ectoparásito.

Por eso, es tan importante hablar de las pulgas, en forma clara y concreta, con los propietarios. No es un tema menor: es causa de problemas de salud para la mascota y potencialmente, para las personas. Es tema de frustración para la gente por lo que le pasa a la mascota, por no poder solucionar el problema, por ser causa de un “gastadero de guita”.
Hablemos, porque en el consultorio, no solo cuidamos el bienestar de ellos, sino que seguimos haciendo salud pública.

La transacción fue valuada en U$S 6.89 mil millones. El tamaño y las capacidades de la compañía combinada posicionan a Elanco como líder, a largo plazo, en la atractiva y duradera industria de la salud animal.

Elanco Animal Health Incorporated (NYSE: ELAN) anunció que culminó la adquisición de Bayer Animal Health. La transacción, valuada en US$ 6.89 mil millones, amplía el tamaño y las capacidades de Elanco, posicionando a la compañía como líder, a largo plazo, en la atractiva y duradera industria de salud animal.

Elanco es una startup con 66 años de historia que se independizó de Eli Lilly and Company hace casi dos años. Líder mundial en salud animal, ofrece productos y servicios para prevenir y tratar enfermedades en animales de producción y mascotas.

“Casi dos años después de haber iniciado nuestro viaje como compañía independiente, hemos logrado un progreso significativo en la creación de una compañía mundial y guiada por un propósito específico, dedicada a la salud animal, todo mientras resistimos las pandemias de salud animal y humana más importantes del siglo: la Peste Porcina Africana y COVID-19,» comentó Jeff Simmons, presidente y CEO de Elanco. Y continuó: “Cumplir con el cierre de la adquisición oportunamente y llegar al Día 1 en este entorno desafiante, enfatiza la profunda capacidad y la disciplina en la ejecución de ambas compañías.»

Jeff Simmons, presidente y CEO de Elanco.

Según Simmons, este es otro paso clave en la historia de Elanco, “pero, en última instancia, hoy se trata de mejorar la vida de los animales, las personas y mejorar la salud del planeta. Las mascotas y la proteína de origen animal son más importantes que nunca”.

El CEO de Elanco también señaló que la interrupción en el suministro de alimentos y el incremento en las tasas de desempleo están aumentando desafíos para la seguridad alimentaria en todo el mundo. Al mismo tiempo, diversos estudios demuestran que el incremento en el tiempo que las personas pasan en el hogar ha cambiado la relación a largo plazo entre las mascotas y sus dueños, ya que las mascotas proporcionan -cada vez más- un valioso apoyo emocional. “Sabemos que mejorar la vida de los animales, simplemente mejora la vida”, declaró.

Mientras tanto, la pandemia aceleró tendencias que están transformando la industria, en particular el deseo y la necesidad de los dueños de mascotas de acceder a atención veterinaria y a productos de salud animal en una variedad de formas, desde la telemedicina hasta las compras en línea y su entrega directa a la puerta de los hogares.

Innovación, Portafolio y Productividad

Esta adquisición fortalece la estrategia de Innovación, Portafolio y Productividad (IPP) de Elanco, que la empresa ha estado ejecutando desde antes de su salida a bolsa en 2018. Ambas compañías llegan al cierre de esta transacción con un enfoque disciplinado en la estrategia y una ejecución diligente para mantener el impulso que da la integración de ambas compañías.

Innovación: La sólida cartera de Investigación y Desarrollo (I+D) de Elanco ahora se refuerza con la expectativa de cinco lanzamientos esperados de Bayer, lo que eleva a 25 el total previsto de Elanco para 2024, siendo cinco los que se espera se lancen a finales de 2021. La transacción también agrega nuevas capacidades de I+D, incluidas plataformas innovadoras de dosificación y plataformas tecnológicas. Además, le brinda a Elanco acceso a ciertos derechos de la cartera de I+D de la división de Crop Science de Bayer y a ciertos activos farmacéuticos clínicos.

Portafolio: La integración amplía la cartera de productos Elanco para proporcionar a los productores, dueños de mascotas y veterinarios soluciones más completas para la salud animal. Al combinar el enfoque histórico de Elanco con el veterinario y la experiencia de venta directa al consumidor de Bayer, la transacción abre nuevas oportunidades de crecimiento y expande la presencia omnicanal de Elanco, lo que le permite a la empresa estar en el lugar y la forma en que los clientes quieren comprar.

Salud para Mascotas (Pet Health): La combinación de ambos portafolios incrementa el negocio de productos dirigidos para mascotas de Elanco en aproximadamente 50% de ganancias y casi triplica el negocio internacional de la compañía en esta área. Este portafolio ampliado proporciona atención a mascotas de todas las edades y etapas, desde la prevención de enfermedades y el bienestar de los cachorros hasta ayudar a las mascotas a seguir siendo una parte activa y central de la familia en sus últimos años. La transacción también amplía la cartera de Elanco de parasiticidas para mascotas con tratamientos tópicos y collares, lo que convierte al collar Seresto en el producto más importante de Elanco a nivel mundial.

Animales de Producción (Farm Animals): La combinación de ambas compañías complementa los portafolios destinados a los animales de producción, lo que posiciona a Elanco para servir a un sector aún más amplio de la industria y a aprovechar mejor la información y los servicios para los clientes. La transacción suma una serie de marcas ancla para la ganadería, mejora la cartera mundial de bioprotección y expande la presencia en acuicultura de la compañía a peces de aguas cálidas.

Productividad: Elanco planea aprovechar su amplia experiencia en procesos de integración para unir de manera eficiente y rápida el nuevo negocio. Se espera que la compañía genere un flujo de efectivo operativo significativo como resultado de la trascendencia de la industria y la resiliencia de los portafolios. Si bien el plazo para cumplir los objetivos del acuerdo se ha visto afectado por la pandemia de COVID-19, la compañía aún espera entregar entre USD 275 y USD 300 millones en sinergias para 2025.

“Lo más importante es que hoy se trata fundamentalmente de los productores, veterinarios y dueños de mascotas a quienes servimos. Si COVID-19 ha dejado algo claro, es que el mundo necesita más que nunca a los animales y el trabajo que hacen los productores y los veterinarios,» añadió Simmons. “Juntos, estamos mejor posicionados para abogar por nuestros clientes y brindar soluciones a sus necesidades más importantes, para que puedan seguir produciendo y proporcionando alimentos saludables y producidos de manera sustentable a nuestras mesas, como carne, leche, pescado y huevos. Además, de ayudar a que las mascotas tengan vidas sanas, activas y se mantengan en el centro de nuestras familias. Juntos, tenemos el potencial de mejorar la salud animal y la vida de millones de personas”.

Línea de tiempo de hitos en la historia de Elanco.

Línea de tiempo de hitos en la historia de Elanco.

 

Términos de financiamiento

Al cierre, Bayer AG recibió USD 5.17 mil millones en efectivo, compuesto por los ingresos del capital de la compañía y las emisiones de la unidad de capital tangible en el primer trimestre de 2020 y el financiamiento de la deuda del Préstamo a plazo B, con precio en el primer trimestre de 2020 que concluyó con el cierre de la transacción. Además, se emitieron aproximadamente 72.9 millones de acciones comunes de Elanco Animal Health a Bayer AG. Estas acciones estarán sujetas a ciertos términos, siendo que Bayer no puede vender ninguna acción durante los primeros 90 días. En los siguientes 90 días, el 50% de las acciones son elegibles para la venta y el resto puede venderse después de 180 días. Además, Elanco completó las desinversiones antimonopolio requeridas que se anunciaron previamente. Los productos desinvertidos tuvieron ingresos en 2019 en un rango de USD 120 millones a USD 140 millones.

Asesores

Goldman Sachs actuó como asesor financiero de Elanco y Paul, Weiss, Rifkind, Wharton & Garrison LLP y Hengeler Mueller, Slaughter, y May actuaron como asesores legales de Elanco.

Fuente: Elanco Animal Health.

La dupla formada por Victorio Firpo y Pablo Mangioni dirige una cadena con nueve sucursales y atiende 3.000 productores en una zona con 2 millones de cabezas de ganado. ¿Cómo lo lograron?

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

El crecimiento de las empresas de familia muchas veces no está signado por la planificación estratégica, sino más bien motorizado por la mera necesidad de progreso en pos de satisfacer las necesidades propias tanto como las de los clientes.
Esa máxima se multiplica si detrás de la empresa no es una sino dos las familias que dirigen los destinos del negocio, como sucede con la historia de Veterinaria Hernández, asentada originalmente en esa localidad de Nogoyá, Entre Ríos, y hoy presente en otras nueve.
Los MV Victorio Firpo y Pablo Mangioni son los protagonistas de esta historia que acumula 44 años de trabajo, más de 40 colaboradores, 3.000 clientes y una zona de influencia sobre 2 millones de cabezas de ganado. “Las aperturas de las sucursales llegaron a partir de observar oportunidades en algunas plazas y en otras, simplemente sucedió que los productores de la zona nos las pedían”, resume Mangioni lo que fue la expansión de la cadena.
“Siempre hicimos buena letra: se corre el comentario y se asocian valores de compromiso y eficiencia a Veterinaria Hernández que nos llevan a instalarnos en nuevas zonas. De todos modos, siempre analizamos las oportunidades y evaluamos qué tan competitivos somos antes de abrir una nueva sucursal”, agrega Firpo que inició el negocio en 1976.

Una relación win-win con los veterinarios

La pata comercial es una de las cuentas pendientes de muchos veterinarios. En el caso de Veterinaria Hernández el vínculo con la profesión se hizo carne. “En la mayoría de las sucursales, los veterinarios son los encargados del manejo de la veterinaria y es una simbiosis porque le damos un lugar para desarrollarse en la parte profesional y nosotros le proveemos insumos agropecuarios. Así nos quedamos con una comisión y los honorarios corren por su cuenta”, señala Firpo y completa: “Todos los empleados tienen un rol participativo y eso genera un buen clima de trabajo. Tenemos muy buena relación”.
En la práctica la comercialización de insumos veterinarios es el corazón del negocio de la compañía que, hoy, tiene base operativa en San José de Feliciano, Entre Ríos. Por eso, otra relación de valor que construyó la firma entrerriana es con los laboratorios.
“En cada una de las veterinarias se trabaja mucho con los laboratorios, es muy importante su apoyo”, asegura Mangioni y agrega: “Tenemos una inversión inicial que si bien no suele ser tan grande, se repaga con la comercialización de los productos”.
Veterinaria Hernández hace las veces de distribuidor. En palabras de Firpo, cuentan con un gran stock, eso hace más fácil la apertura de un local. “Lo importante en cada sucursal es el equipo de trabajo que se conforme, eso nos asegurará el éxito de la misma”, agrega.

Oportunidad

La última apertura de la marca se concretó en Paraná, a fines de 2017. “El potencial de la sucursal está relacionado con que está en la capital de la provincia de Entre Ríos, estratégicamente ubicada a 10 km de la ciudad de Santa Fe, por donde pasa mucha gente de todas las provincias. De este modo, es una manera de tener presencia institucional con la marca en una ciudad importante”, repasa los beneficios Firpo, socio fundador de Veterinaria Hernández. Allí está a cargo de la atención uno de sus hijos. “La presencia en esta ciudad nos ayuda mucho también en la parte logística. La sucursal tiene mucho potencial”, sostiene.
En la nueva generación recaerá la nueva etapa de expansión. Mientras que dos de los cuatro hijos de Firpo ya forman parte del negocio, son tres de cinco en el caso de su socio. Es así como Ignacio Mangioni, también veterinario, hace trabajos profesionales junto a su padre; Juan se desempeña en todo lo que tiene que ver con Pago a proveedores y Cuentas Corrientes; y Santiago, está en el área de Stock y Logística. Mientras tanto, Agustín Firpo es el responsable de la sucursal de Paraná y su hermana, Andrea, está a cargo de las relaciones institucionales y el marketing de la firma. “La próxima generación tiene como desafío profesionalizar la red de veterinarias y generar una nueva hipótesis de negocio para ampliar la cadena”, resume Mangioni padre la visión de la compañía multifamiliar.

Si bien es complejo plantear, en plena pandemia por COVID19, oportunidades y desafíos para los distintos modelos de veterinarias que operan en nuestro país, vale la pena que lo intentemos.

Si bien es complejo plantear, en plena pandemia por COVID19, oportunidades y desafíos para los distintos modelos de veterinarias que operan en nuestro país, vale la pena que lo intentemos.
A pesar del contexto sanitario y económico que nos azota desde comienzos de este año, tomamos impulso y generamos una nueva edición de esta Revista 2+2, colmada de novedades, entrevistas, recomendaciones y un casos de éxito que deben ser considerados.
Tanto como lo es el caso de Eva Inguerman, quien en Córdoba acaba de lograr la certificación Cat Friendly Gold para su veterinaria, dotando de emoción y expectativas toda su trayectoria profesional.
Y cómo no destacar también el caso de Sabrina Fuentes, quien desde el Gran Buenos Aires ha dado muestras claras de cómo reconvertirse, adaptándose a la nueva realidad para seguir brindando servicio a sus clientes y pacientes.
Es momento de obrar distinto, de volver a fijarse metas y, al menos, repasar los pilares estratégicos que toda veterinaria en nuestro país debería considerar antes de decidirse a avanzar en una gestión eficiente y profesional como empresa.
No lo duden, existen pautas básicas y fundamentales que muchas veces en este tipo de emprendimientos no se cumplen.
Para repasarlas, dialogamos con Marcelo Zysman (ARG), Javier Paoloni (ARG), Hugo Ochs (URU), Alejandra Mejía Vallejo (COL), Javier Sánchez Novoa (ARG), Libardo Rivas Cubides (COL) y José Luis Villaluenga (ESP), en una serie de videos que ya están disponibles en la sección de “Capacitación” presentada en www.dosmas.com.ar.
¿Cuáles son esas bases fundacionales que nadie puede perder de vista?
Las repasamos aquí:

  1. Entender más allá del deseo.
  2. Definir un modelo de negocio.
  3. Seguir, medir y controlar el desempeño.
  4. Definir los “momentos de la verdad” y agregar valor.
  5. Conocer de nuevo a los clientes.

En todo el país

Claro que estas cuestiones no son solo trascendentales para las veterinarias de pequeños animales. De hecho, el INTA se encuentra difundiendo el uso de aplicaciones para hacer más eficientes las producciones animales y es aquí donde los veterinarios dedicados al rubro no pueden quedarse atrás.
Un ejemplo de ello nos los da en esta edición el MV. Antonio Castelletti contando cómo los profesionales pueden gestionar sus servicios y sobre todo, la forma en que los ofrecen y comercializan a los productores. En este caso, el foco está puesto sobre el impacto económico de la actividad al momento del parto de los bovinos, arrojando resultados verdaderamente sorprendentes.
Hablaremos en las próximas páginas de mercados, de oportunidades y de desafíos, varios de ellos destacados en un mano a mano exclusivo con el MV. Carlos Mucha.
Un conocimiento que no se detiene y que nos llega también de la mano de colaboradores frecuentes en esta Revista 2+2 como lo son el MV. Pablo Borras y el consultor especializado Javier Sánchez Novoa.
El contexto pesa. Siempre. Y nunca debe perdérselo de vista.
Los invitamos a leer esta edición completa, ponerse una mano en el corazón y respondernos: viendo que ya otros están haciéndolo, ¿vale la pena reconvertirse y evaluar desde 0 cómo se gestiona hoy sus emprendimientos veterinarios?
Ojalá la respuesta sea que sí… vale la pena.

Destacando los nuevos conocimientos que los responsables de estos emprendimientos tienen a disposición, planteamos una serie de definiciones estructurales que muchas veces no se toman en cuenta.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Del dicho al hecho, hay un largo trecho. Y de la aspiración vocacional a su inserción sustentable en la realidad, otro tanto. Es por ello que buscaremos resumir mucho de lo compartido en el ciclo «Tips de 10 minutos» sobre Gestión y Marketing veterinario generado desde esta Revista 2+2 junto a distintos profesionales.
Nadie hoy puede dudar de la trascendencia que tiene el buen manejo de las redes sociales para una Veterinaria o de la importancia de la comunicación interna con el equipo de trabajo.
¿Quién pondría en discusión la necesidad de avanzar en estrategias de comunicación efectiva con los clientes?
Está claro que hay mucho por delante: telemedicina, monitoreo inteligente y plataformas de autogestión y formación. Pero antes, mucho antes, existen pautas básicas y fundamentales que muchas veces en las veterinarias no se cumplen.
Para repasarlas, dialogamos con Marcelo Zysman (ARG), Javier Paoloni (ARG), Hugo Ochs (URU), Alejandra Mejía Vallejo (COL), Javier Sánchez Novoa (ARG), Libardo Rivas Cubides (COL) y José Luis Villaluenga (ESP), en una serie de videos que ya están disponibles en la sección de “Capacitación” presentada en www.dosmas.com.ar.
“Hemos apostado todo a las habilidades médicas, creyendo que siendo buenos en una especialidad, el éxito estaba asegurado. Y eso no siempre es así. Con las habilidades médicas, no alcanza”, explicó el MV. Javier Paoloni, desde Córdoba, en diálogo con esta Revista 2+2 (Ver recuadro). Y agregó: “El 80% de las veterinarias que cierran sus puertas, no lo hacen por impericia médica, sino por fallas en la gestión como empresa y la comunicación con los clientes. Y ni hablar de aquellos colegas que no cierran, pero trabajan constantemente asediados por el Burn Out, o Síndrome del trabajador quemado”.
“Muchas veces nos recibimos con un paradigma y el que finalmente la realidad profesional nos plantea es otro; distinto, que requiere de soluciones para las cuales no fuimos preparados”, mencionó desde Montevideo el MV. Hugo Ochs, en un concepto que fuera profundizado también por Marcelo Zysman.
En este punto, el profesional destacó que muchas veces enfocados solo en el servicio que pretenden brindar, los profesionales montan una veterinaria y sobre la marcha van “aprendiendo” a lidiar con situaciones de las más variadas: desde el pago de los servicios y los impuestos, a las reuniones de personal o la decoración e iluminación de las vidrieras.

Conociendo esta realidad es que a continuación, compartimos al menos 5 de las definiciones estratégicas y fundacionales para comenzar a hacer lo que aún no se hace: gestionar de manera eficiente las veterinarias.

1 – Entender más allá del deseo

“Nuestra vocación por la profesión veterinaria debe poder amalgamarse con las oportunidades reales que el sector nos ofrece. Hay que entender más allá del deseo; proyectar el espacio entre la vocación y la posibilidad de gestión”. Con este análisis, el médico veterinario y especialista en manejo del dolor animal, Marcelo Zysman describió su visión en cuanto a un pilar fundacional en lo que luego podría repercutir en la buena gestión de las empresas veterinarias.
Dejando en claro también que hoy “no es suficiente ser un buen médico: esto es clave y fundacional, pero no alcanza”, el referente internacional y autodefinido Gestor de Ideas ejemplificó su postura con un ejemplo bien concreto que seguramente todos los lectores de esta Revista 2+2 podrán graficar en sus mentes al compás de estas palabras. “La vocación debe ser entendida como un triángulo equilátero. En un ángulo tendremos aquello que nos gusta; y que para lograr no necesitamos más que desearlo: deseo ser veterinario porque me gusta la medicina y los animales (en ese orden). Luego, nos movemos hacia otro punto del triángulo y llegamos a vincular ese deseo con lo que hago bien o más facilidad tengo. Y es así como nos movemos hacia alguna especialidad, por ejemplo. Pero ¿Hay oportunidades reales para hacerlo? ¿Hay en mi zona potencial para la Cirugía cardiovascular, por ejemplo? Es clave tener en cuenta el tercer ángulo en cuestión: la oportunidad. Caso contrario, es aquí donde la vocación se seguirá frustrando”. En ese marco, Zysman fue contundente: “Como no analizamos el contexto, aparecen imponderables que nunca consideramos. Allí descubrimos que es necesario gestionar, hacer un análisis para ver si hay lugar para hacer de manera sustentable lo que queremos».

2 – Definir un modelo de negocio

Para avanzar sobre este punto, la opinión de Libardo Rivas Cubides, médico veterinario y consultor de clínicas veterinarias en Colombia, fue central.
“El tipo de negocio que se tiene depende principalmente de sus gastos e ingresos, además de los servicios veterinarios ofertados. Entre más especializados el centro veterinario, mayores serán los costos salariales. Entre más servicios y más especializados, mayor será la rentabilidad del centro”, completó el experto, para luego avanzar en una definición estratégica.
“En Colombia, la clasificación hoy la realizamos entre Consultorios (5 a 6 mil dólares de facturación mensual y un veterinario); Clínica veterinaria (involucra la participación de dos veterinarios y una facturación mensual de 10.000 dólares), un Hospital (4 veterinarios y 20.000 dólares mensuales) o un Hospital 7×24 (mínimo 5 veterinarios y más de 20.000 dólares de facturación al mes). Claro que cuanto mencionamos que se requiere un veterinario, damos por descontado que el modelo escogido contará también con los auxiliares y personal administrativo y de mantenimiento necesario”, reforzó Libardo Rivas Cubides.
En este punto fue clave también escuchar la opinión del médico veterinario uruguayo Hugo Ochs, consultor de clínicas veterinarias en su país y docente en la Universidad de la República. “Muchas veces llegamos teniendo la imagen de lo que queremos hacer en una de las unidades de negocio, pero no en el conjunto. Es clave tener una mirada integral de todos los aspectos; nos gusten o no nos gusten, los tenemos que hacer. Luego, manejar los tangibles y los intangibles”.
Retornando al ejemplo de Colombia y a fin de graficar el foco desarrollado por Libardo Rivas, en el Cuadro N° 1 podrán ver los números clave en base a los cuales establecer un parámetro fundacional en la gestión de las veterinarias: su punto de equilibrio. Es decir, en qué momento (con que gastos e ingresos), la veterinaria cubre el 100% de sus costos de apertura.

3 – Seguir, medir y controlar el desempeño de la veterinaria

“En un mundo tan competitivo como es el rubro veterinario hoy es obligatorio ver a la clínica como una empresa. Caso contrario, la misma va a desaparecer. Y de aquí la real importancia ya de contar un sistema de Gestión o, como mínimo, un Excel. Lo que no se puede medir, no se puede gestionar”. Así de claro fue José Luis Villaluenga, consultor de clínicas veterinarias en España y titular de Rentabilidad Veterinaria, quien avanzó sobre este concepto.
En su participación en los «Tips de 10 minutos» de esta Revista 2+2, el español enumeró los ítems sobre los cuales se deberá recoger información para darle seguimiento a la “salud empresarial de un centro veterinario”. Ellos son: instalaciones y equipamiento; personal; ingresos y gastos; clientes; precios; servicios; marketing y comunicación; formación; proveedores y competencia. “Los más difíciles son los económicos y financieros, para los cuales se pueden establecer mediciones sencillas como saber cuántos clientes activos por veterinario a jornada completa deberemos tener, cuál es la rentabilidad anual de un veterinario, el ticket medio de una visita, la cantidad de visitas al día, los ingresos mensuales y dentro de ellos, el desglose de servicios y productos”, completó Villaluenga.

4 – Definir los “momentos de la verdad” y agregar valor

Vender no está mal; no es una mala palabra, ni debería ya tener una connotación negativa entre los profesionales veterinarios. Y sobre este punto se explayó Javier Sánchez Novoa, consultor de clínicas veterinarias en la Consultora Mercader, determinando que, en la venta de productos y servicios, existen “momentos de la verdad” que no pueden ser pasados por alto en una veterinaria. ¿Cuáles son?
“Algunos son fáciles de determinar como la atención telefónica y en el mostrador o bien cuando llamamos a los clientes por recordatorios o cumplimiento de planes. También cuando exhibimos un producto, un área comercial, un salón. No es lo mismo que entre en contacto con el producto si está sucio o tiene pelos. Exhibirlo en forma ordenada y en condiciones es vender”, aseguró Sánchez Novoa. Y reforzó: “También son momentos de la verdad el buen uso de los uniformes o cuando hacen los veterinarios una escucha activa y plantean desde lo clínico rutas para el diagnóstico. Esto también es vender, tanto como cuando proponen una solución ante determinada patología. Esto ocurre cuando se envían recordatorio automáticos o cuando nos preocupamos por mantener el orden en el mostrador, el baño y los consultorios. Todo esto es una forma de vender”.
En todos estos casos, según el referente de la Consultora Mercader hay espacio para agregar valor y así lograr la diferenciación respecto de las competencias que solo basan sus estrategias en precios. “Si contemplamos a la venta como algo frío y transaccional, estaremos cometiendo un error. Debemos tomar al agregado de valor como un diferencial. Hablamos de eso que vos podés hacer, que al otro le va a costar y que al cliente lo vas a enamorar. Más emoción, menos incomodidades e inseguridades, a esa ecuación hay que apuntar”.

5 – Conocer de nuevo a los clientes

Si, así de simple de decir y compleja de ejecutar es la recomendación de Alejandra Mejía Vallejo, médico veterinaria, consultora y titular de Marketing Veterinario.
“Debemos identificar las necesidades de nuestros clientes, con acciones concretas. Siempre nos limitamos adónde vive, qué edad tiene o que enfermedad padece. Tenemos que empezar a generar preguntas, quiero que en las historias clínicas sumemos información para la gestión: quién lleva la mascota, quién toma decisiones; por quién están constituidos sus núcleo familiar, que dato valoriza el vínculo. Entre en ese vínculo de amor entre animal y propietario, el veterinario debe gestionar todo ese amor.
Vayamos a un caso concreto en el cual nuestra entrevista describe un posible perfil: “Ana, es soltera, tiene 35 años, tiene un perro, le gusta ir a lugares especiales, come carne, le gusta socializar, es deportista y tiene un posgrado, trabaja en una Universidad es amante de su mascota. Pere Mercader. Pet Lovers deberían tener un porcentaje mayor. Nos van a venir a visitar. No tiene hijos, tiene novio y valora mucho a los amigos”.
¿Qué vas a hacer tu para mantener el vínculo? ¿Qué servicios le ofreceremos?
Respecto de este punto, fue nuevamente clave la palabra de Hugo Ochs: “Muchas veces los propietarios no pueden evaluar la calidad de nuestro servicio médico o diagnóstico, pero sí pueden evaluar nuestra buena presencia, amabilidad, cortesía, puntualidad, tanto como nuestra sensibilidad y credibilidad», explicó. Y reforzó: “Hoy la empatía y la escucha activa son parte estratégica de nuestro trabajo”.

Bonus Track:

Declararle la guerra a la baja rentabilidad

El ciclo de «Tips de 10 minutos» generado desde esta Revista 2+2 (www.dosmasdos.com.ar) contó también con la participación de Javier Paoloni, médico veterinario especialista en cardiología de animales de compañía, titular de Veterinaria Vida, en Río Cuarto, Córdoba, quien aportó su propia experiencia personal para llevar adelante este emprendimiento de manera sustentable.
“Le he declarado una guerra personal a la baja rentabilidad. Y para ello fue clave empezar a combinar las habilidades médicas, con otro tipo de habilidades y estrategias vinculadas al marketing y la comunicación”, inició Paoloni. Y avanzó: ““Desde que incorporamos una estrategia de negocios apuntalada en acciones de marketing en 2009-2010, hemos logrado pasar de una tasa de retorno del 20% al 80% en nuestra veterinaria. Es decir que, por cada 100 personas que visitan esta veterinaria, 80 se transforman en cliente activo de la misma”, compartió Paoloni. Y reforzó: “Y eso no es todo, sino que también conseguimos que aumente el ticket por cliente. Gracias a esto, pudimos sumar más personal, invertir en equipamiento y capacitación profesional y disfrutar de lo que hacemos. Creo que todos los veterinarios del mundo tenemos las herramientas para llegar a la Felibilidad, un híbrido y felicidad y rentabilidad. Y con 25 años de carrera, les aseguro que haciendo este Mix”.

Veterinary Focus lanzó una edición especial dedicada a la comunicación en la gestión de los profesionales. Se analiza su importancia en la consulta y se ofrecen técnicas para incorporar acciones efectivas también en el consultorio.

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

Entre las novedades editoriales de 2020 en el ámbito de la gestión veterinaria, se destaca el lanzamiento por parte de la revista Veterinary Focus de una edición especial sobre el rol de la comunicación en el ejercicio de la profesión. El número lleva por nombre El factor C: La habilidad de la comunicación en veterinaria y fue escrito por la doctora en Epidemiología Veterinaria y máster en Trabajo Social Cindy Adams, y los doctores en medicina veterinaria Antje Blaettner, Miguel Ángel Díaz e Iván López Vásquez.
A lo largo de 14 artículos, que están organizados en cuatro capítulos, los autores analizan por qué es necesario invertir en comunicación, la abordan como una habilidad clínica y proponen distintas técnicas para alcanzar el buen funcionamiento de la consulta. La revista cierra con una reflexión sobre los desafíos diarios que enfrentan los veterinarios en esta materia.

¿Por qué invertir en comunicación?

En los primeros cinco artículos, los autores se proponen ofrecer los fundamentos y el contexto científico necesarios para conducir una clínica veterinaria hacia el éxito apoyados en la comunicación efectiva. Además, se presentan las habilidades de comunicación esenciales para el desarrollo de una relación de colaboración entre el veterinario y el cliente, así como entre los propios miembros del equipo de la clínica. “Los líderes que se comunican de forma efectiva con su equipo generan un ambiente de trabajo positivo y obtienen mejores resultados económicos para su empresa”, destacan.

La mejor guía para una comunicación perfecta consiste en preguntarse: ¿cómo puedo convertir cada consulta en una experiencia especial para el cliente?

Por otra parte, los autores entienden que “la buena comunicación con los propietarios y con el personal de la clínica puede contribuir a llevar una vida equilibrada y evitar el sentimiento de agotamiento, así como otros trastornos psicológicos”. En este sentido, la comunicación se presenta también como una herramienta para mejorar el bienestar emocional y la autoestima del veterinario.

Una habilidad clínica

En el segundo capítulo se muestra cómo la comunicación afecta el desempeño profesional y se ofrecen herramientas para mejorar esa dimensión dentro de la consulta veterinaria.
Uno de los aspectos subrayados es la importancia de las señales no verbales que son emitidas cuando los individuos interactúan entre sí, como la kinésica, la proxémica, la paralingüística y los cambios autónomos.
La empatía tiene un lugar destacado: se insiste en que no es un rasgo de personalidad sino una habilidad que se aprende. “Es cierto que uno de los primeros pasos para comunicar empatía consiste en la motivación interna por querer comprender realmente la perspectiva del cliente”, escriben los especialistas, y agregan: “Aunque algunos de nosotros somos, naturalmente, más empáticos, las habilidades necesarias para la empatía se pueden aprender”.

El buen funcionamiento de la consulta

Para llegar a buen puerto en la consulta veterinaria es necesario pensar no solo en el animal sino también en su propietario. Para ello, se debe seguir un proceso y crear las condiciones favorables para una interacción positiva. En este tercer capítulo los autores ofrecen ejemplos concretos de las diferentes preguntas que se pueden hacer al cliente durante la consulta y brindan consejos adicionales e ilustraciones prácticas para mejorar la capacidad de escucha. También presentan la estructura ideal en que se debería desarrollar una consulta.

Los retos de cada día

En el último capítulo se abordan situaciones conflictivas que se pueden presentar en la clínica veterinaria. “Los propietarios acuden cada vez más al ‘Dr. Google’ y se presentan en la clínica con objeciones, cuestionando lo que hace y dice el veterinario, lo que puede crear situaciones conflictivas”, explican los autores. Para abordarlas, proponen técnicas para recuperar la confianza del cliente, gestionar las objeciones, hablar de dinero y decir no con una sonrisa.
Para cerrar, concluyen que “nuestra carrera profesional depende en gran medida de nuestra capacidad para desarrollar habilidades que nos ayuden a gestionar las quejas y a restablecer la conexión emocional y la confianza con nuestros clientes”.

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