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Sumamos un nuevo espacio para reforzar temas centrales que todo responsable de un emprendimiento debería conocer. Escuchalos.

De la redacción de Mi Negocio Veterinario
info@minegocioveterinario.com

Con el objetivo de generar otros formatos donde analizar y desarrollar temáticas de gestión, y marketing, lanzamos un nuevo Podcast y lo llamamos Entrevistas para Mi Negocio Veterinario.
Es un espacio dirigido a profesionales del rubro de animales de compañía, líderes de clínicas y hospitales veterinarios.
Los cinco episodios iniciales ya se pueden escuchar en Spotify y en www.minegocioveterinario.com. Con entrevistados sobre diversos temas y desde distintos países, la conducción está a cargo de Camila Montaña, periodista de Mi Negocio Veterinario. ¿De qué se tratan? Se los contamos a continuación.

Mucho más que un nombre

Inés Temple es experta en marca personal y autora del libro Usted S.A., best seller en Perú con más de 160.000 copias vendidas.
Nuestra entrevista con ella gira en torno a la importancia de construir, desarrollar y crear la marca personal. «Es lo que me representa a mí y a mi empresa, es donde yo vendo mis servicios profesionales. Mi nombre representa la calidad de los servicios que brindamos”, nos decía la referente en un Podcast imperdible.

Modelos de negocio

En otro de los episodios hablamos con Pablo Méndez y Daniela Castiblanco, fundadores del estudio creativo Gracias Company (Chile).
El Podcast plantea desde el inicio la importancia de estructurar qué se quiere construir y comunicar para lograr una marca sólida, reconocible y acorde a los objetivos del negocio.
“Pensar en cómo es mi negocio, a quién le quiero hablar y cómo lo voy a hacer, es una tarea clave en el mundo actual», cuentan Pablo y Daniela en el Episodio que ya está disponible.

El foco en los clientes

Reunimos a Luis Guaragno, director de Goodbox y Harold Benavides, gerente de la veterinaria Dover en una entrevista que abordó la fidelización de clientes pensando siempre en establecer con ellos una relación a largo plazo. “Cuidado con los descuentos, puedes tener una suba en los ingresos, pero también aumento en la pérdida”, coincidieron.

Tendencias a la vista

Marcelo Zysman es referente en temas de management veterinario y tratamiento del dolor. Con él profundizamos en los mitos y realidades en el uso de cannabis medicinal en animales de compañía.
«Es clave instruirse, no alcanza con buscar información en internet, requerimos instrucción más profunda”, repasa Zysman en un interesante mano a mano.

Management

Decenas de claves a considerar por los profesionales surgieron de nuestro diálogo con el publicista Yares Pajares, quien nos cuenta cómo avanza la gestión veterinaria en Perú.
“Estamos viendo que los profesionales se interesan más por la rama médica y no tanto en cómo hacer crecer su empresa”, planteó en este Podcast que ya pueden escuchar.

Ventajas y desventajas, tipos de socios y aspectos a tener en cuenta para tener una sociedad sana y productiva.

Escribe Camila Montaña
info@dosmasdos.com.ar

Uno de los puntos álgidos a la hora de iniciar un negocio veterinario es la sociedad. Existe el mito de que los socios no deben ser amigos o familiares. También la pregunta de si lo mejor es iniciar solo o en sociedad. Estas y otras variables las analizaremos de la mano de Luciano Aba Socio y Gerente en Asociación de Ideas. Además de Alejandro Carballo MV de grandes animales y quien cuenta con una veterinaria en sociedad. 

Lo primero es identificar las ventajas y desventajas de asociarse. Cuando se inicia un negocio veterinario en soledad las decisiones se toman con mayor libertad. El mapa de ruta a tomar se define de manera independiente y con autonomía. Además las acciones no se reparten entonces no se pagan dividendos. Sin embargo si se inicia con socios se pueden contemplar más ideas, teniendo diferentes puntos de vista. Además se amplía la red de contactos y por lo tanto de clientes. Y por si fuera poco se puede disponer de mayores recursos para emprender. 

Para Alejandro Carballo todo depende de cómo son los socios, sus personalidades, fortalezas y debilidades. Además indicó que iniciar en sociedad otorga cierta seguridad pues cuando uno no está, el otro respalda. En sus palabras: “Te da libertad y seguridad el hecho de tener un socio. En la toma de decisiones y en el día a día, él está ahí como tu partner”.

Según Luciano Aba se puede hacer de una manera o de otra pues ninguna de las dos opciones es mejor que la otra. Lo importante es ser conscientes de su necesidad, pues todo depende del tipo de modelo de negocio que se plantee además de otras variables. En sus palabras: “Lo más común en veterinaria es ver que personas que egresan de una misma facultad, amigos o familiares deciden emprender su primer negocio veterinario juntos. Abriendo un local y dividiendo 50% y  50% tanto los gastos como las ganancias. Lo importante acá es ser realmente conscientes de si necesito asociarme o no”.

Tipos de socios

No todos los socios cumplen la misma función en una sociedad, están quienes asumen la carga económica. También los que asumen la responsabilidad interna del trabajo diario. Por eso es importante identificar cuales son sus labores y obligaciones. 

Socio Inversor: Es quien aporta dinero para la constitución de la veterinaria. El dinero puede usarse para diferentes fines entre los que se incluyen compra de equipos, adecuaciones, pago de salarios y alquiler. En definitiva todo lo que permita iniciar y llegar al punto de equilibrio. En algunas ocasiones toma decisiones, si esto se ha acordado en la sociedad. Este socio recibe utilidades cuando la veterinaria empieza a producir. 

Socio Trabajador: Es quien aporta el conocimiento y las habilidades necesarias para el funcionamiento de la veterinaria. Toma decisiones y está en el día a día del negocio asumiendo responsabilidades. Recibe un sueldo acorde a la labor que realiza y debe cumplir con los horarios, metas y objetivos de cualquier trabajador.  

Pero ¿esto se debe definir en un principio o es algo que se va dando con el tiempo? Según Carballo él y su socio iniciaron sin pensar en esto pero, al paso de los años implementaron las mejoras. Según el MV lo mejor es iniciar con bases sólidas y eso implica definir al inicio qué sí y qué no de cada quién. 

Tres consejos para iniciar la sociedad

Ya que se tiene en claro ventajas y desventajas y tipos de socios, es el momento de tener claridad sobre qué tener en cuenta para lograr iniciar una sociedad con éxito. Antes que nada, es clave que el perfil de los socios sea complementario y que no se superpongan unos a los otros. Con estos tres puntos llevar adelante una sociedad puede ser menos complejo. 

1. Asegurar la comunicación buena, fluida y constante

La buena comunicación y la buena relación entre los socios es clave para que la veterinaria ande sobre ruedas. Las personas implicadas deben poder hablar de temas difíciles. Según Aba deben poder conversar sobre plata, ganancias y pérdidas y no se debe tomar a la ligera el bienestar emocional de las personas involucradas. Su recomendación es “iniciar una sociedad bajo la premisa de que el proyecto va a ser tan exitoso que requiere tener las bases de la sociedad sólidas para evitar problemas y distracciones a futuro”.

2. Capacitarse en gestión

Ya que usualmente las facultades de veterinaria no capacitan en gestión, este puede ser el talón de aquiles de algunos profesionales. Para tener éxito en una sociedad lo que se debe hacer es capacitarse en gestión para que las buenas intenciones que se tienen en la sociedad se puedan materializar. Pues es claro que quien se asocia lo hace con la buena intención de que todo salga lo mejor posible. Según Carballo “a través de la gestión puedes ver cosas y ves donde hay que apretar, donde está bien y donde no”.

3. Elaborar un pacto de socios

Este es un documento privado que no se incluye en los Estatutos. El objetivo es anticipar posibles roces. Y si bien cada etapa de la sociedad implica un pacto diferente trabajaremos sobre el inicio de la sociedad. Con este documento se regulan los roles y funciones y se identifican a los fundadores. Además de generar cláusulas que protejan la continuidad del proyecto.

Esta es la última entrega del Checklist: Mi Primera Vet para dar el primer paso para iniciar una veterinaria. Si quieres ampliar la información sobre Ubicación, Identidad de Marca, Selección de Personal y cómo lograr la rentabilidad, repasalo aquí.

Una veterinaria que recién abre sus puertas debe contar con al menos un MV y un auxiliar, lo importante es que cuenten con habilidades blandas para tratar con el cliente y esto se debe evaluar en la selección de personal.

Escribe Camila Montaña
info@dosmasdos.com.ar

Al abrir una veterinaria una de las primeras preguntas es, ¿necesito contratar personal para la veterinaria o conmigo basta? Depende del tamaño de la clínica y si se quiere tener un negocio unipersonal o una empresa. Es por ello que analizamos los puntos a tener en cuenta a la hora de hacer la selección de personal

Contar con un buen equipo de trabajo depende en gran medida de la buena selección de personal que se haga. La selección minuciosa ayudará en el cumplimiento de las metas y los objetivos y contar con un equipo sano y proactivo. En Mi Negocio Veterinario conversamos del tema con José Luis Villaluenga Consultor de Gestión Empresarial de Centros Veterinarios y Docente del Posgrado de Gestión y Marketing Veterinario en VetesWeb.

Según Villaluenga es clave siempre buscar rodearse de los mejores profesionales, incluso “rodéate de personas mejores que tú, no te rodees de gente peor que tú. Ellos te van a exigir estar siempre estudiando, capacitándose y eso te estimula”, indicó. El equipo de trabajo debe poder asumir responsabilidades y llevarlas a cabo con éxito y quien dirige, debe poder delegar.

Para iniciar con una veterinaria pequeña se debe contar como mínimo con un veterinario y un auxiliar que realice labores de atención al público. Siendo el auxiliar el personal más importante pues es quién tiene a su cargo la atención al cliente. “Para mi la persona más importante de un centro veterinario es la persona que atiende a los clientes, que les cobra, que les escucha, que les hace aprobar presupuestos, que les explica los servicios”, indicó. 

Si se cuenta con la posibilidad de empezar con un equipo de trabajo un poco mayor se puede iniciar con entre dos y tres personas. Estos son según Villaluenga un MV, un auxiliar que ayuda al veterinario en labores clínicas y uno más que hace las veces de recepcionista. Y agregó que iniciar con un asesor externo que lleve temas de orientación y gestión empresarial, es un plus. 

¿Cuáles son los puntos claves a la hora de hacer la selección de personal? 

Son tres puntos importantes en el proceso de selección. Dimensionando el número de personas que se necesitan y el tipo de cargos que se buscan se inicia con la selección de personal. Villaluenga afirmó que incluso es clave escribir cuales son los requisitos para cubrir esos puestos de trabajo, para mayor claridad. 

Primero se define el puesto de trabajo para que tanto el candidato como quien busca al personal comprenda cuales son los resultados esperados. Además de cuál es la filosofía de trabajo de la veterinaria y la misión y visión planteada

Segundo tener claridad sobre las habilidades blandas que se buscan en el personal pues, son estas claves en la atención al cliente. Sin descuidar obviamente las habilidades duras necesarias para el puesto.

Tercero hacer el proceso de selección de personal. La búsqueda de los candidatos se puede hacer por diferentes medios entre estos se incluyen redes sociales como Linkedin, colegios veterinarios, asociaciones profesionales, entre otros. El Voz a voz también es una herramienta fuerte pero menos ágil y por qué no, indagar sobre MV. que no están a gusto en su puesto de trabajo para ofrecerles una nueva oportunidad. Si la búsqueda es para auxiliar se puede realizar en bolsas de trabajo genéricas. 

Una vez se ha realizado una primera selección se pasa al proceso de selección por medio de entrevistas y pruebas. Para las habilidades duras el responsable veterinario es quien indaga por medio de casos clínicos las habilidades del MV. Para las habilidades blandas se indaga por medio de una entrevista. En palabras de Villaluenga lo ideal es “plantear situaciones reales y que te diga cómo las resolvería”, indicó. Además agregó que  “para mi interrogar es la mejor manera para que te cuente experiencias propias positivas, negativas y conflictivas”. 

Poniendo el foco en las habilidades blandas

Contrario a lo que puede pensarse, puede llegar a ser más importante cómo se relaciona la persona con el cliente que con el animal. Es este el valor que será realmente diferencial en la veterinaria pues los conocimientos técnicos se espera se encuentren en el centro de atención. Pero la actitud y la personalidad pueden sorprender. 

Según Villaluenga la principal causa por la que las personas no vuelven a la veterinaria es por el trato al cliente. Es factible escuchar que los clientes se refieran al trato como “El veterinario no me explica bien las cosas, no entiendo lo que me dice el veterinario, me habla con palabras raras, no me ha explicado bien que le ha pasado a mi perro, la señorita de afuera es soberbia, me ha cobrado de más, es muy seria, no me ha dado lo que querido, ha tardado en atenderme”, indicó. 

Es por ello que se hace tan importante evaluar de manera minuciosa durante la selección de personal las habilidades interpersonales. Son la comunicación asertiva, la escucha al cliente, el trabajo en equipo, el liderazgo, la cooperación. Además de la inteligencia social y la inteligencia comunicacional que son habilidades difíciles de conseguir y no se enseñan en las Facultades de Veterinaria. 

En la siguiente entrega del Checklist: Mi Primera Vet todo sobre cómo lograr la rentabilidad. Comprender qué es el punto de equilibrio, los costos fijos y variables son los puntos claves que ayudan a lograr la tan ansiada rentabilidad.

Destacando los nuevos conocimientos que los responsables de estos emprendimientos tienen a disposición, planteamos una serie de definiciones estructurales que muchas veces no se toman en cuenta.

Escribe Luciano Aba
Para la Revista PRAXIS de AVEACA
info@dosmasdos.com.ar

Del dicho al hecho, hay un largo trecho. Y de la aspiración vocacional a su inserción sustentable en la realidad, otro tanto. Es por ello que buscaremos resumir mucho de lo compartido en el ciclo “Tips de 10 minutos” sobre Gestión y Marketing veterinario generado desde Mi Negocio Veterinario junto a distintos profesionales.

Nadie hoy puede dudar de la trascendencia que tiene el buen manejo de las redes sociales para una Veterinaria o de la importancia de la comunicación interna con el equipo de trabajo.

¿Quién pondría en discusión la necesidad de avanzar en estrategias de comunicación efectiva con los clientes?

Está claro que hay mucho por delante: telemedicina, monitoreo inteligente y plataformas de autogestión y formación. Pero antes, mucho antes, existen pautas básicas y fundamentales que muchas veces en las veterinarias no se cumplen.

Para repasarlas, dialogamos con Marcelo Zysman (ARG), Javier Paoloni (ARG), Hugo Ochs (URU), Alejandra Mejía Vallejo (COL), Javier Sánchez Novoa (ARG), Libardo Rivas Cubides (COL) y José Luis Villaluenga (ESP), en una serie de videos que ya están disponibles en la sección de “Capacitación” presentada en Mi Negocio Veterinario

“Hemos apostado todo a las habilidades médicas, creyendo que siendo buenos en una especialidad, el éxito estaba asegurado. Y eso no siempre es así. Con las habilidades médicas, no alcanza”, explicó el MV. Javier Paoloni, desde Córdoba, en diálogo con Mi Negocio Veterinario (Ver recuadro). Y agregó: “El 80% de las veterinarias que cierran sus puertas, no lo hacen por impericia médica, sino por fallas en la gestión como empresa y la comunicación con los clientes. Y ni hablar de aquellos colegas que no cierran, pero trabajan constantemente asediados por el Burn Out, o Síndrome del trabajador quemado”.

“Muchas veces nos recibimos con un paradigma y el que finalmente la realidad profesional nos plantea es otro; distinto, que requiere de soluciones para las cuales no fuimos preparados”, mencionó desde Montevideo el MV. Hugo Ochs, en un concepto que fuera profundizado también por Marcelo Zysman.

En este punto, el profesional destacó que muchas veces enfocados solo en el servicio que pretenden brindar, los profesionales montan una veterinaria y sobre la marcha van “aprendiendo” a lidiar con situaciones de las más variadas: desde el pago de los servicios y los impuestos, a las reuniones de personal o la decoración e iluminación de las vidrieras.

Conociendo esta realidad es que a continuación, compartimos al menos 5 de las definiciones estratégicas y fundacionales para comenzar a hacer lo que aún no se hace: gestionar de manera eficiente las veterinarias.

1 – ENTENDER MÁS ALLÁ DEL DESEO

“Nuestra vocación por la profesión veterinaria debe poder amalgamarse con las oportunidades reales que el sector nos ofrece. Hay que entender más allá del deseo; proyectar el espacio entre la vocación y la posibilidad de gestión”. Con este análisis, el médico veterinario y especialista en manejo del dolor animal, Marcelo Zysman describió su visión en cuanto a un pilar fundacional en lo que luego podría repercutir en la buena gestión de las empresas veterinarias. Dejando en claro también que hoy “no es suficiente ser un buen médico: esto es clave y fundacional, pero no alcanza”, el referente internacional y autodefinido Gestor de Ideas ejemplificó su postura con un ejemplo bien concreto que seguramente todos los lectores de Mi Negocio Veterinario podrán graficar en sus mentes al compás de estas palabras. “La vocación debe ser entendida como un triángulo equilátero. En un ángulo tendremos aquello que nos gusta; y que para lograr no necesitamos más que desearlo: deseo ser veterinario porque me gusta la medicina y los animales (en ese orden). Luego, nos movemos hacia otro punto del triángulo y llegamos a vincular ese deseo con lo que hago bien o más facilidad tengo. Y es así como nos movemos hacia alguna especialidad, por ejemplo. Pero ¿Hay oportunidades reales para hacerlo? ¿Hay en mi zona potencial para la Cirugía cardiovascular, por ejemplo? Es clave tener en cuenta el tercer ángulo en cuestión: la oportunidad. Caso contrario, es aquí donde la vocación se seguirá frustrando”.

En ese marco, Zysman fue contundente: “Como no analizamos el contexto, aparecen imponderables que nunca consideramos. Allí descubrimos que es necesario gestionar, hacer un análisis para ver si hay lugar para hacer de manera sustentable lo que queremos”.

2 – DEFINIR UN MODELO DE NEGOCIO

Para avanzar sobre este punto, la opinión de Libardo Rivas Cubides, médico veterinario y consultor de clínicas veterinarias en Colombia, fue central. “El tipo de negocio que se tiene depende principalmente de sus gastos e ingresos, además de los servicios veterinarios ofertados. Entre más especializados el centro veterinario, mayores serán los costos salariales. Entre más servicios y más especializados, mayor será la rentabilidad del centro”, completó el experto, para luego avanzar en una definición estratégica.

“En Colombia, la clasificación hoy la realizamos entre Consultorios (5 a 6 mil dólares de facturación mensual y un veterinario); Clínica veterinaria (involucra la participación de dos veterinarios y una facturación mensual de 10.000 dólares), un Hospital (4 veterinarios y 20.000 dólares mensuales) o un Hospital 7×24 (mínimo 5 veterinarios y más de 20.000 dólares de facturación al mes). Claro que cuanto mencionamos que se requiere un veterinario, damos por descontado que el modelo escogido contará también con los auxiliares y personal administrativo y de mantenimiento necesario”, reforzó Libardo Rivas Cubides.

En este punto fue clave también escuchar la opinión del médico veterinario uruguayo Hugo Ochs, consultor de clínicas veterinarias en su país: “Muchas veces llegamos teniendo la imagen de lo que queremos hacer en una de las unidades de negocio, pero no en el conjunto.
Es clave tener una mirada integral de todos los aspectos; nos gusten o no nos gusten, los tenemos que hacer. Luego, manejar los tangibles y los intangibles”. Retornando al ejemplo de Colombia y a fin de graficar el foco desarrollado por Libardo Rivas, en el Cuadro N° 1 podrán ver los números clave en base a los cuales establecer un parámetro fundacional en la gestión de las veterinarias: su punto de equilibrio. Es decir, en qué momento (con que gastos e ingresos), la veterinaria cubre el 100% de sus costos de apertura.

 

3 – SEGUIR, MEDIR Y CONTROLAR EL DESEMPEÑO DE LA VETERINARIA

“En un mundo tan competitivo como es el rubro veterinario hoy es obligatorio ver a la clínica como una empresa. Caso contrario, la misma va a desaparecer. Y de aquí la real importancia ya de contar un sistema de Gestión o, como mínimo, un Excel. Lo que no se puede medir, no se puede gestionar”. 

Así de claro fue José Luis Villaluenga, consultor de clínicas veterinarias en España y titular de Rentabilidad Veterinaria, quien avanzó sobre este concepto. En su participación en los “Tips de 10 minutos” de Mi Negocio Veterinario, el español enumeró los ítems sobre los cuales se deberá recoger información para darle seguimiento a la “salud empresarial de un centro veterinario”. Ellos son: instalaciones y equipamiento; personal; ingresos y gastos; clientes; precios; servicios; marketing y comunicación; formación; proveedores y competencia. 

“Los más difíciles son los económicos y financieros, para los cuales se pueden establecer mediciones sencillas como saber cuántos clientes activos por veterinario a jornada completa deberemos tener, cuál es la rentabilidad anual de un veterinario, el ticket medio de una visita, la cantidad de visitas al día, los ingresos mensuales y dentro de ellos, el desglose de servicios y productos”, completó Villaluenga. 

 

4 – DEFINIR LOS “MOMENTOS DE LA VERDAD” Y AGREGAR VALOR

 Vender no está mal; no es una mala palabra, ni debería ya tener una connotación negativa entre los profesionales veterinarios. Y sobre este punto se explayó Javier Sánchez Novoa, consultor de clínicas veterinarias en la Consultora Mercader, determinando que, en la venta de productos y servicios, existen “momentos de la verdad” que no pueden ser pasados por alto en una veterinaria. ¿Cuáles son?

 “Algunos son fáciles de determinar como la atención telefónica y en el mostrador o bien cuando llamamos a los clientes por recordatorios o cumplimiento de planes. También cuando exhibimos un producto, un área comercial, un salón. No es lo mismo que entre en contacto con el producto si está sucio o tiene pelos. Exhibirlo en forma ordenada y en condiciones es vender”, aseguró Sánchez Novoa. 

Y reforzó: “También son momentos de la verdad el buen uso de los uniformes o cuando hacen los veterinarios una escucha activa y plantean desde lo clínico rutas para el diagnóstico. Esto también es vender, tanto como cuando proponen una solución ante determinada patología. Esto ocurre cuando se envían recordatorio automáticos o cuando nos preocupamos por mantener el orden en el mostrador, el baño y los consultorios. Todo esto es una forma de vender”.

 En todos estos casos, según el referente de la Consultora Mercader hay espacio para agregar valor y así lograr la diferenciación respecto de las competencias que solo basan sus estrategias en precios. “Si contemplamos a la venta como algo frío y transaccional, estaremos cometiendo un error. Debemos tomar al agregado de valor como un diferencial. Hablamos de eso que vos podés hacer, que al otro le va a costar y que al cliente lo vas a enamorar. Más emoción, menos incomodidades e inseguridades, a esa ecuación hay que apuntar”. 

 

5 – CONOCER DE NUEVO A LOS CLIENTES

Si, así de simple de decir y compleja de ejecutar es la recomendación de Alejandra Mejía Vallejo, médico veterinaria, consultora y titular de Marketing Veterinario.

“Debemos identificar las necesidades de nuestros clientes, con acciones concretas. Siempre nos limitamos adónde vive, qué edad tiene o que enfermedad padece. Tenemos que empezar a generar preguntas, quiero que en las historias clínicas sumemos información para la gestión: quién lleva la mascota, quién toma decisiones; por quién están constituidos sus núcleo familiar, que dato valoriza el vínculo. 

En ese vínculo de amor entre animal y propietario, el veterinario debe gestionar todo ese amor. Vayamos a un caso concreto en el cual nuestra entrevista describe un posible perfil: “Ana, es soltera, tiene 35 años, tiene un perro, le gusta ir a lugares especiales, come carne, le gusta socializar, es deportista y tiene un posgrado, trabaja en una Universidad es amante de su mascota. No tiene hijos, tiene novio y valora mucho a los amigos”. 

¿Qué vas a hacer tu para mantener el vínculo? ¿Qué servicios le ofreceremos? Respecto de este punto, fue nuevamente clave la palabra de Hugo Ochs: “Muchas veces los propietarios no pueden evaluar la calidad de nuestro servicio médico o diagnóstico, pero sí pueden evaluar nuestra buena presencia, amabilidad, cortesía, puntualidad, tanto como nuestra sensibilidad y credibilidad”, explicó. 

Y reforzó: “Hoy la empatía y la escucha activa son parte estratégica de nuestro trabajo”.

Escribe Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

Así como tantas veces hemos dicho que es más rentable fidelizar y ampliar el ticket promedio de los clientes habituales de las veterinarias que salir a buscar nuevos, tenemos ahora que hacer hincapié en otro concepto estratégico: cobrar bien, es una variable clave en la gestión de este tipo de emprendimientos.
“¿Le debo algo Doctor?”, “No sabía que tenía que pagar, Doctora”. ¿Les suenan estas frases?
Así es, por más insólito que a veces pareciera, estas y otras frases y preguntas siguen siendo frecuentes en las recepciones y mostradores, tanto de clínicas orientadas a los animales de compañía, como de veterinarias que asesoran establecimientos ganaderos en nuestro país.
Y así es como se va la rentabilidad… O al menos es una de las formas.
Claro, ¿se pusieron a calcular alguna vez el valor de las consultas no cobradas? ¿Y el de las recomendaciones “gratuitas” vía Whatsapp? ¿A cuántas ventas equivaldría ese monto? ¿Quién paga esa diferencia? Ustedes, no lo duden.
Y es así como llegamos a la primera enseñanza: cobrar es el punto cúlmine de una venta. No hacerlo es un error que perjudica la rentabilidad de todo el negocio.

A los ejemplos

Hablamos de las consultas que no se cobran, pero también podríamos hablar de los viáticos mal calculados, los descuentos en momentos inapropiados y hasta de los problemas que puede generar una mala comunicación entre los veterinarios y sus clientes a la hora de dar precios o dejar en claro el alcance de cada uno de los servicios que se ofrecen.
En tiempos como los que corren, además es necesario prestar especial atención a los tiempos de cobranza. Si bien esto impacta en mayor medida en las veterinarias de grandes animales, todos los emprendimientos deben hoy hacer un especial hincapié en la deuda que mantienen “en la calle”.

¿Qué hacer?

Sin dudas tomas una actitud protagonista, reconocer la relevancia del tema y -como siempre decimos- actuar.
Pero ¿cómo hacerlo? Bueno, no son pocos los veterinarios y las veterinarias que han decidido contratar a una persona específica para que se haga responsable de las cobranzas en los emprendimientos. Así es, se delegó la función.
¿Funciona esto siempre? Casi. Y profundizamos por qué.
No se trata de ocupar espacios y “sacarnos el problema de encima”, sino de hacer que algo que no funcionaba, funcione bien.
Es decir, de nada servirá sumar a un colaborador en el área de cobranzas de la veterinaria, si no se lo capacita y forma con las mejores técnicas para desarrollar el puesto.
Quienes lo comprenden (e invierten) han logrado no solo dejar atrás una tarea “incómoda” sino también mejorar los ingresos y la rentabilidad general de sus negocios.
Claro que la incorporación de personal no es la única solución posible a la baja eficacia en las cobranzas en las veterinarias.
Con los equipos actuales también se puede abordar el tema, siempre bajo una estrategia concreta, roles claramente definidos y el convencimiento de que toda mejora que se logre en este aspecto redundará en un beneficio para toda la empresa.

Escribe Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

Así como tantas veces hemos dicho que es más rentable fidelizar y ampliar el ticket promedio de los clientes habituales de las veterinarias que salir a buscar nuevos, tenemos ahora que hacer hincapié en otro concepto estratégico: cobrar bien, es una variable clave en la gestión de este tipo de emprendimientos.
“¿Le debo algo Doctor?”, “No sabía que tenía que pagar, Doctora”. ¿Les suenan estas frases?
Así es, por más insólito que a veces pareciera, estas y otras frases y preguntas siguen siendo frecuentes en las recepciones y mostradores, tanto de clínicas orientadas a los animales de compañía, como de veterinarias que asesoran establecimientos ganaderos en nuestro país.
Y así es como se va la rentabilidad… O al menos es una de las formas.
Claro, ¿se pusieron a calcular alguna vez el valor de las consultas no cobradas? ¿Y el de las recomendaciones “gratuitas” vía Whatsapp? ¿A cuántas ventas equivaldría ese monto? ¿Quién paga esa diferencia? Ustedes, no lo duden.
Y es así como llegamos a la primera enseñanza: cobrar es el punto cúlmine de una venta. No hacerlo es un error que perjudica la rentabilidad de todo el negocio.

A los ejemplos

Hablamos de las consultas que no se cobran, pero también podríamos hablar de los viáticos mal calculados, los descuentos en momentos inapropiados y hasta de los problemas que puede generar una mala comunicación entre los veterinarios y sus clientes a la hora de dar precios o dejar en claro el alcance de cada uno de los servicios que se ofrecen.
En tiempos como los que corren, además es necesario prestar especial atención a los tiempos de cobranza. Si bien esto impacta en mayor medida en las veterinarias de grandes animales, todos los emprendimientos deben hoy hacer un especial hincapié en la deuda que mantienen “en la calle”.

¿Qué hacer?

Sin dudas tomas una actitud protagonista, reconocer la relevancia del tema y -como siempre decimos- actuar.
Pero ¿cómo hacerlo? Bueno, no son pocos los veterinarios y las veterinarias que han decidido contratar a una persona específica para que se haga responsable de las cobranzas en los emprendimientos. Así es, se delegó la función.
¿Funciona esto siempre? Casi. Y profundizamos por qué.
No se trata de ocupar espacios y “sacarnos el problema de encima”, sino de hacer que algo que no funcionaba, funcione bien.
Es decir, de nada servirá sumar a un colaborador en el área de cobranzas de la veterinaria, si no se lo capacita y forma con las mejores técnicas para desarrollar el puesto.
Quienes lo comprenden (e invierten) han logrado no solo dejar atrás una tarea “incómoda” sino también mejorar los ingresos y la rentabilidad general de sus negocios.
Claro que la incorporación de personal no es la única solución posible a la baja eficacia en las cobranzas en las veterinarias.
Con los equipos actuales también se puede abordar el tema, siempre bajo una estrategia concreta, roles claramente definidos y el convencimiento de que toda mejora que se logre en este aspecto redundará en un beneficio para toda la empresa.

Darío Rubinstein en Expo Veterinarias 2022.

Darío Rubinstein fue uno de los disertantes que pasó por Expo Veterinarias 2022, desarrollando una presentación a sala llena en la cual se abocó a analizar la actualidad de los emprendedores allí presentes.

De la redacción de Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

Más de 4.000 personas visitaron a fines de junio una nueva edición de la Expo Veterinarias realizada en Costa Salguero, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en lo que fue el retorno a la presencialidad luego de dos años en los cuales la misma se llevó adelante desde la virtualidad a causa de la pandemia.
Con una amplia muestra comercial de la cual participaron diferentes empresas ligadas, básicamente, al sector de animales de compañía, Expo Veterinarias también ofreció una sala de capacitaciones en la cual convivieron temas técnicos específicos para los médicos veterinarios, acciones pensadas para los groomers y disertaciones orientadas a la gestión de los emprendimientos que brindan productos y servicios en el rubro.
En ese marco, esta Revista 2+2 estuvo presente en la sala cuando el consultor Darío Rubinstein abordó temas de marketing y administración, dejándole a los presentes bien en claro la importancia de conocer la realidad de sus empresas a la hora de poder tomar decisiones que mejoren los resultados actuales.

A los números

Al inicio de su presentación, Rubinstein realizó una encuesta entre los presentes, sobre cuyos datos luego desarrolló una presentación clara y concreta, con ejemplos reales y mucha interacción con el público.
De allí surgieron una serie de datos realmente relevantes:

  • De los 150 presentes en la sala, 105 participaron de la encuesta en vivo.
  • Un 80% de ellos aseguró que su empresa es un Pet Shop o tiene una unidad específica de este rubro.
  • El 90% de los encuestados aseguró concretar sus ventas en el local físico del que disponen, teniendo algunos de ellos también comercialización de productos habilitados para tal fin a través de Instagram, Facebook, Web propia o Mercado Libre (en ese orden).
  • Haciendo referencia a lo que ocurre en el local, un 70% manifestó que a nivel general (70% de los casos) es el dueño de la empresa quien realiza las ventas, seguido por los propios vendedores del equipo comercial.
  • Un dato relevante tuvo que ver con que un 52%, aproximadamente, aseguró no realizar un análisis de ventas de manera regular.
  • Sin embargo, un 90% de los encuestados aseguró que su rentabilidad actual es positiva, calificándola en un 65% como “buena”; 20% como “muy buena” y otro 15%, como “regular”.
  • Un 60% de quienes participaron de la encuesta aseguraron invertir en publicidad, mientras que un 72% de ellos se sinceró y aceptó que no realiza ningún tipo de seguimiento en cuanto a esa acción.

RENTABILIDAD

Luego de realizada la encuesta, Darío Rubinstein se centró sobre un concepto central a la hora de evaluar la sustentabilidad de las empresas: su rentabilidad.
Así fue como tomando cada una de las letras que componen esta palabra tan relevante en la gestión de veterinarias y Pet Shops, desglosó las características necesarias que deben contar aquellos que buscan la gestión eficiente de sus metas.
Reflexivos, analizando la realidad.
Estrategas, para trazar estrategias de crecimiento concretas.
Negociadores, buscando siempre lograr acuerdos con clientes y proveedores.
Tenaces, para creer y apostar por la estrategia elegida.
Auténticos, para demostrar credibilidad.
Brillantes, en busca siempre de un servicio de excelencia.
Inolvidables, en las experiencias que se generan en los clientes.
Laboriosos, para generar más y mejores propuestas.
Idóneos, porque de otra manera las metas no se cumplirán.
Detallistas, para dominar las variables que estén a nuestro alcance.
Adaptables, a los cambios, a los momentos.
Decididos, para ver más allá y mejorar nuestro trabajo.

FOCO EN LAS VENTAS

Interesante fue este ejercicio, tanto como cuando Darío Rubinstein lo replicó con otro concepto estratégico para el futuro de las empresas: las ventas.
“Debemos ser Visibles, Empáticos, Novedosos, Tentadores, Alegres y Seductores”, concluyó el consultor a lo largo de su paso por Expo Veterinarias 2022.

Para empezar una idea de negocio veterinario tenés que asesorarte, entender tu propuesta de valor y conocer el servicio para diferenciarte de la competencia.

Si el objetivo es empezar con tu negocio propio hay varias cosas que planificar antes de ponerlo a andar. Lo primero es tener en claro cuál es tu propuesta de valor. En este caso analizaremos la propuesta de la MV Natalia Luka y su idea de negocio. Cómo plantea ella que se debe desarrollar. Cuáles fueron los retos que se le presentaron y cómo los solucionó.

Paso 1: asesorate en aspectos financieros y en diseño

Para que la idea de negocio se lleve a cabo lo mejor es contar con la ayuda de un asesor Pyme. De esa manera podremos entender más claramente cómo emprender. Con la ayuda de una persona especializada en diseño y arquitectura, revisar cómo transmitir en el consultorio la propuesta de valor. En palabras de Luka: “Fueron semanas de intercambios de información. Estudiamos minuciosamente las guías internacionales para armar una veterinaria cat friendly hasta llegar al proyecto definido y a un presupuesto”.

Paso 2: la propuesta de valor

Es acá donde se muestra cuáles son las ventajas de contar con los servicios veterinarios de tu idea de negocio, y no del de tu competencia. Esto ayuda a posicionarte en el mercado generando mayor conexión con los clientes. Para esto se debe tener en claro cuáles son las necesidades concretas de los clientes. En el caso de la veterinaria de Luka, es su atención especializada en felinos. Como ella explica: “Allí armé todo lo que iba a contener la farmacia enorme de productos para gatos, algunos alimentos medicados, y un pequeño petshop lindo con cosas gatunas de excelencia”.

Paso 3: el servicio

Esto es fundamental para diferenciarte de la competencia, generar credibilidad y una mejor percepción de la marca. En el caso de la MV Luka, ella se enfocó en diseñar una veterinaria especializada en gatos, y entonces pensó en lo siguiente:

  • Utilizó feromonas en todo el ambiente, con Feliway.
  • Puso un equipo de música funcional para felinos.
  • Armó una vidriera para mostrar los servicios y diferenciarse de una veterinaria general.
  • Creó un cronograma y esquema de trabajo para poder ofrecer cada especialidad.
  • Pero, principalmente, pensó qué querría ella si el paciente fuera su gato y desde ahí planteó todos los detalles.

Teniendo en cuenta estos pasos al desarrollar tu idea de negocio podrás tener mayores elementos de cómo emprender y hacer realidad tu sueño de tener tu propio negocio veterinario.

Editorial | Organizarse y trazar estrategias acordes a los tiempos que corren son dos pilares centrales en el futuro de muchas veterinarias ¿El desafío? Orientar los esfuerzos al verdadero target de sus clientes.

Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2

Organizarse y trazar estrategias acordes a los tiempos que corren son dos pilares centrales en el futuro de muchas veterinarias
¿El desafío? Orientar los esfuerzos al verdadero target de sus clientes.
Es común que muchos de los cambios que se llevan adelante en las pequeñas y medianas empresas avancen en base a la intuición o a cuestiones emocionales de sus dueños.
Sin embargo y por más frecuentemente que este error se presente, es siempre importante orientar la estrategia y planificación al segmento específico de los clientes.
No porque una receta funcione en una veterinaria, funcionará también en otras.
Cada uno de estos emprendimientos tiene una filosofía e impronta particular, cuenta con equipos diferentes y personalidades diversas.
Esto, sin contar que cada una tiene un perfil de clientes diferente. De allí la importancia de actualizar este análisis.
En las clínicas veterinarias dedicadas a animales de compañía es absolutamente relevante también avanzar en cuestiones más profundas.
Ya no alcanza con conocer el género de mis clientes, su edad o ubicación geográfica.
El desafío, sin dudas, es poder también generar una segmentación que nos aporte más información sobre el potencial de nuestros productos y servicios.
Todo dato que podamos relevar en cuando a la emoción y el grado de apego entre las personas y sus mascotas será más que bienvenida; así como también datos relativos al grupo familiar y la presencia o no de más de un animal en el mismo.
De la segmentación dura a una más emocional, más personal. Ese es el camino.
¿Cómo se logra? Obviamente que con mucha observación y el correcto entrenamiento de las personas que estén involucradas ya sea en las encuestas que puedan realizarse o en el análisis de cada uno de los perfiles de clientes actuales en la veterinaria.

Objetivos a la vista

Muchas veces los veterinarios y las veterinarias con las que dialogamos suelen tener bien claro el perfil de sus clientes.
Más allá de los datos particulares que nos comparten, lo interesante es ver cómo luego e incluso ya contando con esa información, no se pone en marcha una «tormenta de ideas» enfocada en detectar oportunidades concretas para el emprendimiento y ponerlas en marcha.
Si ya sabemos que nuestros principales clientes comparten sentimientos similares por sus mascotas, ¿qué esperamos para ofrecerles un trato acorde a sus necesidades reales?
Si ya se consolida la tendencia que ubica a los veterinarios en un rol más cercano hoy al del “pediatra” para sus clientes, ¿por qué esto no se ve reflejado en los distintos planes que se ofrecen en todas las veterinarias?
Hoteles, bares y restaurantes pet friendly.
Vacaciones con mascotas, guarderías y espacios de recreación para animales.
Múltiples son las actividades que avanzan en el marco de la sociedad del consumo moderno de la mano de la identificación clara y concreta de perros y gatos como un miembro más de las familias.
Todo un desafío y una oportunidad para la actividad veterinaria.

Editorial | Organizarse y trazar estrategias acordes a los tiempos que corren son dos pilares centrales en el futuro de muchas veterinarias ¿El desafío? Orientar los esfuerzos al verdadero target de sus clientes.

Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2

Organizarse y trazar estrategias acordes a los tiempos que corren son dos pilares centrales en el futuro de muchas veterinarias
¿El desafío? Orientar los esfuerzos al verdadero target de sus clientes.
Es común que muchos de los cambios que se llevan adelante en las pequeñas y medianas empresas avancen en base a la intuición o a cuestiones emocionales de sus dueños.
Sin embargo y por más frecuentemente que este error se presente, es siempre importante orientar la estrategia y planificación al segmento específico de los clientes.
No porque una receta funcione en una veterinaria, funcionará también en otras.
Cada uno de estos emprendimientos tiene una filosofía e impronta particular, cuenta con equipos diferentes y personalidades diversas.
Esto, sin contar que cada una tiene un perfil de clientes diferente. De allí la importancia de actualizar este análisis.
En las clínicas veterinarias dedicadas a animales de compañía es absolutamente relevante también avanzar en cuestiones más profundas.
Ya no alcanza con conocer el género de mis clientes, su edad o ubicación geográfica.
El desafío, sin dudas, es poder también generar una segmentación que nos aporte más información sobre el potencial de nuestros productos y servicios.
Todo dato que podamos relevar en cuando a la emoción y el grado de apego entre las personas y sus mascotas será más que bienvenida; así como también datos relativos al grupo familiar y la presencia o no de más de un animal en el mismo.
De la segmentación dura a una más emocional, más personal. Ese es el camino.
¿Cómo se logra? Obviamente que con mucha observación y el correcto entrenamiento de las personas que estén involucradas ya sea en las encuestas que puedan realizarse o en el análisis de cada uno de los perfiles de clientes actuales en la veterinaria.

Objetivos a la vista

Muchas veces los veterinarios y las veterinarias con las que dialogamos suelen tener bien claro el perfil de sus clientes.
Más allá de los datos particulares que nos comparten, lo interesante es ver cómo luego e incluso ya contando con esa información, no se pone en marcha una «tormenta de ideas» enfocada en detectar oportunidades concretas para el emprendimiento y ponerlas en marcha.
Si ya sabemos que nuestros principales clientes comparten sentimientos similares por sus mascotas, ¿qué esperamos para ofrecerles un trato acorde a sus necesidades reales?
Si ya se consolida la tendencia que ubica a los veterinarios en un rol más cercano hoy al del “pediatra” para sus clientes, ¿por qué esto no se ve reflejado en los distintos planes que se ofrecen en todas las veterinarias?
Hoteles, bares y restaurantes pet friendly.
Vacaciones con mascotas, guarderías y espacios de recreación para animales.
Múltiples son las actividades que avanzan en el marco de la sociedad del consumo moderno de la mano de la identificación clara y concreta de perros y gatos como un miembro más de las familias.
Todo un desafío y una oportunidad para la actividad veterinaria.