MENU PRINC – ZOETIS – MAY – 2026
HomePosts Tagged "Rentabilidad" (Page 6)

Fatro Von Franken y la Distribuidora Panacea se unieron para acercar a los veterinarios una formación sobre condroprotección y condroprotectores de la mano del Dr. Marcelo Zysman.

El MV. Marcelo Zysman, especialista en medicina del dolor y referente en el campo de la capacitación contínua, se acercó hasta la sede de la Distribuidora Panacea, en Tigre (GBA), para brindar una charla sobre condroprotección y condroprotectores.

La disertación, que fue auspiciada por Fatro Von Franken, contó con la presencia de más de 60 profesionales veterinarios, quienes pudieron profundizar sus conocimientos sobre condroprotección en caninos y felinos, las necesidades que presentan ambas especies, y las herramientas disponibles para cubrir cada necesidad.

“El mundo de hoy nos muestra que nuestros animales de compañía cada vez viven más, no es infrecuente para cualquier colega encontrar pacientes ancianos, algunos de los cuales están sanos, transcurriendo esa edad a la cual todos queremos llegar”, comentó Zysman en conversación con esta Revista 2+2

Pero aclaró que muchos otros llegan a  la tercera edad enfermos. Según el especialista, una de las enfermedades más frecuentes en ese momento de la vida es la osteoartritis, la enfermedad articular degenerativa, característica del desgaste de la articulación.

La misma también puede presentarse en cachorros y en adultos, pero en el paciente anciano es donde tiene más impacto, ya que sus mecanismos compensatorios son menores y, adicionalmente, el apego de la familia es mucho mayor. 

“La clave es estar a la altura de las circunstancias, hoy no alcanza con ser un buen médico, también hay que conocer el entorno en el que el animal se desarrolla y desde ahí trabajar con la familia”, declaró Zysman.

El disertante a cargo de este encuentro para veterinarios insistió en que, en cuanto a articulaciones se trata, la capacidad que tiene cualquier animal de recomponer lo que la naturaleza le dio desde el día en que nació es pobre. “Entonces, he aquí que si nosotros somos conocedores de lo que pasa y de cómo paliar, favorecer y aportar al bienestar de ese animal, sobre todo anciano, el beneficio es de ganancia en los tres ángulos del triángulo equilátero: el paciente, la familia y los veterinarios”, subrayó.

En cuanto a los condroprotectores, Zysman hizo hincapié en que si bien se dice y se lee mucho, es poco lo que se conoce. “Lamentablemente, muchos confunden los condroprotectores,  lo cual es entendible. Los colegas que trabajan en forma cotidiana sobre la camilla y sobre el paciente necesitan nutrirse del conocimiento de otros colegas que les puedan aportar esa información, así como ellos nos puede aportar los beneficios de la utilización de estas drogas”, manifestó.

Por último, recurrió a una metáfora para dejar en clara su posición: “Quiero aclararles que el kilo de pluma y el kilo de plomo no son lo mismo, aunque sean un kilo. Lo mismo sucede con la amplia variedad de condroprotectores que existen. Si bien todos son condroprotectores, no son todos lo mismo, y entre ellos se pueden combinar frente a la necesidad de cada paciente”.

Escribe Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

Así como tantas veces hemos dicho que es más rentable fidelizar y ampliar el ticket promedio de los clientes habituales de las veterinarias que salir a buscar nuevos, tenemos ahora que hacer hincapié en otro concepto estratégico: cobrar bien, es una variable clave en la gestión de este tipo de emprendimientos.
“¿Le debo algo Doctor?”, “No sabía que tenía que pagar, Doctora”. ¿Les suenan estas frases?
Así es, por más insólito que a veces pareciera, estas y otras frases y preguntas siguen siendo frecuentes en las recepciones y mostradores, tanto de clínicas orientadas a los animales de compañía, como de veterinarias que asesoran establecimientos ganaderos en nuestro país.
Y así es como se va la rentabilidad… O al menos es una de las formas.
Claro, ¿se pusieron a calcular alguna vez el valor de las consultas no cobradas? ¿Y el de las recomendaciones “gratuitas” vía Whatsapp? ¿A cuántas ventas equivaldría ese monto? ¿Quién paga esa diferencia? Ustedes, no lo duden.
Y es así como llegamos a la primera enseñanza: cobrar es el punto cúlmine de una venta. No hacerlo es un error que perjudica la rentabilidad de todo el negocio.

A los ejemplos

Hablamos de las consultas que no se cobran, pero también podríamos hablar de los viáticos mal calculados, los descuentos en momentos inapropiados y hasta de los problemas que puede generar una mala comunicación entre los veterinarios y sus clientes a la hora de dar precios o dejar en claro el alcance de cada uno de los servicios que se ofrecen.
En tiempos como los que corren, además es necesario prestar especial atención a los tiempos de cobranza. Si bien esto impacta en mayor medida en las veterinarias de grandes animales, todos los emprendimientos deben hoy hacer un especial hincapié en la deuda que mantienen “en la calle”.

¿Qué hacer?

Sin dudas tomas una actitud protagonista, reconocer la relevancia del tema y -como siempre decimos- actuar.
Pero ¿cómo hacerlo? Bueno, no son pocos los veterinarios y las veterinarias que han decidido contratar a una persona específica para que se haga responsable de las cobranzas en los emprendimientos. Así es, se delegó la función.
¿Funciona esto siempre? Casi. Y profundizamos por qué.
No se trata de ocupar espacios y “sacarnos el problema de encima”, sino de hacer que algo que no funcionaba, funcione bien.
Es decir, de nada servirá sumar a un colaborador en el área de cobranzas de la veterinaria, si no se lo capacita y forma con las mejores técnicas para desarrollar el puesto.
Quienes lo comprenden (e invierten) han logrado no solo dejar atrás una tarea “incómoda” sino también mejorar los ingresos y la rentabilidad general de sus negocios.
Claro que la incorporación de personal no es la única solución posible a la baja eficacia en las cobranzas en las veterinarias.
Con los equipos actuales también se puede abordar el tema, siempre bajo una estrategia concreta, roles claramente definidos y el convencimiento de que toda mejora que se logre en este aspecto redundará en un beneficio para toda la empresa.

Escribe Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

Así como tantas veces hemos dicho que es más rentable fidelizar y ampliar el ticket promedio de los clientes habituales de las veterinarias que salir a buscar nuevos, tenemos ahora que hacer hincapié en otro concepto estratégico: cobrar bien, es una variable clave en la gestión de este tipo de emprendimientos.
“¿Le debo algo Doctor?”, “No sabía que tenía que pagar, Doctora”. ¿Les suenan estas frases?
Así es, por más insólito que a veces pareciera, estas y otras frases y preguntas siguen siendo frecuentes en las recepciones y mostradores, tanto de clínicas orientadas a los animales de compañía, como de veterinarias que asesoran establecimientos ganaderos en nuestro país.
Y así es como se va la rentabilidad… O al menos es una de las formas.
Claro, ¿se pusieron a calcular alguna vez el valor de las consultas no cobradas? ¿Y el de las recomendaciones “gratuitas” vía Whatsapp? ¿A cuántas ventas equivaldría ese monto? ¿Quién paga esa diferencia? Ustedes, no lo duden.
Y es así como llegamos a la primera enseñanza: cobrar es el punto cúlmine de una venta. No hacerlo es un error que perjudica la rentabilidad de todo el negocio.

A los ejemplos

Hablamos de las consultas que no se cobran, pero también podríamos hablar de los viáticos mal calculados, los descuentos en momentos inapropiados y hasta de los problemas que puede generar una mala comunicación entre los veterinarios y sus clientes a la hora de dar precios o dejar en claro el alcance de cada uno de los servicios que se ofrecen.
En tiempos como los que corren, además es necesario prestar especial atención a los tiempos de cobranza. Si bien esto impacta en mayor medida en las veterinarias de grandes animales, todos los emprendimientos deben hoy hacer un especial hincapié en la deuda que mantienen “en la calle”.

¿Qué hacer?

Sin dudas tomas una actitud protagonista, reconocer la relevancia del tema y -como siempre decimos- actuar.
Pero ¿cómo hacerlo? Bueno, no son pocos los veterinarios y las veterinarias que han decidido contratar a una persona específica para que se haga responsable de las cobranzas en los emprendimientos. Así es, se delegó la función.
¿Funciona esto siempre? Casi. Y profundizamos por qué.
No se trata de ocupar espacios y “sacarnos el problema de encima”, sino de hacer que algo que no funcionaba, funcione bien.
Es decir, de nada servirá sumar a un colaborador en el área de cobranzas de la veterinaria, si no se lo capacita y forma con las mejores técnicas para desarrollar el puesto.
Quienes lo comprenden (e invierten) han logrado no solo dejar atrás una tarea “incómoda” sino también mejorar los ingresos y la rentabilidad general de sus negocios.
Claro que la incorporación de personal no es la única solución posible a la baja eficacia en las cobranzas en las veterinarias.
Con los equipos actuales también se puede abordar el tema, siempre bajo una estrategia concreta, roles claramente definidos y el convencimiento de que toda mejora que se logre en este aspecto redundará en un beneficio para toda la empresa.

Las clínicas necesitan tener objetivos prefijados para poder comparar lo realizado con lo estimado; analizar desvíos; identificar razones y poner en marcha acciones para alcanzar los ingresos proyectados.

Escribe José Luis Villaluenga Besaya
Docente del Posgrado de Gestión y Marketing Veterinario en VetesWeb
jlvillaluenga@rentabilidadveterinaria.es

Uno de los principales indicadores de las empresas son los ingresos de la actividad veterinaria. Estos ingresos deben de controlarse periódicamente y ser comparados con unos objetivos mensuales que deberían de estar definidos.
Por lo tanto, todas las veterinarias deberían disponer de un presupuesto de ingresos anual como objetivo prefijado, y aquellos deberían de estar mensualizados.
¿Por qué? Esta será la única manera de comparar lo realizado con lo estimado (o esperado), analizar desvíos, identificar las razones y poner en marcha acciones correctoras para intentar conseguir el presupuesto anual.

Ejercicio práctico 1: Presupuesto mensual

Imaginemos los siguientes ingresos, en unidades monetarias (de cada país) en los últimos cinco años, y con los crecimientos alcanzados (Tabla N° 1).


Han sido unos buenos resultados en el período total, y hasta en el último año se ha crecido un 9%. Pero al saber que en ese mismo tiempo el mercado creció un 14%, vemos que hemos perdido cuota de participación, al crecer por debajo del total.
Sigamos imaginando.
Estamos a finales de 2021 / comienzos de 2022 (ya con los números cerrados). Es este el momento de marcarse objetivos concretos para el año que comienza.

La buena atención de los clientes es tan necesaria como el buen desempeño profesional. Pero nada de esto será posible si la veterinaria no es rentable. Hay indicadores que debemos medir periódicamente.

Vamos a crecer un 10% y eso implica (según la Tabla N° 1), deberemos alcanzar en el año la cifra de 484.214 unidades monetarias.
¿Cómo sabemos en cada mes si vamos bien frente al presupuesto o en el acumulado de varios meses?
Es importante conocer esto para para saber si vamos por encima o por debajo del estimado, y tomar las decisiones más adecuadas en cada situación.
¿Cómo lo hacemos? ¿Dividimos esa cantidad por 12 meses? ¿Pensamos que todos los meses se factura igual?
Eso no es cierto, hay meses que se factura más por motivos estacionales, vacacionales, etc. Debemos saberlo.
¿Qué deberíamos hacer, entonces?
Mi recomendación: anotar en una hoja de Excel la facturación mensual de los últimos tres años. Y luego calcular la media de cada mes, con esta proyección de cinco años (Ver Tabla N° 2).


Estos datos reales corresponden a una clínica veterinaria generalista, en un barrio periférico de Madrid, la capital de España.
Vemos que los meses de abril y junio (el tercer trimestre) son los de mayor facturación mensual (venta mayor de antiparasitarios en primavera, campaña obligatoria de vacunación de rabia); y agosto en el que menos ingresos generamos (mes de las vacaciones generalmente en el país).
¿Qué nos falta por hacer? Pues multiplicar el total de ingresos anuales por los porcentajes medios de cada mes; y de esta forma visualizar el presupuesto mensual (Ver Tabla N° 3).

Ya tenemos el presupuesto mensualizado. De esta forma podemos controlar mes a mes, y el acumulado de varios meses, los ingresos reales de la clínica con los esperados si se cumpliera el presupuesto.
Cómo mínimo, este control debería de hacerse mensualmente. Ver si se cumple el estimado o no, y tomar las decisiones más adecuadas y poner en marcha acciones, una vez analizadas las causas de los desvíos.

Comentario práctico

Estas cifras deben de compartirse con todos los miembros del equipo, comentar y discutir con ellos los potenciales desvíos, para hacerles partícipes de cómo va la clínica y felicitarles o en su caso analizar causas y poner acciones correctoras.
En España hay un porcentaje de veterinarios, afortunadamente cada vez menor, que les estresa estar tan controlados y se sienten presionados por los propietarios y gerentes a realizar acciones de marketing que no les gusta.
Hay que hacerles ver que una clínica veterinaria es una empresa y que debe de tener números positivos para poder pagar a la Administración, a los proveedores, a los trabajadores, a los propietarios, la reposición de equipos, mejoras en el servicio; y sino lo entienden y contribuyen, quizás no nos interesen como empleados.
Esos veterinarios y/o auxiliares que piensan más en el bolsillo de los clientes que en el bolsillo de la clínica no son empleados eficientes, y si son reiterativos habrá que invitarles a que se vayan.
Y busquen quizás trabajo en una ONG.

Ejercicio práctico 2: presupuesto diario de cada mes

En algunos centros veterinarios incluso vamos más allá en el desglose de los ingresos mensuales, convirtiendo éstos en un presupuesto diario.
Aquí lo que se hace es dividir los ingresos mensuales por el número de días de ese mes; resultando una cantidad mínima igual diaria.
Esto permite, como ejemplo, saber cómo vamos cada semana; si necesitamos alguna acción puntual en las últimas dos semanas para poder alcanzar el presupuesto mensual (Ver Tabla N° 4).

Esta clínica tiene un presupuesto mensual en marzo 2022 de 45.572 unidades monetarias. Abre de lunes a viernes jornada continuada de 10 a 21 horas, los sábados y los domingos por la mañana (por eso se contabiliza estos días como uno solo).
En total son 26,5 días y una facturación media diaria de 1.720 unidades monetarias.
Mi consejo es colocar este calendario en un lugar visible para todo el personal, por ejemplo, en un tablón de anuncios en el vestuario o en la sala de reuniones del equipo.
Y añadir cada día (lo puede hacer un auxiliar) la cantidad real diaria y el sumatorio semanal.
De un vistazo rápido podemos ver cómo vamos a nivel de ingresos.

Comentario final

Algunos de los lectores de esta Revista 2+2 podrán decir que no todo en las veterinarias son los números.
Estoy de acuerdo.
Que la atención al cliente es fundamental, que la fidelización del cliente es necesaria, que los empleados estén motivados, que la experiencia del cliente es la que manda.
Pero todo esto será posible si la veterinaria es rentable dando un buen servicio al cliente y, querámoslo o no, hay indicadores que debemos medir periódicamente para saber cómo estamos, hacia dónde vamos y qué acciones correctivas hay que poner en marcha si nos encontramos desvíos en los ingresos.
Porque posiblemente sean éstos uno de los primeros indicadores donde se vean los resultados de todo los demás.
En otro orden de cosas, en muchas veterinarias no he conseguido llegar al desglose mensual porque los propietarios se plegaban a las opiniones de sus empleados porque les generaba ansiedad y estrés (algo erróneo bajo mi punto de vista), pero al menos conseguía que casi el 90% de los centros con los que trabajaba distribuyesen el presupuesto anual en meses e hiciesen un control mensual de los mismos.
Hacerlo no los llevará mucho tiempo.
Su control y posterior análisis os dará mucha información sobre cómo va vuestra clínica cada mes.

Darío Rubinstein en Expo Veterinarias 2022.

Darío Rubinstein fue uno de los disertantes que pasó por Expo Veterinarias 2022, desarrollando una presentación a sala llena en la cual se abocó a analizar la actualidad de los emprendedores allí presentes.

De la redacción de Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

Más de 4.000 personas visitaron a fines de junio una nueva edición de la Expo Veterinarias realizada en Costa Salguero, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en lo que fue el retorno a la presencialidad luego de dos años en los cuales la misma se llevó adelante desde la virtualidad a causa de la pandemia.
Con una amplia muestra comercial de la cual participaron diferentes empresas ligadas, básicamente, al sector de animales de compañía, Expo Veterinarias también ofreció una sala de capacitaciones en la cual convivieron temas técnicos específicos para los médicos veterinarios, acciones pensadas para los groomers y disertaciones orientadas a la gestión de los emprendimientos que brindan productos y servicios en el rubro.
En ese marco, esta Revista 2+2 estuvo presente en la sala cuando el consultor Darío Rubinstein abordó temas de marketing y administración, dejándole a los presentes bien en claro la importancia de conocer la realidad de sus empresas a la hora de poder tomar decisiones que mejoren los resultados actuales.

A los números

Al inicio de su presentación, Rubinstein realizó una encuesta entre los presentes, sobre cuyos datos luego desarrolló una presentación clara y concreta, con ejemplos reales y mucha interacción con el público.
De allí surgieron una serie de datos realmente relevantes:

  • De los 150 presentes en la sala, 105 participaron de la encuesta en vivo.
  • Un 80% de ellos aseguró que su empresa es un Pet Shop o tiene una unidad específica de este rubro.
  • El 90% de los encuestados aseguró concretar sus ventas en el local físico del que disponen, teniendo algunos de ellos también comercialización de productos habilitados para tal fin a través de Instagram, Facebook, Web propia o Mercado Libre (en ese orden).
  • Haciendo referencia a lo que ocurre en el local, un 70% manifestó que a nivel general (70% de los casos) es el dueño de la empresa quien realiza las ventas, seguido por los propios vendedores del equipo comercial.
  • Un dato relevante tuvo que ver con que un 52%, aproximadamente, aseguró no realizar un análisis de ventas de manera regular.
  • Sin embargo, un 90% de los encuestados aseguró que su rentabilidad actual es positiva, calificándola en un 65% como “buena”; 20% como “muy buena” y otro 15%, como “regular”.
  • Un 60% de quienes participaron de la encuesta aseguraron invertir en publicidad, mientras que un 72% de ellos se sinceró y aceptó que no realiza ningún tipo de seguimiento en cuanto a esa acción.

RENTABILIDAD

Luego de realizada la encuesta, Darío Rubinstein se centró sobre un concepto central a la hora de evaluar la sustentabilidad de las empresas: su rentabilidad.
Así fue como tomando cada una de las letras que componen esta palabra tan relevante en la gestión de veterinarias y Pet Shops, desglosó las características necesarias que deben contar aquellos que buscan la gestión eficiente de sus metas.
Reflexivos, analizando la realidad.
Estrategas, para trazar estrategias de crecimiento concretas.
Negociadores, buscando siempre lograr acuerdos con clientes y proveedores.
Tenaces, para creer y apostar por la estrategia elegida.
Auténticos, para demostrar credibilidad.
Brillantes, en busca siempre de un servicio de excelencia.
Inolvidables, en las experiencias que se generan en los clientes.
Laboriosos, para generar más y mejores propuestas.
Idóneos, porque de otra manera las metas no se cumplirán.
Detallistas, para dominar las variables que estén a nuestro alcance.
Adaptables, a los cambios, a los momentos.
Decididos, para ver más allá y mejorar nuestro trabajo.

FOCO EN LAS VENTAS

Interesante fue este ejercicio, tanto como cuando Darío Rubinstein lo replicó con otro concepto estratégico para el futuro de las empresas: las ventas.
“Debemos ser Visibles, Empáticos, Novedosos, Tentadores, Alegres y Seductores”, concluyó el consultor a lo largo de su paso por Expo Veterinarias 2022.

Las clínicas necesitan tener objetivos prefijados para poder comparar lo realizado con lo estimado; analizar desvíos; identificar razones y poner en marcha acciones para alcanzar los ingresos proyectados.

Escribe José Luis Villaluenga Besaya
Docente del Posgrado de Gestión y Marketing Veterinario en VetesWeb
jlvillaluenga@rentabilidadveterinaria.es

Uno de los principales indicadores de las empresas son los ingresos de la actividad veterinaria. Estos ingresos deben de controlarse periódicamente y ser comparados con unos objetivos mensuales que deberían de estar definidos.
Por lo tanto, todas las veterinarias deberían disponer de un presupuesto de ingresos anual como objetivo prefijado, y aquellos deberían de estar mensualizados.
¿Por qué? Esta será la única manera de comparar lo realizado con lo estimado (o esperado), analizar desvíos, identificar las razones y poner en marcha acciones correctoras para intentar conseguir el presupuesto anual.

Ejercicio práctico 1: Presupuesto mensual

Imaginemos los siguientes ingresos, en unidades monetarias (de cada país) en los últimos cinco años, y con los crecimientos alcanzados (Tabla N° 1).


Han sido unos buenos resultados en el período total, y hasta en el último año se ha crecido un 9%. Pero al saber que en ese mismo tiempo el mercado creció un 14%, vemos que hemos perdido cuota de participación, al crecer por debajo del total.
Sigamos imaginando.
Estamos a finales de 2021 / comienzos de 2022 (ya con los números cerrados). Es este el momento de marcarse objetivos concretos para el año que comienza.

La buena atención de los clientes es tan necesaria como el buen desempeño profesional. Pero nada de esto será posible si la veterinaria no es rentable. Hay indicadores que debemos medir periódicamente.

Vamos a crecer un 10% y eso implica (según la Tabla N° 1), deberemos alcanzar en el año la cifra de 484.214 unidades monetarias.
¿Cómo sabemos en cada mes si vamos bien frente al presupuesto o en el acumulado de varios meses?
Es importante conocer esto para para saber si vamos por encima o por debajo del estimado, y tomar las decisiones más adecuadas en cada situación.
¿Cómo lo hacemos? ¿Dividimos esa cantidad por 12 meses? ¿Pensamos que todos los meses se factura igual?
Eso no es cierto, hay meses que se factura más por motivos estacionales, vacacionales, etc. Debemos saberlo.
¿Qué deberíamos hacer, entonces?
Mi recomendación: anotar en una hoja de Excel la facturación mensual de los últimos tres años. Y luego calcular la media de cada mes, con esta proyección de cinco años (Ver Tabla N° 2).


Estos datos reales corresponden a una clínica veterinaria generalista, en un barrio periférico de Madrid, la capital de España.
Vemos que los meses de abril y junio (el tercer trimestre) son los de mayor facturación mensual (venta mayor de antiparasitarios en primavera, campaña obligatoria de vacunación de rabia); y agosto en el que menos ingresos generamos (mes de las vacaciones generalmente en el país).
¿Qué nos falta por hacer? Pues multiplicar el total de ingresos anuales por los porcentajes medios de cada mes; y de esta forma visualizar el presupuesto mensual (Ver Tabla N° 3).

Ya tenemos el presupuesto mensualizado. De esta forma podemos controlar mes a mes, y el acumulado de varios meses, los ingresos reales de la clínica con los esperados si se cumpliera el presupuesto.
Cómo mínimo, este control debería de hacerse mensualmente. Ver si se cumple el estimado o no, y tomar las decisiones más adecuadas y poner en marcha acciones, una vez analizadas las causas de los desvíos.

Comentario práctico

Estas cifras deben de compartirse con todos los miembros del equipo, comentar y discutir con ellos los potenciales desvíos, para hacerles partícipes de cómo va la clínica y felicitarles o en su caso analizar causas y poner acciones correctoras.
En España hay un porcentaje de veterinarios, afortunadamente cada vez menor, que les estresa estar tan controlados y se sienten presionados por los propietarios y gerentes a realizar acciones de marketing que no les gusta.
Hay que hacerles ver que una clínica veterinaria es una empresa y que debe de tener números positivos para poder pagar a la Administración, a los proveedores, a los trabajadores, a los propietarios, la reposición de equipos, mejoras en el servicio; y sino lo entienden y contribuyen, quizás no nos interesen como empleados.
Esos veterinarios y/o auxiliares que piensan más en el bolsillo de los clientes que en el bolsillo de la clínica no son empleados eficientes, y si son reiterativos habrá que invitarles a que se vayan.
Y busquen quizás trabajo en una ONG.

Ejercicio práctico 2: presupuesto diario de cada mes

En algunos centros veterinarios incluso vamos más allá en el desglose de los ingresos mensuales, convirtiendo éstos en un presupuesto diario.
Aquí lo que se hace es dividir los ingresos mensuales por el número de días de ese mes; resultando una cantidad mínima igual diaria.
Esto permite, como ejemplo, saber cómo vamos cada semana; si necesitamos alguna acción puntual en las últimas dos semanas para poder alcanzar el presupuesto mensual (Ver Tabla N° 4).

Esta clínica tiene un presupuesto mensual en marzo 2022 de 45.572 unidades monetarias. Abre de lunes a viernes jornada continuada de 10 a 21 horas, los sábados y los domingos por la mañana (por eso se contabiliza estos días como uno solo).
En total son 26,5 días y una facturación media diaria de 1.720 unidades monetarias.
Mi consejo es colocar este calendario en un lugar visible para todo el personal, por ejemplo, en un tablón de anuncios en el vestuario o en la sala de reuniones del equipo.
Y añadir cada día (lo puede hacer un auxiliar) la cantidad real diaria y el sumatorio semanal.
De un vistazo rápido podemos ver cómo vamos a nivel de ingresos.

Comentario final

Algunos de los lectores de esta Revista 2+2 podrán decir que no todo en las veterinarias son los números.
Estoy de acuerdo.
Que la atención al cliente es fundamental, que la fidelización del cliente es necesaria, que los empleados estén motivados, que la experiencia del cliente es la que manda.
Pero todo esto será posible si la veterinaria es rentable dando un buen servicio al cliente y, querámoslo o no, hay indicadores que debemos medir periódicamente para saber cómo estamos, hacia dónde vamos y qué acciones correctivas hay que poner en marcha si nos encontramos desvíos en los ingresos.
Porque posiblemente sean éstos uno de los primeros indicadores donde se vean los resultados de todo los demás.
En otro orden de cosas, en muchas veterinarias no he conseguido llegar al desglose mensual porque los propietarios se plegaban a las opiniones de sus empleados porque les generaba ansiedad y estrés (algo erróneo bajo mi punto de vista), pero al menos conseguía que casi el 90% de los centros con los que trabajaba distribuyesen el presupuesto anual en meses e hiciesen un control mensual de los mismos.
Hacerlo no los llevará mucho tiempo.
Su control y posterior análisis os dará mucha información sobre cómo va vuestra clínica cada mes.

Darío Rubinstein en Expo Veterinarias 2022.

Darío Rubinstein fue uno de los disertantes que pasó por Expo Veterinarias 2022, desarrollando una presentación a sala llena en la cual se abocó a analizar la actualidad de los emprendedores allí presentes.

De la redacción de Revista 2+2
info@dosmasdos.com.ar

Más de 4.000 personas visitaron a fines de junio una nueva edición de la Expo Veterinarias realizada en Costa Salguero, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en lo que fue el retorno a la presencialidad luego de dos años en los cuales la misma se llevó adelante desde la virtualidad a causa de la pandemia.
Con una amplia muestra comercial de la cual participaron diferentes empresas ligadas, básicamente, al sector de animales de compañía, Expo Veterinarias también ofreció una sala de capacitaciones en la cual convivieron temas técnicos específicos para los médicos veterinarios, acciones pensadas para los groomers y disertaciones orientadas a la gestión de los emprendimientos que brindan productos y servicios en el rubro.
En ese marco, esta Revista 2+2 estuvo presente en la sala cuando el consultor Darío Rubinstein abordó temas de marketing y administración, dejándole a los presentes bien en claro la importancia de conocer la realidad de sus empresas a la hora de poder tomar decisiones que mejoren los resultados actuales.

A los números

Al inicio de su presentación, Rubinstein realizó una encuesta entre los presentes, sobre cuyos datos luego desarrolló una presentación clara y concreta, con ejemplos reales y mucha interacción con el público.
De allí surgieron una serie de datos realmente relevantes:

  • De los 150 presentes en la sala, 105 participaron de la encuesta en vivo.
  • Un 80% de ellos aseguró que su empresa es un Pet Shop o tiene una unidad específica de este rubro.
  • El 90% de los encuestados aseguró concretar sus ventas en el local físico del que disponen, teniendo algunos de ellos también comercialización de productos habilitados para tal fin a través de Instagram, Facebook, Web propia o Mercado Libre (en ese orden).
  • Haciendo referencia a lo que ocurre en el local, un 70% manifestó que a nivel general (70% de los casos) es el dueño de la empresa quien realiza las ventas, seguido por los propios vendedores del equipo comercial.
  • Un dato relevante tuvo que ver con que un 52%, aproximadamente, aseguró no realizar un análisis de ventas de manera regular.
  • Sin embargo, un 90% de los encuestados aseguró que su rentabilidad actual es positiva, calificándola en un 65% como “buena”; 20% como “muy buena” y otro 15%, como “regular”.
  • Un 60% de quienes participaron de la encuesta aseguraron invertir en publicidad, mientras que un 72% de ellos se sinceró y aceptó que no realiza ningún tipo de seguimiento en cuanto a esa acción.

RENTABILIDAD

Luego de realizada la encuesta, Darío Rubinstein se centró sobre un concepto central a la hora de evaluar la sustentabilidad de las empresas: su rentabilidad.
Así fue como tomando cada una de las letras que componen esta palabra tan relevante en la gestión de veterinarias y Pet Shops, desglosó las características necesarias que deben contar aquellos que buscan la gestión eficiente de sus metas.
Reflexivos, analizando la realidad.
Estrategas, para trazar estrategias de crecimiento concretas.
Negociadores, buscando siempre lograr acuerdos con clientes y proveedores.
Tenaces, para creer y apostar por la estrategia elegida.
Auténticos, para demostrar credibilidad.
Brillantes, en busca siempre de un servicio de excelencia.
Inolvidables, en las experiencias que se generan en los clientes.
Laboriosos, para generar más y mejores propuestas.
Idóneos, porque de otra manera las metas no se cumplirán.
Detallistas, para dominar las variables que estén a nuestro alcance.
Adaptables, a los cambios, a los momentos.
Decididos, para ver más allá y mejorar nuestro trabajo.

FOCO EN LAS VENTAS

Interesante fue este ejercicio, tanto como cuando Darío Rubinstein lo replicó con otro concepto estratégico para el futuro de las empresas: las ventas.
“Debemos ser Visibles, Empáticos, Novedosos, Tentadores, Alegres y Seductores”, concluyó el consultor a lo largo de su paso por Expo Veterinarias 2022.

No se trata solo de cómo se atiende a las personas en los centros veterinarios, sino también de una estrategia para lograr la sustentabilidad económica de los mismos a largo plazo.

Escribe Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Muchas veces encasillada únicamente en el área de atención al cliente, veremos que la fidelización de las personas que visitan las veterinarias regularmente sirve también para asegurar la sustentabilidad económica del emprendimiento.
En definitiva y en lo que representa un salto drástico del marketing transaccional a otro más relacional y ligado al vínculo con las personas, son sobrados los ejemplos de cómo lograr clientes fieles genera diversos beneficios para las clínicas veterinarias:

  • Aumenta las cifras de venta.
  • Mejora la reputación por vía de recomendaciones directas.
  • Mejora el conocimiento del cliente sobre los temas y el rol profesional.
  • Mejora la experiencia de compra.
  • Ahorra recursos económicos.
  • Incrementa el tiempo “de vida” del cliente.
  • Desarrolla relaciones más duraderas con los clientes.
  • Aumenta la confianza en la marca por parte del público.

A no confundir

Fidelizar a un cliente no se trata únicamente de activar acciones con regalos o descuentos
especiales. Se trata de generar vínculos que, mientras más profundos y duraderos, mejor impactarán en la fidelización del cliente.

Fidelizar a los clientes no tiene que ver con convertirnos en sus “esclavos”, ni hacer absolutamente todo lo que nos pidan o andar por ahí cargando con culpas ajenas.
La fidelización se concentra en un grupo de estrategias, técnicas y acciones que se realizan en una empresa para retener clientes y motivarlos a que opten por comprar productos o servicios de forma habitual.
Se enfoca en el crecimiento y la retención de la cartera de clientes existentes.
Es clave aquí no confundir “lealtad” con “recompensas”.
La estrategia de fidelización es una de las más importantes en las pequeñas y medianas empresas orientadas a brindar servicios en los tiempos que corren.
Sin embargo, muchas veces se descuida para dar prioridad a la captación de nuevos clientes. Y esto no nos debe ocurrir.
Por eso, vale la pena destacar algunas informaciones de distintos autores, medios especializados y consultoras en las cuales se indica que, por ejemplo:

  • Un aumento solo del 5% en la retención de clientes habituales, supone un aumento de la ganancia de las empresas que va del 25 al 95%.
    Los clientes regulares gastan hasta un 67% más que nuevos clientes.
    Clientes habituales generan prácticamente la mitad de las ganancias en algunas empresas.
  • El costo de adquirir un nuevo clientes es 5 a 25 veces más que el costo de tener a un cliente.

Además, vale destacar el cada vez mayor peso de generar recomendadores entre nuestros clientes, para que el resto de su círculo logre identificarnos y replicarnos como una empresa que brinda servicios de calidad.
Es por esto que hoy en día cobra tremenda relevancia el hecho de poder tomar por las astas el tema e cambiar el paradigma.
Debemos pasar de “captar” a mantener a nuestros clientes.
También deberemos modificar las estrategias para generar ventas solo en el corto plazo y lograr planificarlas también a futuro.
Tan importante será esto, como poder pasar del objetivo de cerrar una venta con el cliente, al de comenzar a entablar una relación duradera en el tiempo.
Para ello, será clave:

  • Identificar a los clientes y conocer en profundidad sus necesidades y deseos.
  • Utilizar esto para ofrecer productos a su medida.
  • Satisfacer necesidades concretas.
  • Retener a los clientes que nos recomienden.
  • Aumentar las ventas.

En definitiva, fidelizar a un cliente no se trata únicamente de activar acciones con regalos o descuentos especiales. Se trata de generar vínculos que, mientras más profundos y duraderos, mejor impactarán en la fidelización del cliente.

Odiamos perder clientes, pero no estamos al pendiente de revisar si nos está pasando y qué tanto nos está sucediendo. En la siguiente nota hablaremos de la gestión de pérdida de clientes, su significado, importancia y algunas acciones para mejorar en este aspecto.

Escribe Eliana Mogollón
Clínica Veterinaria Ottovet, Bogotá, Colombia.
elianamogollonvergara@gmail.com

No creo que exista una sola persona o empresa a la que le guste perder clientes. Sin duda alguna todos aquellos que trabajan a diario satisfaciendo las necesidades de los clientes, pueden asegurar que atraer consumidores es un logro significativo, pero retenerlos lo es aún más.
En varias ocasiones hemos reiterado que es ocho veces más costoso lograr venderle a un cliente nuevo que a un cliente antiguo, por tanto, debemos estar alerta al Churn rate o tasa de cancelación o pérdida de clientes.

Churn rate: tasa de pérdida de clientes

Conocer el porcentaje o número de clientes que dejan de usar los servicios de una empresa en determinado periodo de tiempo es clave para darle seguimiento y aplicar estrategias para reducirlo.

Churn rate parece un término demasiado académico, pero su significado es realmente práctico. Significa el porcentaje o número de clientes que dejan de usar los servicios de una empresa en determinado periodo de tiempo.
Es decir, el crudo dato de conocer cuántos usuarios no volvieron a nuestras empresas y por tanto son considerados tentativamente como clientes perdidos.
Lo interesante de este punto no es su significado sino su utilidad. Toda empresa debería conocer este indicador, hacerle seguimiento y tener acciones prácticas para lograr disminuirlo. Dejando claro, por su puesto, que no existe empresa “perfecta” y por tanto siempre habrá deserción o rotación de clientes, pero que entre menos sea este número o porcentaje, más próspero será el crecimiento empresarial.

Motivos para recuperar clientes

Adicional a lo que ya dijimos, existen algunos motivos suficientes para querer recuperar clientes.
Algunos de estos son:

  • Lograr mejorar en procesos y calidad. Entender los motivos de deserción de los clientes ayudará a accionar los ajustes que necesita la empresa para mejorar procesos y lograr ser más eficientes, más competitivos.
  • Incrementar la tasa de clientes activos y por tanto la facturación. Recuerden que, si ya hubo un primer interés de ese cliente en los servicios de la empresa, seguramente hay posibilidad de retomar la relación comercial y así aumentar la tasa de clientes activos. Tener bases de datos y trabajar de manera adecuada en ellas, es de las herramientas más efectivas en la estrategia comercial. Entre más clientes activos, mayor facturación.

¿Qué hace que el cliente se vaya?

Si bien es cierto que cada empresa es un mundo muy diferente, quisiera desvirtuar a continuación la causa a la que suele atribuirse la pérdida de clientes: el precio. Asimismo, quiero exaltar una causa que muchos no contemplan, que algunos no conocen o no quiere conocer y que en definitiva se lleva un gran porcentaje de clientes al Churn rate: la falta de habilidades comunicativas.

  • El factor “precios”. Si bien es importante, no es el indicador más significativo en la decisión de compra de los clientes hacia una marca. Hoy en día está comprobado que las personas buscan en una empresa mucho más que precios bajos. En la actualidad, los consumidores tanto de productos como de servicios esperan encontrar una experiencia y beneficio alrededor del “precio”. Entre mayor sea la sensación de estar recibiendo utilidad del servicio o producto comprado, menor es el inconformismo por el valor monetario que tuvieron que dar por el mismo. Así que el precio queda desvirtuado como principal causa de pérdida de clientes.
    Sin embargo, sería muy importante que periódicamente revisen como están en este punto con respecto a la competencia, qué tan altos o bajos están sus precios y con esto tomar las medidas necesarias para reforzar los diferenciales de sus empresas.
  • Falta de destreza en las habilidades de comunicación del personal. Es claro que en el sector veterinario se brindan servicios a las mascotas, pero son sus tutores quienes tienen la potestad y facultad de decidir la compra. Por tanto, habrá que tener profesionalismo a la hora de brindar el servicio pero, sobre todo, mucha destreza al momento de comunicar el beneficio que se pretende brindar en pro de la mascotas.

A manera de opinión personal y basada en los años de experiencia trabajando en gestión de negocios veterinarios, puedo decirles que no basta con tener un gran conocimiento en la labor técnica/médica. Hace falta, definitivamente, aprender a comunicar la mejor versión de ustedes y el potencial de sus equipos de trabajo.
Tengan en cuenta que las habilidades comunicativas no solo se tratan de lo que decimos, sino del cómo lo decimos.

Acciones para recuperar clientes

Les mentiría si les dijera que existe una fórmula mágica para recuperar clientes.
También lo haría si les digo que recuperar clientes es una tarea sencilla.
Así como pasa en otro tipo de relaciones humanas (por ejemplo, en el amor) recuperar la confianza de una persona y lograr que crea nuevamente en un servicio o grupo de personas, es una tarea que solo tendrá éxito si se hace con vocación, paciencia y constancia. Para esto, les dejo los siguientes pasos como sugerencia del proceso de recuperación de clientes:

Muchas veces los clientes no se van por temas de precios, sino por fallas claras y concretas en las estrategias de comunicación que se emplean en los centros veterinarios.

1. Organicen datos. Esto es lo primero y más importante. Si no sabemos a quiénes estamos perdiendo, ¿cómo los vamos a recuperar? Aquí un sistema de gestión es la herramienta más adecuada (software, excel o cualquiera que utilicen).
Lo esencial es determinar por lo menos: datos de contacto del usuario, producto o servicio comprado y fecha de compra.
En este punto debemos tener en cuenta que es fundamental conocer cuál es el promedio de tiempo de recompra de nuestros servicios, es decir, cada cuánto debería ser “normal” que el cliente nos visite y genere una transacción.
Por ejemplo, si en una sala de estética canina el servicio de baño tiene como promedio de tiempo de recompra un término de cuarenta y cinco días, todo aquel cliente que, posterior a ese lapso de tiempo (45 días) no haya vuelto a la empresa, debemos accionar la estrategia para conocer el motivo de su ausencia.

2. Escuchen. Indagar el motivo de pérdida de los clientes, como ya dijimos, nos permite rectificar las falencias en procesos o protocolos de servicio pero también ayuda a devolver la confianza del cliente que se fue por los motivos que sean. El solo hecho de escucharlos hace que haya mayor percepción de personalización en la atención y esto aumenta en el usuario la posibilidad de dar una segunda oportunidad y recompra del servicio.

3. Examinen. Luego de tener la información de los diversos motivos de deserción de los clientes, es importante que determinen cuáles de esos son reiterativos y merecen cambios y cuáles son esporádicos y no necesitan reforma pero de igual manera merecen una mejor comunicación para que el cliente los perciba de forma adecuada.
Este insumo de información es valioso para la compañía, debido a que es la percepción inequívoca de cómo las demás personas pueden estar percibiendo el servicio. En definitiva, hacer esto nos permite identificar cuáles son los clientes que se fueron y merecen que trabajemos para que regresen y cuáles no.

4. Resuelvan. Luego de segmentar los clientes que merecen una atención prioritaria debido a que se alejaron de la marca con motivos suficientes y por alguna falla que debemos mejorar, lo siguiente será modificar su percepción y resolver su inconformismo. Aquí deben apoyarse de todo el equipo, puesto que las mejoras o cambios a que haya lugar dependerán de que todos conozcan los procesos de mejora de la empresa y estén sincronizado para su ejecución.

5. Comuniquen. Finalmente, es fundamental para la gestión de recuperación de clientes, que todos aquellos procesos que se modifiquen en pro de la buena experiencia al cliente, sean comunicados a todos los usuarios de manera creativa y asertiva.
Si bien obtuvimos la información de un o unos clientes inconformes, puede que haya más usuarios perdidos por la misma causa o motivo. Para esto, las redes sociales son una gran herramienta (historias de Instagram, Facebook, estados de WhatsApp), funcionan de manera masiva pero no invasiva en la comunicación con clientes.
Por supuesto, si la recuperación de clientes es con alguien en particular, debemos informarle de manera personalizada de todo lo que estamos haciendo para que su inconformidad desaparezca.
Los invito a que profundicen más sobre el tema accediendo a este contenido.
Recuerden que cada cliente es una puerta abierta a muchos más.

Cuando una veterinaria “tose” nos está avisando que algo no está bien. Puede toser por baja rentabilidad, por escasas tasas de retorno, por abundancia de clientes “quejosos”, o por un equipo médico cerca del burnout. Diagnosticar con precisión cuál es la causa será clave para un tratamiento exitoso.

Escribe Javier Paoloni
Director Veterinaria Vida, Río Cuarto, Córdoba.
veterinariavida@hotmail.com

Cuando un perro tose, nos está avisando que algo no está bien.
Hace más de 20 años que recibimos derivaciones de pacientes con enfermedades cardiorrespiratorias. La causa más común por la que llegan a nosotros estos pacientes es la tos crónica; es decir, cuando el síntoma lleva más de dos meses instalado. Nosotros tenemos que diagnosticar con precisión la causa de la tos para realizar un tratamiento exitoso. Un perro puede toser crónicamente por muchos motivos: endocardiosis mitral, bronquitis crónica, estenosis traqueal, neoplasias pulmonares etc. Muchas veces estas causas se combinan, lo que hace más difícil el plan de acción terapéutica.
Del mismo modo, cuando una veterinaria “tose” nos está avisando que algo no está bien. Una veterinaria puede toser crónicamente por muchas causas: por baja rentabilidad, por escasas tasas de retorno, por abundancia de clientes “quejosos”, cuando el equipo médico se acerca al burnout, etc.
Muchas veces estas causas también se combinan, lo que hace más difícil el plan de acción terapéutico.
Nosotros tenemos que diagnosticar con precisión cuál es la causa de la tos veterinaria para realizar un tratamiento exitoso.
Para saber si la tos es por baja rentabilidad, primero tenemos que conocer los números de la veterinaria con certeza.

  • ¿Sabés cuál es el punto de equilibrio de tu veterinaria?
  • ¿Sabés con precisión cuáles son los costos fijos? ¿Y los variables?
  • ¿Si sos dueño/a, sabés cuál es tu sueldo neto o de “bolsillo”?
  • ¿Contemplás tu sueldo dentro de los costos de la veterinaria?

Tenemos que respondernos estas preguntas primero para saber si realmente la tos de la veterinaria es por escasa rentabilidad.
Trabajar mucho no es ser rentable.

 

Los que no vuelven

¿Notás que la gente no vuelve a la veterinaria después de una consulta, no viene a sus controles o toma turnos a los que no asiste?
Te puedo asegurar que mayoritariamente estas pobres tasas de retorno no se deben a errores diagnósticos, se deben a fallas comunicacionales.

  • ¿Entregaste por escrito las indicaciones con la fecha y hora del día del control clínico?
  • ¿Dejaste bien en claro en la consulta inicial la importancia de volver a ver a “Sugar” en 30 días?
  • ¿Hablaste de responsabilidades compartidas en el éxito del plan de acción terapéutico?
  • ¿Hiciste sentir al propietario parte esencial del equipo de trabajo?
  • ¿La recepcionista entregó el recordatorio de retorno? El recordatorio de retorno no es más que un “papelito” donde figura el logo de la veterinaria, teléfonos de contacto, día y hora del próximo control. Pero un “papelito” prolijo, bien diseñado y extremadamente económico de realizar por cantidad en cualquier imprenta de la ciudad.
  • ¿Hiciste las llamadas telefónicas o los recordatorios por WhatsApp 24/48 horas antes del turno programado?
  • ¿Quién maneja tu agenda de turnos?
  • ¿Tenés agenda de turnos?

Tenemos que respondernos estas preguntas primero para controlar luego una tos por bajas tasas de retorno.

Los quejosos

¿Notás que la veterinaria tose porque muchos clientes se “quejan” a la hora de pagar los servicios cuando pasan por la caja?
Es una cuestión de percepción, si el cliente percibe que lo que paga es más de lo que recibe en atención profesional, la veterinaria empezará a toser.
Mi sugerencia es concentrarse en la atención al cliente, diferenciarse por atención al cliente, ofrecer experiencias que el cliente solo pueda vivir en nuestra veterinaria. No mejores o peores que la competencia, diferentes; experiencias únicas e inigualables.
A mis hijas les doy consejos, a mis clientes indicaciones y para ustedes colegas lectores de esta prestigiosa Revista 2+2 solo serán sugerencias.

Para nuevos y no tan nuevos

Para saber si la tos de tu veterinaria es por baja rentabilidad tenés que conocer sus números con certeza. ¿Sabés cuál es el punto de equilibrio de tu emprendimiento? Trabajar mucho no es sinónimo de ser rentable.

Si estás empezando en la profesión, si tenés una veterinaria “chiquita”, si todavía no estas “súper equipado”, si notás que tu veterinaria empieza a toser sutilmente por causa de clientes quejosos: concentrate en diferenciarte en estrategias de atención al cliente, no te costarán dinero, solo dependerán de tu creatividad y de tu capacidad de innovar.
Si tenés una veterinaria consolidada, con muchos años en el mercado, súper equipada, con excelente infraestructura y notás que tose por esta causa: concéntrate en atención al cliente, recordá cuando empezaste, el empeño y las ganas que le ponías, recordá lo importante que eran esos primeros clientes y con qué agilidad te movías para solucionar problemas.
Recuperá la frescura que tenías en esas “épocas mozas” y contagiá ese entusiasmo a tu equipo de trabajo.
Hay barreras mentales que aparecen en el cliente inmediatamente al contactar con nuestro servicio veterinario, estas barreras son el precio de la prestación y el tiempo que el cliente entiende que tiene que invertir en solucionar el problema de salud de su perro (viajes a la veterinaria, controles clínicos, realización de estudios complementarios, retiro de resultados, etc.).
Aquí va otra sugerencia firme: no bajes el precio nunca, jamás, si lo hacés irás hacia el detrimento de la calidad del servicio que prestás.
Bajá el tiempo para solucionar el problema (obviamente respetando los procesos biológicos de recuperación del paciente), agilizá el servicio, la realización de estudios, la entrega de resultados…
Eliminá la “burocracia veterinaria” para accionar y, de nuevo, imprimí velocidad, agilidad y frescura al servicio en cada punto de contacto del cliente con el equipo veterinario.

Los (veterinarios) cansados

La tos de una veterinaria por burnout quizás sea la causa más difícil de tratar, al igual que la tos de un caniche con sobrepeso, bronquitis crónica, estenosis traqueal y endocardiosis mitral.
Pero hay medidas terapéuticas exitosas.
Pimobendan, furosemida, butorfanol, fenofibratos, glucosamina… hasta se puede indicar una cirugía y colocación de stent para el colapso traqueal.
Hay múltiples opciones de tratamiento.
Pero la clave del éxito no está en la medicina reactiva, está en la medicina preventiva; el éxito está en no permitir que el caniche engorde, está en diagnosticar el soplo cuando tiene 6 años (no a los 12 años cuando ya tiene un “soplazo” y una aurícula izquierda que se parece a la cúpula de la catedral).
El éxito está en formar vínculos, vínculos que se basan en la confianza construida entre el equipo veterinario y la familia.
Únicamente nos llevarán pacientes sanos a la veterinaria para que hagamos chequeos preventivos de salud si confían en nosotros.
En la tos de la veterinaria por Burnout el principio es el mismo, no es tan efectivo el “tratamiento” cuando la enfermedad está instalada (la OMS reconoció al burnout como enfermedad en 2018), la clave está en detectar los síntomas precozmente.

  • ¿Tenés problemas para conciliar el sueño?
  • ¿Notás que estás todo el día cansado?
  • ¿Te duelen los músculos del cuello y espalda a pesar de “no haber hecho esfuerzos físicos”?
  • ¿Querés evitar ciertos pacientes y sus dueños?
  • ¿Te cuesta concentrarte?
  • ¿Te auto percibís reactivo, intolerante, más “nervioso de lo común”?

Bueno… si algo de esto te está pasando, bajá un cambio, tomate tiempo para vos y cargá tu tanque cerebral con las hormonas del bienestar (dopamina, serotonina, endorfinas y melatonina).
Realizá actividades placenteras, ponete vos dentro de la ecuación del bienestar y felicidad.
Está muy bien atender superlativamente y enfocarse en las necesidades de los clientes, pero también tenemos que enfocarnos en nuestras necesidades, en nuestro bienestar y en nuestra felicidad.
Si sos líder de un equipo de trabajo, contemplá estas ideas y si sos miembro de un equipo de trabajo que tu líder las contemple. De empatía y reciprocidad estamos hablando.
Queridos colegas creo que muchas veterinarias tosen (como tosió la mía por muchos años) porque se siguen formando veterinarios “del ayer”: veterinarios únicamente equipados con habilidades médicas.
Yo quiero colaborar, hacer lo que esté a mi alcance para formar veterinarios del futuro, que desarrollen habilidades en gestión y en competencias socioemocionales.
Veterinarios con adaptación, con pensamientos flexibles, con pensamiento crítico, con capacidades para trabajar en equipo, veterinarios que tengan incorporado a su ADN la creatividad y la innovación.
Que puedan trabajar interdisciplinariamente y sean capaces de innovar colectivamente, que interpelen lo que se hace bien para hacerlo mejor, que cuestionen lo que se ha hecho de una manera determinada por muchos años.
Creo firmemente que si formamos veterinarios del futuro (mi hija Camila está en este grupo) y/o cambiamos a los del presente (me incluyo en este grupo) no solo controlaremos con éxito la “tos veterinaria”, sino que también crearemos profesionales más felices.